Mielina

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Capa de mielina
Estructura de una neurona clásica

La mielina es un material lipoproteico que constituye algunos sistemas de bicapas fosfolipídicas. Se encuentra en el sistema nervioso de los vertebrados, formando una capa gruesa alrededor de los axones neuronales que permite la transmisión de los impulsos nerviosos entre distintas partes del cuerpo gracias a su efecto aislante.

Aunque su composición exacta varía según el tipo de célula considerado, en general está constituida en un 40% por agua y, en seco, por un 70-85% de lípidos y un 15-30% de proteínas. El lípido más importante es un glucoesfingolípido llamado galactocerebrósido, y también es rica en esfingomielina, un esfingofosfolípido formado por un aminoalcohol llamado esfingosina, una cadena de ácido graso, un grupo fosfato y colina.

La mielina se dispone en varias capas en torno al axón o cilindroeje de las neuronas, originando la llamada vaina de mielina. Esta cubierta no es completamente continua, sino que entre varios segmentos mielinizados quedan regiones desnudas de los axones llamados nódulos de Ranvier donde se acumulan los canales iónicos. Dado que la mielina es una sustancia aislante, aumenta la resistencia de la membrana axónica y, por tanto, la velocidad de conducción del impulso nervioso en tanto que obliga a que los potenciales de acción "salten" de un nódulo de Ranvier a otro.

Dicho de otro modo: la vaina de mielina envuelve al axón excepto en los nodos de Ranvier, que son espacios situados entre las vainas de mielina. Dado que actúa como aislante electroquímico, permite el transporte saltatorio del impulso nervioso, de tal forma que la transmisión del mensaje es mucho más rápida. En general, una neurona con los axones recubiertos de mielina transmite los impulsos nerviosos unas cien veces más rápido que una neurona amielínica, produciendo una mayor eficacia en el funcionamiento del organismo.

Las vainas de mielina son producidas por células gliales: células de Schwann en el sistema nervioso periférico y oligodendrocitos en el sistema nervioso central. Las células de Schwann se caracterizan especialmente por poseer una gran cantidad de membrana celular en relación a su poco volumen celular y se enrollan en torno a un único axón, mientras que los oligodendrocitos poseen muchas prolongaciones que se enrollan alrededor de axones de varias neuronas.

La mielina es de color blanco, por lo que decimos que los axones mielinizados de las neuronas forman la llamada materia blanca. Por otro lado, los cuerpos neuronales, que no están mielinizados, constituyen la materia gris. Así, la corteza cerebral es gris, al igual que el interior de la médula espinal (en este caso los somas o cuerpos neuronales se disponen en el centro y la mayoría de axones discurren por la periferia).

Las enfermedades que deterioran la vaina de mielina producen graves trastornos del sistema nervioso, ya que el impulso nervioso no se transmite a la suficiente velocidad o bien se detiene en mitad de los axones. Este tipo de patologías suelen ser enfermedades autoinmunes, lo que significa que el sistema inmunitario considera a la mielina como una sustancia desconocida, ajena al organismo, y la ataca. Ejemplos de estas enfermedades son la esclerosis múltiple y la leucodistrofia.


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