Omar Jayam

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Omar Jayam
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Representación de Omar Jayam,
en Works of Edward FitzGerald
Nacimiento c. 18 de mayo de 1048
Bandera de Irán Nishapur - Persia
Fallecimiento c. 4 de diciembre de 1131
(83 años)
ibidem Nishapur
Nacionalidad persa
Ocupación Matemático, astrónomo, poeta

Ghiyath al-Din Abu l-Fath Omar ibn Ibrahim Jayyam Nishaburí (en persa: غیاث الدین ابو الفتح عمر بن ابراهیم خیام نیشاپوری) Omar Jayam o Omar Khayyám (c. 18 de mayo de 1048c. 4 de diciembre de 1131) fue un matemático, astrónomo y poeta persa, nacido en Nishapur, la entonces capital selyúcida de Jorasán (actual Irán). Su nombre suele encontrarse también escrito de acuerdo con la transcripción inglesa, Khayyam. Igualmente, puede aparecer la versión árabe del nombre, Omar al-Jayyam u Omar ibn al-Jayyam. La traducción literal de su apellido es "fabricante de tiendas", profesión que alguna vez ejerció su familia, su padre Ibrahim Omar Jayyam fue médico herbal y cabeza de una familia de clase media-alta.

Biografía[editar]

Tumba de Omar Jayam
en Nishapur.

Jayam nació en Nishapur, 18 de mayo del año 1048, donde también murió, probablemente en el 1131. Allí y en la ciudad de Balj recibió una sólida educación en los temas de las ciencias y filosofía. En el 1070, se trasladó a Samarcanda, donde el patrocinio del jurista Abú Taher le permitió completar su Tesis sobre Demostraciones de Álgebra y Comparación. Con ella logró gran reconocimiento y prestigio, hasta el punto de ser llamado por el Sultán Malik Shah I, que le encargó la construcción de un observatorio astronómico situado en Marv (actualmente Mary, en Turkmenistán), según consigna Nizam al-Mulk en su libro Siasat Namé, en colaboración con otros siete astrónomos y matemáticos, entre ellos Abdolrahman Jazení y Meimún-ebne Nayib Vasetí.

La leyenda afirma que en su juventud llegó a entablar amistad con el reformador religioso Hasan-i Sabbah y el político Nizam al-Mulk.

Omar Jayam realizó relevantes investigaciones en astronomía, principalmente la corrección del antiguo calendario zaratustrano. Desde entonces se adoptó una nueva era, conocida como jalaliana o el Seliuk. En 1092 realizó su peregrinación a La Meca, según la costumbre musulmana, y a su regreso a Nishapur trabajó como historiador y maestro en matemáticas, astronomía, medicina y filosofía, entre otras disciplinas.

En 1094, después de la muerte de su padre, escribió un trabajo literario en su lengua materna, el persa (también conocido como dari o tayico y hablado en Irán, Tayikistán, Afganistán, Georgia, parte de la India y parte de Pakistán). En sus poemas destacan la delicadeza y sutileza en su lenguaje. Como filósofo, Omar Jayam fue materialista, pesimista y escéptico.

La obra poética más destacada de Omar Jayam son las Rubaiyat (en:Rubaiyat of Omar Khayyam), recopilación de hasta un millar de estrofas epigramáticas de cuatro versos que hablan de la naturaleza y el ser humano. Dicha estrofa se denomina rubaí (en:Ruba'i).

La lectura del Rubaiyat significa un acercamiento a la literatura oriental. Contiene un profundo sentido humano que canta los deleites del amor y los goces de la vida que, con las transposiciones de amargura y optimismo, conforman el carácter del individuo acentuado en su realidad. La vida exige al hombre duros sacrificios porque es esclavo de sus propios prejuicios. Entre tantos absurdos no disfruta de su efímera existencia. Jayam quiere convencer al hombre de que está equivocado y lo invita a que se desnude de dogmas y doctrinas para que aproveche de los valores tangibles de la naturaleza.

