Organización territorial del Imperio otomano

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Mapa del Imperio otomano de 1855. El título original es Das osmannische Reich, XVIIten Jahrhundert, obra del cartógrafo alemán Karl Spruner von Merz (1803–1892).

La organización territorial del Imperina europea (como «provincia» o «gobernatura» o «gobernación», «condado», «distrito») que se perciben más cercanas que las originales turcas.[1] Estas traducciones, sin embargo, raramente son coincidentes en las obras de distintos autores.

Organización inicial del Imperio Otomano[editar]

La organización inicial remonta a los inicios de los otomanos como un estado vasallo de los selyúcidas (Uç Beyliği) en la Anatolia central. El Imperio otomano surgió en los últimos años sobre una amalgama de organizaciones políticas pre-existentes, los beylicatos de Anatolia, nacidos bajo el dominio de la gobernante Casa de Osman.

Esta extensión se basó en la estruar Rumelia, la parte europea del imperio. A finales del siglo XIV, también se estableció un beylerbeylik para Anatolia, con su capital en Kütahya.[2] Fue siempre considerado inferior en rango al beylerbey de Rumelia, ya que grandes áreas nominalmente bajo su control fueron entregadas a los hijos del gobernante.[2] [editar]

Tras el establecimiento de los beylerbeyliks, los sanjaks se convirtieron en el segundo orden de división administrativa, aunque siguieron siendo de primer orden en determinadas circunstancias, como en las zonas recién conquistadas que aún no habían sido asignadas a un beylerbey. Además de sus deberes como gobernadores generales, los beylerbeys fueron los comandantes de todas las tropas en su provincia.

Primer nivel de unidades administrativas[editar]

Eylatos[editar]

Un eyalato era el territorio de una oficina o un beylerbeyi, y se subdividían en sanjaks.[3]

A raíz de las conquistas entre 1362 y 1400 de Murad I y su hijo Bayaceto I, surgió la necesidad de establecer formalmente una organización del territorio otomano. Durante los primeros años del reinado de Bayaceto, se establecieron os dos primeros eyalatos: el eyalato de Rumelia, que comprendía todas las tierras conquistadas en Europa, y el eyalato de Anatolia, que comprendía todas las conquistas en Asia Menor. Con la expansión hacia el este de los reinos de Bayaceto en la década de 1390, llegó a existir un tercero eyalato, el eyalato de Rum, que tenía como ciudad principal Amasya. Este se convirtió en la sede del gobierno del hijo menor de Bayaceto, Mehmed I, e iba a seguir siendo una residencia de gobernadores principescos hasta el siglo XVI.[4]

En 1395, Bayaceto I ejecutó al última zar shishmanida del Segundo Imperio Búlgaro, y anexó su reino al eyalato de Rumelia. En 1461, Mehmed II expulsó a los últimos de la dinastía de los Isfendyaridas de la provincia de Sinop, concediéndole tierras cerca de Bursa a cambio de su territorio hereditario. El principado isfendyarida se convirtió en un distrito del eyalato de Anatolia.[4] En 1468, se estableció el eyalato de Karaman, a raíz de la anexión del antes independiente principado de Karaman. Mehmed II nombró a su hijo Mustafa como gobernador del nuevo eyalato, con capital en Konya.[4]

El siglo XVI vio el mayor incremento en el número de eyalatos, en gran parte gracias a las conquistas de Selim I y Solimán I que requirieron incorporar el nuevo territorio a la estructura del Imperio, y en parte a través de la reorganización del territorio existente.[4] Una lista fechada en 1527 muestra ya ocho eyalatos, con los eyalatos de Egipto, Siria, Diyarbekir y Kurdistán añadidos a los cuatro originales. El último eyalato, sin embargo, no sobrevivió como entidad administrativa. Las conquistas de Solimán en el este de Turquía, en Irak y en Hungría también dieron lugar a la creación de nuevos eyalatos.[4]

El antiguo principado de Dulkadir se convirtió en el eyalato de Dulkadir algún tiempo después de su anexión en 1522. Después de la campaña iraní de 1533-36, los nuevos eyalatos de Erzurum, Van, Shehrizor y Bagdad guardaban la frontera con Irán.[4] En 1541 se creó el eyalato de Buda con una parte del antiguo Reino de Hungría.[4] El eyalato de las Islas fue creado por Solimán I especialmente para Jeireddín Barbarroja en 1533, separando distritos de las costas e islas del Egeo que habían sido previamente parte de los eyalatos de Rumelia y de Anatolia, y uniéndolos como eyalato independiente.[4]

