Nancy Astor

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La Muy Honorable
Vizcondesa Astor
Nancy Astor

Parlamentaria por Plymouth Sutton
15 de noviembre de 1919-5 de julio de 1945
Predecesor Waldorf Astor
Sucesor Lucy Middleton

Datos personales
Nacimiento 19 de mayo de 1879
Danville, Virginia, Estados Unidos
Fallecimiento 2 de mayo de 1964
(84 años)
Lincolnshire, Inglaterra
Partido Partido Conservador
Cónyuge Waldorf Astor, 2º Vizconde Astor

Nancy Witcher Langhorne, vizcondesa Astor, CH (19 de mayo de 1879 – 2 de mayo de 1964) fue la primera mujer que ocupó un escaño en la Cámara de los Comunes del Parlamento Británico. (Constance Markiewicz fue la primera mujer elegida para la Cámara de los Comunes en diciembre de 1918 después de presentarse por el Sinn Féin en las elecciones de ese año, pero siguiendo la política abstencionista del Sinn Féin nunca llegó a ocupar su asiento. Además Markiewicz se encontraba en prisión cuando fue elegida.).[1] Nancy Astor representaba al Partido Conservador y era la esposa de Waldorf Astor, 2º Vizconde Astor.

Primeros años[editar]

Nancy Astor nació como Nancy Witcher Langhorne en Danville, en los Estados Unidos. Su padre era Chiswell Dabney Langhorne y su madre era Nancy Witcher Keene. Los primeros negocios de su padre habían dependido en parte de mano de obra esclava, por lo que sus ingresos resultaron muy perjudicados con la abolición de la esclavitud tras la Guerra de Secesión Americana, provocando que la familia Langhorne viviera en una situación muy precaria durante varios años antes de que naciera Nancy. Después de su nacimiento, su padre comenzó a trabajar para recuperar la riqueza familiar, primero como subastador y posteriormente en el ferrocarril, utilizando algunos antiguos contactos. Cuando Nancy tenía 13 años la familia Langhorne había conseguido recuperar gran parte de su riqueza y vivía en una mansión próspera.[2] [3] Posteriormente Chiswell Langhorne se trasladó con su familia a una gran propiedad, conocida como “Mirador”, en Albemarle County, Virginia.

Nancy Langhorne tuvo cuatro hermanas y tres hermanos. Todas las hermanas eran conocidas por su belleza; su hermana Irene se casó con el artista Charles Dana Gibson y se convirtió en el modelo de la “chica Gibson”. Nancy e Irene fueron a una escuela en Nueva York, donde Nancy conoció y se casó con su primer marido, Robert Gould Shaw II, un primo del coronel Robert Gould Shaw que dirigía el 54.º Regimiento de Infantería de Voluntarios de Massachusetts, cuando Nancy tenía 18 años.

Su primer matrimonio fue un desastre. Los amigos de Shaw acusaron a Nancy de haberse vuelto una mujer puritana e inflexible tras su matrimonio; los amigos de Nancy afirmaban que Shaw era un alcohólico y adúltero. El matrimonio duró cuatro años y tuvieron un hijo, Robert. Nancy abandonó a Shaw en varias ocasiones durante su breve matrimonio, la primera vez durante su luna de miel. En el año 1903 la madre de Nancy murió y ella regresó al “Mirador”[4] para intentar encargarse de la propiedad, pero no tuvo éxito. Se marchó para emprender un viaje por Inglaterra, enamorándose del país durante su estancia. Como se encontraba tan feliz allí, su padre le sugirió que se trasladara a Inglaterra permanentemente. Nancy tenía dudas, pero él la convenció sugiriéndole que a su madre le habría gustado y que además su hermana pequeña Phyllis, la acompañaría. Nancy y Phyllis se trasladaron a Inglaterra en 1905.

Vida en Inglaterra[editar]

Una foto contemporánea de “Cliveden”, la casa de campo de Nancy Astor, que sirvió como hospital durante las dos Guerras Mundiales.

