Noroeste argentino

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Ubicación de la región con La Rioja incluida.
Otra perspectiva del Cerro de los siete colores vista aérea.
El Parque nacional Los Cardones posee en sus 64.117 hectáreas, una gran cantidad de vegetación prepuneña característica de la provincia, además de cantidad de restos paleontológicos de importancia y pisturas rupestres
Cuesta del Obispo uno de los accesos salteños a los Valles Calchaquíes
El Nevado Ojos del Salado, con sus 6891,3 msnm,[1] es el volcán más alto del mundo,[1] [2] y la segunda cima más alta de los hemisferios sur y occidental,[1] siendo solo superado por el argentino cerro Aconcagua, con 6960,8 msnm.[3]

El Noroeste argentino (NOA) es una región histórico-geográfica de la República Argentina, estando integrada por las provincias de: Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, y Santiago del Estero.[4]

Por razones ecológicas y fisiográficas en general la provincia argentina de La Rioja es evidentemente parte del NOA, pero esta razón no es suficiente: el principio de razón suficiente que explica por qué La Rioja argentina es parte del Noroeste se encuentra en su historia y su cultura: La Rioja, como las otras provincias del NOA estaba principalmente poblada por los Diaguitas, y cuando inicialmente fue regida por los españoles éstos la incluyeron en el "Tucumán" en sentido amplio; de un modo semejante la auténtica región de Cuyo es la que tuvo sus fundaciones españolas desde la llamada "Corriente del Oeste" y por esto perteneció a la Capitanía General de Chile hasta que en 1777 se creó el Virreinato del Río de La Plata, en cambio La Rioja -como los otros territorios noroestinos- fue poblada por los españoles que vinieron en la llamada "Corriente del Norte" y nunca perteneció a la Capitanía General de Chile. Tal realidad se encuentra reflejada en casi todas las obras de referencia (por ejemplo libros de texto escolares, y de nivel medio,oficiales hasta aproximadamente los 1990), que La Rioja fuera asociada al neologismo "Nuevo Cuyo" desde 1988 obedeció a los intereses de familias que formaban la "élite" económica y gobernante en dicha provincia en los 1980 y 1990, a tal élite -por ejemplo por la producción vitivinícola- le resultó mucho más conveniente que la provincia argentina de La Rioja apareciera asociada con las provincias de San Juan y de Mendoza, es decir a provincias cuyanas, sin embargo ya desde tiempos prehispánicos el Cuyo era solo el territorio en donde se habían desarrollado los núcleos de cultura Huarpe -como que Cuyo es palabra huarpe- y esto fue reconocido luego por los españoles, los españoles mismos mantuvieron el topónimo Cuyo sólo para los territorios en donde preponderaron los Huarpes (es decir: Mendoza, San Juan Y San Luis) y por los primeros gobiernos argentinos: la Provincia de Cuyo abarcaba a las luego provincias de Mendoza, San Juan y San Luis jamás a la de La Rioja en la cual predominaba el substrato Diaguita.

La integración de Santiago del Estero dentro del NOA se debe casi exclusivamente a estas causas muy importantes: la impronta histórica -ya que la ciudad de Santiago del Estero desde su fundación fue considerada parte del "Tucumán" en sentido amplio- y la impronta cultural, ya que la mayoría de los habitantes mantiene influjos culturales que son característicos de todo el NOA, en cambio si es por su geografía; toda la provincia de Santiago del Estero correspondería a la región chaqueña argentina -faltan en la provincia de Santiago del Estero cordilleras andinas o de magnitudes preandinas; la mayor parte del territorio es una llanura y penillanura con dos muy bajas y de poca área serranías o sierras: las de Guasayán y Sumampa que son extensiones laterales de las Sierras Pampeanas.

Esta región está fundamentada en consideraciones de índole histórico-geográficas, y en nada se relaciona con la llamada Región del Noroeste Argentino, la cual es una subdivisión administrativa que integra la Región del Norte Grande Argentino, por lo tanto, una entidad o circunscripción eminentemente política.