En 1580, Bosnia, anteriormente un distrito de Rumelia, se convirtió en un eyalato por derecho propio, presumiblemente debido a su posición de importancia estratégica en la frontera con los Habsburgo. Consideraciones similares llevaron a la creación del eyalato de Kanizsa a partir de los distritos adyacentes a esta fortaleza fronteriza, que habían caído en manos de los otomanos en 1600. En el mismo período, la anexión de los distritos de Rumelia en el bajo Danubio y en la costa del mar Negro, y su adición a los territorios comprendidos entre el Danubio y el Dniéper a lo largo del mar Negro, dio lugar al eyalato de Ochakov. Al mismo tiempo, en la costa sur-oriental del mar Negro, se formó el eyalato de Trebisonda. El objetivo de esta reorganización, y en especial la creación del eyalato de Ozi presuntamente fue mejorar las defensas de los puertos del mar Negro contra los cosacos.[4]

Hacia 1500, los cuatro eyalatos centrales del Imperio, Rumelia, Anatolia, Rum y Karaman, estaban bajo gobierno directo. Valaquia, Moldavia y el kanato de Crimea, los territorios en los que Mehmed II había conseguido su soberanía, permanecieron bajo el control de dinastías nativas tributarias del sultán. Así también lo hizo el Reino de Hungría después de la batalla de Mohács en 1526. Ya en 1609, de acuerdo con la lista de Ayn Ali, había 32 eyalatos. Algunos de ellos, como Trípoli, Chipre o Túnez, fueron botín de conquista. Otros, sin embargo, fueron productos de divisiones administrativas.[4]

Vilayatos[editar]

Los vilayatos se introdujeron con la promulgación de la Ley Vilayato (en turco: Teskil-i Vilayet Nizamnamesi)[5] en 1864, como parte de las reformas administrativas que se estaban promulgando en todo el imperio.[6] A diferencia del anterior sistema de eyalatos, la ley de 1864 estableció una jerarquía de unidades administrativas: el vilayato, liva/sanjak, kaza y consejo de la aldea, a la que la nueva Ley Vilayato de 1871 añadió el nabiye.[7] La ley de 1864 también especificó las responsabilidades del gobernador del vilayato (wali) y de sus consejos,[7] aunque también dejó a los gobernadores un amplio campo para la acción independiente así como sobre su responsabilidad, como parte de un sistema destinado a lograr un alto grado de eficiencia en el gobierno de las provincias.[6]

Unidades administrativas de orden inferior[editar]

Las provincias (eyalatos) se dividieron en sanjaks (también llamados livas) regiadas por sanjakbeys (también llamados Mutesarrifs) y se subdividieron en timars (feudos en poder de timariots), kadiluks (el área de responsabilidad de un juez o Kadı[8] ) y zeamets (también ziam; más grandes que los timars).

El sanjak era gobernado como un vilayato en una escala más pequeña.[9] El mutesarrif era nombrado por decreto imperial, y representaba al Vali, que corresponde con el gobierno a través suyo, excepto en algunas circunstancias especiales en las que el sanjak era independiente, en cuyo caso el mutesarrif se correspondía directamente con el ministro del Interior.[9]

Los gobernadores sanjak también sirvieron como comandantes militares de todo las fuerzas de caballería de los timariot y zeamet de su sanjak. Algunas provincias, como Egipto, Bagdad, Abisinia y Al-Hasa (las provincias salyane) no se subdividieron en sanjaks y timars. El área gobernada por un Aga era conocido a menudo como un agaluk.[8] El término Arpalik (en turco: Arpalık) o Arpaluk, se refiere a un gran estado (es decir, sanjak) atribuido a algún cargo superior, o a algún margrave, como una disposición temporal antes de ser nombrado para una posición adecuada.[10] El sistema feudal en el Imperio otomano empleó el término arpa o Arpalik, o «tributo-cebada», para referirse a una segunda asignación hecha a funcionarios para compensar los costos de forraje para sus caballos (para cubrir los gastos de mantenimiento de una pequeña unidad de caballería).[11]

Sanjaks[editar]

