Onicofagia

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Onicofagia
Onychophagy.jpg
Onicofagia extrema
Clasificación y recursos externos
CIE-10 F98.81
CIE-9 307.9
CIAP-2 P22 , P23, P29
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La onicofagia (del griego ονυξ onyx, 'uña' y φαγειν phagein, 'comer') es el hábito de "comerse las uñas" generalmente de los dedos de las manos, o una manía si no puede controlarse. Es una enfermedad de carácter psicológico, que puede precisar de ayuda profesional. La persona que padece onicofagia puede llegar al extremo de retirar sus uñas hasta dejar la piel al descubierto.[1]

Epidemiología[editar]

Aunque hay casos en la edad adulta, la mayor incidencia de este mal hábito se da en la pubertad, es más común en el sexo masculino que en el femenino, y ocurre con la siguiente frecuencia:[cita requerida]

  • 44% al 45% en adolescentes.
  • 28% al 33% en niños entre 5 y 10 años
  • 19% al 29% en adultos jóvenes
  • 5% en adultos mayores.

Etiología[editar]

Como factores externas lo condicionan problemas tan variados como dificultades económicas, laborales, de pareja, etc. Y entre los factores internos están la necesidad de autolesionarse por no sentirse completamente a gusto con quien se es, el cómo se reacciona ante ciertas situaciones, el cómo se cree que lo ven a uno los demás, etc.[2]

Cuadro clínico[editar]

Morderse las uñas facilita el transporte de gérmenes que se ocultan bajo las uñas a la boca y viceversa, llevando a la infección de los dedos produciendo panadizos. Cuando los casos son extremos, también genera una mala imagen a las personas que lo practican, debido a que las manos con las "uñas comidas" tienen muy mala presentación.

El mordedor compulsivo de uñas puede estar tentado a comer no sólo éstas, sino también la cutícula y la piel de alrededor, provocándose heridas a través de las cuales puede sufrir infecciones oportunistas. A veces la uña puede llegar a un punto en el que no crece más, quedándose pequeña y ensanchándose el dedo.

Dañarse la piel o las uñas puede originar gran ansiedad por la apariencia de las manos, produciéndose así un círculo vicioso (realimentación) que perpetúa la conducta.[cita requerida]

La onicofagia y la salud dental[editar]

El hábito crónico de morderse las uñas es perjudicial a largo plazo para la sustancia adamantina frontal de los dientes, aumentando la caries en las zonas afectadas; además, puede modificar la arcada de acuerdo a la función que realizan los dientes al protruir la mandíbula, generando una "mordida borde a borde"

Si se produce un incremento notable en la frecuencia de este mal hábito, las probabilidades de que las piezas dentales se infecten por las bacterias presentes en las uñas se incrementa, por lo tanto la caries se puede ver agravada. El daño producido en el esmalte dentario tras cada acción de mordida es notorio, llegando incluso a producir maloclusión.[cita requerida]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. ArchivosColegiosRADG_SantoAngelPuertoreal (31 de marzo de 2013). «Orientaciones para la onicofagia». Consultado el 24 de diciembre de 2014. 
  2. Redacción ABC Medicus (31 de marzo de 2013). «Onicofagia; un mal aspecto en sus manos». Consultado el 24 de diciembre de 2014. 

Enlaces externos[editar]