Nereo
En la mitología griega, Nereo (en griego Νηρευς o Νηρηος, ‘mojado’) era el mayor de los hijos de Ponto y Gea, probablemente el dios de las olas del mar. Parece que fue también uno de los educadores de Afrodita.
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Descripción [editar]
Doris le dio cincuenta hijas maravillosas, las nereidas, todas ninfas del mar. Vivía en el mar Egeo, acompañado siempre por sus hijas, que le entretenían con sus cantos y sus danzas. Era capaz de cambiar de forma, tenía el don de la profecía y ayudaba a los héroes que, como Heracles, fuesen capaces de capturarle incluso cuando cambiaba de forma.
Profetizó a Paris los males que traerían a su patria el rapto de Helena y a Heracles le ayudó, por la fuerza, a buscar las manzanas de oro que le había ordenado encontrar su primo Euristeo.
Características [editar]
Nereo era conocido por su veracidad y virtud:
Pero Ponto, el gran mar, era padre del veraz Nereo que nunca miente, el mayor de sus hijos. Le llaman el Viejo Caballero porque es digno de confianza, y apacible, y nunca olvida qué es correcto, sino que los pensamientos de su mente son benignos y rectos.
Representación [editar]
Nereo era representado como un anciano llevando un bastón y acompañado de las nereidas. A veces se le mostraba con una cola de pez serpentino en lugar de piernas pero, a diferencia de los dioses con cola de pez Aqueloo y Tritón, Nereo siempre aparecía vestido con un quitón y llevando su bastón. Virgilio añadiría a estos atributos el tridente, identificándose así con el dios Neptuno, representación más tardía del mar.
Véase también [editar]
Referencias [editar]
- Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, I
- Hesíodo: Teogonía, 233
- Homero: Ilíada, VIII
- Ovidio: Las metamorfosis, I
- Pausanias: Descripción de Grecia
- Virgilio: Eneida, II.418
- Károly Kerényi: Los dioses de los griegos
- Robert Graves: Los mitos griegos
Enlaces externos [editar]
Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Nereo. Commons
- «Nereus» en Theoi Project (en inglés).
- Himnos órficos.
- Texto inglés en Theoi; trad. de 1792 de Thomas Taylor (1758 – 1835).
- Texto inglés: otra edición, en el sitio Sacred Texts.