La región presenta los siguientes biomas de oeste a este:

Clima[editar]

Los vientos del este descargan su humedad sobre las sierras subandinas y las laderas orientales de la cordillera Saltojujeña. Estas áreas tienen clima subtropical serrano con abundantes lluvias. Los bosques y selvas serranas que tapizan estas montañas son conocidas como yungas. Dichos vientos pasan ya secos hacia el oeste. Por esta causa las laderas occidentales de la Cordillera Oriental y la Puna, poseen un clima frío, árido y seco.

Economía[editar]

Las actividades económicas se ven condicionadas por el medio. Los habitantes de la Puna se agrupan en pequeños poblados, practicando agricultura y ganadería de subsistencia, con rebaños de ovejas, alpacas, y llamas.

También existe la explotación industrial, de gran escala, de minerales como el plomo, plata, zinc y sal de mesa, gas natural, petróleo, hierro; el litio; el bórax. La sal, el plomo, el oro y el cobre se encuentran principalmente en la Puna de Atacama y en la región de altas cordilleras andinas, en cambio el gas, el petróleo y el hierro se encuentran principalmente en la zona pedemontana oriental y la ecotonal con la región chaqueña.

En los Valles Calchaquíes que se encuentran inmediatamente al Este de la muy elevada y seca Puna de Atacama prosperan, desde la Conquista española grandes viñedos de los cuales se obtienen excelentes vinos de celebridad internacional como el Torrontés argentino.
Los valles fértiles de la cordillera Oriental están más densamente poblados. Se desarrolla una agricultura intensiva donde se producen hortalizas todo el año, destacándose también los cultivos de legumbres, caña de azúcar, tabaco, olivo y cítricos. Aquí es donde se localizan las principales industrias dedicadas al procesamiento de las materias primas de la región. La densa selva que cubre las sierras Subandinas ofrece árboles de madera valiosa para el aprovechamiento forestal. Es en ésta área donde se explotan ricos yacimientos de petróleo y gas.

El Tren a las nubes, que circula a través de los picos de la Cordillera de los Andes mostrando impactantes paisajes, alcanza en su recorrido una altura de 4200 msnm, lo que lo convierte en uno de los trenes que mayor altura alcanzan en el mundo.[5]

Pero estas actividades generan problemas ambientales. El desmonte de selvas y bosques degrada estos biomas y pone en peligro a distintas especies de plantas y animales. El monocultivo (especialmente el de la alóctona soja desde los 1990 además de grave y acelerada deforestación) provoca el agotamiento y la degradación de los suelos. Así sin el moderador «efecto esponja» de los bosques y selvas (especialmente en las yungas) se observa que las grandes lluvias provocan catastróficas inundaciones «aguas abajo», como la que inundó a la importante ciudad argentina del Litoral ciudad de Santa Fe en el año 2003 y luego fuertes sequías regionales, tanto en el NOA como en el NEA e incluso en la región pampeana y toda la región chaqueña ya que al haber sido desaparecidos los bosques y selvas las aguas dulces se evaporan con mucha facilidad.

Cordillera Oriental[editar]

Un ingreso al Cañón de Talampaya en el Parque Nacional Talampaya en el suroeste de La Rioja.

La cordillera Oriental está formada por dos cordones montañosos paralelos (el occidental y el oriental), de formación paleozoica, posteriormente ascendida por el plegamiento andino, separados por quebradas y valles.

El cordón occidental presenta mayores alturas y su cerro nevado más alto es el Chañi, de 6200 m. El cordón oriental es de menor altura, y el Cerro Negro de Zucho alcanza los 4850 m.

Las quebradas son las vías de comunicación de esta zona, de origen generalmente pluvial, son valles alargados y angostos. Las más importantes y pintorescas, son la Quebrada de Humahuaca que corre de sur a norte, la del Toro que asciende de sureste a noroeste poniendo así en comunicación los Valles Calchaquíes con la Puna de Atacama, la Quebrada de las Conchas, Quebrada de las Flechas y la Santa María- Guachipas.

También se encuentran varios amplios valles en zonas hundidas y rellenas con sedimentación, con clima subtropical, los cuales se realizan cultivos intensivos y se asientan importantes ciudades (por ejemplo la ciudad de Salta y la ciudad de San Salvador Jujuy). Los más destacados son el Valle de Lerma en Salta, el de Jujuy, los Valles Calchaquíes o de Yocavil y Campo Santo.

