Mozi

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Retrato de Mozi

Mozi o Mo-tzu (墨子) —también conocido con el sobrenombre de Señor Mô— vivió entre el 479 a. C. y el 372 a. C. en China durante los períodos llamados de las Primaveras y Otoños y de los Reinos combatientes; fundador del mohismo, es considerado la primera figura importante de la filosofía china.

El personaje[editar]

Sus escritos proporcionan poca información sobre sus orígenes aunque algunas anécdotas dan a entender que procedía de una familia de artesanos. Este origen relativamente modesto condujo a algunos historiadores marxistas [¿quién?]a considerarlo como un pensador proletario en oposición a los pensadores confucionistas vinculados a la nobleza [cita requerida].

Comenzará por adherirse al confucionismo antes de desmarcarse significativamente y crear su propia escuela de pensamiento cuyas tesis se revelarán a la vez críticas hacia las enseñanzas confucionistas y taoístas. Lejos de limitarse únicamente a la investigación doctrinal, esta escuela va a organizarse durante los siglo III a. C. y el siglo IV a. C. en un movimiento religioso-militar, compuesto de deshacedores de entuertos y ardientes partidarios de la paz, con la creación de brigadas iniciadas a las artes marciales las cuales tendrán solamente un objetivo de interposición. Se puede también observar un antimilitarismo agudo en su discurso ciertamente vinculado a la situación de la China en ese momento de su historia (Reinos combatientes).

Lo más glorioso de los conquistadores responsables de un gran número de muertes, no es más que una desgracia incomparablemente más criminal que el asesino de un único hombre.

Mozi

Su obra[editar]

La obra que contiene el pensamiento de Mozi y sus discípulos coloca el criterio de utilidad en el centro de su planteamiento. Según el cual el único criterio que nos debe servir de base para juzgar una doctrina es el bien que esta aporta al pueblo. Este punto de vista obliga a Mozi a efectuar una carga en toda regla contra Confucio, que defiende un punto de vista ético. El ejemplo más frecuentemente citado trata sobre los ritos funerarios y critica que la tradición de piedad filial (Xiao) y la estricta observancia de los ritos defendidos por Confucio los hacen extremadamente exigentes. Los mohistas consideran que el período de luto de tres años generalmente observado tras la pérdida de un pariente cercano, no solamente perjudica a la salud del que lo lleva sino que se revela también nocivo para la colectividad dado que constituye un freno a la actividad económica.[1]

Ya no habrá excepciones para los gobernantes: los gastos suntuarios de la nobleza, las prestaciones personales, los impuestos y sobre todo las guerras deben desterrarse puesto que son contraproducentes y conducen a la ruina de los Estados y la miseria del pueblo. Mozi acusa a los gobernantes:

...agotan al pueblo a través de prestaciones personales y de arruinarlo a través de impuestos. Innumerables son los que se mueren de frío o hambre. Además de eso, los soberanos de este mundo aumentan sus ejércitos para atacar los países vecinos; estas expediciones duran a veces un año entero, meses como mínimo. Durante todo este tiempo, hombres y mujeres son separados, lo que es un medio seguro de hacer disminuir la población. Innumerables son los que se mueren debido a las malas condiciones de vida, alimentación irregular, de enfermedad, mientras que otros se hacen matar en emboscadas, incendios, asaltos sobre fortalezas o batallas ordenadas.

Mozi

El utilitarismo mohista llevado al extremo nos conducirá a cuestionarnos el principio mismo de placer: obrar es obrar con un objetivo determinado. En este marco, las actividades artísticas como la música son problemáticas puesto que encuentran en ellas mismas su propia justificación:

Mozi le pregunta a un confucionista: Nota: para entender este pasaje, es necesario saber que «música» [yue] y «placer» [le] se escriben de manera idéntica. —¿Por qué razón se hace la música? —La música es placer. —Usted no respondió a mi cuestión. Si le pregunto por qué razón se construyen casas, y me responde «para protegerse del frío en invierno, del calor en verano, y garantizar la separación de los hombres y mujeres, entonces me habrían dado la razón para la cual se construyen casas». Ahora bien, si le pregunto la razón por la cual se hace la música, y, me responde que la música se hace por placer, es como si a la cuestión: «¿por qué hacemos casas?», me respondiera «las casas es por casas».

