Museo Provincial de Albacete
| Museo Provincial de Albacete | |
|---|---|
Exterior del Museo de Albacete |
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| Información geográfica | |
| País | España |
| Ciudad | Albacete |
| Información general | |
| Inauguración | 1978 |
| Director | Rubí Sanz Gamo |
| Sitio web | http://www.patrimoniohistoricoclm.es/museo-de-albacete/ |
El Museo provincial de Albacete conserva todavía el aura de los primeros museos provinciales de época decimonónica, aunque acaba de ser sometido a un proceso de reforma y lavado de cara, concluido en septiembre de 2011, para adecuarlo a las necesidades culturales del siglo XXI. Las primeras tentativas museológicas de la arqueología albacetense parten de la Comisión Provincial de Monumentos, formada en 1844, la cual en 1876 acuerda la creación de un Museo de Bellas Artes y Antigüedades que estará ubicado hasta 1894 en las habitaciones del segundo piso del Gobierno Civil.
El 22 de junio de 1927, en plena dictadura de Primo de Rivera, se inaugura el Museo de la Comisión Provincial de Monumentos, ubicado en la segunda planta de la Diputación Provincial. Por primera vez se ordenan y se exponen de una manera más o menos científica los fondos arqueológicos y artísticos con los que contaba el museo. La Comisión es disuelta con el inicio de la Guerra Civil, y no será hasta 1943 cuando las colecciones pasen al recién creado Museo Arqueológico Provincial, dirigido por Joaquín Sánchez Jiménez e instalado ahora en la planta baja del edificio de la Diputación. Posteriormente, ya bajo la dirección de Samuel de los Santos Gallego, el museo pasará a ocupar la planta baja del anejo edificio de la Casa de Cultura hasta 1978.[1]
Contenido |
[editar] El edificio
La falta de espacio y la escasa iluminación proporcionaban unas condiciones nada óptimas para las colecciones del museo, por lo que la Diputación Provincial encargará al arquitecto Antonio Escario la realización de un nuevo proyecto arquitectónico, aprobado en 1969. Los elevados costes provocan que el museo se integre en el Patronato Nacional de Museos en 1975. Será el Estado el que finalice el proyecto y emprenda labores de restauración en algunas piezas. Desde el año 1984, la gestión del mismo corresponderá a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, manteniéndose la titularidad estatal.
El nuevo edificio, inaugurado en 1978, se basará en las indicaciones del libro publicado en 1960 por la UNESCO (The organization of Museums. Practical Adviece). Se construirá en una esquina del Parque Abelardo Sánchez, auténtico pulmón de la ciudad, y completamente adaptado e integrado al entorno natural que lo rodea. En el interior observamos que todos los espacios son completamente distintos, funcionales y bien articulados. En la actualidad, el museo cuenta con dos secciones: la sección de Arqueología, denominada Museo de Arqueología Joaquín Sánchez Jiménez, la cual consta de 10 salas y muestra excepcionales materiales procedentes de los numerosos yacimientos de la provincia. Y por otro lado tenemos la sección de Bellas Artes, denominada Museo de Bellas Artes Benjamín Palencia, alberga una importante muestra de la obra del pintor albaceteño. Además, el edificio cuenta con los servicios de biblioteca, salón de actos, zonas de administración, laboratorios de investigación y restauración, talleres de didáctica, almacén y salas de exposiciones temporales. En la planta sótano podemos encontrar las salas de reserva, donde se exponen objetos no exhibidos en las colecciones permanentes del museo.[2]
[editar] Las colecciones
En el museo de Albacete encontramos dos tipos de colección: la arqueológica y la artística, además de una pequeña, pero interesante colección etnológica que complementa a las demás. La colección arqueológica del museo se verá incrementada sobre todo a partir de 1941, gracias a las excavaciones de las necrópolis de La Hoya de Santa Ana, Llano de la Consolación, Cerro de los Santos y el yacimiento romano de Ontur. Además se incorporan piezas emblemáticas del Arte ibero producto de hallazgos fortuitos como la Esfinge de Haches, el León de Bienservida o la Cierva de Caudete. De época Paleolítica encontramos restos de poblamiento procedentes de los yacimientos ubicados a orillas de los cursos fluviales, como la zona del Alto Guadiana, el Río Mundo o la comarca de los Campos de Hellín. Por lo que respecta a la Cultura Ibérica, podemos contemplar piezas halladas en famosos yacimientos como Pozo Moro, El Amarejo, El Tolmo de Minateda, Los Villares de Hoya-Gonzalo y el citado anteriormente Cerro de los Santos. De época romana, veremos excepcionales mosaicos en perfecto estado de conservación, numismática muy variada y abundantes utensilios bélicos o de uso cotidiano. Además, el museo alberga una colección única de muñecas articuladas, pertenecientes al ajuar de una niña romana de Ontur, realizadas en marfil y ámbar.