Sierras Subandinas[editar]

Gauchos en un desfile en la provincia de Salta blandiendo lanzas de cañas tacuara, las típicas lanzas de los gauchos durante la Guerra de la Independencia Argentina. Nótese que están cubiertos por los "colorados" y livianos aunque abrigados ponchos salteños, tales ponchos colorados fueron frecuente uniforme de los patriotas argentinos durante la sangrienta Guerra Gaucha librada en el noroeste argentino para independizar a toda la Argentina a inicios del s. XIX.

Las sierras Subandinas que, con rumbo norte-noreste y sur-suroeste, atraviesan el sector más oriental de la región, constituyen una barrera orográfica que determina un brusco cambio, ya que sobre sus laderas orientales se precipitan las lluvias que, con un promedio anual de 1.000 mm, provocan el desarrollo de una vegetación de tipo selvático por lo exuberante, enmarañada y variada. La máxima elevación, a 2.580 m de altitud, es el cerro Ceibal o Crestón.

Prehistoria e historia[editar]

Se considera la presencia de población humana desde circa el 11000 a 10000 AP.

La Casa Histórica de Tucumán es un icono del turismo en Tucumán.
Casa de Gobierno de Tucumán, sede del Poder Ejecutivo de la Provincia.
Iglesia San Francisco, el campanario eclesiástico más alto de América del Sur.
Catedral Basílica de Nuestra Sra. del Valle (Ciudad de Catamarca).

Se encuentran vestigios de pueblos cazadores recolectores datables desde el 8500 AP. Hace 3000 años se verifica la existencia de una pastoricia o ganadería trashumante de auquénidos y casi inmediatamente la existencia de caravanas que desde las zonas altas establecían circuitos comerciales con las zonas bajas; uno de las primeros asentamientos permanentes data de hace entre 3000 y 2000 años uno de los más antiguos sitios arqueológicos que revelan una sedentarización se encuentra en Palo Blanco (suroeste de Catamarca), la sedentarización permitió una incipiencia de agricultura (con también incipientes controles de riego, gestión del agua dulce y acumulación —en depósitos— de los excedentes) esto fue correspondiente con el desarrollo de la cestería y, especialmente de la cerámica (hasta llegar a la coroplastia), es decir; ya hace entre 3000 y 2000 años existen poblaciones agroalfareras en la región siendo en tal aspecto las primeras de todo el actual territorio argentino.

Entre el 500 y 1000 d.C. ocurrió el llamado Período de Integración Regional caracterizado por el establecimiento de una compleja red social con intercambios económicos transversales entre las diversas etnias de la región, tales intercambios solían ser de minerales (cobre, malaquita, obsidiana) obtenidos en las zonas cordilleranas a cambio de productos vegetales (como el alucinógeno cebil utilizado exclusivamente por los «chamanes» en los ritos) y plumas o nutritivos frutos de chañar y mistol procedentes de las yungas y de la región chaquense.

