Octopoda

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Octópodo»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Commons-emblem-notice.svg
 
Octopoda
Octopus3.jpg
Pulpo común (Octopus vulgaris)
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Mollusca
Clase: Cephalopoda
Subclase: Coleoidea
Superorden: Octopodiformes
Orden: Octopoda
Leach, 1818
Familias

Los octópodos (Octopoda, del griego, octó, ocho y podós, "pies") son un orden de moluscos cefalópodos conocidos comúnmente como pulpos. Carecen de concha y poseen ocho brazos. Son animales marinos y carnívoros.

Anatomía[editar]

Los ocho brazos de los pulpos cuentan con ventosas pegajosas y convergen en el cuerpo del animal; en su punto de convergencia presentan la boca provista de un pico córneo. En la cabeza se alojan los ojos, muy desarrollados, el cerebro y tres corazones, dos de ellos bombean sangre a las dos branquias y el tercero al resto del cuerpo. En el manto se ubican el resto de vísceras, como el depósito de tinta que emplean para escapar de sus depredadores; también cuentan con un sifón, el cual a diferencia de los calamares, puede cambiar de dirección, con el que expulsa una gran cantidad de agua, impulsándose así a gran velocidad.

Cada uno de sus brazos se conecta con un cerebro pequeño que depende del principal y que los usa para controlar sus brazos.

Los pulpos más pequeños, como el pulpo de anillos azules que vive en Australia, alcanzan tallas de unos 15 cm. El pulpo común Octopus vulgaris puede alcanzar los 3 m de largo y 12 kg de peso. Las especies más grandes llegan a los 6 metros y los 70 kg, como Haliphron atlanticus y Enteroctopus dofleini.

Los pulpos tienen tres corazones: dos de los corazones llevan sangre sin oxígeno a las branquias (que son los órganos respiratorios mediante los que se realiza el intercambio de gases) y el tercero transporta la sangre oxigenada al resto del cuerpo. El color azul de la sangre se debe a que los pulpos, sepias y calamares utilizan hemocianina en lugar de hemoglobina como molécula transportadora de oxígeno; la hemocianina contiene cobre en lugar de hierro, por lo cual tiene color azul.

Alimentación[editar]

Los pulpos se alimentan de algunos peces, crustáceos pequeños y bivalvos.

Reproducción[editar]

El tercer brazo derecho del macho es en realidad un órgano copulador llamado hectocotylus, el que es introducido en la cloaca de la hembra para introducir los espermatóforos. Tras la fecundación el macho abandona a la hembra y ésta cuelga sus huevos (hasta 150 000) en forma de racimos en el techo de su cueva.

La hembra cuida sus huevos hasta que eclosionan, un mes aproximadamente, durante ese tiempo la hembra mantiene a raya los depredadores y oxigena la cueva, no se alimenta durante este periodo y tras la eclosión muere de hambre.[cita requerida]

Comportamiento[editar]

Un pulpo del zoológico de Fráncfort

Los pulpos tienen mucha fuerza en comparación a su tamaño, pero incluso los más grandes son animales muy tímidos, pasan la mayor parte del día escondidos en grietas y por la noche salen a cazar.

Es un animal que se mimetiza con su entorno, haciendo difícil verlo, incluso arruga su piel para hacer parecer una roca con algas. Sin embargo cuando es atacado o cuando copula cambia de color enseguida.

Los grandes peces como la morena, el congrio o el mero suelen atacarle, para evitarlos el pulpo expulsa un poco de tinta negra por su propulsor.

Poseen los sentidos muy desarrollados, pueden escuchar sonidos de entre 400 Hz y 1 000 Hz.[cita requerida] Tienen además una gran inteligencia, memoria e incluso capacidad de aprendizaje.

Inteligencia[editar]

Se considera a los pulpos como los invertebrados con mayor inteligencia, teniendo éstos un sistema nervioso muy desarrollado (2/3 se encuentra en el cerebro y el resto está en los brazos). Su capacidad para resolver problemas, sortear obstáculos y memorizar patrones ha sido comprobado en varias oportunidades por científicos de todo el mundo. Son capaces de aprender observando, cosa que queda más que demostrada después de ver al pulpo imitador en acción, que adopta diferentes formas de animales venenosos para no ser molestado.

Una gran cualidad es que todos sus conocimientos (de supervivencia) los adquirieron por sí mismos, ya que sus progenitores mueren después de que los huevos eclosionan; a diferencia de los vertebrados, donde el conocimiento se trasmite de generación en generación.

Jacques-Yves Cousteau dijo sobre el pulpo: «La timidez del pulpo es una reacción racional basada sobre todo en la prudencia. [...] Si el buceador es capaz de demostrarle que es inofensivo, perderá la timidez enseguida, más rápido que cualquier otra especie salvaje».

El pulpo es el invertebrado con mayor desarrollo del cerebro y los ojos. Al igual que el ser humano, enfoca la vista con precisión y se adapta a los cambios de luz. Además, su lóbulo óptico, que interpreta la información visual, y su magnífico sentido del tacto le permiten tomar decisiones muy inteligentes.

Diversos científicos afirman haber visto pulpos aprendiendo a destapar botellas para sacar un crustáceo y a desenroscar tapas de tarros de comida. En el Acuario de Vancouver (Canadá) había uno que todas las tardes se metía por el desagüe para comerse los peces del estanque contiguo. Con respecto a su inteligencia, el libro Exploring the Secrets of Nature (Los secretos de la naturaleza) señala: “Aunque solemos atribuir a los primates los mayores niveles de inteligencia, hay pruebas de que los pulpos también figuran entre los seres más inteligentes”.[cita requerida]

Relación con el hombre[editar]

Los pulpos no representan ninguna amenaza para el hombre. Se los caza por deporte y para el consumo humano, actualmente están distribuidos por todo el mundo y la mayoría se camuflan o se esconden para no ser vistos.

Los pulpos no son peligrosos, pero hay una única excepción: el pulpo de anillos azules (Hapalochlaena), cuya mordedura es venenosa y puede causar la muerte en al menos una hora.

El pulpo en la cultura popular[editar]

El pulpo en el arte[editar]

Pulpo representado en una vasija micénica de hacia 1500 aC

Sin ser un animal profusamente tratado en el arte, existen distintos ejemplos de su uso tanto como motivo principal como accesorio en la pintura desde la antigüedad, encontrando al animal representado en vasijas del Mediterráneo antiguo.[1]

Una de las más conocidas representaciones modernas es El sueño de la esposa del pescador (蛸と海女, (tako to ama; Los pulpos y la buceadora) una xilografía realizada aproximadamente en 1820 por el artista japonés Katsushika Hokusai, dentro del subgénero posteriormente conocido como tentacle rape.

El pulpo en el cine[editar]

Dentro de la cultura popular, la figura del pulpo ha sido protagonista de varias películas, todas ellas relacionadas en mayor o menor medida con el mito del pulpo gigante o kraken. Así, desde películas de los años 50 como It Came from Beneath the Sea,[2] dirigida por Robert Gordon en 1955 o Tentacoli[3] dirigida por Ovidio G. Assonitis en 1977, hasta las más recientes Octopus[4] dirigida por John Eyres en el 2000 y su secuela, Octopus 2: River of Fear[5] dirigida por Yossi Wein en el 2001, todas vienen a girar en torno a algunos de los tópicos sobre el pulpo mítico. Por otra parte, el fenómeno mediático del pulpo Paul provocó la realización de una película titulada Kill Octopus Paul, dirigida por Xiao Jiang[6] y estrenada a finales de agosto de 2010.[7]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]