Milagros de Jesús

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La tormenta en el mar de Galilea de Rembrandt. Hace referencia al momento en que Jesús calma la tormentas

Los milagros de Jesús son los hechos sobrenaturales que se atribuyen a Jesucristo en el curso de su vida terrenal y que han sido recogidos en los Evangelios canónicos. Estos milagros se pueden clasificar en cuatro grupos: las curaciones, exorcismos, la resurrección de los muertos y el control sobre la naturaleza. El número exacto de los milagros depende de cómo se cuentan los milagros, por ejemplo, en el milagro de la hija de Jairo, donde una mujer se cura y una niña es resucitada, pero los dos acontecimientos son narrados en los mismos párrafos de los Evangelios, y por lo general de forma conjunta, y el hecho de que la niña tenía 12 años y la mujer había estado enferma durante 12 años ha sido objeto de diversas interpretaciones.
Estos milagros causaban la indignación de los escribas y los maestros de la ley.[1]

En esos tiempos, los escribas, fariseos y otros, atribuyeron a una confabulación con Belcebú este poder de expulsar a los demonios. Jesús se defendió enérgicamente de estas acusaciones.[2] Según los relatos evangélicos, Jesús no sólo tenía el poder de expulsar demonios, sino que transmitió ese poder a sus seguidores[3] Incluso se menciona el caso de un hombre que, sin ser seguidor de Jesús, expulsaba con éxito demonios en su nombre.[4]

Según lo escrito en Mateo 11: 20-24, Corazín, Betsaida y Cafarnaún —también llamada Capernaúm—, son la ciudades donde Jesús realizó la mayor parte de sus milagros, debido a que estos todavía no se arrepentían de sus pecados.

Según Juan 14:10-14, Jesús les pide a los apóstoles que crean por esas obras porque es el Padre (Dios) quien las realiza en él. También les dice que todo lo que pidan al Padre en su nombre él lo hará, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Milagros en los Evangelios Canónicos[editar]

Imagen del libro de horas Les Très Riches Heures, donde se muestra a Jesús curando un endemoniado

Veinticuatro milagros sobre curaciones[editar]

Siete curaciones de espíritus inmundos[editar]

En estos pasajes se puede observar que incluso los demonios se postran ante Jesús, lo obedecen y lo reconocen como el Santo Hijo de Dios.

  • El de la región de Gerasa (Mt. 8:28-34, Mc. 5:1-20, Lc. 8:26-29): Era poseído por muchos espíritus inmundos que se hacían llamar Legión, que fueron expulsados y entraron en un hato de cerdos, que luego murieron.
  • El mudo (Mt. 9:32-34): La gente estaba asombrada y los fariseos afirmaban que gracias al príncipe de los demonios Jesús realizaba sus exorcismos.
  • La hija de la cananea (Mt. 15:21-28, Mc. 7:24-30): Fue un milagro llevado a cabo en la región de Tiro y de Sidón, por petición y gracia a la fe de la madre de la víctima.
  • El niño epiléptico (Mt. 17:14-21, Mc. 9:14-29, Lc. 9:37-43): Los discípulos que acompañaban a Jesús no pudieron curar al niño porque tenían falta de fe.
  • María Magdalena (Lc. 8:1-3): De la cual salieron 7 demonios. También sanó a otras muchachas, entre ellas: Juana, mujer de Chuza intendente de Herodes, y Susana.

Cinco curaciones de paralíticos[editar]

En un cuadro de Gabriel von Max, representación de Jesús sanando a un niño (Imposición de manos).
  • El criado del centurión en Cafarnaúm (Mt. 8:5-13, Lc. 7:1-10): Fue curado a distancia por petición y gracias a la fe del centurión.
    No está claro si el relatado en el Evangelio de Juan es el mismo milagro, ya que el beneficiario es en este caso el hijo de un cortesano, aunque los detalles de la narración son idénticos.
  • Un paralítico de Cafarnaúm (Mt. 9:1-8, Mr. 2:1-12, Lc. 5:17-26): quien estaba postrado, y también le fueron perdonados sus pecados. Los escribas acusaron a Jesús de blasfemo.
  • El hombre de la mano seca (Mt. 12:9-14, Mc. 3:1-6, Lc. 6:6-11): debido a este milagro los fariseos se enfurecieron y murmuraban planeando la destrucción de Jesús.
  • La mujer en la sinagoga que estaba encorvada y no podía enderezarse (Lc. 13:10-17): esta curación tuvo lugar también en sábado y en una sinagoga, por lo cual Jesús fue criticado.
  • El de Jerusalén (Jn. 5:1-18): este hombre llevaba 38 años enfermo y fue sanado un sábado en un estanque llamado Betesda en hebreo.

Cuatro curaciones de ciegos[editar]

  • El de Betsaida (Mc. 8:22-26): A quien sanó poniéndole saliva en los ojos e imponiéndole las manos.
  • El de nacimiento (Jn. 9:1-41): Jesús lo sanó restregando lodo hecho con su propia saliva, en los ojos del ciego, quien luego se lavó en la piscina de Siloe (enviado).

Dos curaciones de leprosos[editar]

  • De diez leprosos (Lc. 17:11-19): iban camino a Jerusalén y Jesús los curó con el poder de su palabra.

