Morante de la Puebla

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Morante de la Puebla
Morante de la Puebla.jpg
Nombre José Antonio Morante Camacho
Alias Morante de la Puebla
Nacimiento 2 de octubre de 1979 (34 años)
La Puebla del Río, Flag of Spain.svg España
Carrera
Ocupación Torero
Debut novillero 16 de abril de 1994, Guillena
Alternativa 29 de junio de 1997, Burgos.
Padrino: César Rincón.
Testigo: Fernando Cepeda.
Confirmación alternativa 14 de mayo de 1998, Madrid.
Padrino: Julio Aparicio.
Testigo: Manuel Díaz «El Cordobés»
Familia
Cónyuge Cinthia Antúnez
(Matrimonio: 2005-2008)
Elisabeth Garrido
(Matrimonio: 2010-)[1]
Hijos José Antonio (2007), María (2011), Lola (2013)
sitio web

José Antonio Morante Camacho (2 de octubre de 1979, La Puebla del Río, Sevilla) conocido artísticamente como Morante de la Puebla, es un torero español.

Se vistió de luces por primera vez en Villamanrique de la Condesa (Sevilla) el 3 de septiembre de 1988.

El debut como novillero en Madrid lo realizó el 23 de abril de 1995 con un novillo de Jiménez Pasquau. Y en Sevilla debuta el 10 de abril de 1996. En 1996 consiguió el "Zapato de Oro" de Arnedo.

Tomó la alternativa el 29 de junio de 1997 en Burgos. Su padrino es César Rincón y ejerció como testigo Fernando Cepeda. La corrida fue de la ganadería de Juan Pedro Domecq, y el toro de su alternativa se llamó «Guerrero». Le cortó una oreja a cada uno de sus toros. Sus éxitos mas relavantes los consigue en la Maestranza de Sevilla, abriendo la puerta del principe en 1999.

En mayo de 2004, Morante de la Puebla se retira de los ruedos por problemas psíquicos, reconociendo que llevaba año y medio bajo tratamiento.El 6 de junio de 2007 lidió seis toros de forma desinteresada en la tradicional Corrida Extraordinaria de la Beneficencia que se celebra anualmente en el coso madrileño de Las Ventas, cortando una oreja. Poco después cortaría su temporada, alegando la pérdida de ilusión.

Volvió a los ruedos la tarde de Reyes de 2008 en la Monumental de México en un mano a mano con Rodolfo Rodríguez "El Pana". Corto dos orejas y abrió la Puerta Grande.

El 21 de Mayo de 2009, ante un toro de Juan Pedro Domecq, y en San Isidro, Morante torea con el capote al cuarto de la tarde como pocas veces ha visto la plaza de Las Ventas.

Su toreo[editar]

Es José Antonio un torero de los considerados artistas. Su hondura, pureza y clasicismo son adornados con pinturería propia de los grandes toreros de Sevilla. Está considerado como el más artista de la nueva generación. Con el capote, está considerado como uno de los grandes maestros de la actualidad, si no el mejor. Ciertamente, no es muy variado en sus formas, pero su plasticidad y cadencia son a todos gustos sublimes.

Con la muleta se desenvuelve muy cómodamente con ambas manos. Él afirma que se siente muy a gusto con la muleta en la mano izquierda, queda claro viéndole ejecutar perfectos naturales sintiéndose con la cintura. El toreo en redondo de tandas cortas pero de contenido rematadas por bajo, o bien con adornos pintureros, forman principalmente su tauromaquia. Con la espada nunca ha sido considerado un virtuoso. Ocasionalmente pone banderillas, caracterizándose por pares muy clásicos y templados, cuadrando en la cara del toro.

Morante se ha definido a sí mismo como un torero de impulsos, de instinto. Torea según lo que le pide su cuerpo y su ánimo en ese momento. Como todos los artistas, no brilla por su regularidad, y tan sonadas como sus triunfos lo son sus broncas. A pesar de lo cual, atesora una regularidad anormal para el tipo de torero que es. Ha declarado que no siempre se puede estar bien, y que una bronca también te hace sentirte torero. Algunos sectores de la afición critican este hecho, alegando que es un torero sin valor. Sin embargo, cuando Jose Antonio se entrega, lo hace de verdad, demostrando a estos últimos que hay toros y toreros para jugársela.

