Mirambel

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Mirambel
Bandera de Mirambel
Bandera
Escudo de Mirambel
Escudo
Iglesia de Mirambel
País  España
• Com. Autónoma  Aragón
• Provincia  Teruel
• Comarca Maestrazgo
Ubicación  
• Altitud 910 msnm
Superficie 45,47 km²
Población 129 hab. (INE 2008)
• Densidad 2,84 hab./km²
Gentilicio mirambelano/a
Alcalde Ricardo Monforte (PSOE)

Mirambel es un municipio de España, en la provincia de Teruel, Comunidad Autónoma de Aragón, de la comarca del Maestrazgo. Tiene un área de 45,47 km² con una población de 131 habitantes (INE 2007) y una densidad de 2,88 hab/km².

Contenido

[editar] Demografía

Evolución demográfica
1991 1996 2001 2004
160 144 145 137


Hoy la villa está poco habitada y han desaparecido las principales familias. La época de mayor vida y movimiento hay que buscarla en el siglo XVI.

[editar] Historia

Se pierde en la oscuridad de los tiempos la fundación de esta villa, habiendo pertenecido al dominio de diferentes señores, que la disfrutaron y gozaron de sus rentas.

En el año 1169, Alfonso II reconquista toda la frontera Sarracena, subiendo por Alcañiz, Maella, Castellote, Mirambel, Cantavieja y el Val de Xarque que está en los confines de los Edetanos e Ilergaones. El Rey cedió sus cartas de población o de repoblación a sus moradores por medio del maestre de Sant Redemptor Gastón de Castellot. A raíz de la conquista, el Rey debió ceder la Villa a un Señor principal.

En la era de 1233, que es año del Señor 1195 el rey Alfonso de Aragón, hizo donación a Gastón, Maestre de la religión de Sant Redemptor, de un lugar, que era Cantavieja y seis más, para que formase una Bailía independiente del Convento establecido en Teruel. Con esto se promovió un gran cisma, que ocasionó muchos disgustosa Teruel, dando lugar a la separación de muchas aldeas que llegaron a ejercer la jurisdicción civil y criminal. Asignóles la regla del Cister.

A Alfonso II de Aragón sucedió su hijo Pedro II, que confirmó la donación a la orden del Temple. En la posesión de las tres Bailías de Cantavieja, Castellote y Aliaga sucedió a los Templarios la orden de San Juan. A Mirambel le fue concedido el mismo Fuero Libre de Zaragoza por el Rey Alfonso, en el año 1157.

En la guerra de la Independencia, nombrado capitan general D. Joaquín Blake intenta y consigue desalojar a los franceses de Alcañiz.

Mirambel pasó por el duro trance de ver llevarse varios de sus hijos como rehenes.

Los franceses se llevaron una gran partida de trigo que existía en el granero de la Bailía, dinero y buen número de cabezas de ganado.

En Mirambel se reunieron gran número de fuerzas, por estar al cubierto y defensa de sus fuertes murallas.

Y después de la rendición de Morella el 22 de octubre de 1813, desparecieron por completo los franceses en el Bajo Aragón, hasta la salida de las tropas francesas de España en mayo de 1814.

