Museo Isabella Stewart Gardner

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El Museo Isabella Stewart Gardner (en inglés Isabella Stewart Gardner Museum) es un museo en Boston (Massachusetts, Estados Unidos) con una colección de más de 2.500 obras de arte europeo, asiático y americano, incluyendo pinturas, tapices, y artes decorativas. Se fundó con la colección privada de la dama de igual nombre, en la mansión llamada Fenway Court, que era su residencia habitual. El museo también alberga exposiciones temporales[1] de arte histórico y contemporáneo, faceta que cobrará auge a partir de 2012 gracias a la inauguración de nuevos edificios anexos de líneas minimalistas diseñados por Renzo Piano.

Este museo es tristemente famoso por un robo sufrido en 1990, en el que perdió varias de sus pinturas más valiosas. Este caso sigue sin resolverse y es considerado el más grave en materia artística por el FBI.

El rapto de Europa, de Tiziano, la principal joya del museo y el mejor cuadro de dicho artista en todo el continente americano. Acaso por su gran tamaño, se salvó del robo de 1990.

Isabella Stewart Gardner: de aventurera a mecenas[editar]

Isabella Stewart Gardner (1840-1924) era miembro de una familia acaudalada de origen irlandés, que presumía de proceder del linaje Estuardo. Su padre invertía en minas.

Isabella tuvo una esmerada educación y muy joven viajó a Europa. Le fascinó en especial Venecia; su gran fortuna le permitió vivir cómodamente y acudir a cenas con artistas y vividores. Su matrimonio no interrumpió dicha forma de vida sino todo lo contrario; la pareja provocaba suspicacias en la sociedad inglesa victoriana por sus costumbres excéntricas y su gusto por la aventura.

Isabella se inició en el coleccionismo tras acudir a unas charlas literarias. Le interesó la figura de Dante y empezó comprando ediciones selectas de dicho escritor. Posteriormente, en sus viajes por Europa, se aficionó al arte y a las antigüedades, tanto europeas como islámicas.

Isabella Stewart Gardner, en una fotografía.

Su éxito como coleccionista de pintura se debe en gran medida al historiador Bernard Berenson, quien a principios del siglo XX puso de moda el Renacimiento entre los millonarios estadounidenses y ejerció de marchante para muchos de ellos. De manera a veces discutible, Berenson verificaba la autenticidad de las obras de arte, lo que le permitió a él mismo vivir como un magnate. Berenson animó a Isabella a efectuar ciertas compras, pero (según información del museo) ella tenía la última palabra y (al contrario que otros coleccionistas) elegía las obras según su gusto personal.

El grueso de las colecciones de pintura se formó en muy pocos años gracias al extraordinario caudal económico disponible: en 1896 Isabella había heredado de su padre 1,6 millones de dólares, una cifra entonces fabulosa. Siete años después, cuando el museo se estableció (1903), la tarea de recolección ya se había culminado con notables éxitos.

En 2002, se rodó un telefilme sobre Isabella y Berenson: Stolen, que combinaba pasado y presente aludiendo tanto a la vida de Isabella como al robo de 1990. Los papeles principales fueron interpretados por Blythe Danner y Campbell Scott.

Venecia en Boston[editar]

Para el diseño de su mansión de Boston (llamada Fenway Court) Isabella contrató al arquitecto Willard T. Sears.[2] Era un edificio diseñado para evocar un palacio renacentista de Venecia, pero se construyó enteramente con nuevos materiales, si bien (de acuerdo a la moda de entonces) se adosaron numerosos fragmentos arquitectónicos de estructuras góticas y renacentistas procedentes de Europa.

Los elementos antiguos se unieron sin problemas con el diseño de un edificio de principios del siglo XX. Se diseñaron baldosas especiales para los suelos, hormigón moderno se usó en algunos de los elementos estructurales y antiguos capiteles se colocaron en lo alto de columnas modernas. El patio interior ajardinado está cubierto por un techo de cristal, con una estructura de apoyo de acero. La simbiosis entre partes antiguas y modernas es tal, que mucha gente piensa que todas ellas son de la misma época y ya originariamente de un mismo edificio. Fenway Court fue punto de encuentro de personajes ilustres, como el escritor Henry James.

A fin de albergar exposiciones temporales y dar una mejor atención al público, el museo emprendió obras de ampliación bajo dirección de Renzo Piano y con un presupuesto de 118 millones de dólares. Estas obras, que incluyen un nuevo acceso, no han modificado el edificio original y consisten en nuevos edificios anexos, erigidos en vidrio y metal con líneas minimalistas. Los trabajos se iniciaron en 2004, concluyeron a finales de 2011 y tras un breve cierre para ultimar detalles, el museo ya ampliado se reabrió el 12 de enero de 2012.

Valiosas colecciones[editar]

El museo tiene una colección no muy extensa pero de sobresaliente calidad, que incluye pintura, escultura, mobiliario, tejidos, cerámicas, láminas, dibujos, manuscritos, libros raros, joyería y biombos japoneses. Es particularmente rico en pintura renacentista italiana, así como obras del siglo XIX de John Singer Sargent y James McNeill Whistler. El primer cuadro de Matisse que llegó a una colección estadounidense se encuentra aquí.

Retrato de don Rodrigo de Almada, por Durero.