Durante su primer viaje a Inglaterra Nancy había adquirido una reputación como una mujer americana, atrevida e interesante. Su tendencia extrovertida y buena conversación, combinada con una conducta cortés y puritana, confundía a muchos ingleses, pero resultaba muy agradable para los más conservadores. Les gustaba conversar con una americana simpática y vivaz, pero que al mismo tiempo se atenía a las reglas de la decencia. Durante esta época Nancy también comenzó a mostrar su capacidad de ganarse a sus críticos. En una ocasión una mujer inglesa le preguntó: "¿Ha venido usted a llevarse a nuestros maridos?" Su respuesta inesperada fue: "Si supiera usted los problemas que he tenido para librarme del mío…", encandilando a los oyentes y manifestando el ingenio que posteriormente la harían famosa.[5]

Sin embargo, a pesar de sus negativos, terminaría casándose con un inglés. Su segundo marido fue Waldorf Astor, que había nacido en los Estados Unidos, pero su padre, el Vizconde Astor, había trasladado a la familia a Inglaterra cuando Waldorf tenía doce años y había educado a sus hijos como aristócratas ingleses. La pareja congenió desde el principio. Ambos no sólo eran “expatriados” americanos con temperamentos similares, sino que además tenían la misma edad y habían nacido el mismo día. Waldorf compartía algo de la actitud moralista de Nancy y decidieron formalizar su relación mediante el matrimonio.

Después de la boda, Nancy se trasladó a Cliveden, una lujosa propiedad en Buckinghamshire, junto al río Támesis, y comenzó su vida como una destacada anfitriona de la élite social inglesa. Los Astor también poseían una gran mansión en Londres, en el nº 4 de St. James Square, donde actualmente se encuentra el Club Naval & Militar. A través de sus muchas conexiones sociales, Lady Astor comenzó a participar en una especie de círculo político llamado Milner's Kindergarten. Considerado liberal en su época, el grupo defendía la unidad e igualdad entre los anglófonos y la defensa del imperialismo británico.

Cristianismo científico[editar]

El significado político de Milner's Kindergarten fue limitado, pero fue muy importante a nivel personal para Lady Astor. A través del grupo conoció a su amigo Philip Kerr, el Marqués de Lothian, una de las relaciones más importantes de su vida. Los dos se conocieron poco después de que Kerr hubiera sufrido una crisis espiritual respecto a su catolicismo. Los dos se encontraban buscando estabilidad espiritual y en su búsqueda encontraron el cristianismo científico, al que ambos se convirtieron. Las creencias de Astor ys sus actividades como cristiana científica se convirtieron en uno de los elementos más consistentes de su vida.

La conversión de Astor fue gradual e influenciada por varios factores. Su hermana Phyllis (que nunca se convirtió al cristianismo científico) le había dado el libro “Ciencia y Salud” de Mary Baker Eddy porque creía que Nancy podía encontrarlo interesante. Al principio Lady Astor lo leyó con poco interés, pero tras una período de enfermedad y tras una intervención quirúrgica, decidió que esos sucesos no habían sido por la voluntad de Dios. En el pasado muchas de sus enfermedades habían sido psicosomáticas, así que la idea de que la enfermedad era un estado mental le resultaba creíble y abrazó el sistema de creencias del cristianismo científico. Al mismo tiempo, su anterior amigo y mentor espiritual, el Archidiácono Frederick Neve, desaprobó su conversión y su relación se enfrió.

La conversión de Philip Kerr se produjo después de que hubiera experimentado con religiones orientales, pero posteriormente se convirtió en el consejero espiritual de Astor. Con el tiempo, su amargo rechazo del catolicismo también influyó en Lady Astor, intensificando sus opiniones en esa dirección. También afectó a su amistad con Hillaire Belloc, que era católico, debido al rechazo de Belloc a la riqueza y al esfuerzo de Astor por tratar de convertir a sus hijas al cristianismo científico. La ruptura de esa amistad la alejó todavía más del catolicismo romano. La devoción de Lady Astor al cristianismo científico era más intenso que ortodoxo, y en ocasiones rechazó a algunos compañeros por estar en desacuerdo con ella. Estaba profundamente dedicada a su propia interpretación de la fe y la defendía casi con fanatismo. Muchas cartas de esta época mencionan sus opiniones sobre el cristianismo científico y también hay cartas en las que otras personas bromean con sus esfuerzos por convertirlos a sus creencias.

Durante la Primera Guerra Mundial, la mansión de Cliveden fue convertida en un hospital para soldados canadienses. Aunque Astor, como cristiana científica, no creía en el uso de la práctica médica, se llevó bastante bien con los médicos militares, especialmente con un cirujano llamado Coronel Mewburn. Ella justificaba su posición ayudando a quienes necesitaban ayuda no médica. Sus esfuerzos construyeron la imagen pública de Lady Astor como amiga de los soldados, y le resultó útil cuando se presentó a las elecciones. Al mismo tiempo los horribles ataques de gas venenoso y las muertes de sus amigos la pusieron en contra de la guerra.

