Nacho López

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Nacho López
Nombre completo Ignacio López Bocanegra
Nacimiento 1923
Tampico, Tamaulipas,
Fallecimiento 1986
Residencia Ciudad de México
Nacionalidad Mexicana
Ocupación Fotógrafo
Hijos Citlali López

Ignacio López Bocanegra, mejor conocido como Nacho López (Tampico, Tamaulipas, 1923Ciudad de México, 1986) fue un fotógrafo mexicano, figura importante en periodismo fotográfico de dicho país en el siglo XX.

A pesar de la corriente de ese tiempo, casi rechazó la creación de imágenes que hacían a México exótico y prefirió la fotografía de gente común de la Ciudad de México sobre las de la élite política y social. Se le acredita haber sido el primero en México en trabajar con series fotográficas, a las que llamó “foto ensayos” hechos para publicarse en revistas pictóricas semanales en el país. Cerca de la mitad de sus fotografías eran eventos organizados por López diseñados para capturar las reacciones de los presentes en el evento. Aunque fue un fotoperiodista activo por menos de una década en los cincuenta, fue una influencia para las generaciones de foto periodistas que lo sucedieron, con una colección de aproximadamente 33,000 imágenes ahora en el Fondo Nacho López de la Fototeca Nacional de México.

Vida[editar]

Nacho López nació en Tampico, Tamaulipas, México en 1923.[1] [2] Estudió en el Instituto de Artes y Ciencias Cinematográficas de 1945 a 1947. Aprendió fotografía principalmente de Manuel Álvarez Bravo junto con sus influencias de Francisco Monterde, Ricardo Razaetti, el director de cine Alejandro Galindo y el escritor Xavier Villaurrutia.[3] [2]

Empezó su carrera fotográfica en una época en la que la mayoría de los fotógrafos fueron por las políticas de México y por el deseo de crear una identidad mexicana más unificada, algo que aprendió a rechazar por Alvaréz Bravo. Sus otros intereses incluían arquitectura, etnografía, jazz de 1960 y danza contemporánea, casándose con dos bailarinas contemporáneas durante su vida.[4]

Murió repentinamente en 1986 en la ciudad de México, dejando sola a su hija Citlali Lopez, una antropóloga.[3]

Carrera[editar]

Su primera fotografía fue de la calle de Lazarin del Toro Street en la ciudad de México en 1933.[3] A principios de su carrera, enseñó técnicas fotográficas en la Universidad Central de Venezuela por un tiempo corto, donde también tuvo su primera exhibición importante de su trabajo en 1948.[5] [2] Su primer trabajo fotográfico incluyó temas como la calle 15 de Septiembre, bailarines, máscaras y carnavales, así como huelgas de maestros, Huicholes y Coras.[3] lo que mas le le costo trabajo fue una fotografia que tomo en 1956

Su trabajo principal como fotógrafo fue entre los años 1949 y 1955, cuando hizo foto periodismo para revistas mexicanas como Pulso, Mañana, Hoy, Rotofoto, Presente y Siempre![3] [6] En ese tiempo, las revistas con imágenes fueron el principal recurso de información cultural y si trabajo le dio la flexibilidad más creativa.[7] [6] López quiso ser un director y productor de cine y usó sus años como fotoperiodista para ilustrar alguna de sus ideas para guiones.[2] Se concentró más en la vida cotidiana con aproximadamente la mitad de sus fotos sobre ese tema. Con una inclinación por la crítica social sus trabajos se centraron más en los aspectos negativos del desarrollo económico en México de esa época y las afirmaciones oficiales de una identidad mexicana unificada.[6]

