Miera (Cantabria)

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Miera
Municipio de España
Bandera de Miera
Bandera
Escudo de Miera
Escudo
Miera (Cantabria) Mapa.svg
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Cantabria (Official).svg Cantabria
• Provincia Flag of Cantabria (Official).svg Cantabria
• Comarca Trasmiera
• Partido judicial Medio Cudeyo
• Capital La Cárcoba
Ubicación 43°16′32″N 3°42′43″O / 43.275555555556, -3.7119444444444Coordenadas: 43°16′32″N 3°42′43″O / 43.275555555556, -3.7119444444444
• Altitud 426 msnm
Superficie 33,77 km²
Población 420 hab. (2013)
• Densidad 12,44 hab./km²
Gentilicio meracho, cha
Alcalde (2011) Tarsicio Gómez Higuera (PRC)
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Miera es un municipio de la comunidad autónoma de Cantabria (España), localizado en el valle de su mismo nombre.

Geografía[editar]

Localidades[editar]

Historia[editar]

Las primeras referencias de poblamiento en el municipio se encuentran en los restos del Cuaternario localizados en las cuevas de Rascaño, Piélago y Salitre, en la que se hallaron pinturas rupestres.

Desde el siglo XI se tiene noticia de la existencia del monasterio de Santa María de Miera. En el siglo XV el valle del Miera sigue poblándose y los habitantes de la zona alta comienzan a desarrollar una sociedad pastoril de ganado vacuno bien diferenciada etnográficamente, con trashumancia orográfica dentro de los límites de la demarcación, con oscilaciones de altura de 500 metros. A partir de la Edad Moderna, el cultivo de maíz traído de América por los descubridores, y las leguminosas, cambia los hábitos alimenticios de la población meracha, que puede desligarse parcialmente de los escasos productos locales y entrar en condiciones productivas modernas con holgura de despensa. El cultivo de la patata, también de origen americano, fue tardío, introduciéndose en el siglo XIX.

Durante el "Antiguo Régimen" el pueblo de Miera tuvo un gran realce comarcal debido a los dominios de su Iglesia, de la que dependían diversos territorios de su entorno.

La actividad fabril de las Real Fábrica de Artillería de La Cavada, dedicadas a la producción de cañones, munición y elementos de fundición para la industria privada, ocasiona una actividad forestal en todo el valle del Miera para alimentar los altos hornos. Aún se pueden observar restos de esta actividad como son algún resbaladero de troncos junto a las proximidades del río Miera, varias presas de sillería en las cabeceras del valle, tramos de canalización del río desde el valle de Lunada hasta La Cavada y una densa red de caminos carreteros que recorren las laderas y abruptos lapiaces kárticos del alto Miera. A esta etapa de dominio de la Corona que concluye en los primeras décadas del siglo XIX, de alta deforestación, se sucede otra debida a la introducción de la ganadería intensiva de raza frisona, especializada en producción de leche, en la que se esquilmaron los restos del bosque autóctono hasta lugares muy recónditos, dejando el paisaje en la situación actual, muy deteriorado, pero con algunos hayedos y robledales de alto valor biológico. En las últimas 3 décadas, la llegada del gas butano y de la energía eléctrica, el uso de materiales de construcción modernos (hormigón, ladrillo, terrazo...) y la reducción de la ganadería, que ha abandonado las fincas más pendientes, está permitiendo la regeneración de áreas boscosas en las laderas del valle y en algunos enclaves altos.

Miera alcanza su álgido poblacional en los inicios de la segunda revolución industrial (en 1877 tiene 1.567 habitantes), manteniendo cierta estabilidad hasta finales de siglo. La crisis española consecuente al desastre del 98 generó una emigración importante y la demografía del municipio, que en 1900 tenía 1.489 habitantes, inicia su descenso imparable hasta la actualidad. A partir de esta época, a impulso del espíritu romántico, los habitantes del entorno del nacimiento del Río Miera son llamados pasiegos, perdurando hasta la actualidad la denominación y estilo de vida, bien diferenciados de los "merachos" (habitantes de Miera) por sus características culturales, etnográficas y económicas.


El declive del sector ganadero a partir de los años 70 y sobre todo desde la década de 1980 aceleró la despoblación del municipio y el abandono de la actividad ganadera, en especial por la población productiva más joven.

Economía[editar]

Las características del valle donde se asienta el municipio determina la actividad económica, donde predomina la ganadería basada en la producción de leche a partir de vacas frisonas de origen holandés. En menor medida existe la explotación forestal, el turismo rural y la agricultura. La regresión demográfica y el aumento de la media de edad de sus habitantes ha variado sustancialmente el espectro económico y de servicios, que se verá profundamente afectado en las próximas décadas.

Demografía[editar]

Evolución demográfica
1900 1910 1920 1930 1940 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2007
1.489 1.413 1.389 1.313 1.141 1.187 1.107 1.011 718 780 532 453

Fuente: INE


Gráfica de evolución demográfica de Miera entre 1988 y 2008
Gráfica de evolución demográfica de Miera entre 1900 y 2000

Monumentos y lugares de interés[editar]

Dos son los bienes de interés cultural de este municipio:

  • Iglesia de Nuestra Señora de Miera, en La Cárcoba, con categoría de monumento. Esta iglesia de Santa María de Miera data del siglo XVII y fue centro religioso del alto Miera. Tuvo gran influencia y veneración en los valles vecinos y tradición de apariciones marianas. El abad de Miera tenía jurisdicción sobre San Lorenzo de Pámanes, San Mamés de Navajeda, San Román de Mirones, San Andrés de Vega, San Lorenzo de Llerana, San Cibrián de Esles, Santa María Magdalena de La Penilla y algunas otras iglesias y monasterios, con sus tierras y derechos. En el S. XIII la abadía de Miera pasó con sus posesiones a dominio del abad y cabildo de Santander. Las peregrinaciones de los citados deudos de Miera se han venido conservando desde el Medievo hasta tiempos actuales.
  • Cueva del “Salitre”, con categoría de zona arqueológica, ubicada en el sitio de Ajanedo, con yacimiento del Paleolítico Superior y Mesolítico y paneles de pinturas rupestres paleolíticas que sirvieron de inspiración para la habilitación al turismo de la cueva museada de Sopeña.

Otros lugares de interés son:

  • Los Pozos de Noja, situados en el paraje de Noja al pie de Las Enguizas, reciben este nombre por las dos presas construidas a principios del siglo XX para producción eléctrica. Su interés en arqueología industrial se basa en que constituyen los primeros saltos de potencia de la "Electra Pasiega". Las turbinas estaban situadas en el sitio todavía hoy conocido como "La Luz Eléctrica" o "La Fábrica de Electricidad", junto al pueblo de Rubalcaba.
  • Carreteras con firme empedrado, canalizaciones de las márgenes del Miera y algunos otros elementos, como las neveras de fábrica y las carboneras, pertenecientes al complejo sistema de abastecimiento de madera y recursos varios a los altos hornos de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada entre los siglos XVII y XIX. Constituyen hoy día recursos patrimoniales relevantes, cuya puesta en valor evitaría su destrucción por la coincidencia de trazado de las modernas infraestructuras viarias, que van proliferando en las zonas altas del municipio.

Referencias[editar]