Monoteísmo
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El monoteísmo es la creencia religiosa que afirma la existencia de un solo Dios, creador del universo. Monoteísmo es un término que proviene de dos palabras griegas: μόνος que siginifca "uno" y θεός que significa Dios. En el mundo, tres religiones son consideradas monoteístas: el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam. Sin embargo, merced al diferente concepto de Dios (Trinidad) que sostiene el Cristianismo y que difiere respecto al del Judaísmo y el Islam, el primero no es considerado monoteísta por gran parte de los fieles de las otras dos religiones.
El monoteísmo está en contraste con el politeísmo que es la creencia en dos o más dioses. Las religiones monoteístas suelen oponerse abiertamente al politeísmo catalogándolo como idolatría.
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[editar] Monoteísmo en el Judaísmo
El Tanaj (o Antiguo Testamento) informa que el monoteísmo fue la creencia antigua de los hombres, y que con el decaimiento moral de la humanidad, se desarrolló el politeísmo.
El Tanaj, destaca que el monoteísmo se identifica con la fe del patriarca Abraham, y con los demás patriarcas del pueblo de Israel, tales como Isaac, Jacob, los hijos de Jacob, Moisés, David, y los santos profetas.
La declaración de fe hebrea, conocida como el shemá u "oye", expresa:
«Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es»
Deuteronomio 6:4
[editar] Monoteísmo en el Tanaj (Biblia Hebrea)
La fuente mayor y básica de monoteismo es la narrativa de la Biblia hebrea.
Génesis 1:1 afirma que los cielos y la tierra son obra de un sólo Dios. Yaveh se reveló a Abraham como el único Dios (Gen 15:17). Moisés enseñó que sólo Yaveh es Dios (Deuteronomio 32:39). Los diez mandamientos comienzan declarando “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Exodo 20:3; Deuteronomio 5:7). Cualquier otro dios es por consiguiente falso. Éste es el Monoteismo en el sentido apropiado de la palabra. No hay otro como el Señor y no hay Dios fuera de El (2. Samuel 7:22; 1. Crónicas 17:20). Solamente El es Dios (Salmo 86:10).
El profeta Isaías afirma el monoteísmo sólida y explícitamente aceptado por las Sagradas Escrituras hebreas.
"Así dice el Señor Rey de Israel, y su Redentor, el Señor de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios." (Isaías 44:6)
"No hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí. Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más” (Isaías 45:21-22).
“Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí” (Isaías 46:9).
De acuerdo con el judaísmo, todas las culturas creyeron en una variedad de deidades múltiples cayendo en la idolatría, fuerzas y criaturas de la naturaleza, como en el animismo de la historia antigua, o en los cuerpos celestiales como en la astrología, pero no conocieron al uno, único y sólo verdadero Dios.
Sin embargo, la Biblia hebrea enseña que, Adán y Eva conocieron Dios (y pasaron este conocimiento a sus descendientes) pero al pasar el tiempo, muchos de estos se olvidaron de Dios y de su nombre. Maimónides, uno de los sabios judíos más importantes, describe este proceso en su obra el Mishneh Torah:
«En los días de Enoc, la humanidad cometió un grande error... ellos razonaron que si el Señor creó las estrellas y las esferas celestiales y las puso en los cielos que les dan gran importancia, ellos debían servir ante ellas. Por consiguiente, esto los llevó a alabarlas, a elevarlas y a darles honor, pues creyeron que era la voluntad del Señor honrar lo que Él creó grande y honorable... Las personas construyeron entonces altares a las estrellas para rendirles culto, y para alabar e inclinarse ante ellas... y esto se convirtió en un culto de ídolos (avoda zara)... Luego, durante las próximas generaciones se levantaron falsos profetas, y dijeron que el Señor realmente les había ordenado a las personas que rindieran culto a las estrellas... y ellos construyeron imágenes en su honor... extendiendo estas imágenes falsas, construyéndolas en varios lugares, bajo los árboles, en las cimas de las colinas, y en los valles, enseñándoles a las personas que se inclinaron ante ellas, declarando: 'ciertamente una imagen trae buena o mala suerte y por consiguiente le temeré'... después de varias generaciones, el Nombre Divino fue completamente olvidado... hasta cuando el poderoso (Abraham), empezó a cuestionar esto en su mente y preguntó '¿Cómo puede ser que los cuerpos celestes se muevan, si no hay un Movedor que permita esto? es imposible que se muevan por sí mismos'. Él no tuvo ningún maestro o alguien más que lo informara, porque él vivió en Ur de los Caldeos, rodeado por adoradores de ídolos... Él (Abraham), como consecuencia, se levantó y le dio a conocer a las personas que hay sólo un Señor en el mundo entero y que sólo a Él debe adorarse, mientras que enseñó a algunas personas de esa ciudad y de ese reino, hasta que vino a la tierra de Canaán, como dice: 'Y plantó Abraham un árbol tamarisco en Beerseba, e invocó allí el nombre del Señor, Dios eterno (El olam) (Génesis 21:33).»