En la Primera Guerra Carlista, a principios de 1835 aparecieron las primeras partidas carlistas en la provincia de Teruel. En octubre de 1836 el general Evaristo San Miguel puso sitio a Cantavieja y secundado por Nogueras la rinde y pasa por cuchillo a su guarnición. En noviembre de 1836 Cabrera regresa del norte y visita la zona. El día 24 de febrero de 1837 fue aciago para Mirambel, porque la guarnición de Cantavieja regresaba de Morella y al llegar a Todolella fueron hostilizados por los carlistas. Los soldados de la Reina se defendieron en retirada hasta llegar a Mirambel, retirándose a la Iglesia desde donde se defendieron. La noche del 24 de febrero de 1837 el Serrador mandó prender fuego. El templo quedó en un montón de escombros. El cabecilla carlista Cabañero y Aznar recuperó Cantavieja el 25 de abril y ya desde dicha fecha fue dominada al igual que Morella hasta la terminación de la guerra en todo el Maestrazgo. En 1837 organiza Cabrera la fundición de cañones en Cantavieja y levanta otra fábrica de pólvora y fundición de fusilería en Mirambel. El 11 de febrero de 1838 descansaron en Mirambel de paso a Cantavieja los prisioneros de la acción de Herrera, que quedaro con vida en Beceite. La retirada de D. Carlos desde las puertas de Madrid hace entender a Cabrera lo inútil e ineficaz de su causa. Los movimientos del ejército constitucional provoca que no quede en Mirambel más que una brigada de Artillería carlista. En abril de 1839, el general Ayerbe toma a los carlistas Villarluergo y Tronchón y el 9 de dicho mes bate a todas las fuerzas fortificadas dentro de los muros de Mirambel. En mayo Cabrera visita nuevamente Mirambel y Cantavieja, pero se desespera al saber la fuga de D. Carlos a Francia. No obstante Cabrera no abandona estos pueblos y cuando se aproxima el Duque de la Victoria con un ejército de 80.000 hombres y 6.000 caballos, reúne en Mirambel a sus generales, donde imprime y publica su célebre proclama. En 1840 el general O'Donnell toma Cantavieja, Mirambel y la Cuba. El 26 de marzo toma Espartero Morella, Castellote, Segura y Horcajo, expulsando a Cabrera a Cataluña.

En la Segunda Guerra Carlista, a primeros de agosto de 1872 aparecieron en Mirambel las primeras fuerzas carlistas. Se presentaron con trabucos, cuchillos y pistolas y pidieron al alcalde armas y dinero. No les siguió ningún hijo de la villa. Pocos días tardaron en presentarse otras partidas por toda la provincia, a la vez que dos pequeñas columnas del ejército liberal. Declarada oficialmente la guerra a últimos de 1872 en Aragón, se levantaron muchas partidas que fracasaron en los comienzos de la campaña. Marco de Bello fue el que dio el grito oficial en Aragón. Se sucedían las fuerzas carlistas con las liberales con mucha frecuencia. Aunque los generales Despujol y Martínez Campos, recorrían constantemente la provincia, no lograron que Mirambel fuese visitada y molestada por ligeras partidas. El 6 de julio de 1873 apareció por Mirambel nuevas fuerzas carlistas y el 9 de julio llegaron al pueblo sus cabecillas. El 27 de agosto de 1873 fueron sorprendidos los carlistas en Cantavieja, cayendo prisionera una guarnición compuesta por 750 hombres. En esa fecha el Gobierno mandó concentrar muchas fuerzas, apoderándose de Cantavieja, Mosqueruela, Mirambel, Tronchón y La Cuba, reuniéndose veinticuatro mil hombres mandados por los generales Jovellar, Despujol y Martínez Campos, que obligaron a la terminación de la guerra.

[editar] Edificaciones

[editar] Convento de las Monjas Agustinas

Se pierde en la oscuridad de los tiempos la fundación de la antigua ermita de Santa Catalina Mártir. Se sabe que en 1342 se dio permiso para reconstruir una ermita extramuros de la villa. En 1413 el Justiciable Bayle y otros habían incurrido en excomunión por haber derribado la ermita para la construcción de una parte de las murallas, por los Templarios. En abril, de 1564 la villa cedió en usufructo la nueva ermita para fundar el convento de las religiosas Agustinas. En 1789 la villa cedió el dominio directo de la ermita. El 15 de abril de 1564 tomó posesión su fundadora, procedente de Valencia. Con el tiempo se hizo célebre y rico este convento. La fama del convento de Mirambel pronto dio sus resultados y hubo necesidad de que saliesen fundadoras para diferentes puntos de España. Morella fue la segunda en imitarla. A la fundación de el de Morella le sucedieron el de Rubielos en 1625 y el de San Mateo en 1630. En 1647 salieron de Mirambel fundadoras para el convento de la misma orden en Zaragoza. Dicho convento fue destruido por el sitio de los franceses y se reedificó su iglesia en 1831. La iglesia de Santa Catalina Mártir es de regulares dimensiones y de hermosa construcción, estando adicionada al convento y casa que fueron el antiguo hospital. El altar mayor de la iglesia obedece al orden salomónico. Existen otros retablos góticos y gastadas inscripciones. En el patio o huerto del convento estaba enclavada una de las torres redondas que fortificaban y resguardaban la villa. Se mandó derribar en 1892, sin respetar las inscripciones árabes que tenía.

