Museo Casa de la Independencia

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Casa de la Independencia.

El Museo Casa de la Independencia en Asunción (Paraguay), fue inaugurado el 14 de mayo de 1965. Ubicado en la esquina de las calles Presidente Franco y 14 de Mayo, destaca en él su marcado estilo colonial.

Historia[editar]

La casa donde se ubica hoy el Museo, fue construida en el año 1772 por el ciudadano español Antonio Martínez Sáenz, casado con la paraguaya Petrona Caballero de Bazán.

Las paredes fueron fabricadas con adobe; el techo de tejas; su base o armazón de palmas y tacuaras.

Acceso lateral.

Origen del nombre[editar]

En el solar, propiedad en condominio de los hermanos Martínez Sáenz, solía hospedarse el capitán Pedro Juan Caballero, cuando procedente de su pueblo natal, Tobatí, visitaba la capital.

Independencia[editar]

En 1806 y 1807 se producen las Invasiones Inglesas, que ocupan la ciudad de Buenos Aires y gran parte de la Banda Oriental. Desde Asunción y desde Córdoba se enviaron tropas que apoyaron en la victoria contra los atacantes. Las Invasiones Inglesas demostraron a los habitantes del virreinato que el poder español era poco competente, y que las poblaciones nativas podían definir su propio destino. En 1810 llegó a Buenos Aires, capital del virreinato del Río de la Plata, la noticia de que España había sido ocupada por tropas francesas de Napoleón Bonaparte. En respuesta, en Buenos Aires se reunió un cabildo abierto, que el 25 de mayo de 1810 estableció la Primera Junta de Gobierno; ésa fue la llamada Revolución de Mayo. Entre sus objetivos estaba formar un congreso de representantes de todas las provincias del Virreinato del Río de La Plata, de modo que comunicó las novedades a todas las ciudades de su jurisdicción. En respuesta, el gobernador realista del Paraguay, Bernardo de Velasco remitió a Buenos Aires una nota comunicando la separación de la Provincia del Paraguay del Virreinato del Río de La Plata. Velasco y sus adeptos reunieron una Junta General el 24 de junio de 1810, que reiteró su fidelidad al Consejo de Regencia, que se había refugiado en Cádiz y gobernaba la monarquía española de Fernando VII, prisionero de Napoleón. A fines de 1810 las tropas al mando del General Manuel Belgrano marcharon en una expedición para intentar sumar al Paraguay a las recién creadas Provincias Unidas del Río de la Plata. Las fuerzas de esa expedición no recibieron apoyo local y fueron derrotadas en las batallas de Paraguarí y Tacuarí —19 de enero y 9 de marzo de 1811— por los realistas, entre quienes hasta entonces revistaban los oficiales Fulgencio Yegros y Manuel Cabañas. Estas batallas, tanto por el éxito de las fuerzas paraguayas como por la huida en la ocasión del gobernador español Velasco —al pensar que habían sufrido un revés militar— y los repetidos contactos de la oficialidad paraguaya con Belgrano, son consideradas como el comienzo de una toma de conciencia de las propias fuerzas por parte de los paraguayos. Tras varias semanas de conspiraciones, en la noche del 14 al 15 de mayo de 1811 estalló una revolución, dirigida en lo militar por el capitán Pedro Juan Caballero y Fulgencio Yegros. El gobernador fue obligado a convocar un Congreso paraguayo y gobernar con dos consocios, Juan Valeriano Zeballos y José Gaspar Rodríguez de Francia. El Congreso se reuniría al mes siguiente, y el 17 de junio decidió la deposición de Velasco, acusado de negociar con los portugueses para defender la monarquía aún al precio de pasar a depender del Imperio portugués. En su lugar nombró una Junta Gubernativa, presidida por Fulgencio Yegros. Suele afirmarse que éste fue el único proceso pacífico de independencia en la América del siglo XIX, lo que se explica en parte porque el Paraguay no era accesible para fuerzas españolas sino a través de las Provincias Unidas, y éstas no pudieron ser nunca obligadas a abrir el paso hasta el Paraguay. El 12 de octubre de 1811 se firmó un tratado con la Junta de Buenos Aires, que establecía —entre otras disposiciones— un proyecto de confederación entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y Paraguay, pero los intereses contrapuestos de las elites porteñas y asuncenas chocaron.


En frente de la casa de los Martínez se encontraba el domicilio de Juana Martínez de Lara, tía del prócer Vicente Ignacio Iturbe, quien habitualmente se hospedaba en casa de su tía. El capitán Juan Bautista Rivarola, residente en Barrero Grande, al viajar a la ciudad, se alojaba en casa de su suegra, propiedad que se encontraba a la vera del antiguo Callejón. La casa de los Martínez también era frecuentaba por el prócer Fulgencio Yegros y el teniente Mariano Recalde, quienes cortejaban, respectivamente, a Facunda Speratti y a Virginia Marín.

