Origen de la etnia incaica

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El origen de la etnia incaica en el Cuzco, como en cualquier otra cultura tiene su explicación histórica y también mítica. Para la explicación histórica se tiene referencias arqueológicas y documentales (tanto de documentos inéditos y no inéditos de los siglos XVI y XVII). En lo que coinciden las explicaciones míticas e históricas es que el valle del Huatanay, que atraviesa el valle del Cuzco era ya habitada antes de la llegada de los incas, sin embargo estos llegarían a poblarlo recién a fines del siglo XII de la era actual.

Explicación mítica[editar]

Retrato imaginario de Manco Cápac o Ayar Manco, y Mama Ocllo, fundadores del imperio inca.

Hay dos importantes leyendas que explican el origen de los incas en el valle del Cuzco (Perú). El dios Sol, Inti, y la diosa Luna, Quilla, compartían un amor imposible debido a que nunca se podrían encontrar, pero existía una profecía que decía que un día ambos se amarían y de ese encuentro nacería un niño y una niña en el Lago Titicaca.

En dicho día la tierra se oscureció y Quilla se unió a Inti. Los que llegaron al lago encontraron allí a un hombre apuesto y fuerte, el que sería conocido como Manco Cápac, junto a una doncella hermosísima, llamada Mama Ocllo.

Su padre, Inti, les ordenó que adiestren a los ignorantes las artes de cultivar y criar animales, en cuanto a Mama Ocllo debía de enseñarles a las mujeres a hilar y tejer telas, a trabajar en el hogar y conocer las labores domesticas. “Llevadle, hijos míos, la luz del conocimiento a los hombres. Ilustradlos en la verdadera religión y dadles leyes, dadles orden, pues sin leyes ni orden no hay vida en la tierra”.

Pero Inti no solo les entregó consejos a sus hijos, puesto que, a su vez, les dio una vara de oro, cuya función era señalarles un lugar fértil donde trabajar la tierra; esta vara se enterraría en el lugar donde Inti les indicara a sus hijos el fin del peregrinaje, donde fundarían su capital.

De este modo Manco Cápac y Mama Ocllo iniciaron su viaje, el cual duró meses y en cada lugar que el hijo de Inti le parecía pertinente dejaba caer la vara, sin un resultado que él esperase. Así continuaron su viaje hacia el norte del lago sagrado, a través del país de los urus, el país de los collas y el país de los aimaras, donde no recibía buena acogida en su pasar, puesto que no veían con buenos ojos a los hijos de Inti. Se dice que en ciertos lugares Manco Cápac y Mama Ocllo debieron de atravesar esos sectores por cavernas y marchando durante la noche. Desde una de esas cuevas – la Tambotoco, lo que significa lugar del origen, se encuentra en Pacaritambo - fue que el primer Inca y su esposa emprendieron el viaje final. De aquí en adelante comienza el viaje hacia el valle del Cuzco, donde Manco Cápac deja caer la vara de oro, enterrándose hasta casi desaparecer, por lo que el primer Inca funda la ciudad del Cuzco, el ombligo del mundo, en honor a los dioses.

Explicación histórica[editar]

Procedencia de la primera etnia inca[editar]

Edificio en Tiahuanaco a medio construir, proceso que habría quedado interrumpido por las invasiones y destrucciones llevadas a cabo por los aimaras en el siglo XII.

La primera etnia inca en Cuzco no era nada más que una caravana de inmigrantes llegados del reino altiplánico Tiahuanaco.

Este estado de habla puquina fue invadido y asaltado por enormes oleadas militares procedentes del sur, lo que actualmente es Tucumán al norte de Argentina, y Coquimbo, al norte de Chile. Dichos invasores serían la etnia conocida como los aimaras.

No se sabe con exactitud que motivó a los aimaras a buscar mejores tierras al norte y desplazar a los tiahuanaco, probablemente fueron cambios climáticos, o quizá la invasión de otros pueblos.

Cualquiera que sea la causa, los aimaras atacaron repentina y contundentemente logrando ganar todo el territorio del Collao para ellos, mientras tanto los Taipicala o tiahuanacos se vieron obligados a emigrar por el norte. Hay evidencias arqueológicas descubiertas por Francis de Castelnau en 1845 y confirmadas por Max Uhle de que Tiahuanaco fue atacado cuando esta estaba poblada, pues se hallaron construcciones sin completar, como se aprecia en la imagen de arriba.

Templo aledaño al lago Titicaca donde buscaron refugio.

Ruta de migración[editar]

Dado a la amenaza que representaban las invasiones sureñas de los aimaras, la aristocracia taipicala, junto a sacerdotes y algunas familias o ayllus buscaron refugio el noreste, navegando por las aguas del lago Titicaca para instalarse en una de sus islas.

Allí lograron establecerse unos años, pero tras la estabilidad aimara en la altiplano andino, estos se expandieron hacia el norte, obligando escapar a los taipicala nuevamente.

De ahí en adelante, los Taipicalas partieron de las costas lacustres de Puno para dirigirse hacia el Oeste en un largo éxodo.

2º parada: Huanacancha[editar]

Ante el desalojo de los Tambotoco, el líder Manco Cápac formó un grupo humano que constaba aproximadamente 10 familias, los cuales llegaron a Huanacancha, donde toma como esposa a Mama Ocllo, aquí también permanecieron algunos años.

3º parada: Pallata[editar]

Este pequeño reino fue la próxima parada de Manco Cápac y su grupo. Aquí Sinchi Roca, hijo de Manco Cápac celebró su primer corte de cabello en una ceremonia llamada rutochicu. Manco Cápac contrajo matrimonio con Mama Ocllo, y tomó otras esposas más.

Establecimiento en el Cuzco[editar]

Tras hacer una parada en el pequeño reino de Pallata, Manco Cápac y su pequeño ejército atacaron a las comunidades que habitaban el valle del Cuzco, al ver sus excelentes condiciones que se resumían en un buen clima y en suelos fértiles decidieron establecerse allí. Más tarde Manco Cápac atacaría algunas comunidades aledañas provocando así el temor de otras que cedieron voluntariamente algunas parcelas más. Una vez tomado el valle, se prosiguío a formar alianzas con las comunidades aledañas y opositoras mediante matrimonios de sus jefes con las mujeres Taipicalas.

Sin embargo esto no bastaba, su estabilidad en el Cuzco se hacía difícil por los constantes ataques recibidos por otras etnias cercanas que querían expulsar a estos invasores. El señorío más grande era el de Ayamarca, cuyo tamaño ejercía un gran dominio incluso en lo que era el valle del Cuzco. Más tarde, esta pequeña comunidad llamada Taipicala, sería denominada Inca.

Bibliografía[editar]

  • Waldemar Espinoza. Los Incas. Economía Sociedad y Estado en la Era del Tahuantinsuyo. Lima: Amaru, 1987
  • Inca Garcilaso de la Vega. Comentarios reales. Buenos Aires: Plus Ultra, 1973.