Neofascismo en España

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Visitantes neofascistas en el Valle de los Caídos usando una bandera franquista.
Participante de una manifestación de la Asociación Víctimas del Terrorismo portando la misma bandera.

En los años 1950 y 1960 surgen varios grupúsculos neofascistas y es en los años 1970 y, sobre todo, tras la muerte de Franco, cuando estos grupos adquieren una mayor importancia. En todo caso, en las elecciones generales de 1979 (en las que consiguieron sus mejores resultados) obtuvieron menos del 2,5% de los votos.[1]

Un componente importante en estos grupos fue el terrorismo (véase: terrorismo tardofranquista).[2] Entre los años 1976 y 1981, periodo clave de la transición española, cometieron 46 asesinatos y se distinguieron por ejercer la violencia callejera. A diferencia de otros grupos coetáneos de ideología similar, como algunos chilenos o italianos cuyas acciones iban dirigidas al derrocamiento de gobiernos democráticos, el objetivo final de los neofascistas españoles era perpetuar el sistema autoritario franquista.[3]

Orígenes[editar]

Durante la década de los cincuenta surgen en las universidades españolas las primeras manifestaciones en contra del Régimen. En el curso 1955-1956 se crean las agrupaciones de estudiantes de adscripción comunista, del Frente de Liberación Popular (el Felipe) de adscripción "socialista revolucionaria" y la Asociación Socialista Universitaria (ASU) auspiciada por el PSOE. Durante los años siguientes el SEU, sindicato falangista del régimen, pierde su hegemonía y paulatinamente el control de las universidades. En este contexto, en 1963, los servicios de inteligencia se sirven de elementos neofascistas para crear Defensa Universitaria (DU), organización destinada a responder violentamente a la izquierda que comienza a organizarse en las universidades. La DU estaba dirigida por el coronel Federico Quintero Morente, destacado miembro de los servicios de inteligencia del ejército y reclutó a sus afiliados entre los grupúsculos fascistas ya existentes: Hermandad Nacional Universitaria, Hermandad Sacerdotal Española, los neonazis Joven Europa y con los sectores más radicales del SEU. Se dedicará a reprimir con porra y pistola a todo sospecho de compartir la ideología de izquierdas.[4]

En 1969 la DU cambia de dirección y de firma, pasa a depender de los servicios de información de la Guardia Civil, a denominarse Guerrilleros de Cristo Rey y a ser dirigidos por el excombatiente divisionario Sánchez Covisa. Paralelamente, los servicios secretos de Carrero Blanco crean Acción Universitaria Nacional bajo la dirección del entonces coronel José Ignacio San Martín (posteriormente condenado por su participación el golpe de Estado del 23-F). También surgen otros grupos como: Comandos de Lucha Antimarxista, Partido Español Nacional Sindicalista…, comenzando así la sopa de siglas[5] en que se convertirá la ultraderecha y el neofascismo españoles.

Periodo de la Transición[editar]

Durante los años setenta, en España, las condiciones eran óptimas para el brote de estos grupos neofascistas. Las opciones democráticas se abrían camino y el tambaleante Régimen en connivencia con estos grupos los utilizaban en un último intento de resistencia, existían once diferentes servicios de inteligencia dispuestos a auspiciarlos, los servicios policiales eran permisivos con ellos llegando, incluso, a participar en sus acciones y, también, el Régimen había convertido a España en santuario de significados nazis alemanes y fascistas italianos.[6] La violencia neofascista en estos años respondió a la estrategia de acción-reacción (espiral de la violencia) para frenar el proceso de cambio.[7] [8]

La violencia la ejercían contra los que consideraban enemigos del «Régimen». Estudiante, trabajadores e incluso curas (que en casos abrían sus iglesias para que pudieran reunirse en ellas los trabajadores), sufrieron sus agresiones físicas.[9] Otro objetivo fueron las librerías, los locales eran destrozados y los libros inutilizados con pintura roja. Cabe destacar, por su repercusión internacional, la agresión que en el otoño de 1971 sufrió la obra de Picasso. Tres librerías y galerías de arte que exponían algunas de sus obras fueron atacadas y 24 grabados suyos fueron destruidos con ácido.[10]