El concepto de amor universal desarrollado por los mohistas no se asemeja al amor por los otros defendido por los confucionistas en el que no se revelan sentimientos ni emociones sino más bien un deseo de equidad.[2]

El sentido de justicia, altamente subjetivo para los confucionistas, que se basa en dejar al hombre ante su libre albedrío y su capacidad de perfeccionamiento, choca frontalmente con el pensamiento de Mozi que solo tiene una confianza muy relativa en la naturaleza humana (sentimiento compartido por el Legalismo). Para él, el sentido de justicia es un concepto que debe empezar en la cumbre de la pirámide social y volver a bajar a todos los niveles. En este marco la estricta obediencia a sus superiores así como el miedo al castigo se convierten en las bases de la estabilidad y el control social. Este principio se aplica obviamente a la cumbre de la jerarquía, sin embargo los descendientes del Cielo o Tian (el emperador) recibe su propio sentido de justicia cómo parte de su divinidad. El Cielo encuentra pues en la doctrina mohista una personalidad, un pensamiento y una voluntad que importa poco para el confucionismo dado que el control de la conducta de un individuo debía más bien subordinarse a la vergüenza de traicionar el principio de humanidad en lugar de al temor al castigo.

Aquellos que se ajustan a la voluntad del divino y que buscan ser beneficiosos los unos con los otros serán recompensados. Aquellos que actúan contra la voluntad divina y que solo experimentan odio los unos para los otros serán castigados.

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Su influencia[editar]

El Mozi es el nombre del escrito filosófico compilado por los mohistas a partir del pensamiento de Mozi. Como el mohismo desapareció como una tradición practicada en la China, sus textos no fueron bien preservados, y muchos de sus capítulos están perdidos o deteriorados.

El mohismo fue suspendido durante el mandato de la Dinastía Qin y murió como movimiento bajo el gobierno de la Dinastía Han,[3] que adoptó al confucionismo como doctrina oficial. No obstante, muchas de sus ideas fueron absorbidas por la corriente principal del pensamiento chino y han sido reexaminadas en tiempos modernos. Algunos académicos chinos bajo el gobierno comunista han tratado de rehabilitar a Mozi como un «filósofo del pueblo», resaltando tanto su aproximación racional-empírica al mundo como su origen «proletario».

Desde un punto de vista moderno, la filosofía de Mozi era en ciertos aspectos más avanzada y en otros aspectos no tan avanzada como la de Confucio. Por ejemplo, su concepto de jian-hai abarcaba una idea más extensa de comunidad humana que los confucianistas, pero por otro lado prueba ser menos tolerante que Confucio en su condena a todo lo que no es directamente «útil», ignorando las funciones humanizantes del arte y la música. Zhuangzi, que criticó tanto a los confucionistas como a los mohistas, tomó eso en cuenta al hacer sus parábolas sobre la «inutilidad de lo útil». Desde luego, Zhuangzi desarrolló aquel pensamiento en un tiempo en el que la guerra y el hambre estaban propagadas y bien pudieron haber logrado que todas las actividades culturales se vieran frívolas.

El mohismo y la ciencia[editar]

Según Joseph Needham, el Mozi (escrito filosófico) contiene la siguiente declaración: «El cese del movimiento se debe a la fuerza opuesta... si no existe fuerza opuesta... el movimiento nunca se detendrá. Esto es tan cierto como el hecho de que un buey no es un caballo».

Needham afirmaba que aquella declaración es una precursora de la Ley de Inercia de Newton. El Mozi además contiene especulaciones sobre óptica y mecánica que también son bastante originales, aunque, lamentablemente, sus ideas no fueron consideradas por los filósofos chinos posteriores. La tradición mohista es asimismo bastante inusual como parte del pensamiento chino por el hecho de que dedicó tiempo al desarrollo de principios de lógica.

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. J.Mosterin.La filosofóa oriental antigua,p-.126'
  2. obra citada, p.128
  3. obra citada, p.135

Bibliografía[editar]

  • Jesús Mosterín. Historia de la filosofía. La filosofía oriental antigua 1983. Alianza Editoial ISBN 84-206-9987-X