De acuerdo a los consejos de Berenson, la pintura italiana tiene el protagonismo, con originales de Giotto, Fra Angelico, una famosa Virgen de la Eucaristía de Botticelli, un políptico de Simone Martini, Hércules de Piero della Francesca, un retrato de Paolo Uccello, un Autorretrato de cuerpo entero de Baccio Bandinelli, un fresco de Giorgio Vasari (Músicos) y dos obras importantes de Rafael: Retrato de Tommaso Inghirami y una Piedad de su etapa juvenil. Otros artistas representados son Carlo Crivelli, Cosimo Tura y Paris Bordone.

Punto y aparte merece El rapto de Europa de Tiziano, pintado por encargo de Felipe II y que se considera el mejor ejemplo de dicho artista en todo el continente americano. Se compró con asesoramiento de Berenson, al igual que otras 70 obras de la colección.

También entrañan especial interés la gran tabla de Santa Engracia, de Bartolomé Bermejo (seguramente su mejor pintura fuera de España) y un San Miguel Arcángel de Pedro García de Benavarre. La colección posee así mismo un Retrato de juez de cuerpo entero pintado por Zurbarán, una Virgen de la Merced del taller del mismo artista, y dos ejemplos velazqueños: Retrato de Felipe IV, copia del taller de Velázquez del existente en el Museo del Prado, y una copia antigua y posiblemente salida también del taller del pintor del Retrato del papa Inocencio X en busto, semejante al conservado en Londres, Apsley House.[3]

Santa Engracia, de Bartolomé Bermejo.

Los pintores del norte de Europa cuentan con ejemplos de fama mundial, como Retrato de don Rodrigo de Almada de Durero, una pareja de retratos de Hans Holbein el Joven (Sir William Butts, médico de Enrique VIII y su esposa), Retrato de Thomas Howard con armadura de Van Dyck y un Autorretrato de Rembrandt. Este autor contaba en el museo con más ejemplos valiosos, pero fueron sustraídos en 1990: Tempestad en el mar de Galilea, el retrato de una pareja holandesa y un grabado. En dicho robo, se perdieron también un Concierto de Vermeer y diversos dibujos de Degas. La página web del museo no incluye dichas obras en el repertorio de la colección, pero alude al robo y a las investigaciones que a día de hoy se mantienen irresueltas.

El arte de los siglos XIX y XX cuenta con ejemplos valiosos, de Manet, Degas, Matisse y un curioso Retrato de Isabella Stewart en Venecia pintado por Anders Zorn.

El museo cuenta además con importantes dibujos, de Filippino Lippi, Miguel Ángel (una famosa Piedad para Vittoria Colonna), Joseph Mallord William Turner y Matisse. También posee escultura grecorromana, mosaicos romanos, azulejos y manuscritos árabes, etc. En cuanto a la escultura del renacimiento, sobresale el Busto de Bindo Altoviti de Cellini, en bronce. Altoviti, un banquero, es famoso por el retrato que Rafael le hizo en su juventud, con larga melena rubia.

El Museo Gardner es muy admirado por la atmósfera íntima en la que sus obras de arte se muestran y su patio lleno de flores. La mayor parte de las obras de arte no tienen etiqueta y la iluminación, generalmente suave, es más propia de una casa particular que de un museo de arte. Además hay una sala de conciertos con un piano, y allí se celebran conciertos[4] la mayor parte de los domingos, desde septiembre hasta mayo.

En honor de su fundadora, el museo ofrece entrada libre y acontecimientos especiales ocasionales para cualquiera que se llame Isabella.[5]

Robo[editar]

En la mañana del 18 de marzo de 1990, ladrones disfrazados de policías entraron en el museo y robaron 13 obras de arte, incluyendo el cuadro de Vermeer (Concierto) y tres obras de Rembrandt (un autorretrato grabado y dos pinturas, incluyendo su única marina Tempestad en el mar de Galilea) junto con otra de Manet, cinco dibujos de Degas, un cuadro de Govert Flinck, un objeto francés y otro chino. Se considera el mayor robo de obras de arte en la historia de los Estados Unidos y permanece sin resolver. El museo aún muestra los marcos vacíos de estas pinturas en sus ubicaciones originales debido a estrictas prohibiciones en el testamento de Gardner, que dejó ordenado que la colección debía mantenerse sin cambios. Los ladrones son el tema de un documental de 2005 titulado Stolen que, en una versión ligeramente diferente, ha aparecido anteriormente en Court TV.

En septiembre de 2004 y febrero de 2005 hubo reportajes en Variety, el Boston Herald y The Boston Globe sobre una nueva teoría sobre el robo, dado que a principios de febrero de 2005 el FBI llevó a un tratante de arte estadounidense desde Nueva York a París para encontrarse con la Policía Nacional Francesa y seguir nuevas pistas.[6]

Varias personas implicadas en esta teoría, que alegaron que la mafia de Boston perpetró el robo y luego vendieron las pinturas a tratantes europeos y coleccionistas a través de un tratante relacionado con la familia mafiosa Genovese, fue arrestado en 1999 por el robo de un coche blindado, un robo que ni siquiera llegaron a intentar. En 2001 uno de los supuestos ladrones, David Turner, fue sentenciado a 36 años mientras que a otro, Carmello Merlino, le impusieron 47 años.[7]

A finales de 2005, el museo contrató un nuevo director de seguridad para proteger la institución. Anthony Amore, antiguo oficial de Homeland Security que ayudó a reestructurar la seguridad en el Aeropuerto Logan después de los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, inmediatamente involucró a MAC Systems y General Electric para llevar a cabo una mejora grande y comprensiva del sistema de control de acceso a las instalaciones. Se han llevado a cabo otras mejoras para asegurar que los acontecimientos del 18 de marzo de 1990 no vuelvan a repetirse.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]