Para 1957, López encontró el fotoperiodismo muy restringido y enfocado a trabajar con documentales, historias nuevas y publicidad.[8] Durante los siguientes diez años hizo un número de documentales y comerciales ganadores de premios y una película llamada Los hombres cultures en 1972.[5] Lopez también fue el camarógrafo de la película corta Todos somos mexicanos, patrocinada por el Instituto Nacional Indigenista y dirigida por José Arenas. A pesar de cierto éxito haciendo películas, actualmente es recordado por su fotoperiodismo de los 50s, aunque haya estado un breve periodo en el campo. Poco está escrito sobre su carrera de películas y mientras López escribía acerca de sus experiencias como fotógrafo, no escribió sobre las cinematográficas.[4]

En los años 70s, dejó de hacer películas, regresando a la fotografía pero no al fotoperiodismo.[5] [9] Nunca dejó de exhibir completamente su trabajo fotográfico, participando en exhibiciones colectivas de un grupo llamado “Los Interioristas” en los 60s.[5] Sin embargo, en los 70s, regresó a la fotografía, con un contrato del Instituto Nacional Indigenista. Muchas de estas fotografías continúan siendo usadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores.[9]

En los últimos años de su carrera, se convirtió en maestro de la fotografía y en crítico fotográfico.[10] En los 80s, enseñó fotografía en el Centro Universitario de Estudios Cinematograficos de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Veracruzana, enseñando a muchos que formarían parte del movimiento de nuevos fotoperiodistas.[3] [9] Publicó un libro de imágenes llamado “Yo, el ciudadano” que fue primeramente publicado en una publicación importante de imágenes latinoamericanas llamada “Río de luz.” Otra publicación importante de su trabajo fue en la revista Artes de México con imágenes relacionadas con la ciudad de México.[9] [5]

Su fotografía nunca se enfocó en “noticias duras” a pesar de un número importante de eventos que sucedieron en ese momento como la marcha de hambruna de los mineros en marzo de 1951 y la 1968 student movement. Sólo un evento, las huelgas de trabajadores en 1958 y 1959, están en su archivo, pero las fotografías son consideradas sin valor.[11] Rara vez fotografió celebridades y políticos con las notables excepciones de la ceremonia de Rafael Ávila en la que se convirtió en gobernador de Puebla y la boda de Anastasio Somoza en Nicaragua. Esto es de un total de más de cuarenta foto ensayos en los que trabajó toda su carrera.[9]

Poco tiempo antes de su muerte, juntó una colección de aproximadamente 30.000 negativos, 3.000 y tres películas para donarlos a los archivos fotográfico del gobierno federal ubicados en Pachuca, Hidalgo, actualmente guardado como el Fondo Nacho López.[3] [10] Su hija ha trabajado desde entonces para promover la preservación e investigación del trabajo de su padre, llevándolo al reconocimiento internacional en los 90s y a una mayor exhibición de su trabajo en la ciudad de México en el 2008, más de veinte años después de su muerte.[8] [12]

Estilo[editar]

Su carrera como fotoperiodista fue corta, pero la influencia de López ha sido decisiva.[5] Su expresión fue reconocida junto con su preferencia por los temas inusuales del tiempo y sus inesperados giros a más historias rutinarias. Esto lo hizo el fotógrafo periodístico más influyente desde la mitad del siglo XX hasta finales del mismo.[13] [7] Cuando López estudió y comenzó su carrera desde finales de los 30s a inicios de los 50s, hubo dos tendencias mayores en la fotografía mexicana. La primera fue política, con el objetivo de crear una identidad Mexicana unificada, minimizando las diferencias regionales y étnicas, así como haciendo a la élite política y social del país verse bien.[6] [14] Esto fue cierto para periódicos y revistas semanales como Hoy, Mañana y Siempre! que fueron las intenciones principales de difundir información cultural en el momento.[15] Imágenes de trabajadores, indígenas y otra personas comunes faltaban notablemente.[14] Esto fue reforzado a través de políticas de estado recompensando publicaciones con contenido aceptable y castigando a las que no. Hubo artículos completos en revistas dedicadas al presidente actual y a las industrias favorecidas, a veces fundadas en monios públicos. often funded with public monies.[9]

