Metrosexual

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David Beckham
David Beckham

Un metrosexual es un hombre que siente una gran preocupación por su imagen y se caracteriza por gastar en cosméticos y ropa bastante más que la media.

Término de aparición reciente, el prefijo metro proviene de metrópoli y refleja que se trata de una tendencia principalmente urbana.[1]

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[editar] Origen,significado y conducta

La palabra "metrosexual" fue inventada en Inglaterra por Mark Simpson en 1994. Define al "nuevo hombre" del siglo XXI. El metrosexual es un hombre que no necesariamente debe ser adinerado, vive en la metrópolis y le gusta vestirse con ropa a la moda, se pinta las uñas, cuida su piel (incluye maquillarse), usa cremas, se tiñe el pelo. Puede ser este hombre homosexual, heterosexual o bisexual. Lo que importa es que el individuo se "gusta" a sí mismo y no tiene miedo en hacerlo saber o en manifestarlo de forma evidente.

Mark Simpson inventó un nombre para definir algo que ha existido durante mucho tiempo pero que ahora se está haciendo más común. Hombres que no tienen vergüenza en pintarse las uñas, pintar su pelo, usar cremas para la cara o maquillarse, ni vestirse usando ropa de colores que han sido tradicionalmente femeninas. A pesar de que esto ha existido siempre, ahora parece que muchos hombres se sienten "liberados" de la imagen de "macho" que ha caracterizado al varón por siglos. Este nuevo varón posiblemente está en contacto con su parte femenina sin miedo en exteriorizarlo, claro esta no por esto dejan de ser hombres. Sin embargo el metrosexual no se debe confundir con un travesti o trasformista.

Se puede apreciar en la mayoría de las bandas de rock que han surgido de la escena Punk/emo, un gran uso del maquillaje como de la sombra de ojos, etc. Podemos llegar de variaciones como el vocalista principal de Green Day Billie Joe Armstrong, quien se declara bisexual, a otras bandas de la escena que son heterosexuales o homosexuales (queercore) como Pansy Division. También se porta en la escena japonesa de los '90/2000 del Visual Kei donde los integrantes de las bandas usaban excesivo maquillaje y ropas propulsoramente femeninas.

[editar] Curiosidades

En una entrevista, durante 2006, un productor de espectáculos llamado Roderick Palazuelos llegó a considerar la metrosexualidad como una forma desarrollada de "egolatría", (culto y veneración, que una persona se profesa a sí misma). Se refería a su propio padre, que tenía una actitud muy interesada en sí mismo, a veces más que en su propia familia, pero que a la vez gustaba de atraer a los demás. "A mi padre le interesaba, más como verse en un espejo, que cómo poder salir adelante en nuestra difícil situación económica. En momentos parecía más importante para él ir a bailar con las damas que se encontraban en La Ciudadela (lugar tradicional de baile en la Ciudad de México) que saber de las varias carencias que prevalecen siempre en casa, ya que a veces, hasta el recibo telefonico no se pagaba, o la hipoteca[...], pero nunca faltaba un buen perfume masculino, un traje de marca de prestigio o una corbata, todas ellas de marcas originales, Chanel, Carolina Herrera, Hugo Boss ó Cartier, que él mismo compraba, sin imaginarse el cierto descuido familiar que el propiciaba", señala Palazuelos.

Según los hallazgos de Euro RSCG, el objetivo último y principal de todos los afanes de un hombre metrosexual es seducir a las mujeres, “cosa que suelen lograr”.

Su máximo representante es el futbolista inglés David Beckham, quien pese a pintarse las uñas, teñirse el pelo -es hijo de una peluquera- y hasta posar para revistas gays, hace suspirar a las féminas de todo el planeta dejando en claro su masculinidad.

“Si bien algunos metrosexuales prefieren privarse de algunas tendencias por miedo a que los demás sospechen que son gays, como ir a la manicura o usar colores brillantes, otros se apropian conscientemente de la cultura gay como un recurso para diferenciarse del montón de hombres grises. El hecho de que haya otros hombres que cuestionen su sexualidad es, incluso, parte de un juego que les gusta jugar”, explica el “New York Times”.

Les gustan las mujeres, pero adoptan parte de la estética gay y son grandes consumidores de cosméticos, revistas de diseño y ropa de moda, características que a más de uno le hacen dudar de su orientación sexual. Y es ahí donde está una de las características más distintivas de estos “nuevos hombres”: a la mayoría les da lo mismo que piensen que son homosexuales. David Beckham, quien se pinta las uñas, se hace trencitas en el pelo y posa para revistas gays, sin renunciar a su perfil heterosexual. Algunas características claras hasta el momento: usan jeans de marca, se interesan por el diseño de interiores, cocinan, hacen yoga. Tampoco le hacen asco a la cirugía estética, tienen buenos modales, distinguen una sábana de buena calidad de una que no lo es, saben qué está de moda y son sensibles.

El problema surge para los gays, sostiene el diario y cita al actor homosexual Peter Paige, de la serie “Queer as Folk”, quien se queja de que cada vez es más difícil distinguir entre heterosexuales y homosexuales. Sólo lo consuela que los metrosexuales no son violentos y recalca que “antes, cuando te confundías y le decías gay a alguien hetero, eras candidato seguro a un puñetazo. Ahora te dicen: sorry, soy heterosexual, pero gracias por el piropo”.[2]

[editar] Referencias

  1. "Meet the metrosexual", Mark Simpson, publicado en Salon.com, 22 de julio de 2002.
  2. "El metrosexual, un nuevo estilo de varón", Albert Constan, publicado en SexoVida.com, 2003

[editar] Véase también

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