La colección del Museo de Albacete está integrada en el catálogo colectivo de la Red Digital de colecciones de Museos de España (CERES) (http://ceres.mcu.es/pages/SpecialMuseumSearch?Access=MAB)
COLECCIONES DE PREHISTORIA
1. Prehistoria antigua. Su formación es reciente, a partir de la década de los años 70 en que fue excavada la Cueva del Niño (Ayna) y se realizaron diversas prospecciones por el Valle del Río Mundo. Posteriormente, excavaciones e incluso algunos hallazgos casuales han permitido completar un mapa que crece día a día: las industrias paleolíticas de La Fuente de Isso y El Pedernaloso (Hellín), la Jaraba (Villarrobledo), el Valle del Río Mundo, la Cueva del Niño (Ayna) y la de Moriscote (Liétor), así como los importantes yacimientos de Yeste, el Abrigo del Molino del Vadico y el Abrigo del Palomar, que están permitiendo conocer las secuencias de tránsito entre el paleolítico y el epipaleolítico con un nuevo clima, ya en los comienzos del periodo Holoceno.
2. Prehistoria reciente. El Museo de Albacete posee un buen conjunto de cerámicas neolíticas procedentes de las excavaciones del Abrigo del Molino del Vadico, de la Cueva del Niño (Ayna) y de la Cueva Santa (Caudete), así como de la Fuente de Isso (Hellín).
Destacan, igualmente, el mango de hoz del Abrigo del Molino del Vadico, el hacha de piedra pulimentada de Carcelén, y el conjunto eneolítico del Abrigo del Tobar en Letur. Las colecciones de la Edad del Bronce comenzaron a formarse con la excavación de Las Peñuelas (Pozo Cañada), y más recientemente con las llevadas a cabo en tres importantes yacimientos: El Acequión (Albacete), la Morra del Quintanar (Munera) y Los Cuchillos (Almansa), que hoy permiten conocer más allá de la cultura material, como es el medio ecológico y las actividades artesanales. Destacan por su alta calidad la vasija con decoración de soles de Los Cuchillos, el gran botón de marfil africano de El Acequión y la vasija decorada de La Peñuela (Pozo Cañada).
COLECCIONES DE PROTOHISTORIA: LOS YACIMIENTOS IBÉRICOS
Desde mediados del siglo XIX, la arqueología ibérica de la provincia de Albacete comenzó a ser relevante por el descubrimiento y las excavaciones realizadas en el Cerro de los Santos (Montealegre del Castillo), por el hallazgo de la Bicha de Balazote, así como por otras esculturas adquiridas a finales del siglo XIX para el Museo del Louvre.
Esa riqueza cultural y patrimonial se incrementó a lo largo del siglo XX. Hoy, la colección de escultura ibérica del Museo de Albacete constituye una de sus mayores riquezas, destacando piezas como La esfinge de Haches (Bogarra), los jinetes de Los Villares de Hoya Gonzalo, el caballo de La Losa, el conjunto de Capuchinos (Caudete), así como la estatuaria del Cerro de los Santos. La colección posee lotes de cerámicas griegas procedentes de las necrópolis ibéricas de la zona, entre las que destacan la lecane de El Salobral con la representación de Dionisos y las mujeres casaderas, las armas ibéricas, las cerámicas, entre las que destacan las decoradas de El Tolmo de Minateda (Hellín), o terracotas como el askos en forma de paloma de El Amarejo (Bonete), constituyen una parte notoria de las piezas de arqueología ibérica.
COLECCIONES DE ÉPOCA ROMANA
Las colecciones de época romana proceden de hallazgos casuales y, sobre todo, de las excavaciones realizadas en la villa romana de Balazote entre 1970 y 1975 y la antigua Illunum (El Tolmo de Minateda, Hellín) desde 1988. De ciudades como Illunum, Libisosa (Lezuza) e "Illici" (Elche de la Sierra) se exhiben algunas piezas, otras procedentes de necrópolis o de lugares como establecimientos agrícolas. Destacan la epigrafía funeraria y monumental del Tolmo de Minateda, así como la cabeza de mujer hallada casualmente en ese lugar en 1929. La cabeza de Agripina de Lezuza, el singular conjunto de cinco muñecas romanas procedentes de las excavaciones realizadas por Sánchez Jiménez en Las Eras (Ontur), o el conjunto de bronces de Los Torreones (El Salobral, Albacete). Importantes son los mosaicos romanos de los que se exhiben un total de 11 alfombras procedentes de Balazote (6), Hellín (1) y la Casa de los Guardas (Tarazona de la Mancha) (4).
