Mitos andinos

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Mitos andinos es un manojo de relatos míticos localizado en el área de la Cultura andina.En todas partes del mundo, sobre todo en la antigüedad, el hombre ha construido mitos para explicar su génesis, la aparición de montañas, lagos, plantas y otras cosas. Todo ello es parte de la evolución humana en cada ámbito geográfico y en cada cultura. Concretamente así es en el radio de la cultura andina, cuyo trípode actual es el territorio que ocupan Ecuador, Perú y Bolivia. Estos mitos han sobrevivido por la tradición oral, que sigue en el imaginario popular. Recopilaron los cronistas. Y uno de los estudiosos es Felipe Guaman Poma Ayala.[1] Francisco de Ávila recopila, en un proceso de extirpación de idolatrías, apoyado por emisarios nativos de Huarochirí. En un esfuerzo de la segunda mitad del siglo XX, Arguedas e Izquierdo Ríos recogen mitos, leyendas y cuentos de los posesores de la cultura andina. Al respecto- entre tantos casos- se tiene:

Origen de los primeros hombres[editar]

Entre tantas versiones-legibles en los cronistas - esta es una de ellas, la realizada por el dios Viracocha; él creó el mundo sumido en oscuridad. Después, hizo surgir un género de gigantes disformes, remedos de hombre, en pinturas y esculturas.Los rectificó por su enormidad, copias a su estatura; habiendo señalado un precepto que no cumplieron, por lo que los petrificó, ellos desaparecieron engullidos: o bien por el mar, o bien por la tierra.

La mayor sanción que les infligió fue una lluvia torrencial, Unu Pachacuti, el agua que trastorna la tierra. Todo mojado, quedaron solo como huellas humanas bultos de piedra cerca del Cusco, en Pucara. Cada población relató la salvación de sus habitantes a su manera. En Tumipampa sobrevivieron dos cañaris, aupados a un cerro. Quedaron tres hombres, escogidos por el Hacedor, para servirle y auxiliaran a crear varias nuevas gentes.

La aparición de Wiracocha[editar]

Para el antiguo poblador peruano-época prehispánica- la génesis de la Tierra fue obra del dios Kon Tiksi Wiraqocha, que significa Kon=fuego; Tiksi= fundamento y Wiraqucha (o wayra qucha)= viento sobre las espumas del lago. Un hombre, de tez blanca y tamaña estatura, de ojos grandes, que hace cuatro milenios emergió de la nada y enseñó a los habitantes de las tierras andinas los valores éticos: de la solidaridad, la reciprocidad, el desprendimiento, respeto a la naturaleza. Y, a cultivar la tierra, cuidando el agua y sus potencialidades.Alguna versión refiere que apareció de las aguas del lago Titicaca,compartido por Perú y Bolivia en la fecha, entre espumas y vientos agitados.

Dios Kon crea el desierto[editar]

Kon es un antiguo dios de la costa. Su culto fue parte de la vida de lejanas culturas. Apareció del Norte, creando, poblando y dando moldes civilizatorios y transmutó a toscos y derrotados nativos en animales negros. No calzaba en su cuerpo etéreo el sistema óseo, pero si se desplazaba con prodigiosa rapidez. En eras muy remotas, se hizo presente, aplanando los montículos, cortando los valles sólo con la potencia de sus palabras. Llenó la tierra de pobladores humanos y les llenó de frutos sabrosos. Sin embargo, por por alguna desobediencia o pendencia que le hicieron, castigó a los hombres, retirando la lluvia, trastocando los fecundos terrenos en estériles desiertos. De esa fecha, ya no hubo lluvias en la costa, dejó apenas pocos ríos, cuyas aguas retribuían el tesón humano de sobrevivir.

Naylamp llega por el mar[editar]

Navegando desde el Oeste, llegó un intrépido personaje, llamado Naylamp a las playas de Lambayeque. Lo acompañaba un gran séquito y una corte espléndida. Portaban la escultura de la deidad llamada Ñam Pallac. Étimo que dio origen al topónimo 'Lambayeque'. Por varios años realizaron avanzadas de conquista, extendiendo su dominio por amplios sectores de la costa de Lambayeque. Impulsaron el culto de Ñam Pallac, le erigieron en su honor un santuario, en el sitio denominado Chot. En las fiestas que le dedicaban, tañían caracoles-a modo de trompetas- que derramaban polvos de esas conchas de mar, en calidad de sustancia sagrada.Un día menos pensado, Naylamp desapareció, abriendo sus alas remontó hacia lejanías insondables. Hasta ahora esperan su retorno.

Gigantes en el llano costero[editar]

Muchos yacimientos arqueológicos se hallan en la costa. Son las mansiones de unos aborígenes que construyeron sus poblaciones, edificaron sus mansiones. Y en una época difícil de precisar, se produjeron lluvias torrenciales que inundaron las poblaciones. Sus habitantes huyeron a la partes altas y algunos pudieron sobrevivir. Al retornar se encontraron con unos gigantes y se armó una guerra desigual, los aborígenes se escondieron en cuevas y así vivieron muchísimos años. Por fin, apareció por los aires, un joven que con rayos hería mortalmente a los gigantes, los lanzaba desde su nave aeroespacial. Luego de la derrota de los gigantes, retornaron los antiguos pobladores a ocupar sus tierras de Chincha que usurparon aquellos colosos.

