Noche de rábanos

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Noche de rábanos

Noche de rábanos es una festividad que se celebra cada 23 de diciembre en el corazón de la ciudad mexicana de Oaxaca, esta es una festividad decimonónica que permanece hasta ahora. Los personajes y animales tradicionales del nacimiento mexicano, pero también escenas de feria y fiestas locales como la celebración del día de los fieles difuntos, la virgen de la Soledad y de Juquila, las fiestas del lunes del cerro y hasta la vuelta ciclista de verano, son representadas por los hortelanos la noche del 23 de diciembre, en la Noche de rábanos, celebrada desde 1897.

Orígenes[editar]

El origen de la Noche de rábanos se remonta a la época colonial, cuando la orden benedictina inculcó a los indígenas zapotecos y mixtecos, sobre todo a quienes servían en las casa de españoles y criollos adinerados, los saberes de la horti y floricultura. Por recomendación de la orden, en 1563 fueron concedidas a los indígenas la tierras colindantes a las haciendas de la Noria y Cinco Señores, para ser cultivadas. Así se fundó el antes pueblo de Las naborías, que luego sería barrio y ahora el fraccionamiento de Trinidad de las Huertas. Desde el siglo XVI, el 23 de diciembre, en la Plaza de Armas de la Vieja Antequera, lo que hoy es el zócalo de la ciudad de Oaxaca, era establecido un mercado para la cena de Navidad. En él se ofrecían pescado salado, frutas de la temporada y vegetales. Los hortelanos de Las naborías llevaban productos, entre ellos rábanos cuyas formas caprichosas sugerían figuras de seres humanos y animales. Los tubérculos eran usados como adorno, para llamar la atención de los compradores, y lo que fue una estrategia de ventas devino a una gran tradición. La primera noche de rábanos

La noche de rábanos actual.[editar]

Los artesanos que participan en la Noche de rábanos construyen escenas vinculadas con tradiciones mexicanas y oaxaqueñas como nacimientos, las calendas, las fiestas en honor a la virgen de la Soledad y de Juquila, el día de muertos, los reyes magos… Otras representaciones se relacionan con actividades locales como la Guelaguetza o la escultura de la poeta mayor María Sabina. Es la arborescente creatividad de cada uno de los artistas de los rábanos la que dicta las formas y representaciones. Originalmente solo se empleaban rábanos para realizar las figuras en la vendimia. En la celebración actual también es utilizada la hoja de totomoxtle (la cubierta de la mazorca del maíz) y la flor inmortal. Mientras se va secando adquiere una rigidez que sirve para la hechura de los personajes. Se le llama flor inmortal a una florecilla que crecen en los valles centrales del estado de Oaxaca, que se seca de manera natural conservando su color y forma original, que sirve, igualmente, como adorno. Ya no se venden verduras y otros víveres en el zócalo de Oaxaca la víspera de Navidad. Artesanos de distintos barrios y colonias de la ciudad de Oaxaca compiten para ganar uno de los tres premios monetarios (de entre 14 y 7 mil pesos). En 2008 fue firmado un convenio entre la dirección de Desarrollo Forestal de la Secretaria de Desarrollo Rural (Seder) y la coordinadora de Turismo Municipal, para la siembra de dos especies de rábanos que serán utilizados por los hortelanos para la hechura de figuras. Las dependencias pronostican cosechar diez toneladas del tubérculo, en una porción de media hectárea de terreno sembrado en los campos experimentales del parque El Tequio. Algunas semanas antes de la celebración, los artesanos acuden a los campos para la cosecha. Aunque hay premios la mayoría de los artesanos participan para mantener viva una tradición y darle expresión a su habilidad manual. A la cosecha acuden familias que ocasionalmente forman grupos vecinales o de amigos, y participan en la fiesta.

Bibliografía[editar]

AGUILAR Orihuela Alonso, El Jolgorio Cultural año I num. 8 diciembre de 2008

Enlaces externos[editar]

«El arte de esculpir con rábanos, una tradición navideña en Oaxaca».