Entre el 1200 y 1400 la región sufrió extremas sequías lo cual provocó fragmentaciones, guerras endémicas cuyo foco se ubica en regiones tan distantes como el norte del Perú y que se extienden en cadena a lo largo del espacio entre las etnias para obtener recursos; tal estado de guerras interétnicas impuso la consolidación de núcleos étnicos diferenciados en pequeñas ciudades fortificadas (chichas en el extremo norte, atacameños en la Puna y la Quebrada del Toro, omaguacas en gran parte del actual Jujuy y norte de Salta, «diaguitas» (principalmente la Cultura Santa María en las regiones montanas y pedemontanas de Salta, Catamarca, durante ese mismo periodo la zona recibió el influjo cultural del Horizonte Tiwanaku, tal influjo se observa no sólo en las artes sino en práctica religiosas y militares — auge de las «cabezas trofeo» de los enemigos decapitados —). Al finalizar ese período y aprovechando la debilidad de las etnias existentes se produce la irrupción de los incas y la anexión de la mayor parte del territorio al «Tucumán» del Tawantinsuyu (varios etnohistoriadores como Ana María Lorandi consideran que el Tucumán era un territorio separado del Collasuyo),[6] el dominio inca fue breve aunque dejó algunos notorios rastros culturales: extracción de los recursos naturales para transportarlos al centro de su imperio, para esto se creó el sistema de pistas llamado Kapak Ñan (literalmente «Gran camino» usualmente conocido como «Camino del inca») y se estableció la imposición de la prestación personal entre los sometidos (la mita si la sumisión era relativamente pacífica, o el yanaconazgo y deportaciones para los más rebeldes) acompañado con establecimiento de depósitos como collcas, y tambos, la demolición de las fortalezas preincáicas y la construcción de nuevas fortalezas en función a las necesidades imperiales (los pucaras) , el desarraigo de etnias que opusieron resistencia tal cual se verifica en el despoblamiento de Tastil, deportación de mitmakuna (mitimaes) desde regiones septentrionales, practica de sacrificios humanos en las cumbres de las montañas tal como se verifica en el Volcán Llullaillaco, incluso la destrucción de los cementerios de los pueblos «diaguitas» (palabra cuyo significado proviene de la aimara thyakita = «lejanos» — en relación al Cusco o a Tiwanaku —) para provocar una amnesia histórica ya que la mayoría de los pueblos originarios del NOA rendían culto a sus antepasados; los incas substituyeron tales sistemas de creencias por una religión de estado en la cual la casta inca era homologada al sol lo cual les permitía racionalizar el control y enajenación de los recursos económicos regionales: 1/3 de lo producido era para el inca, otro tercio para Inti o dios-sol y solo otro tercio quedaba para las poblaciones productoras. La parte oriental de las actuales provincias de Salta, Tucumán y casi todo el territorio de Santiago del Estero se mantuvo independiente de los incas efectuando las etnias de esa zona (vilelas, lules, toconotés, wichis etc.) frecuentes incursiones sobre las zonas controladas por los incas. Los lules y toconotés fueron llamados despectivamente «surí» (luego transliterado al español como xurí y jurí), los wichi fueron motejados de «matacos» otros pueblos chaquenses de «cuncos» y «chavancos» por los invasores quechuas y sus aliados aimaras.

La irrupción de nuevos invasores (los conquistadores españoles de la «Corriente del Norte») inaugurada con la Expedición de Almagro a Chile (expedición que recorrió gran parte del Noroeste) en 1535 , empeoró la situación para todas las etnias locales las cuales tras enconadas resistencias como las Guerras Calchaquíes sufrieron una gran merma demográfica en gran medida debido a las enfermedades procedentes de Europa (viruela, sarampión y ciertas cepas gripales) para las cuales los autóctonos carecían de inmunidad y en parte debido a la desestructuración de las economías o la extenuación de los nativos en la exacerbada copia de prestaciones personales que hicieron de las ya existentes desde la invasión inca: las mitas mezcladas con las encomiendas.

A la española «Corriente del Norte», inaugurada con la Entrada de Diego de Rojas en 1542, se debe la definitiva fundación de las ciudades capitales provinciales, y la fundación de algunas de la más antiguas localidades hoy existentes en la República Argentina.

El siglo XVIII presenta dos rasgos contrapuestos: una consolidación del poder español y algunos movimientos de rebeldía asociados lejanamente a Túpac Amaru. En todo caso durante la colonización española se emprende la introducción masiva del cultivo de algodón en el oeste santiagueño, la producción de vinos, olivos, lanas de ovejas y cabras, la cría de mulas y caballos (particularmente en Salta, Tucumán y Jujuy) para abastecer, junto con Tarija las demandas del Alto Perú; el sistema económico entonces desarrollado implicó una primera industrialización: -por ejemplo- carretas, talabarterías, aguardientes en Tucumán. ponchos y diversos lienzos (barracán, picote, barchila, anascote) en Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, Salta y Jujuy.

De este modo con la creación del Virreinato del Río de la Plata y la inclusión del NOA en dos intendencias: la de Salta del Tucumán y (la parte norte) de Córdoba del Tucumán el inicio del siglo XIX encontró a la sociedad criolla lo suficientemente madura como para asociarse en la Guerra de Independencia que derivó de la Revolución de Mayo, fue en tal época que los principales combates (como los de la Guerra Gaucha) tuvieron como escenarios principales los territorios de Jujuy, Salta, Tucumán y áreas vecinas como, principalmente, la de Tarija.