Maimónides, Mishneh Torah, Sefer Mada ("Libro del Conocimiento"), Capítulo 1, Hilchos Avodah Zarah ("Leyes de prohibición del culto a los ídolos"
[editar] Monoteísmo en el Cristianismo
El Nuevo Testamento, declara explícitamente el monoteísmo. Jesucristo mismo, respondió a un escriba, que el mayor de todos los mandamientos es creer que sólo hay un Dios.
«Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.»
Evangelio Según Marcos 12:28-30
En 1. Corintios 8:4, el apóstol Pablo declara que un ídolo no es nada, y que solo hay un Dios. Más interesante aún, es la declaración que hace el apóstol al confesar que si uno cree que Dios es uno, hace bien.
«Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.»
Epistola Universal de Santiago 2:19
Dentro de los se denominan cristianos, existen puntos de vista divergentes en cuanto a la naturaleza de la Deidad, que se han hecho presentes durante la historia. Sin embargo, existen tres principales corrientes de interpretación: el trinitarismo, Unicidad de Dios, y unitarismo. Los creyentes de la Unicidad de Dios, al igual que el unitarismo, consideran que el trinitarismo debilita el monoteísmo estricto enseñado por la Biblia. Ellos insisten que la Deidad no puede dividirse en personas y que Dios es absolutamente uno.
[editar] Trinidad
La Trinidad es el dogma central del cristianismo católico, y de la mayor parte de las denominaciones protestantes.
El trinitarismo, afirma que Dios es un ser único que existe simultáneamente como tres personas divinas y distintas: Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo. El término es una palabra compuesta de "tres" y "Unidad" = "Tres en uno", Tri-unidad, Trinidad. La palabra "Trinidad" como tal, no existe en las Escrituras.
La iglesia Católica Romana dice:
«La Trinidad es el término con el que se designa la doctrina central de la religión cristiana [...] Así, en las palabras del Credo de Atanasio: ‘el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios, y sin embargo no hay tres Dioses, sino un solo Dios’. En esta Trinidad [...] las Personas son co-eternas y co-iguales: todas, igualmente, son increadas y omnipotentes. [...]»
The Catholic Encyclopedia
[editar] Unicidad de Dios
Las Iglesias cristianas que profesan la Unicidad de Dios, están relacionadas con los pentecostales del nombre de Jesucristo o apostólicos (ver iglesias pentecostales).
Ellos creen que el único Dios de las Sagradas Escrituras completas (Antiguo y Nuevo Testamentos) es Espíritu, y es absolutamente único e indivisible, eterno, perfecto en santidad y atributos, que no comparte su gloria con nadie y que no es una pluralidad de personas
Creen que el único Dios fue manifestado en carne, como el Hijo prometido por las Escrituras, manifestado como un hombre (1. Timoteo 3:16), siendo en todo semejante a nosotros (pero sin pecado) a fin de redimirnos del pecado y de la muerte (Hebreos 2:14-15). Por eso afirman que Jesús es el Dios único, Emanuel, Dios con nosotros (Mateo 1:23), es decir, el Dios único viniendo y salvando, Dios mismo puesto a favor de la humanidad (Mateo 1:21). El Dios único, se manifestó simultáneamente como Padre y como Hijo, pues Jesús enseñó: "Yo y el Padre uno somos" (Juan 10:30), y por eso el que confiesa al Hijo tiene también al Padre (1. Juan 2:23). Así, Jesús era ambos, Dios y hombre, Padre e Hijo, pues el Dios único fue manifestado en carne. Era Dios por naturaleza absoluta, y llegó a ser hombre porque tomó un velo de carne, y su humanidad (como la de todos los hombres) nació de mujer (Gálatas 4:4), sin que necesariamente tengamos que añadirle a las Escrituras y a Dios, términos y definiciones que jamás las Escrituras han registrado, como esa de "Dios engendrado", "Dios nació en Belén", "Dios murió en la cruz", etc.
Declaran que el Señor Jesús, sin ninguna equivocación o contradicción Bíblica, es el mismo Dios de la eternidad y del Antiguo Testamento, con nosotros.