Primera campaña al Parlamento[editar]

En este momento varios elementos en la vida de Lady Astor la convencieron para presentarse a las elecciones, pero la principal razón por la que se convirtió en candidata fue la situación de su marido. Durante varios años había disfrutado de una prometedora carrera en la Cámara de los Comunes antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, pero entonces sucedió a su padre como segundo Vizconde Astor. Esto significaba que automáticamente se había convertido en un miembro de la Cámara de los Lores y tuvo que renunciar a su escaño por Plymouth Sutton en la Cámara de los Comunes. Por este motivo Lady Astor decidió presentarse a ese escaño vacante.

Astor tuvo varias desventajas en su primera campaña. Una de ella fue su carencia de conexiones con el movimiento sufragista de las mujeres británicas. La primera mujer elegida en la Cámara de los Comunes, Constance Markiewicz dijo que Lady Astor “pertenecía a las clases altas, desconectadas de la realidad”. Pero la condesa Markiewicz no había llegado a ocupar su escaño por su apoyo al nacionalismo irlandés y por haber sido detenida junto a otras sufragistas por causar disturbios; Astor no tenía ese trasfondo. Más dañina para su campaña fue la hostilidad de Lady Astor al consumo de alcohol y su ignorancia sobre las cuestiones políticas de la época. Estos elementos no le proporcionaban muchas simpatías entre los votantes de Plymouth, la circunscripción por la que se presentaba. Lo peor de todo, su tendencia a decir cosas raras o fuera de lugar a veces la hacían parecer chiflada.

Sin embargo, Lady Astor también contaba con algunos elementos positivos en su campaña, como su ayuda a los soldados canadienses, sus obras caritativas durante la guerra, sus grandes recursos financieros y lo mejor de todo, su capacidad para improvisar, que le resultó especialmente útil. En una ocasión un hombre le preguntó qué habían hecho los Astor por él y ella le respondió: "Ya lo sabes, Charlie" y después se sacó una foto con él. Este estilo informal divertía a la opinión pública británica y la hacía destacar. Reunió apoyos en el gobierno, fue lo bastante pragmática como para moderar sus ideas contra el alcohol y utilizó las reuniones de las mujeres para conseguir votos. Las elecciones se celebraron el 28 de noviembre de 1919 y ocupó su escaño en la Cámara de los Comunes el 1 de diciembre por los Conservadores (también conocidos como “Tories”).

Primeros años en el Parlamento[editar]

Retrato de la Vizcondesa Nancy Astor, por John Singer Sargent, 1923

La carrera parlamentaria de Lady Astor fue la época más pública de su vida, convirtiéndola a la vez en objeto de amor y odio. Su presencia casi de inmediato atrajo la atención, como mujer y como alguien que no seguía las reglas. En su primer día en la Cámara de los Comunes fue llamada al orden por charlar con un compañero, sin darse cuenta de que era ella quien estaba causando la interrupción de la sesión. Intentó minimizar la expectación que causaba vistiendo más discretamente de lo normal y evitando las cafeterías y fumaderos frecuentados por los hombres.[6] [7]

En los comienzos de su carrera en la Cámara de los Comunes, un miembro del Parlamento llamado Horatio Bottomley, que consideraba que Lady Astor era un obstáculo para su deseo de dominar la imagen de “amigo de los soldados”, trató de arruinar su carrera política. Se dedicó a aprovechar las primeras controversias y debates importantes en los que participó, principalmente la oposición de Lady Astor a la reforma del divorcio y su esfuerzo por mantener las restricciones al alcohol durante la duración de la guerra. La llamó hipócrita en su periódico, afirmando que la reforma de divorcio a la que Lady Astor se oponía permitía a las mujeres tener el mismo tipo de divorcio que ella había tenido en los Estados Unidos. Sin embargo, una crisis presupuestaria y su tono agresivo actuaron en su contra. Finalmente Bottomely fue a prisión por fraude, un hecho del que Lady Astor se aprovechó en campañas posteriores.[8] [9]