Durante los primeros años de la Transición los atentados y altercados se multiplican creando un ambiente de violencia que propiciara un proceso involucionista. Aunque los objetivos de las agresiones suelen ser principalmente jóvenes pertenecientes o cercanos a formaciones de izquierdas, la violencia se extiende de manera indiscriminada respondiendo a la estrategia de alimentar la violencia.[11] La ORT publicó un informe en el que contabiliza 117 atentados de grupos neofascistas durante los cuatro primeros meses de 1979, 61 de ellos causando daños a las personas.[12]

En 1976 se inscribe como partido político Fuerza Nueva (FN), único grupo neofascista que conseguiría representación parlamentaria (en 1979 se haría con un escaño su fundador Blas Piñar). FN llevaba ya años de actividad y sería germen de numerosos grupos neofascistas especialmente significados por su violencia.[13]

Las primeras manifestaciones de oposición al Régimen son aprovechadas por estos grupos para escoger a sus víctimas. El 26 de septiembre de 1976, durante una manifestación en Madrid, un grupo de «Guerrilleros de Cristo Rey» mata de disparos por la espalda al estudiante de 21 años Carlos González Martínez. El 23 de enero de 1977, muere, también en el transcurso de una manifestación en Madrid, Arturo Ruiz por varios disparos realizados por un componente de la Tripe A.

Identifican a las futuras víctimas por su adscripción a organizaciones de izquierdas y atentan contra ellas. El 1 de febrero de 1980 la estudiante Yolanda González, activista de organizaciones estudiantiles, es secuestrada en Madrid y posteriormente asesinada por miembros de Fuerza Nueva. El asesinato es reivindicado por el Batallón Vasco Español (BVE).[14] También en 1980, al terminar la manifestación del 1 de mayo, un grupo de neofascistas apuñala y mata a Arturo Pajuelo, presidente de la asociación de vecinos del barrio de Orcasitas.

Se atenta contra las sedes de los partidos de izquierdas. El 9 de diciembre de 1979 un grupo denominado antimarxista incendia la sede del Movimiento Comunista en Valladolid, resultando muertos dos ancianos. También ese mismo año en dicha ciudad castellana atacan con cócteles molotov la sede del anarcosindicato CNT.

Los abogados laboralistas son también su objetivo. En enero de 1977 mueren acribillados a balazos cinco abogados laboralistas en su despacho de la calle Atocha de Madrid (Matanza de Atocha de 1977). La matanza la realizan miembros de la Triple A y miembros cercanos a Fuerza Nueva. El abogado laboralista Fernando Salas también sufriría un atentado.

Varias organizaciones se especializan en atentar contra miembros de ETA y su círculo cercano. El grupo más significado sería el Batallón Vasco Español, pero también surgen otras como el grupo Antiterrorismo ETA (ATE). Este último, el 25 de junio de 1979, ametralla al miembro de ETA Enrique Gómez, «Korta», causándole la muerte. El BVE, el 28 de agosto de 1979 asesina al concejal de San Sebastián, miembro de Herri Batasuna, Tomás Alba Irazusta. Estas organizaciones también causan muertes entre personas que nada tienen que ver con ETA. El 19 de abril de 1980 Felipe Sagarna Ormazabal, que no está relacionado con ETA, es asesinado por el BVE en Hernani.

Extienden su violencia a la calle. El 6 de octubre de 1977 un militante de FN mata de un ladrillazo en la cabeza a Miquel Grau Gómez que pegaba carteles para la convocatoria del día nacional del País Valenciano (9 de octubre).