Aportes a las matemáticas y a la ciencia[editar]

Busto de Omar Khayyam en Nishapur
Observatorio de Omar Jayam
Monumento a Omar Jayam
en Bucarest, Rumania.
Inscripción de un poema de Omar Jayam
en Morića Han en Sarajevo,
Bosnia-Herzegovina.

Durante 18 años, realizó relevantes investigaciones en astronomía, que abarcaron la compilación de tablas astronómicas y particularmente, la corrección del antiguo calendario zaratustrano, que los persas habían conservado debido a su exactitud, a pesar de que la cultura islámica imponía a todas las naciones conquistadas su calendario lunar. Las investigaciones realizadas le permitieron calcular el error del calendario persa, que tenía un año de 365 días exactos. Para el nuevo calendario, que se llamó Yalalí, (por orden de Malik Shah I, que también se llamaba Yalaledín), Jayam calculó la duración del año con una exactitud pasmosa. Su error es de un día en 3770 años, menor aún que el del calendario gregoriano (de un día en 3330 años), que se comenzaría a emplear en Europa a partir del 15 de octubre de 1582. Fue formalmente inaugurado el 15 de marzo de 1079, y es el calendario empleado todavía hoy por los persas. Jayam no pudo terminar las tablas astronómicas a causa de las muertes de Nizam al-Mulk, y en el mismo año, 1092 DC, del sultán Malik Shah.

Hizo, según la tradición musulmana, su peregrinación a La Meca; la hizo en el 1092 DC. A su regreso a Neishabur, permaneció vinculado a la corte, donde se desempeñó como historiador y juez, y dio clases de disciplinas como matemáticas, astronomía, historia, medicina y filosofía. Lamentablemente, su obra científica sólo sobrevivió en parte. Son extraordinarias: la Disertación sobre una posible demostración del postulado paralelo, de la geometría de Euclides, la Tesis sobre demostraciones de álgebra y comparación, escrita en árabe (traducida por Woepecke en 1851) y el Tratado sobre la exactitud del sistema indio para calcular raíces de ecuaciones, referido a ecuaciones de segundo y tercer grado; Los problemas en aritmética y cálculo, la Descripción de las tablas astronómicas de Malek Shah, el ensayo Luz de la razón, sobre la ciencia en general, y la Disertación sobre ciencias naturales. Existen unos ocho trabajos más, sobre física, economía, historia, filosofía, metafísica y tradiciones.

En su Tesis sobre demostraciones de álgebra y comparación desarrolla el primer procedimiento de solución de las ecuaciones cuadráticas y cúbicas a partir de las secciones cónicas, que permite encontrarles una raíz positiva, y asimismo logra demostrar que tienen al menos una segunda raíz. Su afirmación de que no se puede hallar las raíces de las ecuaciones de tercer grado mediante regla y compás no pudo ser demostrada sino hasta 750 años después, y la teoría de las ecuaciones de tercer grado se desarrolló recién en el siglo XVII, con René Descartes.

Fue el primero que describió el desarrollo de la potencia de un binomio con exponente natural, y estableció, por primera vez en la historia de las matemáticas, la idea de que las fracciones podrían constituir un campo numérico con propiedades más amplias que el campo de los números naturales, únicos conocidos entonces, y que databa desde los griegos. Estos conceptos teóricos se contaron entre las matemáticas de punta durante todo el renacimiento europeo. La crónica de Nizam-al-Mulk destaca a Jayam como insuperable astrónomo. Pero sus aportes a las matemáticas, que entonces no se comprendieron en toda su trascendencia, aventajan notoriamente sus importantes logros en astronomía.

A pasar de las dificultades de la época en la que vivía, escribió numerosos trabajos, entre los que se incluyen los Problemas de aritmética, que es un libro de música y otro de álgebra, y todo esto antes de cumplir sus 25 años.