[editar] La Iglesia Parroquial

La antigüedad de este villa se hace patente por la referencia a sus iglesias en la carta puebla. El Rey Jaime II concede autorización para allegar recursos a su reparación en 1308.

El 12 de septiembre de 1679 encontramos un acuerdo de sus vecinos para fabricar la nueva planta.

Las circunstancias de la Guerra Carlista del año 1836, fue una gran desgracia para Mirambel. Los Carlistas prendieron fuego a la Iglesia Parroquial y con el incendio de la Iglesia se perdieron muchas preciosidades artísticas e imágenes, retablos y alhajas.

Después del incendio de la Guerra del año 1843, quedaron en pie las paredes de la Iglesia y la torre, que fueron utilizadas para la reconstrucción, quedando las huellas del criminal suceso. Con el incendio desaparecieron los panteones que existían en los altares de la Iglesia. El arquitecto que se encargó de la obra de reparación, fue Salvador Minero de Valencia, España, con el que la Junta convino concederle la dirección por la cantidad de 4.000 reales.

[editar] Murallas

Las fuertes murallas de piedra que rodean totalmente la villa, en parte están ocultas por las casas adosadas a las mismas, pero quedan visibles, no sólo en algunos trechos, sino sobre todo en toda la parte norte, que dan prestancia, recordando las fortalezas de los tiempos antiguos. Parte de las mismas fueron construidas por los caballeros Templarios y las terminaron los Sanjuanistas. Existían al menos cinco fuertes torres; quedan, más o menos completas, dos redondas por la parte norte, formando un conjunto de sólida construcción. Se componía la villa en aquella fecha de la parte baja de la población y calles inmediatas a la Iglesia, agregándose más tarde, la calle Mayor.

[editar] Casa Consistorial

El bello y hermoso palacio consistorial fue terminado en 1615. Sus esbeltos y atrevidos arcos de sillería, sus ventanales, su trinquete, los ráfeles de sus tejados, su espaciosa sala, indican una época de gusto y de grandeza. Sus bajos sirvieron antiguamente de cárcel preventiva, y en su sala principal, se han representado funciones. Figura en su fachada el escudo de la villa tallado en piedra. Es un edificio notable por su bella y severa arquitectura.

[editar] Fuentes

Dentro de los muros de la villa, en su parte baja, nace una abundante fuente. Conocida por la fuente alta, fuera de los muros existe otra de mayores condiciones.

[editar] Hospitales

El hospital más antiguo que se recuerda y está consignado estaba fuera de la villa; pero lo cierto es que otro antiguo hospital estaba junto a la iglesia de Santa Catalina. El 1 de abril de 1564 la villa cedió en usufructo este hospital y la iglesia de Santa Catalina a las Religiosas Agustinas Ermitañas para fundar su Convento. Durante la gran epidemia que reinó en la villa en el año 1648, se utilizó para hospital una casa de los Castellotes, de la que aún quedan restos cerca de San Roque.

[editar] Cementerio

Unido a la Iglesia Parroquial existía uno de los cementerios antiguos, que quedan restos. Era bastante mayor, pero al ensancharse la Iglesia en 1689, quedó reducido a lo que es hoy. Junto a la muralla de a plaza y unido a la casa de Pastor, hoy rectoría, debió existir en tiempos remotos, una necrópolis, pues el Rector de la Universidad de Valencia, Nicolás Ferrer Julve en 1860, descubrió enterramientos de la época primitiva con hachas de piedra y otros objetos que regaló a la Arqueológica de Valencia. Las familias nobles y ricas gozaban de sepultura en altares de la Iglesia.

En 1840 siendo alcalde Juan Pastor, se inauguró el Cementerio nuevo. Está situado en la altura llamada del Calvario y unido a la antigua Ermita dedicada al Santo Sepulcro, de fundación muy antigua.

[editar] Bibliografía

Cantavieja y su Baylia, de José Altaba Escorihuela.

Apuntes para la historia de mi pueblo Mirambel, de Benigno Palos Fabregat, 1929.

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