Los titanes del Tiahuanaco[editar]

Pachacamac hacedor de sismos[editar]

La rivalidad de Kon y Pachacámac[editar]

Los Waris y los Andes[editar]

En el inicio de los tiempos, en el reino de los Waris, sólo fue humareda y vendaval. calmando su dinamismos estos elemento originaron la Tierra. Allí iniciaron su vida los Jatun Waris, dioses colosales de la dinámica natural. Cierto día soplaron fuerte levantando las cadenas de los "Amarus"- ( de los Andes). Huyeron entrando como humo por los cráteres de los volcanes, por las hendiduras de los cerros, tomando cuerpos rojos como el fuego y colmillos de pumas, llegando a vivir en las tierras de Huaylas. Tiempo después, se produjo desavenencia en el Urin patsa y el Janan patsa, a causa de los titánicos waris que vivían en el valle de Sahtan (Santa). Tras lluvias torrenciales, que inundaron las tierras, los Waris emigraron a Chawpin (Ckavin).

Achkay[editar]

  • Sequía y aluviones.[2] La corriente de "El Niño" en el mar peruano, por muchos siglos, ha tenido influencia en el clima, y, por tanto, en la agricultura, por la extensión de sequías, escasez de agua o los aluviones.

Pariaqaqa[editar]

El tiempo era grito de combate. Destrucción, lucha y exterminio eran la ley inexorable. Rugían en la batalla: piedras, alimañas, cerros. Crujían los huesos quebrados, las montañas derribadas. La vida era el lado infinitesimal de la muerte, una hebra de agonía. La palabra, un grito: ¡Guerra! la esperanza, mueca de un milagro.

  • Era el combate de Pariaqaqa por dar libertad a los seres humanos y la tosudez de Wallallu por mantener la esclavitud, el aherrojamiento. Dos contrincantes, dos ideas antagónicas; el surtidor de sangre, el ser humano. Pariaqaqa era la suma de cinco cuerpos y cinco dimensiones. Con su decena de ojos, todo lo captaba y penetraba y resolvía las ecuaciones de la sombra y lo desconocido.
  • Cuando cinco soles rasgaban las cenefas de la noche, vino Pariaqaqa al mundo, emergió de cinco huevos en la cima del collado Kuntur Qotu. Se erigía con cinco vidas diversas y selladas por cinco muertes unívocas. Sin origen, intemporal, en carros de la eternidad. Como tal en una cruel lucha, mató cinco veces a Wallalu y cinco veces le devolvió la vida.
  • En su ayuda, acudió Illapa. Reinó la tempestad en los Andes. Pariaqaqa convirtió en piedra a Manañanka, esposa de Wallallu. En su última imagen metamórfica, reconstruyó el mundo, sanó a los enfermos. Pobló la humanidad, usando de vectores multiplicadores a sus cinco hijos. Inmerso en la dimensión del tiempo, desapareció por cinco caminos distintos. Se fue al encuentro de sus cinco muertes.

Referencias[editar]

  1. Guaman Poma de Ayala: " Nueva crónica y buen gobierno" (2012), selección de Francisco Carrillo Espejo, 2.ª edición, Editorial Horizonte. ISBN 978-9972-669-66-5, pg. 17
  2. Arguedas, José Mª y Izquierdo Ríos, Francisco: Mitos y leyendas del Perú(s/f) ediciones la Dirección Artística y y extensión cultural del Ministerio de Educación del Perú, Lima, pg. 130

Bibliografía[editar]

  • Arguedas, José Mª y Izquierdo Ríos, Francisco: Mitos y leyendas del Perú(s/f) ediciones la Dirección Artística y y extensión cultural del Ministerio de Educación del Perú- Lima.
  • Guaman Poma Ayala Nueva coronica y buen buen gobierno(1615) [1987]. Ediciones Biblioteca Ayacucho. Caracas.
  • Dioses y hombres de Huarochirí-(2007) narración recogida por Francisco de Ávila ( Traduccion de José Mª Arguedas)- Edición de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya Jesuitas- Lima. ISBN 978-9972-9995-5-0.
  • Espinar de la Torre, Óscar: Mitos del antiguo Perú (1994) Editorial San Marcos, Lima 3.ª edición.
  • Valcárcel Luis E. Historia del Perú antiguo (1978) / a través de la fuente escrita. Editorial Juan Mejía Baca.Lima. 6 Tomos.
  • Espino Relucé, Gonzalo( compilador): Tradición Oral, cultura peruanas- una invitación al debate-82003) Fondo editorial de la Universidad Nacional Mayor de san Marcos. Lima ISBN 9972-46-239-0
  • Escuela de Folklore Arguedas. Revista "Cuadernos Arguedianos", Lima (2009)