Los distritos que constituían un eyalato eran conocidos como sanjaks, cada una bajo el mando de un sanjak-bey. El número de sanjaks en cada eyalato variaba considerablemente. En 1609, Ayn Ali señaló que Rumelia tenía 24 sanjaks, pero que seis de estos en el Peloponeso se habían separado para formar el independiente eyalato de Morea. Anatolia tuvo 14 sanjaks y el eyalato de Damasco tuvo 11. Hubo, además, varios eyalatos donde no había división formal en sanjaks. Estos, en la lista de Ayn Ali, eran Basora y parte del eyalato eyalato de Bagdad, Al-Hasa, Egipto, Trípoli, Túnez y Argel. Y añade a la lista el eyalato de Yemen, con la nota que «en este momento los Imames han usurpado control». Estos eyalatos fueron, sin embargo, excepcionales: el patrón típico fue el del eyalato subdividido en sanjaks. En el siglo XVI, estos presentan un patrón administrativo racional de los territorios, basado generalmente en torno a una ciudad o asentamiento del que el sanjak tomó su nombre, y con una población de unos 100.000 habitantes.[4]

Sin embargo, esto no siempre había sido así. Parece más probable que antes de mediados del siglo XV, el factor más importante para determinar el patrón de sanjaks fuese la existencia de antiguos señoríos y principados, y de las zonas donde señores de las marcas habían adquirido territorios para ellos y sus seguidores. Algunos sanjaks de hecho conservan los nombres de las dinastías que gobernaron allí antes de la conquista otomana.[4]

En 1609, Ayn Ali hizo una nota de su estatus oficial. Al enumerar los sanjaks en el eyalato de Diyarbekir, señala que tenía diez «distritos otomanos» y, además, ocho «distritos de señores kurdos». En estos casos, cuando un señor fallecía, la gobernatura no recaía en un extraño, sino en su hijo. En otros aspectos, sin embargo, parecían sanjaks otomanos normales, en que los ingresos fueron registrados y asignados a los titulares feudales que iban a la guerra bajo su señor. Por otra parte, sin embargo, Ayn Ali señaló que había cinco «sanjaks soberanos», que sus señores disponían de ellos «como propiedad privada», y que se encontraban fuera del sistema del gobierno provincial. Ayn Ali registra similares distritos independientes o semi-independientes en el eyalato de Çıldır, en el noreste de Turquía, y posiblemente el más famoso, en el eyalato de Van donde los kanes de Bitlis gobernaron de forma independiente hasta el siglo XIX. Había otras áreas, también, que gozaronn de autonomía o semi-autonomía. En la segunda mitad del siglo XVI, Kilis quedó bajo el cargo de gobernador hereditario de la familia Janbulad, mientras Adana permaneció bajo el dominio de la dinastía pre-otomana de los Ramazanoghlu. En el Líbano, Ali Ayn se refiere a los caciques drusos con la nota: «no hay señores musulmanes en las montañas». Hubo otros enclaves autónomos en el Imperio, tanto si recibieron o no reconocimiento formal como sanjaks pero, por el siglo XVI, estos eran excepcionales.[4]

La mayoría de los sanjaks de todo el Imperio se encontraban bajo la regla de nombramientos no-hereditarios, que no tenían familia permanente con conexiones territoriales con el área.[4]

Gobernadores[editar]

Beylerbey[editar]

La palabra en turco que designa al equivalente occidental de un gobernador general es beylerbey, que significa «señor de señores» o «comandante de comandantes». En tiempos de guerra, se reunían bajo su estandarte y luchaban como una unidad en el ejército del sultán. Sin embargo, como gobernador territorial, el beylerbey tenía ahora responsabilidades más amplias. Jugó el principal papel en la asignación de los feudos en su eyalato, y tenía las responsabilidades de mantener el orden y administrar justicia. Su residencia, como la del sultán en la capital, era el centro político del eyalato.[4] Hacia la mitad del siglo XVI, aparte de los principados del norte del Danubio, todos los eyalatos quedaron bajo el dominio directo del sultán. Los beylerbeys eran todos sus nombramientos, y podía ser removidos o transferidos a su antojo. Su mandato era limitado: las gubernaturas no eran hereditarios, y nadie podía servir durante toda su vida.[4]

El cargo de beylerbey era el más prestigioso y el más rentable en el gobierno provincial, y el sultán casi siempre eligía sus visires de entre los beylerbeys. También hubo, al parecer, una jerarquía entre los propios gobernadores. El principal era el beylerbey de Rumelia que, desde 1536, tenía derecho a sentarse en el Consejo Imperial. La precedencia entre los restantes, según Ayn Ali en 1609, seguía el orden en que los eyalatos habían sido conquistados, aunque no aclara si este ranking tenía nada más que un significado ceremonial. Sin embargo, antes de 1650, se produjo otro desarrollo. Durante ese período, comenzó la práctica de nombrar algunos beylerbeys con el rango de visir. Un gobernador visiral, según el canciller Abdurrahman Pasha en 1676, tenía el mando de los gobernadores de los eyalatos colindantes que «debían recurrir a él y obedecer sus órdenes». Además,«cuando los beylerbeys con visiratos se despedían de su eyalato, escuchaban litigios y seguían ejerciendo el mando visiral hasta que llegaban a Estambul».[4]