Dadas estas circunstancias, la residencia de los Martínez se convirtió en el sitio ideal para disimular las reuniones secretas en las que se conspiraba contra el dominio español. En la noche del 14 de mayo, un grupo de hombres, encabezados por Pedro Juan Caballero, salió por el callejón contiguo a la casa y se dirigió hacia la casa del Gobernador español, distante a pocas cuadras. Después de la toma de los cuarteles, en la madrugada del 15 de mayo, el gobernador Bernardo de Velazco y Huidobro, entregó el mando. Paraguay había conquistado su independencia.

La antigua casona siguió en poder de particulares hasta el año 1943, en que fue adquirida por el Gobierno. En 1961 fue declarada Monumento Histórico Nacional. Por el mismo decreto se constituyó la Comisión Nacional de la Casa de la Independencia, a la que se facultaba para la creación del Museo, el cual fue inaugurado el 14 de mayo de 1965.

Salas[editar]

Escritorio.

ESCRITORIO

En este recinto se guardan importantes documentos de la época, firmados por varios de los próceres de la independencia de Paraguay. También se exhiben una cómoda-escritorio que perteneció a Fernando de la Mora y cinco cuadros, entre los que se destaca el de la autoría de Jaime Bestard , que representa la intimación al gobernador Velazco, momento clave de la independencia.

COMEDOR

Muebles y objetos de uso cotidiano recrean un interior doméstico de la época colonial. En una de las vitrinas se muestra una espada que perteneció a Fulgencio Yegros. Se destaca también en la sala un retrato del doctor Gaspar Rodríguez de Francia.

SALA

En torno a una imponente araña de cristal y un brasero de madera y bronce, se exhibe un juego de muebles franceses del año 1830. En la sala también se pueden observar dos retratos de cuerpo entero de Pedro Juan Caballero y Fulgencio Yegros. Completan la estancia tallas religiosas elaboradas en talleres jesuíticos y franciscanos.

Dormitorio.

DORMITORIO Domina el recinto una cama que perteneció Fernando de la Mora, cuya imagen se puede apreciar en la pared derecha de la habitación, debajo de la misma, una camisa bordada, que también perteneció al prócer.

Completan la ambientación del dormitorio, un arcón, propiedad de Juan Bautista Rivarola, una curiosa silla sanitaria, un espectacular reclinatorio y un nicho poilicromado.

ORATORIO

En este recinto se exhiben tallas jesuíticas y franciscanas y varios objetos religiosos de diversa procedencia. También se puede ver un retrato del presbítero Francisco Javier Bogarín.

CORREDOR

En el corredor adyacente se destacan dos grandes tableros de madera tallada, procedentes de puertas de templos de las misiones. Debajo de los mismos, los restos del desaparecido alero de la casa, el cual nos da una idea de las dimensiones y características de los materiales con los que se construía en la época colonial.

PATIO

Sobresale en este sitio un mural realizado por José Laterza Parodi, en donde pueden leerse varios párrafos de la nota del 20 de julio de 1811, dirigida a la Junta de Buenos Aires, en la que se ratificaba la independencia del Paraguay.

Debajo de la nota se reproduce el primer escudo de la nación, adoptado durante el gobierno del doctor Gaspar Rodríguez de Francia . A sus pies, el reloj de sol de la misión jesuítica de Santa Rosa.

En una de las esquinas del patio puede observarse un túmulo que cubría los restos mortales del ilustre prócer Juan Bautista Rivarola, traído desde el cementerio de Barredo Grande, hoy Eusebio Ayala.

SALÓN CAPITULAR

Cruzando el patio se ingresa a un recinto que alberga una réplica del Salón Capitular del antiguo Cabildo de Asunción, el primero del Río de la Plata, instaurado el 16 de septiembre de 1541.

En el centro del salón, el escudo de armas de España de 1800. En las paredes, se aprecia un majestuoso retrato del emperador Carlos V; además, otros cuadros que reflejan varios intentos revolucionarios, previos a la independencia.

Callejón Histórico.

y miguel hidalgo le disparo a josefa ortiz de domiguez

Callejón Histórico[editar]

Por una puerta del Salón Capitular se tiene acceso a un encantador rincón de la Asunción de antaño: el Callejón Histórico. Representa este lugar uno de los sitios de más profunda significación de la Casa, ya que por el mismo salieron los valientes próceres paraguayos a conquistar la independencia de la patria.

Fue también este el camino por el cual se dirigió doña Juana María de Lara a la Catedral de Asunción, a pedirle al Padre Molas que diese la ansiada señal del santo y seña: el repique de las campanas de bronce, a cuyo llamado acudieron los paraguayos en la mañana del 15 de mayo, momento histórico en que nacía la nueva república del Paraguay.

Otros datos significativos[editar]

Como testimonio de que en esta casa se gestó la emancipación de la patria, durante el gobierno de Carlos Antonio López, y por decreto de abril de 1849, en que por primera vez se nombran las calles de Asunción, se determinó bautizar a la calle que pasa por frente al Callejón Histórico, como 14 de Mayo.

A la entrada del Museo puede apreciarse un mural del ceramista José Laterza Parodi, que representa una visión panorámica de edificios y lugares destacados de la Asunción colonial.

Referencias[editar]

Oliveira y Silva de Acuña,Yani. Casa de la Independencia. Asunción.

Enlaces externos[editar]