Muralla árabe de Murcia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La Muralla árabe de Murcia (Región de Murcia, España), es la antigua estructura defensiva de esta ciudad, construida durante el reinado del monarca taifa Ibn Mardanis en el siglo XII.

La muralla se mantuvo en uso hasta el final del carácter fronterizo del reino de Murcia en 1488. Posteriormente comenzó una fase de abandono favorecido por el crecimiento de la ciudad. Los viejos muros pasaron a utilizarse en nuevas construcciones edificadas encima, también se reformaron las puertas que daban acceso a la vieja medina, que fueron las últimas estructuras de la muralla en desaparecer, en la segunda mitad del siglo XIX.

En la segunda mitad del siglo XX, numerosas excavaciones arqueológicas sacaron a la luz diversos tramos de la vieja muralla, hoy en día visitables, ya sean trozos que se encuentran al aire libre, en sótanos de diversos edificios o el que se halla en el Centro de Interpretación de la Muralla Árabe de Santa Eulalia

Historia[editar]

La primera muralla (siglo IX)

La primera muralla que defendió a la ciudad de Murcia fue constuida en el siglo IX, poco después de la fundación de la que se llamaría Madinat Mursiya en el año 825 por iniciativa de Abderramán II (aunque hay autores que afirman que en ese año no se fundó Murcia, sino que se trasladó a ella la capitalidad de la cora de Tudmir). Además de repeler invasiones, la muralla se ideó para defender a la ciudad de las periódicas crecidas del río Segura

La gran muralla y el sistema defensivo del siglo XII

Imagen del trazado de la muralla árabe con la medina en su interior, el Alcázar Mayor y los arrabales.

La muralla árabe de la que se conservan restos hoy día es un sistema defensivo posterior. En el siglo XII Madinat Mursiya vivió una expansión económica y poblacional de gran importancia bajo el gobierno del rey taifa almorávide Ibn Mardanis (el Rey Lobo) (1147-1172). Ante el aumento de población la ciudad necesitaba un nuevo sistema defensivo, el cual se planteó ambicioso gracias a la riqueza del momento. Además resultaba muy necesaria ante la amenaza permanente que los almohades suponían para la capital del reino almorávide de Mardanis.

El diseño geométrico en sección de la muralla árabe de Murcia estaba compuesto por un camino de ronda exterior, un revellín (o antemuro) que disponía de salientes en las zonas donde había torres, una barbacana (o camino de ronda entre el revellín y el muro de la cerca principal), y una muralla torreada con elementos paralelepipédicos. El total de torres de la muralla principal superaba las 90.

Revellín, muralla y torre de Verónicas. Siglo XII.

Los lienzos de este sistema defensivo nunca fueron de sillería, sino que eran de tapial realizado a base de argamasa y encofrado con para pastas laterales.

En 1165 un primer sitio por parte de los almohades fue rechazado gracias a las nuevas murallas.

En el 1171, Ibn Mardanis se retiró a Murcia ante la fuerte ofensiva almohade que había liquidado todo su reino, el sitio fue duro, pero el fin del mismo sólo llegó cuando en 1172 murió el monarca y su hijo Hilal se rindió bajo consejo paterno para continuar como gobernador de la ciudad. El sistema defensivo impidió una toma de Murcia por la fuerza y su consiguiente destrucción.

Así mismo, cuando años después entraron por vez primera tropas cristianas a la ciudad fue a través de un pacto, el Tratado de Alcaraz de 1243, por el que el rey taifa Ibn Hud al-Dawla se declaraba vasallo de Fernando III de Castilla y la ciudad y su reino pasaron a ser un protectorado. También fue a través de una rendición pactada cuando en 1266, tras la revuelta mudéjar de dos años antes, Murcia pasó a ser finalmente cristiana, entrando Jaime I de Aragón y sus tropas en nombre de Alfonso X a través de la puerta de Santa Eulalia (actual Centro de Interpretación).

La muralla en época cristiano-medieval

Tras la conquista castellana el sistema defensivo árabe se mantuvo en uso al ser el nuevo reino de Murcia cristiano una tierra de frontera entre el reino de Granada (árabe), el reino de Valencia (perteneciente a la corona de Aragón) y un mar Mediterráneo inseguro por la presencia de corsarios de Berbería.

Al mantenerse en uso fue objeto de reparaciones periódicas, tal es el caso de la monumental puerta en recodo que se levantó a comienzos del siglo XV en Santa Eulalia (visitable también dentro del Centro de Interpretación).

Fue en esta época (siglo XIV) cuando el cronista Ramón Muntaner escribió grandiosas palabras sobre la muralla de Murcia y la ciudad:

Ciudad muy noble y honrada y muy fuerte, casi la mejor amurallada que haya en el mundo.

La muralla en la Edad Moderna y Contemporánea

En el 1488, los Reyes Católicos visitaron la ciudad, en ese mismo año se lanzó la ofensiva militar contra la parte oriental del Reino de Granada que terminó con la peligrosa frontera. Murcia y su reino dejaban de ser fronterizos mientras que la muralla perdía su funcionalidad. De hecho, pasó a convertirse en un impedimento para el desarrollo urbano, sobre todo en épocas de expansión para la ciudad como el siglo XVI y comienzos del siglo XVII.