Entre los primeros amigos políticos de Lady Astor se encontraban las primeras candidatas femeninas que la acompañaron al Parlamento, incluyendo miembros de otros partidos. La primera de estas amistades comenzó cuando Ellen Wintringham fue elegida después de que Lady Astor hubiera pasado dos años en su cargo. Lo más sorprendente fue la amistad con "Red Ellen" Wilkinson, una antigua representante comunista del Partido Laborista. Posteriormente Lady Astor propuso la creación de un “Partido de las Mujeres”, pero en su momento las mujeres laboristas lo consideraron una idea ridícula porque el Partido Laborista se encontraba en el poder y les había prometido posiciones. Lady Astor aceptó su decisión, pero con el tiempo su cercanía a las parlamentarias laboritas se disipó y en 1931 se convirtió en una adversaria hostil, especialmente de Susan Lawrence.[10] [11]

Los logros de Lady Astor en la Cámara de los Comunes fueron relativamente menores. Nunca ocupó una posición con demasiada influencia. De hecho, Katharine Marjory Stewart Murria, la Duquesa de Atholl (que fue elegida para el Parlamento en 1923) alcanzó posiciones más elevadas en el Partido Tory antes que Lady Astor, una situación que la propia Astor prefería. Consideraba que si tenía una posición importante en el partido, tendría menos libertad para criticar su gobierno. Un logro importante en la Cámara de los Comunes fue la aprobación de una ley que ella había apoyado para incrementar la edad legal para beber alcohol hasta los 18 años sin consentimiento paterno.[12]

Durante este período Lady Astor también realizó algún trabajo significativo fuera de la esfera política. Destacó en su apoyo para la creación de escuelas de enfermería. Su participación en esta causa fue en cierta manera curiosa, porque se unió a ella por la intervención de Margaret McMillan, que creía que su hermana muerta todavía se comunicaba con ella y la guiaba. Al principio Lady Astor se mostró escéptica, pero posteriormente las dos mujeres se convirtieron en buenas amigas y Astor utilizó su riqueza para ayudarla en sus preocupaciones sociales.[13] [14]

Aunque se mostró activa en cuestiones caritativas, Lady Astor también destacó por ciertos arrebatos de crueldad y egoísmo. Cuando recibió la noticia de un enemigo político, mostró abiertamente su placer. Cuando la gente la criticó por su comportamiento no se disculpó, sino que se limitó a decir: "Soy de Virginia; allí disparamos a matar". Un amigo de Virginia, Angus McDonnell, la enfadó por casarse sin haberla consultado después de haberle dicho que le pediría permiso. Posteriormente le dijo, refiriéndose al discurso de la despedida de soltero de McDonnell que "esperaba que lo hiciera mejor que hablaba". A lo largo de su vida, Lady Astor se enemistó con muchas personas debido a su falta de tacto.[15] [16]

La década de 1920 fue el período más positivo en el Parlamento para Lady Astor, pues realizó varios discursos notables e introdujo una ley que fue aprobada. Su riqueza y personalidad también atrajeron la atención de las mujeres que participaban en el gobierno. Además, se esforzó por atraer a más mujeres al servicio civil, a la fuerza policial, a la reforma educativa, a la Cámara de los Lores. Siguió siendo popular en su circunscripción y fue muy querida en los Estados Unidos, pero este período de éxito comenzó a declinar en las décadas siguientes.[17] [18]

La década de 1930[editar]

Nancy Astor (1936).

Este período fue una década de dificultades personales y profesionales para Lady Astor. La primera señal de estos problemas surgió ya en 1928 cuando consiguió una victoria muy estrecha en las elecciones de Plymouth sobre el candidato laborista. En 1931 los problemas se agudizaron cuando Bobbie, el hijo de su primer matrimonio, fue arrestado por homosexual. Como anteriormente Bobbie había mostrado inestabilidad y tendencia hacia el alcoholismo, Philip Kerr, el Marqués de Lothian, le dijo a Lady Astor, que quizás el arresto resultaría positivo para el joven. Esta predicción resultaría incorrecta. Lady Astor también realizó un discurso desastroso afirmando que el alcohol era el responsable de la derrota del equipo nacional de críquet de Inglaterra frente al de Australia. Los jugadores ingleses y australianos rechazaron su discurso. Lady Astor permaneció impasible ante su creciente impopularidad casi hasta el final de su carrera.[19] [20]

En estos años de dificultad Lady Astor mantuvo una relación amistosa con George Bernard Shaw. Él la ayudó con algunos de sus problemas, pero también empeoró otros. Ambos mantenían ideas políticas opuestas y tenían temperamentos muy diferentes, pero a él le gustaba su inconformismo y a ella le encantaba su faceta como escritor. De todas formas, la tendencia de Shaw a hacer declaraciones controvertidas la ponía en situaciones muy complicadas.[21] [22]