Temporadas: En 1997 toreó en España doce corridas. En 1998 toreó 68. En 1999, 51. En 2000, 72. En 2001, 66. En 2002, 64. En 2003, 54. En 2004, toreó 7 y se retira en abril, por problemas de salud. En 2005, toreó 48 (se casó el 22 de octubre con Cinthia Antúnez). En 2006, toreó 7. En 2007, toreó 16 y cortó la temporada el 20 de junio.

En la temporada 2008, reapareció de la mano de un nuevo apoderado: José Sánchez Benito, famoso constructor, ganadero de la campana y suegro del también matador de toros Antonio Barrera, el cual lo sacó a hombros por la puerta grande de la Monumental Plaza de Toros de México, el día de su mágica reaparición. El 23 de mayo cortó una oreja en Las Ventas. El 4 de junio volvió a cortar otra oreja.

En 2009, comenzó con pie derecho su temporada en América al cortar el 31 de enero tres orejas a astados de Ernesto Gutiérrez Arango en Medellín, con preciosas faenas que le valieron ser declarado el triunfador oficial (por votación de los abonados), así como los premios otorgados por los diarios de la ciudad ('Página de Plata', del diario El Colombiano, y 'Mundo de Oro', del diario El Mundo (Colombia)) y el premio de la Gobernación de Antioquia.

Tras una magistral Feria de Abril en Sevilla, donde cuaja una histórica faena a un toro de Juan Pedro Domecq, llega la apoteosis. El 21 de Mayo, ante un toro de la misma ganadería, y en San Isidro, Morante torea con el capote al cuarto de la tarde como pocas veces ha visto la plaza de Las Ventas. Saludó a la verónica, galleo por chicuelinas, quitó por verónicas dejando una media eterna dando los frentes y realizó un segundo quite por chicuelinas personalísimas. Todo ello con una cadencia, temple, torería, empaque y despaciosidad fuera de lo común. La plaza rugió los olés más rotundos y estalló, puesta en pie, en una ovación que nadie de los presentes olvidará, obligando al torero a saludar desmonterado. El toro sólo le aguantó los inicios y una primera serie profundísima en la faena de muleta. Pero tal fue el alboroto que había formado en el primer tercio, que, a pesar de pinchar en una ocasión, se le concedió una oreja que bien pudieron ser dos si el presidente hubiese concedido el trofeo con mayor prontitud. Morante rompió a llorar, emocionado y consciente de lo que había conseguido, en una vuelta al ruedo con un público que le jaleaba (tendido 7 incluido) puesto en pie y al grito de "otra, otra" acompañando, como sucedió en parte de la faena, con palmas por sevillanas.[2] (Para ver el video de ese día entre en https://www.youtube.com/watch?v=8QierfeI4uQ).

Su repercusión[editar]

Morante de la Puebla ejecutando una verónica.

Por su forma de ser fuera y dentro de la plaza, José Antonio Morante es considerado un artista bohemio, su afán por ver toda la belleza que del toreo emana le ha convertido en uno de los toreros que, junto a José Tomás, el Juli, José Miguel Arroyo "Joselito" y Enrique Ponce , marcarán una época. Un muletazo de ese hombre vale .más que la mejor corrida de cualquier otro torero.

Esta entrevista a Morante, del diario El Mundo realizada por Rafael J. Álvarez, refleja la personalidad del artista:


1- ¿Qué hará para lidiarme? — Te miraré. Y a partir de ahí, como el toro, vuelta y vuelta, despacio, hasta que me frene y me pare contigo a ver qué pasa.

2- ¿Dios es lento? — Las cosas de Dios son lentas. El arte tiene que tener paciencia. Y yo creo en un Dios cercano al arte. Hay que saber escucharle... despaciosamente. Y... y ya está.

