Mursil II

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Mursil II, rey hitita, hijo menor de Shubiluliuma I, sucedió a su hermano Arnuanda II, gobernando desde 1321 a. C. hasta 1295 a. C.

Siendo el menor de los hijos de Shubiluliuma, parece que se tuvo que conformar con un puesto de jefe de la guardia real, al copar sus hermanos los grandes cargos hititas de la época. Sin embargo, al ser asesinado su hermano Zannanza en un viaje a Egipto, y fallecer, posteriormente, tanto Shubiluliuma I como Arunanda II víctimas de una peste traída por captivos egipcios, se convirtió en rey, con el apoyo de sus hermanos Sarri-Kusuh y Telebino, virreyes de Carkemish y Alepo.

La ascensión al trono de un rey tan joven y tan poco experimentado provocó reacciones hostiles entre los kaskas, que ya habían iniciado una invasión en tiempos de Arnuanda II, los reinos vasallos de Siria y los reinos de Arzawa en Anatolia occidental.

Los kaskas eran, probablemente, la amenaza más peligrosa, por su cercanía a la capital, Hattusa, por lo que Mursil se volvió primero contra estos, y, al cabo de dos años, logró rechazarlos. Con los kaskas temporalmente calmados, se volvió contra Arzawa, castigando a los instigadores de la coalición anti-hitita, los reinos de Arzawa menor y del país del Rio Seha. Tras estas campañas en el oeste, Mursil tuvo que volver al norte, ya que los kaskas tenían un nuevo caudillo, Pihhuniya, de considerable habilidad política. Mursil logró derrotar a Pihhuniya y capturar algunos territorios al nordeste de Hattusa.

Calmado el norte y el oeste del país, Mursil, en el séptimo año de su reinado, pudo prestar toda la atención necesaria a los levantamientos en Siria, donde, con la ayuda de sus hermanos, los virreyes de Carkemish y Aleppo, Mursil logró sofocar a los vasallos que no se habían mostrado leales y derrotar a una expedición egipcia en apoyo de los rebeldes. No obstante, la muerte del virrey de Carkemish, Sarri-Kusuh, poco tiempo después, provocó más revueltas e incluso una invasión asiria, obligando a Mursil de nuevo a someter a todos los vasallos y expulsar a los asirios de Carkemish.

Tras lograr por fin la paz en Siria, Mursil hubo de enfrentarse a los frutos de haber dedicado su atención a la zona oriental del reino: más rebeliones en Arzawa, que sofocó con efectividad, hasta el punto de que probablemente sometió a todos los reinos de Arzawa, y nuevas invasiones kaskas, que también pudo repeler, aunque a un coste mayor. Para evitar nuevas rebeliones y repoblar el núcleo del imperio hitita, gravemente afectado por la enfermedad que comenzó con su padre Shubiluliuma, Mursil instauró la práctica del traslado forzoso de población, que se convirtió en una práctica habitual de sus sucesores.

Mursil destacó entre los reyes hititas por su religiosidad -creía que la epidemia que asoló el imperio hitita, era un castigo de los dioses por el asesinato de su tío Tudhalia III a manos de su padre, Shubiluliuma-, y pidió perdón en numerosas ocasiones por ello. Además, parece que sufrió un ataque en los últimos años de su reinado, que le afectó al habla y que él también interpretó como una muestra del disgusto de los dioses.

El reinado de Mursil es muy importante desde el punto de vista historiográfico, ya que durante su reinado se compusieron tanto los Anales de Shubiluliuma I como dos anales sobre los primeros años de reinado de Mursil. Además, en el décimo año de su gobierno, hubo un eclipse solar (1312 a. C.) que ayuda considerablemente a datar toda la cronología hitita.

Mursil fue sucedido por su hijo Muwatallis II.

Véase también[editar]


Predecesor:
Arnuanda II
Rey hitita
1321 a. C. - 1295 a. C.
Sucesor:
Muwatallis II