La segunda fue la tendencia de los fotógrafos del siglo XlX al XX de retratar México como una entidad exótica, frecuentemente con imágenes de estereotipos de mercados extranjeros. Imágenes enfocadas en zonas rurales con imágenes estereotipadas de indígenas, algunas veces incluso con mujeres con el pecho descubierto como una forma de pornografía suave.[9] Las influencias principales de López como Manuel Alvarez Bravo y Tina Modotti estaban decididas a cambiar esto.[16] Nacho Lopez estudió con Alvarez Bravo y otro fotógrafo prominente, Héctor García en los 40s, haciéndolos tomar esta postura pintoresca, pero con más crítica social. Otra influencia importante para López en esta dirección fue de los hermanos Mayo de España.[17] Estas influencias lo ayudaron a desarrollar un tipo de “objetividad modernista” y éticas para su trabajo con revistas en un fuerte contraste al énfasis en lo exótico y las presiones políticas.[6] [18]

El trabajo de López para la Ciudad de México en los 50s fue radical.[6] Contenía historias destacadas y ensayos pintorescos con crítica social, formalidad y un enfoque narrativo.[14] Sus más conocidas fotos se enfocaban mayoritariamente en la vida cotidiana en la Ciudad de México en los 50s, con fotos de personas trabajando en diligencias, estudiantes, jugadores de billar trabajadores en la calle y en talleres, gente indígena y principalmente en lugares como bares de pulque ,clubes, la calle y cárceles.[10] [3] [12] Además de Alvarez Bravo y Modotti, su trabajo también ha sido comparado con el de Dorothea Lange, Henri Cartier-Bresson y Edward Weston, todos en contra de lo exótico en la fotografía mexicana.[18] Otras influencias incluyen a [Francisco Monterde]], Ricardo Razaetti, al director de cine Alejandro Galindo y al escritor Xavier Villaurrutia.[3] Él afirmó que “La fotografía no tenía el propósito de adornar las paredes como arte, pero fuera de hacer obvia la crueldad ancestral del hombre contra el hombre, era la grandeza de su amor por las cosas y las cosas de todos los días”.[3]

El trabajo de López introdujo comentario social generalmente no ambiguo.[6] Los ensayos fotográficos más poderosos tendían a enfocarse en la oppression de prisioneros, habitantes de barrio, niños pobres, analfabetas y marginados socioeconómicamente.[19] Sin embargo, estas fotos fueron tomadas no para ser vistas por sus temas o por las clases sociales, sino para los lectores de clase media de revistas ilustradas.[20] Trabajó para mostrar el lado oculto de lo que había sido promovido como una modernización “milagrosa” de México.[7] Por haber trabajado principalmente para revistas, tuvo más autonomía creative que los fotógrafos que trabajaron para periódicos.[15] [8] Esto le permitió desarrollar el formato de foto ensayo, y fue el primer periodista mexicano en expandir significantemente la noción de ser un autor, escribiendo los títulos y otros textos que acompañaban sus imágenes.[14] [5]

Se le dio crédito por haber sido la primera persona en México en crear series fotográficas.[2] Éstas incluyen “México acostumbra echarse una copa a las dos de la tarde” y “Filósofos de la noticia”, que eran temas inusuales. Incluso cuando hizo temas conocidos como la peregrinación annual a la Basilica de Guadalupe en la Ciudad de México en diciembre, se enfocó en diferentes cosas como lo que los peregrinos comían o bebían.[21]

Cerca de la mitad de su trabajo fotográfico, incluyendo foto ensayos, fueron situaciones creadas por el fotógrafo, capturando imágenes de transeúntes conforme se encontraban con ellos. La foto más famosa de este tipo es “Mujer guapa parte plaza por Madero” en 1953.[4] [14] [6] Esta foto fue el resultado de una mujer con una cintura muy estrecha, en realidad una actriz contratada por López, caminando en el centro de la Ciudad de México y en otros lugares para que López pudiera fotografiar las reacciones de los presentes.[14] Otra fotografía de este tipo es la llamada “La Venus se va de juerga” que es una serie de fotografías de un maniquí desnudo cargado por trabajadores y fotografiado en diferentes ubicaciones y situaciones.[8] [3] }

