Mini Transat 6.50

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La Transat 6.50, también llamada Mini Transat, es una regata trasatlántica en solitario para veleros de 6.50 metros de eslora. El origen de la regata, y por lo tanto de la clase Mini, se lo debemos al británico Bob Salmon, en 1977. Desde el año 2001 la primera etapa termina en las Islas Canarias. La edición del año 2005 terminó en Salvador de Bahía, en Brasil. Hasta entonces el final de la regata se situaba en las Antillas.

El Espíritu de la Mini Transat[editar]

Aparte de las regatas de vuelta al mundo, no conozco ninguna otra regata tan extraordinaria. Hay tantos posibles ganadores como competidores al inicio de la regata.

Jean-Luc Van Den Heede, segundo puesto en la Transat 1979.


Durante la década de los '70 hubo una carrera de esloras en las regatas transoceánicas, llegando a participar en la OSTAR un barco de casi setenta metros de eslora y cuatro palos -el Club Mediterranee de Alain Colas que finalizó quinto- . Estos grandes barcos, muy veloces, suponían grandísimas inversiones que imposibilitaban la participación con presupuesto privado.

Bob Salmon buscaba democratizar la vela, sabía que aún quedaban navegantes que soñaban con someterse a una prueba como es la travesía del océano Atlántico en barcos de eslora reducida y nimio presupuesto. A esta regata, la ahora Mini Transat, se le llegó a llamar la "transat de los pobres".

La primera Mini Transat 6.50, entonces conocida como "6.5 singlehanded race" tuvo gran éxito cuando fue anunciada, limitándose inicialmente en número de barcos inscritos a 55. Bob Salmon vio que era buena idea internacionalizar la competición y aumentó el cupo a 58 barcos, entre los que se encontraba un participante español -Cañamín- al que se le asignó el último número.

Para que los participantes cumplieran con las dos ideas troncales de la regata, bajo presupuesto y barcos pequeños, Bob Salmon confeccionó unas instrucciones de regata que pueden resumirse:

  1. El barco no puede tener más de 6.5 metros de eslora.
  2. No puede existir a bordo ningún tipo de ayuda mecánica (motor, generador,etc...).
  3. En el barco sólo podían llevarse cinco velas, entre las cuales debía haber obligatoriamente un tormentín quedando las otras cuatro a elección del navegante. Ninguna de las velas podía reemplazarse en Tenerife.
  4. El tramo de Penzance - Tenerife tiene carácter obligatorio, pero no sería puntuable para la regata. Durante ese tramo los competidores pueden entrar en cualquier puerto a descansar y reparar sin ninguna penalización.
  5. La salida de la regata se situaría en las inmediaciones de Santa Cruz de Tenerife, desde donde partirían los participantes en regata sin handicap. El primero en cruzar la línea de meta sería el ganador.

Hasta el año 1993 el único instrumento de ayuda a la navegación permitido era el sextante. A partir de ese año se permitió usar el GPS como medida de seguridad. Como equipo de comunicaciones sólo se permite llevar una radio VHF, con un alcance máximo de unos 50 kilómetros. Los marinos no pueden tener ningún contacto con tierra ni solicitar asistencia, bajo amenaza de descalificación.

La evolución de los barcos desde entonces ha sido espectacular. Hoy se dividen en dos categorías: por un lado están los prototipos, verdaderos laboratorios de tecnología náutica donde se prueban nuevas tecnologías aplicadas posteriormente en barcos de alta competición (fue en los "minis" donde se probaron por primera vez las quillas pendulares). El diseño de los prototipos es libre, siempre que se mantengan dentro de las normas. Por otro lado, están los llamados barcos de producción o serie. Son barcos más económicos que permiten introducirse en la clase. Para que un barco pueda considerarse de serie, deben haberse construido un mínimo de 10 unidades. En la imagen podemos ver uno de los primeros barcos que participaron en la regata.

Sin duda, la Transat es una de las regatas más duras a las que puede enfrentarse un navegante; exige altas dosis de autocontrol y una excelente preparación física. El primer ganador fue Daniel Gillard, con un pequeño Serpentaire de serie llamado Petit Dauphin.

Importancia de la Clase Mini[editar]

La clase Mini es una verdadera escuela de navegación, donde el regatista debe ser polivalente y autónomo, de forma que haga avanzar su barco a pesar de las múltiples dificultades. Los nombres más grandes de la vela contemporánea han sido regatistas de la Transat 6.50: Karen Lebovici, Gilles Chiorri, Jean-Luc Van Den Heede, Yves Parlier, Laurent Bourgnon, Isabelle Autissier, Ellen MacArthur, Alex Pella, entre otros, han participado en la Mini Transat.

En la edición del año 2009, por primera vez una mujer española Anna Corbella[1] participa y consigue acabar la regata, realizando una muy buena actuación en su primera participación y siendo también el primer barco español clasificado.

Clasificación histórica[editar]

Enlaces externos[editar]