En 1070 escribió su famoso trabajo de álgebra, Tratado sobre demostraciones de problemas de álgebra, el cual contiene una completa clasificación de ecuaciones cúbicas resueltas geométricamente, mediante la intersección de secciones cónicas. Y es que intentó clasificar ecuaciones cuadráticas con éxito, aunque no pudo encontrar la solución para todas las ecuaciones cúbicas, a pesar de estar seguro de que era posible hacerlo, ya que en algunos casos halló soluciones geométricas.

Malik Shah, nieto del fundador de la Dinastía Selyúcida, llamó a Omar Jayam para que se trasladase a Isfahán para instalar un observatorio. Jayam dirigió este observatorio durante 18 años, y se convirtió en un centro de investigación excepcional. En este lugar se elaboraron tablas astronómicas y se contribuyó a la reforma del calendario, ya que las investigaciones llevadas a cabo le permitieron calcular el error del calendario persa, el cual tenía 365 días exactos, y hay que considerar que a finales del siglo XIX eran 365,242196 días, y que en la actualidad la duración que se da del año es de 365,242190. Este calendario hoy día es el empleado por los persas.

En 1092 se produce la muerte de Malik Shah y se abandona la financiación del observatorio, por lo que se abandona la reforma del calendario y las tablas astronómicas no pueden ser llevadas a cabo, es decir, acabadas por Jayam y es que él mismo sufrió los ataques de los ortodoxos musulmanes al interrumpirse el período de paz tras la muerte de Malik Shah.

Investigó las ecuaciones y a él se debe el que la incógnita de las mismas se llame x: Jayam la llamaba shay ("cosa" o "algo", en árabe). El término pasó a xay en castellano, y de ahí quedó sólo la inicial x.[1]

Literatura[editar]

Se requiere una gran erudición para cubrir un campo de conocimientos tan vasto como el abarcado por Omar Jayam y para lograr la calidad de la sabiduría que nos trasmite, también en su poesía, que ha requerido siglos para empezar a ser debidamente valorada, al desarrollar la humanidad una cultura más ajustada al universo natural, y menos limitada por las creencias en que se debió apoyar en su proceso de evolución. Los científicos y en particular los astrónomos han concretado el reconocimiento a su enorme talento, y en su honor se puso su nombre a un importante cráter de la Luna: el cráter Omar Jayam se encuentra en las siguientes coordenadas lunares: latitud 58,0 N y longitud 102,1 oeste.

Manuscrito del Rubaiyat,
de Morris y Burne-Jones.
Cuadro En la tumba de Omar Jayyam
(anterior a 1911), de Jay Hambidge.

Rubaiyat (Ruba`iyyat)[editar]

Es conocido ante todo por su poesía, un corpus llamado Rubaiyat (en persa: رباعیات rubāʿiyāt o "cuartetas"), series de cuatro versos (ruba'i) escritos en persa. Hay discrepancias sobre los versos que constituyen las Rubaiyat, ya que éstas han sido en gran mediada reconstruidas a partir de varias copias diferentes, y es posible que en alguna recopilación haya versos no debidos a la mano del poeta. En el Rubaiyat nos trasmite sus ideas acerca de temas tan distintos como la ciencia y el conocimiento, la moral y el comportamiento personal, religión y teología, cómo ser feliz, la nostalgia por lo vivido, el disfrute de la vida antes de la muerte, de dónde venimos y a dónde vamos.

Las Rubaiyyat fueron expurgadas y fijadas por Sadeq Hedayat (1903-1951), escritor iraní, quien nos habla de Jayam desde dos vertientes: como filósofo y como poeta. Del primero nos dice que era un filósofo materialista, pesimista y escéptico. Según Jayam, la naturaleza ciega y sorda continúa el ciclo: el cielo está vacío y no atiende a los gritos de nadie. Su pensamiento está empapado de tristeza, pena, inexistencia y muerte.