Población y sociedad[editar]

Vista panorámica de San Miguel de Tucumán desde el Cerro San Javier.
Ciudad de Salta, la mayor de la provincia.
Vista de la Villa de Balcozna, Catamarca.
Monumento a José de San Martín en la Plaza 25 de Mayo, Ciudad de La Rioja.

Es claramente visible el activo proceso de urbanización siendo la población mayoritariamente mestiza producto de la mixogénesis de las poblaciones indígenas originales, el aflujo de españoles a partir de 1535, con estos entre los siglos XVII y XVIII un importante porcentaje de población con orígenes africanos que en menor medida ha dejado sus trazas visibles, luego (especialmente en la provincia de Tucumán) se sumó la importante inmigración proveniente del "Viejo Mundo" (italianos, libaneses, sirios, e incluso un pequeño número de sikhs – la colectividad sikh se estableció en la provincia de Salta a inicios del siglo XX, principalmente en Rosario de la Frontera–, en Tucumán también ha sido de alguna importancia la radicación de inmigrantes franceses y judíos). La población del NOA a lo largo del siglo XX ha sido agrupada principalmente en las capitales provinciales (Gran San Miguel de Tucumán, Gran Salta, Gran San Salvador de Jujuy, Santiago del Estero - La Banda, Gran San Fernando del Valle de Catamarca, La Rioja y la ciudad de Orán).

En las áreas más inhóspitas de la Puna y de las quebradas se asientan grupos en los que predomina la ascendencia indígena, los "coyas" (descendientes de los diaguitas, atacameños, omaguacas y chichas) pueblos que sufrieron la influencia quechua-aimara durante la invasión incaica ocurrida entre ca. 14751535) y luego la española entre 15351811 por lo cual su cultura actual es altamente sincrética, por este motivo se encuentran préstamos lexicales del quechua en palabras como "pachamama" (tierra madre), "coca", "supay" (demonio), "llastay", "quisquinar" o "quisquidar" (constipar, estreñir), "machado" (embriagado), "chango" (muchacho), "guaso" (burdo), "churo/a" (lindo/a, simpático/a), "cerviñacu" (especie de matrimonio a prueba o prematrimonio, practicado entre algunos coyas de las zonas más apartadas de Salta y Jujuy en el cual la pareja convive unos tres años "para ver si se lleva bien" y puede luego concretar un matrimonio definitivo) , "tantanakui", "ura" (vulva), "urquía" (paloma torcaz), o "chaya" (o challa) entre algunas otras mezcladas con el idioma español (que posee diversas formas de entonación según las zonas de esta región) y con los idiomas indígenas preexistentes a la invasión incaica tales palabras son utilizadas ocasionalmente, en algunos departamentos de la provincia de Santiago del Estero se habla la llamada lengua quichua basada lexicalmente en gran medida sobre el idioma quechua propiamente dicho, es de notar que "la quichua" (como es llamada entre los santiagueños) es hablada por poblaciones criollas cuyos ancestros indígenas (lules, toconotés, sanavirones etc.) fueron adoctrinados tras 1536, durante la dominación española, por los misioneros católicos que, procedentes del Perú y del Alto Perú utilizaban el quechua como lengua general. Diaguitas, atacameños, omaguacas y chichas eran pueblos que vivían en pequeñas ciudades y que dominaban las técnicas del riego de cultivos (especialmente del maíz), el arte del tejido y la cerámica, la metalurgia del oro, el cobre y la plata.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c Turrel, Marc, y Jorge Velasco (18 de mayo de 2007). «Ojos del Salado, el volcán más alto del mundo». Desnivel.com. Consultado el 20 de julio de 2008. «El volcán Ojos del Salado [...] obtuvo una altura elipsoidal de 6.934,115 metros y una altitud sobre el nivel medio del mar de 6.891,31».
  2. «Nevado Ojos del Salado-Cara Norte/North Face» (en español e inglés) (PDF). www.los6000dechile.cl (s/f). Consultado el 9 de marzo de 2011.
  3. Instituto Geográfico Nacional (s/f). «Se dio a conocer la nueva altura oficial del Cerro Aconcagua: 6.960,8 metros». www.ign.gob.ar. Consultado el 3 de septiembre de 2012.
  4. Encyclopedia: The Argentine Norwest/El Noroeste Argentino
  5. Train to the clouds - ARGENTINEAN NORTH
  6. [1]

Enlaces externos[editar]