Después del arresto de Bobbie, el hijo de Lady Astor, Shaw la invitó a acompañarlo en su viaje a la Unión Soviética. Aunque en cierto sentido le resultó útil para alejarse de las preocupaciones, también constituyó un golpe para la carrera política de Lady Astor. Durante el viaje Shaw realizó varias declaraciones elogiando la Rusia de Josef Stalin, mientras que Nancy a menudo desaparecía de la vista pública porque no aprobaba el comunismo. Incluso le preguntó directamente a Stalin por qué había matado a tantos rusos, pero muchas de sus críticas fueron convertidas por los traductores en declaraciones inofensivas, lo que llevó a muchos políticos conservadores a temer que se hubiera “suavizado” frente al comunismo. Además, los elogios de Shaw hacia la Unión Soviética hacían que el viaje pareciera una plataforma para la propaganda soviética y la presencia de Lady Astor se volvió incómoda para los Tories.[21] [23]

Posibles simpatías nazis[editar]

El declive de la imagen de Lady Astor se aceleró con el ascenso del nazismo. Aunque Lady Astor había criticado a los nazis por devaluar la posición de las mujeres en Alemania, también se mostró completamente opuesta a la idea de otra Guerra Mundial. Varios de sus amigos y asociados, especialmente el Marques de Lothian, participaron en la política de apaciguamiento hacia Alemania; este grupo sería conocido como “Cliveden set”. El término fue utilizado por primera vez en “The Week”, un periódico dirigido por el radical Claud Cockburn, pero con el tiempo los ataques se hicieron más elaborados. El Cliveden set era considerado como un grupo de apaciguamiento, una sociedad que dirigía la nación en secreto, o incluso como una cabeza de puente para el nazismo en Gran Bretaña. Algunos políticos consideraban a Lady Astor como la mujer de Adolf Hitler en Gran Bretaña, y algunos fueron tan lejos como para firmar que tenía poderes hipnóticos.[24] [25]

Lady Astor mantuvo una estrecha amistad con Joseph P. Kennedy, Sr., y la correspondencia entre ellos está llena de lenguaje antisemita. Como afirma Edward Renehan:

Tan anticomunistas como antisemitas, Kennedy Astor consideraban a Adolf Hitler una solución bienvenida para estos dos “problemas del mundo” (frase de Nancy)…Kennedy le contestó que esperaba que la “prensa judía” de los Estados Unidos se iba a convertir en un problema, que los “expertos judíos de Nueva York y Los Ángeles” ya estaban haciendo ruido para “prender la mecha del mundo”.[26]

Sin embargo, la conexión real de Lady Astor con políticas antisemitas o pronazis es discutible. En ocasiones Lady Astor se reunió con oficiales nazis de acuerdo con la política de Neville Chamberlain y es cierto que le desagradaba y desconfiaba del Secretario de Asuntos Exteriores (y posteriormente Primer Ministro) Anthony Eden, afirmando que cuanto más lo veía más seguraba estaba de que nunca sería un Benjamin Disraeli. Le dijo a un oficial nazi, que más tarde resultó que estaba actuando contra el gobierno nazi desde el interior, que apoyaba el rearmamento de Alemania, porque en su opinión ese país “estaba rodeado de católicos”. También le dijo a Joachim von Ribbentrop, el embajador alemán que posteriormente se convertiría en Ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, que Adolf Hitler se parecía demasiado a Charlie Chaplin para que lo tomaran en serio. Esta afirmaciones son las únicas anécdotas documentadas de simpatía nazi dirigidas hacia interlocutores nazis.[25] [27]

A Lady Astor no parecía importarle el hecho de que muchas de sus afirmaciones públicas le provocaran dificultades. Se volvió cada vez más crítica en sus sentimientos anticatólicos y anticomunistas. Después del Pacto de Munich, que significó el fin de Checoslovaquia, dijo que los refugiados checos que huían de la opresión nazi eran comunistas, y que deberían buscar asilo entre los soviéticos y no entre los británicos. Incluso quienes apoyaban el apaciguamiento de Alemania consideraban que estas declaraciones estaban fuera de lugar, pero el Marqués de Lothian la animó en su actitud. El Marqués atacó al Papa por no apoyar la anexión de Austria por parte de Alemania en 1938 y sus palabras influyeron en Lady Astor en muchos sentidos.[28]