Asistir al cine para ver determinadas películas sirve de excusa para desatar su violencia. El 29 de abril de 1979, a la salida del cine Tívoli de Madrid, donde se exhibía Siete días de enero (película sobre la matanza de Atocha), Andrés García, de 18 años, militante de las Juventudes Comunistas muere como consecuencia de las puñaladas asestadas por un grupo de neonazis que resultarían pertenecer al Frente de la Juventud. Jorge Caballero Sánchez es, también, asesinado en Madrid el 28 de marzo de 1980 a la salida de un cine.

No sólo las librerías son objetivo de su furia, los periódicos comienzan a recibir paquetes bomba. El 20 de septiembre de 1977 estalla una bomba en el semanario satírico El Papus matando a su conserje, Juan Peñalver Sandoval. El 28 de octubre de 1978, un comando de antiguos miembros de Fuerza Nueva envían un paquete bomba al diario El País resultando muerto el conserje Andrés Fraguas e hiriendo a otras dos personas.

En 1978 durante las ferias de Bilbao es quemada la sede de la revista anarquista Askatasuna, reivindicada por el grupo de los Guerrilleros de Cristo Rey.

La violencia de estos grupos se extiende de forma indiscriminada. Son frecuentes las agresiones a aquellos que pasando junto a ellos, se niegan a cantar el Cara al Sol. También, determinadas actitudes o indumentaria pueden convertir a cualquier paseante en objetivo.[15] El 16 de marzo de 1978 miembros del Somatén, en L’ Hospitalet, disparan contra una pareja que se estaba abrazando en la calle por considerarlo indecente. El 13 de septiembre de 1979, un grupo de adolescentes ultras, armados con bates de béisbol, mata al joven José Luis Alcazo que paseaba por el madrileño parque del Retiro por llevar el pelo largo y vestir vaqueros. El 7 de junio de 1981 un ex militante de Fuerza Nueva mata a José Carlos Idígoras Navarrete, por que a su juicio estaba borracho y llevaba el pelo largo.

Los barrios obreros son especialmente castigados. En el popular barrio de Vallecas, el 10 de febrero de 1980, integrantes de Fuerza Nueva se deciden a «tomar la calle» y asesinan a balazos al joven Vicente Cuervo.

Los bares de estos barrios populares también son el objeto de su violencia. El 9 de enero de 1977 un grupo de neofascistas armados con pistolas, armas blancas y cadenas entran en el bar Racó del popular barrio del Carmen en Valencia y agraden a todos los que se encuentran en su interior El joven Julio García Esteve resulta herido de gravedad por una cuchillada. El 14 de julio de 1979 lanzan una bomba contra el café El Parnasillo de Madrid resultando muerta la joven Salomé Alonso Varela que transitaba por la calle. El 20 de enero de 1980 los Grupos Armados Españoles reivindican el lanzamiento de una bomba que estalla en un bar de Baracaldo causando la muerte a cuatro personas. El 6 de mayo de 1980 el bar San Bao de Madrid es asaltado por un comando de Falange Española de las JONS. Lucen pistolas y cadenas. Juan Carlos García Pérez es asesinado de un disparo por la espalda.

Después del fracasado golpe de Estado del 23-F y con la consolidación de la democracia estos grupos de marcado carácter nacional (aun con vinculaciones internacionales, principalmente con los neofascismos italiano[16] y francés) fueron perdiendo su capacidad de acción y paralelamente, una nueva tendencia neofascista internacional fue abriéndose camino, los skinheads de extremaderecha.

Skinhead y neonazis[editar]

Un skinhead neonazi en Alemania.