Otras seis curaciones[editar]

Jesús y la suegra de Pedro, escena de la abadesa Hitda de Meschede
  • Un sordomudo en la Decápolis (Mc. 7:31-37): a quien sanó metiéndole los dedos en los oídos, escupiendo, tocándole la lengua y diciendo: "Effatá", que significa "ábrete".
  • El hidrópico (Lc. 14:1-6): Esta curación fue hecha un sábado en la casa de uno de los principales fariseos.
  • La oreja de Malco (Lc. 22:50-51): quien fue herido por un discípulo de Jesús, a quien Jesús reprendió por ello.
  • El hijo del alto oficial del rey (Jn. 4:46-54): Jesús y el oficial se encontraban en Caná, y el niño que moría se encontraba en Cafarnaún.

Curaciones hechas de modo genérico[editar]

Además de las ya mencionadas curaciones, hay pasajes que hacen referencia a ocasiones en que Jesús curó de modo genérico diversas enfermedades. Se mencionan cinco a continuación:

Diez milagros sobre la naturaleza[editar]

La multiplicación de los panes. retablo de 1870, Iglesia de la natividad de María, Ravensburg, Alemania

Jesús obró también, según los evangelios, diez prodigios de tipo natural, en los que se pone de manifiesto la obediencia de las fuerzas naturales a su autoridad.

  • Caminar sobre el agua (Mt. 14:22-27, Mr.6:45-52, Jn. 6:16-21): Los discípulos creyeron ver un fantasma y dieron voces de miedo. Se dirigían en una barca a Cafarnaún.
  • La moneda en la boca del pez (Mt. 17:24-27): Jesús mandó a Pedro a traer dinero de la boca del pez para pagar impuestos.
  • Cuando secó la higuera (Mt. 21:18-22): Seco la higuera ordenándole que nunca más tuviera fruto. Este milagro muestra la importancia y el poder de la fe. Jesús afirma que con fe se pueden mover montañas.
  • La pesca milagrosa (Lc. 5:1-11): Sucedió en el Lago Genesaret. Luego de este, Simón Pedro, Jacobo y Juan se convirtieron en discípulos de Jesús.
  • Las Bodas de Caná (Jn. 2:1-12): Donde convirtió el agua en vino. De acuerdo al Evangelio según San Juan, fue el primer signo realizado por Jesús al inicio de su ministerio público, y fue efectuado a pedido de la Virgen María, su madre.

Cuatro milagros sobre resurrección[editar]

La resurrección de Lázaro por Giotto di Bondone (siglo XIV).
  • Una niña de trece años de edad, hija de Jairo (Mr. 5:38-43, Lc. 8:49-56): Jesús afirmó que la niña no estaba muerta, sino sólo dormida.
  • Lázaro, el de Betania (Jn. 11:38-44, también encontrado en el Corán): quien ya llevaba cuatro días de estar muerto y estaba sepultado en una cueva.
  • El hijo de la viuda de la ciudad de Naín (Lc. 7:11.17): Jesús se compadeció de la viuda al verla llorar, tocó el féretro en el que llevaban al muchacho y le ordenó que se levantará.
  • La Resurrección de Jesús (Mt. 28:1-10, Mr. 16:1-8, Lc. 14:1-12). Los restantes milagros denominados vulgarmente "resurrecciones" son en verdad "reanimaciones", es decir, un retorno a la vida anterior (la hija de Jairo, el hijo de la viuda de Naín, y Lázaro). La resurrección de Jesús representa el triunfo definitivo sobre la muerte, pues "una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; desde ahora la muerte ya no tiene poder sobre él" (Romanos 6:9). Para los cristianos, la resurrección de Jesús es la que define su divinidad.

Milagros en los evangelios apócrifos[editar]

Evangelio de la infancia de Tomás[editar]

  • Gorriones hechos con barro (parte II): Se lee que Jesús a los cinco años de edad dio vida a doce gorriones hechos con barro un día sábado.
  • Resurrección del niño caído en una terraza (parte IX): Acusan a Jesús de haber hecho caer al niño y Jesús lo resucita.
  • Resurrección del joven que cortaba leña (parte X): Murió desangrado al cortase la planta del pie con el hacha, Jesús lo resucitó y las multitudes se asombraron y le admiraban.
  • Jesús en la fuente (parte XI): Jesús tenía seis años de edad.
  • Multiplicación del grano de trigo (parte XII): Jesús tenía ocho años de edad y alimentó a todos los pobres de la aldea al recolectar y moler la siembra de un grano de trigo.
  • Milagro de las dos piezas de un lecho (parte XIII): Jesús ayuda a su padre José con el encargo de hacer un lecho.
  • Jesús enferma y cura a su segundo maestro (partes XIV-XV): José le llevó a este maestro, al que Jesús maldijo porque este le pegó en la cabeza. Luego lo curó al oír el buen testimonio que decía su tercer maestro sobre Él.
  • Cura a Jacobo de la mordedura de una víbora (parte XVI): La víbora lo mordió en la mano, Jesús sopló sobre la herida y la víbora quedó muerta.
  • Resurrección de un niño (parte XVII): Jesús le tomó del pecho y le ordenó que reviviera. Era un niño de su vecindad.
  • Resurrección de un hombre (parte XVIII): El hombré resucitó y le adoró y la gente quedó impresionada.

Véase también[editar]

Fuentes y referencias[editar]

Listas de milagros encontradas en:

Enlaces externos[editar]