Aun así, todavía en esta época, Francisco Cascales escribió sobre la muralla de Murcia:

Muy alta y muy fuerte, hermosa, con muchos torreones, levantada para defensa de ataques enemigos, protección de riadas y epidemias.

Sin embargo por aquellos años era evidente el comienzo de la desaparición de la misma. El Palacio del Almudí, edificado en 1629, antiguo pósito municipal, se levantó sobre una parte de la muralla utilizándola como soporte para su construcción. También la Capilla del Pilar, realizada en la misma época, usa uno de los lienzos de la muralla como pared.

Los elementos de la muralla que más permanecieron fueron las puertas, algunas de ellas reformadas en época posterior a la musulmana convertidas en arcos, sin embargo poco a poco fueron derribándose, muchas en el siglo XVIII como la Puerta Nueva, la Puerta del Mercado o la Puerta del Porcel. Otras fueron derribadas ya dentro del siglo XIX, como la Puerta de Santa Eulalia (en 1803 -sobre la que se ecuentra hoy el Centro de Interpretación de la muralla árabe), la Puerta de Vidrieros (en 1863), siendo la última conservada la Puerta de la Aduana, cuyo arco fue derribado en 1930.

La recuperación arqueológica de la muralla en la segunda mitad del siglo XX

A partir de los años 60 y posteriormente, sucesivas excavaciones arqueológicas pusieron al descubierto los restos de la Muralla Árabe de Murcia. Tal es el caso de la excavación que en 1963 puso al descubierto el complejo defensivo de la plaza de Santa Eulalia, donde se levantó posteriormente el Museo de la Muralla Árabe. Espacio que a principios de los 90 se clausuró, hasta que tras una profunda reforma se inauguró (ya en el siglo XXI) el Centro de Interpretación de la Muralla Árabe de Santa Eulalia.

Otros tramos de la muralla, ya sean al aire libre o en el sótano de edificaciones, han sido descubiertos y recuperados a los largo de las últimas décadas.

Tramos recuperados de la Muralla Árabe[editar]

Los más importantes son:

  • Centro de Interpretación de la Muralla Árabe de Santa Eulalia:

Nuevo espacio expositivo de innovador diseño que recupera el que fue antiguo Museo de la Muralla Árabe. En él se muestra una breve introducción de la historia de la Murcia musulmana con audiovisuales y maquetas, sobre todo de los devenires de su magnífica muralla, y también permite la visita de los restos arqueológicos que se descubrieron en 1963, que consta de un tramo del sistema defensivo del siglo XII, incluyendo uno de los lienzos conservados de la muralla de mayor altitud de la ciudad.

Muralla de Verónicas.

También se puede apreciar en este Museo la perfecta estructura de la Puerta de Santa Eulalia del siglo XII, que posee una curiosa disposición propia de las murallas islámicas. Por ella hicieron su entrada en 1266, el rey Jaime I y sus tropas . Además se puede contemplar la reforma que la misma sufrió a principios del siglo XV con la construcción de una puerta en recodo de ladrillo blanco de tipo monumental.

  • Muralla de Verónicas:

Importante tramo de muralla al aire libre que se encontraba en el interior del antiguo convento de Verónicas (siglo XVIII), que tras demoler el conjunto a excepción de la iglesia en 1985 puso al descubierto uno de los mayores tramos conservados de la ciudad, tanto en altura como extensión. La muralla de Verónicas consta del revellín, el paseo de ronda o barbacana, y la muralla principal con dos torres, una de ellas prácticamente completa y parcialmente empotrada en la iglesia de Verónicas, lo que evidencia la reutilización que sufríó el complejo.

Revellín conservado en la Cafetería La Muralla.
  • Cafetería La Muralla:

Dentro de la cafetería La Muralla, situada en los sótanos del tradicional hotel Rincón de Pepe, en la calle Cánovas del Castillo, se conserva uno de los tramos más largos de revellín del sistema defensivo del siglo XII. Este yacimiento tiene la peculiaridad de poder disfrutar de una actividad de ocio junto a los muros de la cerca medieval. Aquí se aprecian a la perfección las oquedades que disponía el mencionado revellín, similares a las saeteras, pensadas para repeler ataques enemigos.

  • Muralla de la calle Aliaga:

Yacimiento al aire libre que deja al descubierto un pequeño tramo del sistema defensivo árabe, concretamente de la cerca principal, mostrando la base y primeros metros de lo que parece una torre. La peculiaridad de este tramo es que no separaba a la medina del exterior de la ciudad sino del arrabal de la Arrixaca, actuales barrios de San Andrés, San Antolín y San Miguel.

  • Otros tramos:

Otros tramos destacables son los que se encuentran dentro de edificios oficiales u otros, como las murallas de los sótanos del Colegio de Arquitectos (calle Jara Carrillo), en los sótanos de la Consejería de Economía y Hacienda (Paseo Teniente Flomesta), en el interior del Palacio del Almudí, en el interior del parking de La Glorieta, en los sótanos del edificio del Contraste del Museo de Bellas Artes de Murcia, o en el costado de la Capilla del Pilar.

Bibliografía[editar]

  • Estrella Sevilla, Emilio (2007). Dos siglos a la sombra de una torre. Murcia: Contraste Producciones, S.L. ISBN 978-84-612-0451-9. 
  • Consejería de Cultura, Educación y Turismo (1988). Murcia. Guía Artística. Murcia: I. G. Jiménez Godoy. ISBN 84-7564-068-0.