Nacionalismo de segunda generación

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Esquela humorística de Austria. Dice así: «Abrumados pero con alegría, las naciones hasta hace poco esclavizadas y ahora libres anuncian que su malvada madrastra, AUSTRIA LA BRUJA, era operada en la clínica Guillermo II, falleció a causa de senilidad después de sufrir graves espasmos, maldecida por todos aquellos que tuvieron la desgracia de tener que cargar con ella. Su horrible funeral tuvo lugar durante estos días en los campos de Macedonia, sobre el río Piave y a lo largo de todo el Rin. Dejarla descansar en la paz eterna y quizás no vuelva nunca de entre los muertos. Polacos, checos-eslovacos, yugoslavos». Esta esquela humorística refleja el resentimiento de estos países contra Austria tras la emancipación y tras su derrota en la primera guerra mundial.

Los nacionalismos de segunda generación, también llamados nacionalismos centrífugos son los nacionalismos que surgen en el s. XX con el nacimiento de nuevas "Naciones Estado" auspiciado por la desintegración de los imperios europeos como el Imperio Austrohúngaro, que estaba formado por una amalgama de pueblos con culturas muy diferentes o como el Otomano que englobaba a naciones históricas de un gran arraigo y con sentimientos identitarios muy profundos, ya que surgieron como grandes civilizaciones en la Edad Antigua, como es el caso de Grecia y Egipto.

El proceso colonizador llega a su cúspide en el período de 1880-1914 y a su vez, el proceso descolonizador concluye prácticamente en 1966. En Asia también proliferaron la creación de nuevos Estados (Indonesia, Pakistán, Bangladesh...) aunque muchos de ellos surgieron debido al neocolonialismo aplicado por las antiguas metrópolis para impedir su independencia real (véase Commonwealth). Los últimos desintegramientos son a finales del s. XX con la desintegración de la Unión Soviética.

El número de Naciones Estado y de banderas registradas en la ONU supera los 200. Esta situación provoca el problema de los paraísos fiscales. Surgen estados muy reducidos que son incapaces de sobrevivir con una economía regulada y tienen que suprimir los impuestos o establecer impuestos minúsculos para atraer capitales que proceden de personas naturales o jurídicas que practican por algún motivo la evasión fiscal o la elusión fiscal en sus países de origen desviando sus fondos a las entidades bancarias de estos paraísos fiscales.

Muchas otras regiones, naciones históricas o naciones en sí (según la perspectiva) que siguen sin estar constituidas en un Estado y continúan reivindicándolo, ejemplo del País Vasco, Cataluña, Córcega, etc. Estas naciones son nacionalismos de tercera generación.

Idiosincrasia[editar]

El elemento común de todas estas reivindicaciones de emancipación durante los ss. XIX y XX son la recuperación de la identidad con sus particulares elementos culturales. La diferencia entre estas naciones y las de primera generación radica en que estas naciones surgen de un proceso emancipador, mientras que las otras surgen de un proceso unificador.[1]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Santi Duñaiturria Zumarraga. «El contravirus de la razón tecnológica-hegemónica: La soberanía de las naciones sin Estado. Hacia una confederación mundial de Estados.» (en español). www.lajiribilla.cu. Consultado el 10 de noviembre de 2008.