Moco

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Mocos al microscopio.

El moco es una sustancia viscosa de origen biológico. Es producido como método de protección de superficies en el ser vivo, contra la deshidratación (pulmón), ataque bioquímico (mucosidad del estómago), bacteriológico (mucosidad respiratoria) o simplemente como lubricante (esófago, colon). El moco (o mucosidad) es producido por un tipo especializado de células, las células caliciformes, en el retículo endoplasmático y en el aparato de Golgi. Segregado por las membranas mucosas, está compuesto por una mezcla de glicoproteínas y de proteoglicanos, tiene altas concentraciones de anticuerpos y varias funciones protectoras en el organismo. El moco, producido por una célula caliciforme, es secretado a la luz del túbulo en cuestión por exocitosis y diluido con agua con el fin de revestir el epitelio expuesto a acciones nocivas presentes en los tubos digestivos o respiratorios.[1] Una de sus funciones más importantes consiste en mantener húmedo el epitelio (en particular el de las vías aéreas) y evitar su desecación.

Entre los varios tipos de secreción vaginal, está el moco cervical. La clase de moco que produce el cérvix o cuello uterino proporciona indicios acerca de su fertilidad: se vuelve más denso, grueso, blanquecino y opaco durante la fase de la ovulación.

Entre los trastornos conductuales existe la llamada mucofagia, que es la ingestión del propio moco (sobre todo el moco nasal). El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV)[2] no lo incluye explícitamente entre los trastornos de la alimentación (pica), ni tampoco como uno de los tipos de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).

Otros tipos de moco[editar]

  • Diversos vegetales y algas producen mucílagos externos e internos. Este tipo de moco consiste principalmente de polisacáridos y contiene poca proteína.
  • En el mundo animal, los caracoles, las babosas y otras especies (algunos peces e invertebrados, como corales),[3] producen moco con funciones de protección externa y, a veces, con el fin de facilitar su movimiento o comunicación (por ejemplo, los restos de moco dejados por las babosas).

Referencias[editar]

  1. Laboratorio de Biología - IFSC.
  2. American Psychiatric Association (APA), M. B. First, A. Frances & H. A. Pincus/Juan José López-Ibor Aliño y Manuel Valdés Miyar. (2001). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. 4a. ed. texto revisado. Elsevier/Masson: España. ISBN 978-84-458-1087-3. http://www.eutimia.com/dsm4/
  3. Cole, A.J., Pratchett, M.S. and Jones, G.P. 2008. Diversity and functional importance of coral-feeding fishes on tropical coral reefs. Fish and Fisheries 9: 286-307.

Enlaces externos[editar]