Segunda Guerra Mundial[editar]

Cuando estalló la Guerra Mundial, Lady Astor admitió que había cometido errores, e incluso votó en contra del gobierno Chamberlain, pero su hostilidad hacia sus adversarios permaneció. Cada vez se la tomaba menos en serio y algunos la llamaba “La Honorable Parlamentaria por Berlín”. Además, sus capacidades estaban declinando con la edad. Su miedo cada vez más obsesivo hacia el catolicismo la llevó a hacer un discurso sobre su creencia en la existencia de una conspiración católica para subvertir el voto emigrante. Su odio hacia el comunismo continuó e insultó el papel de Josef Stalin como aliado durante la guerra. Sus discursos se volvieron inestables e incomprensibles e incluso sus enemigos se lamentaban de que debatir con ella era como “jugar al squash con un plato de huevos revueltos”.[29] Lady Astor se había convertido más en una broma que en un adversario para sus enemigos.

El período entre 1937 y 1945 fue traumático para Lady Astor a nivel personal. En el período entre 1937-1938 su hermana Phillys y su único hermano superviviente murieron. En 1940 también murió su gran amigo y consejero espiritual Lord Lothian. Aunque su influencia había terminado por tener un efecto negativo sobre ella, había sido su amigo más estrecho. La esposa de George Bernard Shaw también murió dos años después. Durante la guerra Lady Astor se peleó con su marido por el chocolate y poco después Lord Astor sufrió un ataque al corazón. Su matrimonio se distanció, posiblemente debido a los efectos de su discusión y los problemas de salud de su marido. Volvió a convertir su mansión en un hospital para soldados canadienses, pero mostró abiertamente su preferencia por los veteranos de la Primera Guerra Mundial.[30] [31] [32]

Por lo general se cree que fue Lady Astor, quien, durante un discurso en la Segunda Guerra Mundial, se refirió a los hombres del 8º ejército que luchaban en Italia como los “desertores del día D”. En su discurso afirmaba que esos soldados habían recibido un destino fácil y estaban evitando la “guerra de verdad” en Francia. Los soldados Aliados destacados en Italia se enfurecieron tanto que el Mayor Hamish Henderson de la 51ª División de las Highlands compuso una hiriente y sarcástica canción a partir de la melodía de la famosa canción alemana Lili Marleen (popularizada en inglés por Marlene Dietrich) llamada La balada de los Desertores del Día D. Una estrofa de la canción dice: Querida Lady Astor, creemos que usted sabe mucho de la guerra/De pie en su escaño y contando mierda/Usted es el bombón y el orgullo de Inglaterra;/creemos que su boca también está llorando por nosotros./Se lo dedicamos sus “Desertores del Día D” desde la soleada Italia.

Lady Astor también realizó una declaración desafortunada sobre las tropas que participaron en la Campaña de Birmania, diciendo a la gente que “tuviera cuidado con los hombres de patas de cuervo”. Era una alusión a las líneas blancas que a menudo rodeaban los ojos de los soldados blancos en climas cálidos, debido a que tenían que entrecerrar los ojos frente a la brillante luz del sol que bronceaba el resto de sus caras. Los soldados del 14º Ejército del Reino Unido se divirtieron ante semejante atención y comenzó a rumorearse que el prejuicio de Lady Astor hacia ellos era debido a que un oficial de servicio del 14º ejército había dejado embarazada a la hija de Lady Astor o la había infectado con una enfermedad de transmisión sexual.

Últimos años[editar]

Una estatua en Cliveden, sobre 42 piedras grabadas dedicadas a los muertos de la Primera Guerra Mundial. La figura de Sir Bertram MacKennal's representa a Canadá y supuestamente fue modelada por Lady Astor.

Los últimos años de Lady Astor fueron un período de declive personal que no supo aceptar. En su opinión, era culpa de su partido y de su marido que se hubiera visto obligada a retirarse de la política en 1945. Los Tories consideraban que se había terminado por convertir en un estorbo en los últimos años de la Segunda Guerra Mundial y su marido le dijo que si se presentaba de nuevo por su escaño la familia Astor no la apoyaría. Ella aceptó, irritada y furiosa, según sus contemporáneos.[33] [34]