En un principio, los skins surgen como una corriente heredera de los mods británicos de los años sesenta y los punkies de los años setenta y contrapuesta al movimiento hippie. A principios de los años ochenta algunos de estos skinheads derivan hacia el neonazismo en contra de aquellos que seguirian movimiento skinhead tradicional (skinheads SHARP). Su principal seña de identidad es el pelo rapado, calzan grandes botas y se distinguen por su fuerte simpatía por el militarismo. Son detectados por primera vez en Inglaterra en 1981 cuando protagonizaron el mayor brote de violencia racista acaecido durante el gobierno de Margaret Thatcher.[17]

Los skins neonazis surgen en España en la década de los ochenta como reflejo de este movimiento. Comparten sus mismas señas de identidad e ideología neonazi, mezclándolas con las neofascistas españolas. Son racistas, xenófobos y alternan la simbología nazi con la falangista, celebrando sus mismas onomásticas (el 20-N, el día de la Hispanidad, el 18 de julio…).[18]

Desde su aparición, los skins neonazis han protagonizado numerosos actos de violencia, la mayoría de los cuales relacionados con el racismo y la xenofobia. El 13 de noviembre de 1992 un grupo de skins neonazis se desplaza desde Madrid hasta Aravaca para dar un «escarmiento a los negros». El grupo mata a balazos a Lucrecia Pérez Matos, de 33 años de edad, inmigrante dominicana que residía en España desde hacía un mes y trabajaba como asistenta en Aravaca. Un día después, en Majadahonda, otro grupo de skins neonazis mata a golpes al marroquí de veinticinco años Hassan el Yahaqui. Desde entonces, se han sucedido las agresiones de estos grupos contra inmigrantes y miembros de diferentes etnias. También, otros colectivos has sido víctimas de su violencia. El 5 de octubre de 1991, en el barcelonés parque de la Ciudadela, un grupo de skins neonazis iniciaron lo que ellos consideran una «operación de limpieza» asesinando al transexual Juan José Rescalvo e hiriendo de gravedad a cuatro mendigos y otro transexual.[19]

A finales de los años 1980, los skins neonazis encontraron en el fútbol otro ámbito donde proyectar su violencia; en poco tiempo, llegaron a contabilizarse 38 grupos diferentes que apoyaban a distintos equipos. Estos grupos han protagonizado numerosos enfrentamientos entre ellos, pero sin abandonar su violencia racista, xenófoba y de carácter neonazi.[20]

Neofascismo español ante las urnas[editar]

Los postulados de la ultraderecha, al llegar los años setenta, apenas habían cambiado desde 1939.[…] Este anquilosamiento ideológico se reveló como un elemento decisivo para su fracaso durante la Transición, ya que conformó un discurso centrado en presentar la restauración de la democracia como un retorno a la época prebélica: el país, a sus ojos, continuaba inmerso en la «cruzada» iniciada el 1936, aún inacabada.[21]

Otro factor de la debilidad del neofascismo español fueron sus divisiones. Las siglas de FE de las JONS se las disputaron cuatro formaciones distintas, teniendo que decidir los tribunales sobre su uso legítimo (finalmente, fue el Frente Nacional Español, liderado por el falangista Raimundo Fernández-Cuesta, el grupo que heredó las siglas). El Carlismo estaba dividido entre los tradicionalistas de corte franquista y los seguidores de Carlos-Hugo. La CEDADE (Círculo español de amigos de Europa), formación de neto carácter neonazi y que había surgido años atrás, se enfrentada a gran parte de estos grupos. Y, finalmente, Fuerza Nueva (encuadrada en las primeras elecciones de 1977 en la Alianza Nacional 18 de Julio), que recogería la mayoría de los votos destinados a la ultraderecha.