3- ¿Qué sabe el toro de usted que usted no sepa? — Estar delante de un toro es estar delante de la verdad. Yo noto que me está descifrando, y eso te da un miedo interior que dices: ‘¿Qué sabrá de mí?’. Toro y torero avanzan por el miedo y se encuentran en el eje. El toro embiste por miedo. Y el torero, cuando torea bien, lo hace con miedo. Es malo no tener miedo; esa sensación de vacío, de no contactar con la realidad, es lo que más pánico me da. Por eso los toreros nos motivamos con el miedo y el peligro. Eso nos hace estar en el momento, ese estar apartado de lo que puede ser mortal. Si uno se muere, que se dé cuenta, ¿no? (se ríe).

4- ¿Usted de qué huye cuando se queda tan quieto? — De mí. Porque mi lado racional lo que quiere es salir corriendo. Al quedarme quieto huyo de mí.

5- ¿Cuánto dura una tarde en Las Ventas? [La pregunta es anterior a la bronca del jueves] — A veces eternamente. Por eso tanta preocupación, compromiso y miedo con Madrid. En Madrid se torea para la eternidad. Otras veces se olvida. Es un público muy hostil, nada pijo, un pueblo duro con los toreros y los toros. (¿Y los del 7?) Están continuamente hostigando al toro y al torero. Son una anarquía con personalidad, una locura donde de pronto todo está mal y de pronto todo bien.

6- Un toro quieto, un pitón a un palmo, una embestida a punto... ¿A usted le sobran los huevos? — ¡Me faltan! Los miro y digo: ‘¿Dónde estáis?’. Se esconden (se ríe). Piensas en dar la mayor pureza posible al trance, no piensas en ellos porque no te los ves.

7- Si la medalla de las Bellas Artes a Rivera fue «una vergüenza », ¿qué le cuelga a usted del cuello para torear en su plaza? — Pues... humildad. Yo no dije eso por Rivera, sino por quien se la otorgó, aunque sí que directamente estaba él. Me cuelga humildad.

8- Se lo pregunto al duende: ¿qué pasaría con un fútbol sin la infección del gol y unos toros sin la carnicería de la muerte? — Yo no soy capaz de tirar a puerta, es más bonito tocar. Hay muy pocos futbolistas que uno vea y diga: ‘Ole’. Hay muy poquitos Ozil. Un fútbol sin goles moriría porque hay pocos futbolistas así. Y torear sin la sangre no sería razonable. Utilizar a un animal sin que se den la vida los dos, sólo por dar pases, sería faltarles el respeto a ambos. Matar al toro es respetarlo.

9- ¿Qué tarde siempre se le hace? — Ninguna. No me gusta pensar en ninguna. Cuando hago algo bueno, los amigos me dicen: ‘Esto es lo que te vas a llevar cuando te mueras’. Y yo les digo: ‘Ni eso’.

10- Si estira la piel de España, ¿qué animal le sale? — ¿Adónde vamos? Deberíamos saber dónde estamos. Ojalá España se asentara en su cultura y su gente. Lo echo en falta en esta piel, que no se sabe si es de toro o vaca. Se podría decir que es un animal sin cabeza.

11- Si los pobres acabaran en su finca, ¿por dónde empezaría? — Que se apoderen de una finca después de que uno ha estado desde pequeño entrenando, mil historias... Sin orden esto sería el Oeste, las pistolas. Hay que conformarse con tu puesto en la vida; se puede ser feliz siendo pobre.

12- ¿Aún le visitan las cornadas sin sangre? — Sí, podría decir que sí. Me rondan. Uno se acostumbra a andar con el demonio. Sí... rondan, rondan. Yo le llamo el hombre invisible. Ya está aquí el hombre invisible. Aún me visita, sí. Ni se ve ni tiene explicación. Está por ahí, es el hombre invisible, lo busco (mira alrededor) y no lo encuentro. Sigo un tratamiento y afortunadamente estoy contento. Pero es difícil encontrarte bien del todo. Lo intento sobrellevar y... Y ya está.

(+1) ¿Cuándo supo de qué moriría? — El día que nací. El día que nací me di cuenta de que estaba metido en un buen lío.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]