Los años de retiro de Lady Astor resultaron difíciles, especialmente para su matrimonio. Culpó públicamente a su marido por obligarla a retirarse; por ejemplo, en un discurso conmemorando sus 25 años en el Parlamento, afirmó que la habían obligado a retirarse y que los hombres británicos podían estar contentos. El matrimonio Astor comenzó a viajar y a vivir separadamente. Lord Astor también comenzó a tener simpatías izquierdistas en sus últimos años, lo que exacerbó las diferencias con su esposa. Sin embargo, la pareja se reconcilió antes de la muerte de Lord Astor el 30 de septiembre de 1952.[35] [36]

La imagen pública de Lady Astor también sufrió durante este período. Sus opiniones raciales estaban cada vez más separadas de la realidad cultural, y no dejó de expresar su creciente paranoia hacia las minorías étnicas. En una ocasión afirmó que el presidente de los Estados Unidos se había vuelto demasiado dependiente de la ciudad de Nueva York. Para ella, esa ciudad representaba las influencias “judías y extranjeras” que tanto temía. Durante su viaje a los Estados Unidos les dijo a un grupo de estudiantes afroamericanos que debían aspirar a ser como los sirvientes negros que ella recordaba de su juventud. En un viaje posterior les dijo a los miembros afroamericanos de una iglesia que deberían estar agradecidos a la esclavitud porque les había permitido conocer el cristianismo. En Rodesia dijo orgullosamente a los líderes del gobierno de la minoría blanca que era la hija de un propietario de esclavos.[37]

A partir de 1956 Lady Astor se quedó cada vez más sola. Todas sus hermanas habían muerto, su amiga "Red Ellen" Wilkinson había muerto en 1947, George Bernard Shaw murió en 1950 y no aceptaba bien la viudez. Su hijo Bobbie se volvió cada vez más combativo y a la muerte de su madre se suicidó. Su hijo Jakie se casó con una destacada mujer católica, lo que dañó su relación con su madre, y sus otros hijos se distanciaron de ella. Irónicamente, estos sucesos la hicieron más comprensiva y comenzó a aceptar católicos en su círculo de amistad. Sin embargo, sus años finales fueron solitarios. Lady Astor murió en 1964 en la casa de su hija en Grimsthorpe en Lincolnshire. Fue enterrada en Buckinghamshire, Inglaterra.[35] [36]

Citas[editar]

Lady Astor es casi tan conocida por sus prejuicios como por su carrera política. Muchas de sus citas más conocidas son indicativas de sus opiniones personales y políticas hacia el feminismo, la abstinencia y el conservadurismo; otras son simplemente cómicas. Sin embargo, como es famosa por su ingenio, en ocasiones se le atribuyen declaraciones sin pruebas concluyentes de que las dijera. Entre algunos ejemplos de declaraciones que se atribuyen destacan:

  • Me casé por debajo de mis posibilidades. Todas las mujeres lo hacemos.
  • Me niego a admitir que tengo más de 52 años, aunque eso haga a mis hijos ilegítimos.
  • Ya de paso también me gustaría decir que la primera vez que Adán tuvo la oportunidad le echó la culpa a una mujer.
  • Mi vigor, vitalidad y descaro me repelen. Soy la clase de mujer de la que huyo.
  • Una razón por la que no bebo es porque deseo saber cuándo me lo estoy pasando bien.
  • Los pioneros pueden ser figuras destacadas, pero a menudo están solos.
  • La verdadera educación debería educarnos para ser algo mejor; en un egoísmo que nos una a la humanidad.
  • Los principales peligros de esta vida son las personas que quieren cambiarlo todo…o nada.
  • Lo único que me gusta de la gente rica es su dinero.
  • La pena del éxito es que la gente que te asombraba ahora te aburre.
  • Las mujeres tienen que hacer el mundo más seguro para los hombres ya que los hombres lo han hecho tan inseguro para las mujeres.
  • Nosotras, las mujeres, hablamos demasiado, pero ni siquiera así decimos la mitad de lo que sabemos.
  • ¿Me estoy muriendo o es mi cumpleaños?

Sin embargo, quizás las citas más famosas procedan de los supuestos diálogos entre Lady Astor y Winston Churchill, pero como las citas anteriores, no están bien documentados y pueden no ser atribuibles. Entre algunos ejemplos se cuenta que en una ocasión supuestamente Churchill le dijo a Lady Astor que tener una mujer en el Parlamento era tan molesto como tener una intrusa toquiteándole en el baño, a lo que ella replicó: "Usted no es tan atractivo como para tener que preocuparse por eso." También se dice que en una ocasión Lady Astor respondió a la pregunta de Churchill sobre qué disfraz debería llevar él en un baile de disfraces diciéndole: "¿Y por qué no viene sobrio, Primer Ministro?". Posiblemente la más famosa de esas anécdotas fue la ocasión en la que Lady Astor le dijo a Churchill: "Si usted fuese mi marido, le envenenaría el té." A lo que Churchill respondió: "Señora, si usted fuera mi esposa, ¡me lo bebería!"

