Metal precioso

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Se suelen denominar metales preciosos, a aquellos que se encuentran en estado libre en la naturaleza, es decir, no se encuentran combinados con otros elementos formando compuestos. Por ejemplo, el oro es bastante frecuente encontrarlo en forma de pepitas en los depósitos aluviales originados por la disgregación de las rocas donde se encuentra incluido. En joyería, los metales preciosos suelen ser el platino, (Pt), el oro, (Au), la plata, (Ag), el paladio, (Pd) y el rodio, (Rh). Es precisamente por esta poca tendencia a reaccionar por lo que se usan, desde muy antiguo, en joyería.

Una de las características fundamentales de una joya es su durabilidad y por eso se usan los materiales más nobles conocidos. A veces, los metales nobles no presentan todas las cualidades mecánicas que serían deseables para su uso en orfebrería, joyería o bisutería, por eso se usan aleaciones.


Aleaciones usadas en joyería[editar]

Aleaciones de platino[editar]

El platino, metal precioso de color blanco/gris, brillante, y muy poco utilizado hoy día en joyería debido a su alto precio y la poca cantidad de joyeros especializados que lo sepan trabajar. Hace unos años, se utilizaba para montar piedras de alto valor. Es muy dúctil, sólo superado por el oro y la plata y se puede estirar en alambres o planchas muy finas.

Es bastante blando y se puede rayar con facilidad si previamente no se le ha laminado. Si se alea con oro se vuelve frágil. Con paladio se endurece, relativamente, y con iridio queda en un término medio. Hay que tener precauciones con el mercurio ya que, al igual que con el oro, se amalgama perfectamente con el platino.

Aleaciones de oro[editar]

El oro de 750 milésimas es una aleación de 750 partes de oro fino con 250 partes de otro u otros metales, (plata, cobre, etc...) para proporcionarle cualidades mecánicas que el oro puro no presenta, como rigidez, solidez y color. Este porcentaje de oro en la aleación se conoce también como oro de 18 quilates.

Los colores del oro[editar]

Normalmente se ignora que el oro aleado puede presentar diferentes colores. Existen el oro amarillo, rojo, rosa, blanco, gris, verde, etc...

  • Oro amarillo: Aleación que tiene, por cada 1000 g de la misma, 750 g de oro fino, 125 g de plata fina y 125 g de cobre.
  • Oro rojo: Aquí las proporciones son 750 g de oro fino y 250 g de cobre.
  • Oro rosa: El contenido de 1000 g presenta 750 g de oro fino 50 g de plata fina y 200 g de cobre.
  • Oro blanco o Paladio: Por cada 1000 g de oro blanco o paladio hay 750 g de oro fino y de 100 a 160 g de paladio. El resto es de plata fina.
  • Oro gris: En 1000 g de oro gris hay 750 g de oro fino y alrededor de 150 g de níquel. El resto es de cobre.
  • Oro verde: En 1000 g de oro verde hay 750 g de oro fino y 250 g de plata.
  • Oro azul: En 1000 g de oro azul hay 750 g de oro fino y 250 g de hierro.
  • Cabe destacar que las fórmulas presentadas son para Oro 18 quilates en sus distintas variantes de color.

Dentro de esta gama de tonalidades en las aleaciones de oro la que más se ha comercializado ha sido la de color blanco. Hay varios motivos para ello, entre otros la elevada cotización de este metal (casi el doble de la del oro en enero de 2007) y la difícil manipulación tecnológica que exige el uso del paladio, (elevado punto de fusión y fragilidad). Para el oro blanco hay tres tipos de aleación:

  • Con níquel y sin paladio
  • Con paladio y sin níquel
  • Con una mezcla de las dos

Aleaciones de plata[editar]

La plata se trabaja normalmente en 925. La plata se puede alear con todos los metales de bajo punto de fusión, como el zinc, (Zn), estaño, (Sn), etc. Realmente, la aleación más común es la de plata/cobre. Uno de los problemas de las aleaciones de plata es que su oxidación es bastante rápida. Se nota, al cabo de cierto tiempo, el cambio de color en la misma apareciendo con el tiempo color amarillo, azul, negro, etc... Hoy día, esta característica no tiene demasiada importancia debido a la gran cantidad de productos y sistemas que hay para su limpieza. Es más, actualmente existen en el mercado una gran diversidad de objetos de plata recubiertos por una laca especial que impide su oxidación, manteniéndolos blancos y brillantes como el primer día. Pero esto no es suficiente ya que esa laca no se aplica realmente a todos los productos de plata. Por ejemplo, un cubierto de mesa no duraría mucho con esa protección.

Para este uso sería imprescindible algo que todavía no se ha inventado: la plata inoxidable. Todo es cuestión de experimentar. Hay quien empieza con esta fórmula tratando de conseguir lo que nadie, hasta la fecha, parece haber logrado: estaño, indio, antimonio, en las proporciones 100/462/438, respectivamente. Como puede comprobarse, estas cantidades suman 1000 por tanto ahora habría que reajustar las proporciones para añadirle las 925 partes de plata fina. De todas formas y dependiendo de los resultados obtenidos se puede acudir a otras fórmulas con otros componentes. Durante el uso de joyas de plata, hay quien la pone negra enseguida y, por el contrario, otras personas la mantienen limpia y blanca. Esto es debido a la transpiración. Si es muy ácida oxidará la plata más rápidamente que otra persona que transpire menos y cuyo sudor sea menos ácido.

Aleaciones de paladio[editar]

El paladio presenta un color blanco. A mitad de camino entre el platino y la plata. Es algo más duro que el platino y menos dúctil. No se oxida con el aire y es el elemento del grupo del platino de menor densidad y menor punto de fusión. Es blando y dúctil al templarlo, aumentando considerablemente su dureza y resistencia al trabajarlo en frío. Es utilizado en joyería para las aleaciones de oro blanco.

Aleaciones de rodio[editar]

El rodio es un metal de color blanco parecido al del aluminio. Se puede alear con otros metales con facilidad. Su uso en la joyería se limita a los baños de rodinado que se da al oro blanco o platino. Usualmente, el oro blanco es galvanizado con una capa externa de rodio de 0.05 a 0.5 micrómetros de espesor. Debido a ese espesor tan reducido, los rayones en esta capa suelen ser muy frecuentes. Esto provoca la oxidación y el debilitamiento, aún más, de la capa de rodio. Lo ideal sería una capa de 2.0 μm para que dure más tiempo. Una joya de oro blanco con rodio puede ser chapada de nuevo en algunas joyerías.

Otros metales utilizados en joyería[editar]

En joyería además de los metales anteriormente citados se usan también, para la elaboración de distintas aleaciones, el titanio, (Ti), aluminio, (Al), cobalto, (Co), níquel, (Ni), cinc, (Zn), rutenio, (Rn), cadmio, (Cd), estaño, (Sn), mercurio, (Hg), plomo, (Pb), iridio, (Ir), y bismuto, (Bi).

Véase también[editar]

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