BELLAS ARTES
En 1880 el Museo del Prado depositó diversos cuadros que procedían del extinto Museo Nacional de la Trinidad que había dirigido el caudetano Cosme Algarra y Hurtado. Aparecen consignados en el primer libro de registro del Museo realizado por Sánchez Jiménez, pero seguramente por el escaso espacio de que disponía en la Diputación de Albacete fue motivo para que se colgaran en la caja de la escalera principal de esa institución, donde todavía permanecen ya como depósito entre el Museo del Prado y la Diputación Provincial. Además de esas obras, en la documentación fotográfica del Museo se aprecian otras piezas: la imagen de la Virgen de la Estrella que fue devuelta al Ayuntamiento de Albacete, como propietario de la misma, y numerosas esculturas en yeso realizadas por Ignacio Pinazo Martínez, entonces profesor de dibujo en la Escuela Normal de Albacete y amigo de Sánchez Jiménez. A ello se sumaban las tablas de la ermita de San Antonio Abad de Albacete, pintadas en torno al 1600, así como un san José de la misma procedencia.
En realidad, las colecciones de arte comenzaron a tener peso en el Museo a partir de las nuevas instalaciones inauguradas en 1978. Después de 1984 la colección ha seguido formándose a través de donaciones, entre las que destaca los legados de Orlando Pelayo y Rafael Requena, y depósitos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y de otras administraciones. El Museo de Albacete conserva una discreta, pero interesante, colección de grabados, estampas y planchas de grabado. Continúa con la donación, del mismo Sánchez Jiménez, de su colección de estampas, de cromos y de aleluyas del siglo XIX. De todo ello resulta que las colecciones cuantitativamente más importantes son las del siglo XX; en esa línea, la sección de Bellas Artes del Museo de Albacete deberá seguir reflejando esa especialidad cronológica como fundamental en la presentación pública de las mismas.
La donación de Benjamín Palencia
En 1977, Benjamín Palencia Pérez (1894-1980) dona una importante colección de 130 obras al Museo de Albacete que abarcan la totalidad de su trayectoria artística junto a dos esculturas realizadas por Joan Rebull (Mujer sentada) y Juan González Moreno (busto de Benjamín Palencia).
NUMISMÁTICA
Hallazgos casuales (especialmente tesorillos), excavaciones y colecciones privadas donadas al Museo y, en algún caso, compradas, constituyen los fondos del monetario del Museo de Albacete a los que se suman algunos depósitos. Su origen está en las 504 monedas de las que había reunido la Comisión Provincial de Monumentos, cuantitativamente incrementadas por las donaciones de Sánchez Jiménez y Basilio Ortuño. Cronologicamente abarcan desde la Antigüedad hasta la época contemporánea. Piezas destacadas son la tetradracma griega de Padornos procedente del LLano de la Consolación (Montealegre del Castillo); el tesoro de denarios romanos republicanos del Barranco del Espino (Nerpio); el romano altoimperial de Fuenteálamo depositado por el Ayuntamiento de Elda; las monedas visigodas de El Tolmo de Minateda; los tesoros islámicos de Bonete y Canalejuela (Alcaraz); o los de oro, del siglo XIX de La Juncada (Villamalea) y Madrigueras.
ETNOGRAFÍA
La primera misión del Museo fue la de formar colecciones de arqueología, de bellas artes y de etnografía. Sin embargo, éstas últimas, han tenido un crecimiento parco y lento. Se cuentan entre las mismas las donaciones realizadas por Sánchez Jiménez, las compras efectuadas en tiempos de Samuel de los Santos y posteriores donativos. Tipologicamente, comprende piezas de loza, especialmente hellinera y de los alfares de Chinchilla; aperos de campo; textiles y, como instrumento para su manufactura, un telar de alto lizo del siglo XIX; mobiliario, como las bancas de Iniesta, algunas ricamente decoradas; así como otros objetos.
DOCUMENTALES
Formadas por documentos de archivo relativos a la Comisión Provincial de Monumentos de Albacete, a los archivos de arqueología albacetense y los propios del Museo, los documentos del marquesado de Montealegre y de los Cano Manuel, así como por fotografía histórica. Destaca el Plano de Albacete de 1767, adquirido por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.