Movimiento campesino contra el crecimiento urbano en el estado de México

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Los problemas urbanos ocasionados por los planes futuros del crecimiento de la Ciudad de México y su zona metropolitana que incluye muchos municipios del estado de México es un acontecimiento que inició durante el gobierno de Arturo Montiel Rojas a partir del año 2001 y que se prolonga en el gobierno de Enrique Peña Nieto. El movimiento se inicia con la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, mega-proyectos carreteros y prosigue con el programa de Ciudades Bicentenario lo cual mostró otra realidad de lo que es es la urbanización del estado en medio de corrupción, manipulación y despojo hacia los campesinos del estado.[1] [2]

Ciudades bicentenario[editar]

Unidades habitacionales en Huehuetoca, como parte de ambicioso proyecto de las Ciudades Bicentenario.

Ciudades Bicentenario fue un programa impulsado por el gobierno del estado de México, el objetivo fue buscar el crecimiento ordenado en los próximos veinte años en la entidad y la vigilancia del crecimiento poblacional, inició en el año 2008 donde pretendía buscar la nuevas proyescciones hasta el año 2020.[3] Primero se llevó a cabo la creación de planes de desarrollo urbano en los municipios de Atlacomulco, Almoloya de Juárez, Jilotepec, Huehuetoca, Tecamac y Zumpango fueron elegidos como ciudades bicentenario a través de proyectos viales y carreteras de nivel regional, estatal como el Circuito Exterior Mexiquense y a nivel nacional como el Arco Norte.[4] [5]

Los planteamientos de investigación fueron según Marcela Velazco González, ex-directora de Desarrollo Urbano del estado, el contar con suficientes recursos naturales para zona urbanizable y una factibilidad de dotación de agua, así como con infraestructura de energía eléctrica disponible, lo cual les llevaría a tener un potencial para el desarrollo económico y con posibilidades de despertar el interés de empresarios para invertir en esos lugares, ya sea para proyectos de desarrollo económico o desarrollo urbano.[6] Dicho proyecto no ha tenido congruencia desde su planteamiento original, ha sido más un proyecto de especulación inmobiliaria que un proyecto ecológico a futuro.

Problemas ecológicos[editar]

Sierra de las Cruces desde el Ejido de Cahuacán, en Nicolás Romero.

Como zona ubicada entre dos de las zonas metropolitanas más prosperas del país, los municipios de Nicolás Romero, Isidro Fabela, Jilotzingo, Naucalpan de Juárez, y sobre todo en Ocoyoacac y Huixquilucan donde recientemente se han desencadenado las intenciones de urbanización por parte de campesinos, especuladores e inversionistas foráneos, los cuales presionan para lograr ubicar zonas residenciales en las inmediaciones con el gancho de ser una zona de baja contaminación atmosférica, fuentes de agua y servicios como transporte y cercanía a centros de trabajo importantes, como el Paseo Tollocan y Santa Fe, aunque olvidando que al urbanizarse se requiere echar los desperdicios en algún lugar, tal como el alcantarillado y la basura.

En cuanto a la contaminación ambiental está el problema de la ciudad de Toluca, la cual se halla en el mismo valle y emite su contaminación a la zona, la Sierra de las Cruces es una barrera natural arbolada que está por desaparecer ante las intesiones de unir a la Ciudad de México con la Ciudad de Toluca. Existe una preocupación por parte de investigadores e intelectuales de la Universidad Autónoma del Estado de México y de la Universidad Nacional Autónoma de México ante la amenaza de la urbanización impulsada por políticos y empresarios de la construcción.[7]

La introducción de animales domésticos como la manada de toros o el ganado, reduce sino que elimina el habita de especies mayores como el venado y de menores como el armadillo cuyas madrigueras son destruidas por el peso de los vacunos, la entrada de perros de los ranchos que se están formando en los montes, la extracción de lajas y la tala de árboles son otro problema ya que deja pocas áreas libre para el crecimiento del alimento natural sin mencionar la contaminación que atrae.

En la zona de llanos la deforestación es palpable por el uso del suelo en actividades como pistas para carreras de motos o el simple paso de vehículos, sin mencionar la proliferación de restaurantes y cabañas para vivir o rentar, que los comuneros hacen.[8] [9]

Historia[editar]

En 2001, el Gobierno Federal mexicano pretendió construir el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en este municipio, pero los habitantes lo impidieron mediante un movimiento de resistencia civil que obligó al gobierno a suspender definitivamente la construcción. Este mostró la insatisfacción de la población sobre la oferta realizada por los distintos niveles de gobierno.