Sanjak-bey[editar]

El cargo de Sanjak-bey se parecía al de beylerbey en una escala más modesta. Al igual que el beylerbey, el sanjak-bey obtenía sus rentas de una prebenda, que consistía por lo general en los ingresos de las ciudades, muelles y puertos dentro de los límites de su sanjak.[4]

Al igual que el beylerbey, el sanjak-bey era también un jefe militar. El término sanjak significa «bandera» o «estandarte» y, en tiempos de guerra, los soldados de caballería que sostenían los feudos de su sanjak, se reunían bajo su bandera. Las tropas de cada sanjak, bajo el mando de su propio gobernador, luego se reunían como un ejército y luchaban bajo la bandera del beylerbey del eyalato. De esta manera, la estructura de mando en el campo de batalla se parecía a la jerarquía del gobierno provincial. Dentro de su propio sanjak, un gobernador era responsable, sobre todo, de mantener el orden y, con la cooperación de los titulares de los feudos, detener y castigar a los malhechores. Por ello, generalmente recibía la mitad de las multas impuestas a los malhechores, recibiendo la otra mitad el titular del feudo en cuyas tierras se hubiera cometido la fechoría. Los sanjak gobernadores también tenían otras funciones, como por ejemplo, la persecución de bandidos, la investigación de herejes, la provisión de suministros para el ejército o el envío de materiales para la construcción naval, cuando el sultán lo mandase.[4]

Véase también en otras paginas[editar]

Notas[editar]

  1. Encyclopedia of the Ottoman Empire By Gábor Ágoston, Bruce Alan Masters
  2. a b History of the Ottoman Empire and Modern Turkey, Volume 1 en Google Libros. By Stanford J. Shaw
  3. Europe and the historical legacies in the Balkans en Google Libros. By Raymond Detrez, Barbara Segaert
  4. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r Imber, Colin (2002). «The Ottoman Empire, 1300-1650: The Structure of Power» págs. 177-200.
  5. Turkish public administration: from tradition to the modern age en Google Libros. By Hamit Palabiyik
  6. a b Haifa in the late Ottoman period, 1864-1914: a Muslim town in transition en Google Libros. By Maḥmūd Yazbak
  7. a b Governing property, making the modern state: law, administration and ... en Google Libros. By Martha Mundy, Richard Saumarez Smith
  8. a b Malcolm, Noel (1994). Bosnia: A Short History. Macmillan. p. 50. ISBN 0-330-41244-2. 
  9. a b A handbook of Asia Minor Published 1919 by Naval staff, Intelligence dept. in London. Pag. 204.
  10. Zeʼevi, Dror (1996), An Ottoman century : the district of Jerusalem in the 1600s, Albany: State University of New York Press, p. 121, ISBN 978-0-585-04345-6, OCLC 42854785, http://books.google.rs/books?id=Vhx_v8m6uPoC&pg=PA121&dq=arpalik&hl=en&sa=X&ei=Fy_8TuWxGYmi4gTg78SNCA&ved=0CC4Q6AEwAQ#v=onepage&q=arpalik&f=false, consultado el 29. December 2011 
  11. Houtsma M Th; Arnold TW, Wensinck AJ (1993). E.J. Brill's First Encyclopaedia of Islam, 1913-1936. Brill. p. 460. ISBN 90-04-09796-1. 

Enlaces externos[editar]

Bibliografía[editar]

  • Colin Imber. The Ottoman Empire, 1300-1650: The Structure of Power. (Houndmills, Basingstoke, Hampshire, UK: Palgrave Macmillan, 2002.)
  • Halil Inalcik. The Ottoman Empire: The Classical Age 1300-1600. Trans. Norman Itzkowitz and Colin Imber. (London: Weidenfeld & Nicolson, 1973.)
  • Paul Robert Magocsi. Historical Atlas of Central Europe. (2nd ed.) Seattle, WA, USA: Univ. of Washington Press, 2002)
  • Nouveau Larousse illustré, undated (early 20th century), passim (in French)
  • Donald Edgar Pitcher. An Historical Geography of the Ottoman Empire. (Leiden, Netherlands: E.J.Brill,1972.) (Includes 36 color maps)
  • Westermann, Großer Atlas zur Weltgeschichte (in German) (includes maps)