En cuanto a su divinidad, Jesús es ese único Dios y Padre eterno, pero en cuanto a su humanidad, Jesús es el Hijo de Dios o el ser humano que nació por la voluntad del Padre, según el propósito eterno que se había propuesto consigo mismo, en el consejo de su propia voluntad, antes de la fundación del mundo (Efesios 1. 9-19). El término Hijo de Dios siempre está relacionado con la humanidad de Jesús, es decir como Dios manifestado en carne. Jesús es a la vez ambos, el Padre y el Hijo, tal como lo enseña el misterio de la piedad (1. Timoteo 3. 16) en lo que respecta al Padre y al Hijo en el plan de Dios.
En cuanto a su divinidad Jesús es el buen pastor (Juan 10:11), pero por causa de su obra salvadora, él es la puerta de las ovejas (Juan 10:7). Pastor y oveja a la vez.
En cuanto a su divinidad Jesús es la raíz de David (Apocalipsis 5:5), pero al mismo tiempo, en cuanto a su humanidad es el linaje de David (Apocalipsis 22:16). Raíz y linaje simultáneamente.
Reconocer que Jesús es a la vez el Padre y el Hijo, Dios y hombre, Espíritu Santo y humano, no es ninguna contradicción sino el entendimiento fiel del misterio de la piedad (1. Timoteo 3:16) o de la voluntad de Dios (Efesios 1:9-11), reconociendo que el sólo y único Dios fue manifestado en carne.
Además de las funciones bíblicas de Padre y de Hijo, Jesús asumió también varios oficios opuestos y complementarios simultáneamente. Por ejemplo:
Él es el cordero sin mancha ofrecido como sacrificio por nuestros pecados (1. Pedro 1:19), pero a la vez es el sacerdote que ofrece el sacrificio (Hebreos 4:14). Cordero y sacerdote a la misma vez.
Jesús es descrito como el primero y el último (Apocalipsis 1:17). Principio y fin a la misma vez.
Y también es descrito como el cordero (Juan 1:29) y el león (Apocalipsis 5:5) de la tribu de Judá que reinará con poder. Cordero y león al mismo tiempo.
Ninguno de estos ejemplos es contradictorio, sino que demuestran que Jesús, el Dios único hizo todo sólo, para proveer salvación al hombre. Isaías 9:6 dice que Jesús es un niño que es nacido, pero que también es el Dios fuerte. Ese solo texto del profeta Isaías llama a Jesús, hijo; pero también Padre Eterno. No son términos contradictorios sino complementarios, revelando el propósito de Dios de manifestarse en carne.
[editar] Unitarismo
De otro lado, están las agrupaciones de corte unitario, se identifican en cierta forma con la doctrina arriana de que Jesús fue la primera creación directa de Dios, como una divinidad secundaria en relación a su Padre (entre éstas se cuentan los Testigos de Jehová quienes afirman que Jesus es el arcángel Miguel , los Adventistas previo a su ingreso en el Concilio Mundial de Iglesias y varias sectas protestantes), y el llamado Unitarismo, que lo considera un ser humano de extrema perfección engendrado por el Dios de Israel mediante un milagro en una mujer, y sin padre humano .
Bajo este último modelo encontramos a La iglesia Unitarista y los Cristadelfianos, quienes sostienen que Jesús es hijo de Dios en cuanto a que fue engendrado en María por el poder de Dios, pero que es humano por naturaleza y no tuvo pre-existencia consciente antes de nacer sino solo en los planes de su Padre, el Yavé de la fé judía. Ese poder de Dios impersonal, es para los cristadelfianos llamado en las escrituras el espíritu santo.
Una postura idéntica respecto a Dios y Jesús es sostenida por la Iglesia de Dios (fé de Abraham), la Iglesia de Dios de la fé abrahamica, la Meggido Church, las organizaciones Judías Mesianicas y diversas iglesias denominadas "unitaristas bíblicas" de los Estados Unidos. Todas estas corrientes basan su fé en una interpretación literal de las escrituras Hebreas (antiguo testamento) y Griegas cristianas (nuevo testamento) y generalmente revindican el cristianismo primitivo previo al concilio de Nicea, así como a diversos grupos de disidentes a lo largo de la historia que mantuvieron una fé similar. (ciertos monarquianistas, socinianos, ciertos anabaptistas, lolardos, ciertos albigenses, etc).
[editar] Monoteísmo en el Islam
El islam es una religión fundada por Mahoma en el año 622 d.C. El Corán declara: "Allah es Único" (Sura 2:163). "Nuestro Dios es un Dios Único, no hay dios sino El, el Misericordioso, el Compasivo." (Sura 5:72).
[editar] Véase también
[editar] Referencias
- Suárez., Alfonso M. (2007), Lo que Creemos, Pentecostales del Nombre de Jesucristo