“si los que aún no han venido vieran cómo sufrimos por culpa del destino, no vendrían jamás”.

(Cuarteta 28) (© Traducción de Zara Behnam y Jesús Munárriz para Hiperión)

Para Jayam, más allá de la materia no existe nada. El mundo está hecho a base de la unión de partículas que funcionan por mera casualidad.

“De aquel jarro de vino, que a nadie perjudica, llena tu copa y bebe, y sírveme a mi otra, muchacho, antes de que haga, sin prestar atención, con tu tierra y la mía un jarro el alfarero”.

Envié a mi alma a que cruzara lo invisible, para descifrar alguna carta del más allá; pronto mi alma volvió a mí y respondió:'Yo soy el cielo y el infierno.

(Cuarteta 68)

Percibe la naturaleza con una delicadeza y sutileza especiales, destacando la belleza de su lenguaje:

“El viento de levante rasgó a la flor el velo...” (60)

“La nube entre sollozos lloró sobre la hierba...” (61)

“La luz de la luna rasga el manto de la noche...” (111)

(© Traducciones de Zara Behnam y Jesús Munárriz para Hiperión)

Curiosidades[editar]

En astronomía[editar]

En literatura[editar]

  • Omar Jayam es uno de los personajes principales de la novela Samarcanda, del escritor francófono libanés Amin Maalouf.
  • Un personaje en la novela Vergüenza (Shame, 1983), de Salman Rushdie, se llama Omar Jayam.
  • El escritor argentino Jorge Luis Borges hace referencia a Omar Jayam y a su poesía en múltiples ocasiones a lo largo de su obra. Ver el soneto "Ajedrez". Omar Jayam es también uno de los personajes del ensayo El enigma de Edward Fitzgerald.
  • En la novela El Retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, Lord Henry se refiere a Omar Jayam como el "rey del hedonismo".
  • En la obra Platero y yo de Juan Ramón Jiménez aparece nombrado Omar Jayam al ser leído un texto suyo por el protagonista.
  • Omar Jayam es citado en el libro "El Hombre que Calculaba", del profesor de matemática y escritor brasileño Julio César de Mello y Souza mejor conocido como Malba Tahan.

En televisión[editar]

  • Parte de un fragmento de su obra ha sido utilizado para crear la campaña de promoción de la sexta temporada de la serie Lost, en España.

En la música popular argentina[editar]

  • El cantor y poeta argentino Horacio Guarany solía comenzar la interpretación de su tema "Bebe vino" parafraseando a Omar Jayam de la siguiente manera: "Bebe vino, largos años pasarás bajo la tierra, sin mujer y sin amigos". A su vez, Horacio Guarany puso letra a la zamba de César Isella "Padre del carnaval" (un homenaje al vino salteño), y en uno de los versos menciona a Omar Jayam como "Omar el Persa":

Pucha qué lindo si Omar el Persa

por ahí te hubiera hallao,

qué macha linda, cuántas poesías

nos hubiera soltao,

qué macha linda si Omar el persa

por ahí te hubiera hallao.

En la música clásica[editar]

  • El compósitor británico sir Granville Bantock (1868-1946) compuso un oratorio que lleva su nombre, "Omar Khayyám". Es una pieza de larga duración (más de tres horas) para tres voces principales, coro y una gran orquesta, por lo que es difícil verla representada en la programación tradicional. Contemporánea en su estreno de "The Kingdom", de sir Edward Elgar, no tuvo el éxito de ésta. Es una obra influida por los compositores alemanes de finales del siglo XIX, especialmente Johannes Brahms y Richard Wagner; con influencias también de Claude Debussy en las partes más "exóticas". Está bien recogida en el disco en la versión de la Orquesta y Coros de la BBC, dirigidos por Vernon Handley y editado por el sello Chandos en SACD.

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]