Algunos de los foto ensayos de López fueron compiladas de su archivo personal de imágenes no publicadas. Un ejemplo de este método es "La Calle Lee", un foto ensayo dedicado a actos de personas leyendo en vario fondos socioeconómicos y en varias situaciones.[14] [6] De acuerdo con el historiador John Mraz, su foto ensayo más crítico fue llamado “Sólo los humildes van al infierno,” publicado en Siempre! en 1954, pero quien también eliminó algunas de sus fotos.[8] La serie “Valle de Mezquital” consiste en treinta fotografías de personas y paisajes del Valle de Mezquital en el estado de Hidalgo que mostraba la belleza y la pobreza del área. Una última compilación de fotografías que hizo fue llamada “fotopoemáticos,” traducido como “foto poemas”, que eran poemas y fotos juntas. Uno de estos fotopoemáticos incluye “Sueno: Te tengo escondida en mi sueno remoto.”[10]

Referencias[editar]

  1. Arturo Jiménez (24 de mayo del 2008). «La estética de Nacho López tardará en ser asimilada: Monsiváis» [The aesthetics of Nacho Lopez will take time to assimilate: Monsiváis]. La Jornada (en castellano) (Mexico City). Consultado el 1 de julio del 2012. 
  2. a b c d e «Nacho López». The Wittliff Collections Southwestern & Mexican Photography Collection. Consultado el 1 de julio del 2012.
  3. a b c d e f g h i j k Blanca Ruiz (16 de julio del 1999). «Travesias / Muestran los fetiches de Nacho Lopez» [Voyages/Exhibit the fetiches of Nacho Lopez]. Reforma (en castellano) (Mexico City). p. 27. 
  4. a b c «"Pobre el acercamiento a la obra de Nacho López"» [Few come near the work of Nacho Lopez]. El Universal (en castellano) (Mexico City). 23 de julio del 2006. 
  5. a b c d e f g Mraz, p. 10
  6. a b c d e f g h i «Nacho López: Mexican Photographer (review)». The Americas 63 (3):  pp. 460-462. January 2007. http://muse.jhu.edu/login?auth=0&type=summary&url=/journals/the_americas/v063/63.3tejada.html. Consultado el 1 de julio 2012. 
  7. a b c Mraz, p. 1
  8. a b c d e Blanca Ruiz (6 de diciembre de 1999). «Los Mexicos de Nacho Lopez» [The Mexicos of Nacho Lopez]. Reforma (en castellano) (Mexico City). p. 3. 
  9. a b c d e f g Mraz, p. 15
  10. a b c d Blanca Ruiz (25 de octubre de 1999). «Exponen lo inedito de Nacho Lopez» [Showing the unedited Nacho Lopez]. Reforma (en castellano) (Mexico City). p. 1. 
  11. Mraz, p. 20
  12. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas tardara
  13. Mraz, p. 13
  14. a b c d e f g Roberto Tejada (January 2007). «Nacho López: Mexican Photographer». The Americas 63 (4):  pp. 460-462. 
  15. a b Mraz, John. «Nacho López y el fotoperiodismo mexicano de los años cincuenta» (en castellano). Mexico City: Foro Iberoamericano de Fotografía. Consultado el 1 de julio del 2012.
  16. Mraz, p.2 & 6
  17. Mraz, p. 7
  18. a b Sylvia Andrews (1 de marzo de 2003). «Nacho Lopez, Mexican Photographer». Library Journal 128 (4). p. 88. 
  19. Mraz, p.12&14
  20. Mraz, p. 12
  21. Mraz, p.14

Bibliografía[editar]

  • Mraz, John (2003). Nacho Lopez, Mexican Photographer. Minneapolis, MN: University of Minnesota Press. ISBN 9780816640478.