El 3 de mayo de 2006 los gobierno estatal y municipal impidieron que un grupo de ocho vendedores de flores se reinstalará en una de las calles principales. Los floricultores pidieron el apoyo del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra del pueblo de Atenco con una brutal represión. Al día siguiente la Agencia de Seguridad Estatal ingresó para tomar control de la situación y detuvo a 211 personas que dejo 2 muertos, muchos lesionados, vejados y torturados, y hasta la fecha, 12 presos políticos.[10]

A partir del 17 de febrero de 2009 el Comité Libertad y Justicia para Atenco lanzó la Campaña Nacional e Internacional Libertad y Justicia para Atenco iniciativa civil y pacífica con la participación de varias personalidades de diversos ámbitos: escritores, artistas, organizaciones civiles y de derechos humanos así como ciudadanos.[11]

Las proyecciones de incrementar la población en el municipio partieron a partir de la venta de los ranchos de Buenavista y San Sebastián a las empresas inmobiliarias de GEO, Urbi y Homex, en el gobierno de Rogelio Muñoz Serna, autorizando ante cabildo la implementación del Plan municipal de Desarrollo Urbano el cual fue avalado por la gaceta oficial del Estado de México. Tan pronto fue firmado el documento, los proyectos de vivienda popular y medio residencial se extendieron rápidamente en las propiedades particulares y posteriormente en terrenos ejidales. El gobierno de Enrique Mazutti fue el principal ejecutor del Plan Municipal de Desarrollo Urbano de Zumpango, se construyeron 20,000 viviendas nuevas en parque urbanos, se dio mayor auge a la zona denominada La Trinidad donde el ayuntamiento pretende cambiar el palacio del ayuntamiento lo cual fue un descontento. Otro punto importante es que también se inició el proyecto de independencia de San Juan Zitlaltepec como municipio nuevo ante el descontento de la especulación inmobiliaria con el ejido de Los Insurgentes.

La designación de Ciudad Bicentenario al municipio de Huehuetoca, generó conflictos limítrofes con el municipio de Coyotepec, que generó una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación por la invasión al territorio amparándose en la ley agraria.[12] El paso de la autopista Circuito Mexiquense creó una especulación en el suelo ejidal de los coyotepenses lo cual desencadenó constantes reuniones de campesinos para evitar la proliferación de unidades habitacionales así como la cancelación del plan municipal de Desarrollo Urbano Municipal ante un cabildo.

El municipio de Coyotepec negó todo tipo de plan de ordenamiento urbano.

En el municipio de Apaxco resurgió recientemente otro movimiento campesino contra las políticas de urbanización en la región, como antecedentes, la declaración de Ciudades bicentenario en el municipio de Huehuetoca y los problemas de la especulación inmobiliaria en el ejido del municipio de Tequixquiac a través de la empresa Wilk SA. en el año 2010 cuyos antecedentes se remontan al trienio de Emiliano Cruz y posteriormente con Gustavo Donis.[13]

El mismo problema ocurrido en el ejido de Santiago Tequixquiac, se repitió en el ejido de pueblo de Santa María Apaxco el 10 de noviembre de 2011 al conocerse la negociación de una zona denominada Cerro Colorado dentro del municipio de Tequixquiac (pero con propiedad de ejido de Santa María) muy cercano a los límites del municipio de Huehuetoca; los campesinos se levantaron en contra de las autoridades locales y las oficinas del PRI para exigir explicación, de lo cual dijeron que preferían donar esa propiedad para un equipamiento antes de que sean obligados a vender sus propiedades.[14]

La autorización de un plan de desarrollo urbano generó especulación en suelos ejidales y particulares, el soborno a los ayuntamientos locales hizo que se generaran problemas de límite territorial con el Estado de Hidalgo, en repercusión inmediata con el municipio de Atotonilco de Tula.

En octubre de 2011, una centena de campesinos del ejido San Pablo Huantepec, Soyaniquilpan, comienzaron a abandonar sus tierras de cultivo sobre la carretera pavimentada en los límites de su terreno les obstruye el paso. El presidente municipal de Soyaniquilpan de Juárez, encargado de impulsar el proyecto, ha prometido abrir los caminos; no obstante, considera que el espacio rural podría ser un polo de crecimiento en caso de que sea urbanizado conjuntamente con Jilotepec.[15]

En marzo de 2012, el municipio de Hueypoxtla se pone bajo observación por especuladores que llegaron al municipio, los ejidatarios vieron que era una amenaza el cruce del Arco Norte por sus tierras, sin embargo no se opucieron a la construción de dicha vía sino más bien a que intereses de emprezas urbanizadoras quisieran instalrse en la región. Se hicieron asambleas magnas en Jilotzingo, Zacacalco y Santa María Ajoloapan para rechazar cualquier tentativa de empresas urbanizadoras.

Véase también[editar]

Notas[editar]