Una de los anécdotas más famosas que supuestamente Lady Astor mantuvo con Churchill es la siguiente: "Winston, está borracho." A lo que Churchill respondió: "Y usted, señora, es fea. Pero yo, por la mañana, estaré sobrio." Realmente la anécdota fue mantenida entre Churchill y Bessie Braddock, una parlamentaria laborista.[38]

Hijos[editar]

  1. Robert Gould Shaw III (1898–1970)
  2. William Waldorf Astor, 3º Vizconde Astor (1907–1966)
  3. Nancy Phyllis Louise Astor (1909–1975)
  4. Francis David Langhorne Astor (1912–2001)
  5. Michael Langhorne Astor (1916–1980)
  6. John Jacob Astor (1918–2000)

Notas[editar]

  1. page 135, Ward, Margaret Unmanageable Revolutionaries: women and Irish nationalism, Pluto Press, London, 1983
  2. "Our Nancy" at the University of Virginia
  3. Langhorne House, birthplace of Lady Astor, 117 Broad Street, Danville, Virginia, virginia.org
  4. Mirador, Historical Marker, The Historical Marker Database
  5. Sykes, Christopher (1984). Nancy: The Life of Lady Astor. Chicago, Illinois: Academy Chicago Publishers. p. 75. ISBN 0897330986. 
  6. Sykes, Christopher (1984). Nancy: The Life of Lady Astor. Chicago, Illinois: Academy Chicago Publishers. p. 238. ISBN 0897330986. 
  7. Masters, Anthony (1981). Nancy Astor: A Biography. New York City: McGraw-Hill. p. 100. ISBN 0070407843. 
  8. Sykes, Christopher (1984). Nancy: The Life of Lady Astor. Chicago, Illinois: Academy Chicago Publishers. pp. 242–60. ISBN 0897330986. 
  9. Masters, Anthony (1981). Nancy Astor: A Biography. New York City: McGraw-Hill. pp. 101–9. ISBN 0070407843. 
  10. Sykes, Christopher (1984). Nancy: The Life of Lady Astor. Chicago, Illinois: Academy Chicago Publishers. pp. 266–7, 354, 377. ISBN 0897330986. 
  11. Masters, Anthony (1981). Nancy Astor: A Biography. New York City: McGraw-Hill. p. 137. ISBN 0070407843. 
  12. Sykes, Christopher (1984). Nancy: The Life of Lady Astor. Chicago, Illinois: Academy Chicago Publishers. pp. 299–309, 327. ISBN 0897330986. 
  13. Sykes, Christopher (1984). Nancy: The Life of Lady Astor. Chicago, Illinois: Academy Chicago Publishers. pp. 329–30. ISBN 0897330986. 
  14. Masters, Anthony (1981). Nancy Astor: A Biography. New York City: McGraw-Hill. p. 140. ISBN 0070407843. 
  15. Sykes, Christopher (1984). Nancy: The Life of Lady Astor. Chicago, Illinois: Academy Chicago Publishers. pp. 285, 326. ISBN 0897330986. 
  16. Masters, Anthony (1981). Nancy Astor: A Biography. New York City: McGraw-Hill. p. 58. ISBN 0070407843. 
  17. Sykes, Christopher (1984). Nancy: The Life of Lady Astor. Chicago, Illinois: Academy Chicago Publishers. pp. 317–8 327–8. ISBN 0897330986. 
  18. Masters, Anthony (1981). Nancy Astor: A Biography. New York City: McGraw-Hill. pp. 115–8. ISBN 0070407843. 
  19. Sykes, Christopher (1984). Nancy: The Life of Lady Astor. Chicago, Illinois: Academy Chicago Publishers. pp. 351–2, 371–80. ISBN 0897330986. 
  20. Masters, Anthony (1981). Nancy Astor: A Biography. New York City: McGraw-Hill. pp. 161–8. ISBN 0070407843. 
  21. a b Sykes, Christopher (1984). Nancy: The Life of Lady Astor. Chicago, Illinois: Academy Chicago Publishers. pp. 382–95. ISBN 0897330986. 
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Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]