En las elecciones de 1979, cuando mayor apoyo electoral consiguieron, éste no alcanzó el 2,5% de los votos. Únicamente FN, y sólo en esa ocasión, consiguió un escaño. La notoriedad que el ejercicio de la violencia comportó a los grupos neofascistas durante la Transición, se vio refutada por el ostracismo al que la sociedad española les condenó. En las elecciones legislativas de 2000 estos grupos consiguieron tan sólo 56.314 votos, el 0,21% de los votos válidos.[22] En las de 2008, su apoyo electoral se redujo a 50.234 votos.[23]

Referencias[editar]

  1. Payne, 1995, p. 646
  2. «Su frecuente presencia (el terrorismo) entre los grupúsculos neofascistas constituye un reflejo de su extrema debilidad y carencia de perspectivas políticas». Payne, 1995, p. 635
  3. Preston, 1986, p. 138
  4. Sánchez Soler, pp. 144-145
  5. Sáchez Soler referencia en su libro Los hijos de 20N 127 siglas diferentes de grupos de ultraderechas y neofascistas (pp. 327-330)
  6. «La Internacional Negra tuvo en España un histórico personaje: el coronel de las SS Otto Skorzeny. Ingeniero desde 1931 y militante nazi un año después, fue colaborador directo de Hitler y jefe del comando que liberó en 1943 a Benito Mussolini en el Gran Sasso. Detenido en 1945, juzgado en Nuremberg y escapado del campo de concentración de Darmstadt tres años más tarde, se trasladó a España y, en 1953, reapareció en Madrid al frente de un próspero negocio de chatarra. Hasta su fallecimiento por cáncer, el 4 de julio de 1975, Otto Skorzeny fue desde España, junto con el ideólogo nazi con nacionalidad española León Degrelle, uno de los grandes reorganizadores del movimiento neofascista europeo». Sánchez Soler, p. 151
  7. Sáchez Soler, p. 163
  8. El falangista Antonio García Rodríguez, juzgado en Italia por conspiración contra las instituciones del Estado Italiano, declaraba en una entrevista: «A veces, causar victimas inocentes puede estar justificado por un fin, el ideal». Sánchez Soler, p. 165
  9. Preston, 1986, p. 135
  10. También fue atacado con cócteles molotov el primer estudio de Picasso en Barcelona, resultando quemado. Preston, 1986, p. 136
  11. Ramiro Ledesma escribió un manual sobre la técnica de la insurrección en el que en uno de sus puntos se señala la necesidad de la movilización frecuente de los jóvenes en acciones violentas para que estén acostumbrados a ésta para cuando llegue el momento decisivo. También en otro punto indica que la violencia no debe limitarse a meras razzias para amedrentar al enemigo, sino que debe presentar una continuidad estratégica. Ferrán Gallego, p. 167
  12. Sánchez Soler, p. 349
  13. Sánchez Soler, p. 150
  14. Sánchez Soler, pp. 222-233
  15. Una discusión puede ser el detonante de su violencia. El 31 de agosto de 1979, un ex miembro de Fuerza Nueva, en Arganda del Rey (Madrid), tras una discusión mata a José Prudencio García. Sánchez Soler, p. 350
  16. «Durante las décadas de 1970 y 1980 casi un centenar de fugitivos de la ultraderecha italiana tuvieron Madrid (y en menor medida en Londres) como centro de operación, organización y tránsito, protegidos por las fuerzas de seguridad y los servicios secretos, antes de desperdigarse por Europa y América Latina». Sánchez Soler, p. 158
  17. Sánchez Soler, p. 40
  18. El asesinato de Lucrecia se produjo en el contexto de la celebración del 20-N y del quinto centenario. Sánchez Soler, pp. 23-38, 55
  19. Sánchez Soler, pp. 31-45
  20. «Pegarle a uno del Barça es un placer, pero aún mejor es apalear a un negro». En Sánchez Soler, p. 53
  21. Casals Meseguer, p. 235
  22. En esta cifra no están incluidos los 71.914 votos que consiguiera el populista GIL. Casals Meseguer, pp. 242-243
  23. Ministerio del Interior, resultados de las elecciones legislativas de 2008 Se incluyen: FE JONS, DN, AE, España 2000, FA, AN, Frente Español, CTC y MFE. No se incluyen: Ciutadans - Partido de la Ciudadanía, Familia y Vida o Coalició Valenciana.

Bibliografía[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]