Mestizaje en México

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Actualmente, más de 110 grupos étnicos componen a la mayor parte de la población mexicana, y México es el tercer país con mayor biodiversidad étnica y cultural en el mundo, sólo detrás de China e India. La población mestiza, a diferencia de los indígenas, no constituye una etnia por sí mismos, ya que sus ancestros pueden proceder de diferentes etnias y pueden no tener ningún rasgo fenotípico, lingüístico o cultural exclusivo. En general, en México se aplica el término mestizo a personas con una apariencia fenotípica intermedia entre los estereotipos indígenas y los estereotipos europeos.

El mestizaje en México se caracteriza por ser el resultado de la mezcla de diversos grupos étnicos: indígenas, europeos y africanos, y de todos ellos resulta el concepto de mestizo para el pueblo mexicano. Durante el siglo XIX y parte del siglo XX se pensaba que la población mexicana estaba formada por el mezcla directa de dos grupos principales, que se denominan amerindios e ibéricos; luego se anexó un tercer grupo: el de los negros africanos, y poco a poco se sumaron pequeños grupos de inmigrantes provenientes de otros países europeos y americanos.

El concepto de mestizo es cada vez más amplio, ya que los indígenas no tienen la misma estructura social e ideológica. En el siglo XXI ya se hacen estudios sobre el mestizaje entre indígenas; por ejemplo, el mestizaje entre mixes y zapotecos, de mayas con nahuas, de mazahuas con purépechas, de negros con mixtecos etc.

Aspectos históricos[editar]

Estatua en bronce referente a Gonzalo Guerrero y al mestizaje, Akumal, Quintana Roo, México.

Debe señalarse que previamente, en el proceso de nombrar nuevas gobernaciones de las Indias, Vasco Núñez de Balboa había encabezado una expedición por el mar Caribe en la que había fundado Santa María la Antigua del Darién, en septiembre de 1510. Le acompañaron en aquella expedición dos personajes, Gonzalo Guerrero y Gerónimo de Aguilar, que habrían más tarde de protagonizar intercambios con los grupos mayas de la Península de Yucatán por virtud de un naufragio en el que ambos participaron y del que sobrevivieron.

Durante los primeros encuentros con los mayas, el capitán Valdivia intentó defenderse y perdió la vida en el intento. Todos los náufragos murieron con la excepción de Gerónimo de Aguilar y de Gonzalo Guerrero, que milagrosamente salvaron la vida. De esta aventura, fatal para la mayoría de los españoles, resultó una prolongada estancia de ambos personajes en Yucatán. Cuando sus coterráneos arribaron más tarde, en el año de 1517, al menos estos dos españoles estaban instalados entre los mayas. Más tarde, en una expedición posterior, Hernán Cortés habría de recuperar a Jerónimo de Aguilar, mientras que, por voluntad propia, Gonzalo de Guerrero, que ya había formado familia, decidió quedarse e incluso combatir en contra de los españoles más tarde, cuando se generalizó la guerra de conquista en la península de Yucatán.

El Virreinato de Nueva España fue una entidad territorial, integrante del Imperio español en América. Fue creado tras la conquista de los pueblos indígenas que ocupaban el territorio correspondiente de Meso y Norteamérica. La empresa de la Conquista inició en 1519 y propiamente no concluyó, pues el territorio de Nueva España siguió creciendo hacia el norte a costa de los territorios de los pueblos indígenas del desierto.

Diego Rivera pinta las "razas humanas" de la Nueva España, y destaca la imagen del bebé mestizo.

Durante el período colonial numerosos esclavos, capturados en el África subsahariana, fueron llevados a México. Durante el siglo XX México recibió a refugiados políticos de todo el mundo, principalmente a ciudadanos de países latinoamericanos bajo regímenes dictatoriales y reprimidos del franquismo español. A partir de 1990, y en el marco de la globalización y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la inmigración a México ha crecido notablemente, sobre todo desde los Estados Unidos y países de América Central. Los primeros europeos que llegaron a la Nueva España (hoy México) fueron soldados y navegantes de Extremadura, Andalucía y La Mancha. Dentro de los soldados que enviaba la corona española para el cuidado del territorio colonial se contaban musulmanes cordobeses y granadinos, y africanos (marroquíes, argelinos, ceutíes, tunecinos), conversos al catolicismo para no ser perseguidos por el santo oficio. México también fue destino para la huida de judíos sefarditas que cruzaron el Atlántico hacia la Nueva España. Más tarde llegaron religiosos valencianos, catalanes, madrileños, leoneses, aragoneses, portugueses, franceses, italianos y flamencos. La composición social de dicha inmigración de finales del siglo XVI incluía tanto gente común analfabeta como aristócratas con títulos de condes y marqueses; todos ellos se disgregaron rápidamente por el territorio.

Los recursos minerales hallados bajo el suelo de la Nueva España, con importantes centros mineros como Guanajuato, San Luis Potosí e Hidalgo, constituyeron una de las más grandes fuentes de riqueza para la corona, utilizadas en Europa para financiar gastos de Estado, costes de guerras o para acuñar moneda circulante. El virreinato también fue uno de los principales puntos de occidentalización en América.

Carlos III de España introdujo reformas en la organización del virreinato en 1786, conocidas como reformas borbónicas en Nueva España, en las que creaba las intendencias, que permitieron limitar, en cierta forma, las atribuciones del virrey.

Desde principios del siglo XIX, el virreinato cayó en crisis, agravada por la Guerra de la Independencia Española, y su consecuencia directa en el virreinato, la crisis política de 1808, que acabó con el gobierno de José de Iturrigaray y más adelante dio pie a la Conjura de Valladolid y la conspiración de Querétaro. Esta última fue el antecedente directo de la guerra de independencia mexicana, la que, al concluir en 1821, desintegró el virreinato y generó nuevos Estados, como México,[1] Guatemala, Belice, Honduras, Costa Rica, Nicaragua y El Salvador.[2]

La población negra ha estado presente desde el periodo colonial de la Nueva España. Los españoles llevaron forzadamente personas de las etnias mandinga y yoruba, que compraban en los mercados de esclavos y que posteriormente se mezclaron con los indígenas del sur, como el caso de los afromixtecos; en el sistema de castas creado por los españoles, sobre la teoría pre-racista denominada ideología de la pureza de la sangre, se creó una casta especial para disminuir los derechos de los descendientes de relaciones sexuales entre indígenas y africanos subsaharianos, a los que se denominó zambos. Los negros que lograron escapar de la esclavitud se refugiaron en las altas montañas y en las costas del sur. Cuando la corona española conquistó a los filipinos, se estableció una corriente de transporte y comercio entre las Filipinas y Nueva España, por medio de los puertos de Acapulco y Manzanillo, a través de la nao de China. Llegaron entonces a México los primeros asiáticos de origen chino, filipino, indonesio y malayo.

Algunos gitanos, llamados entonces "egiptianos" llegaron entre los primeros inmigrantes al nuevo mundo, a veces con identificaciones falsa por huir de la persecución de la corona española. En 1499, los gitanos fueron expulsados de Castilla y Aragón como parte de la unificaciòn lingüística y religiosa promovida por los Reyes Católicos. Las jóvenes gitanos entre 15 y 16 años de edad eran enviados al Continente Americano a fin de casarles con indios y mestizos evitando así su reproducción.[3] En 1570 Felipe II prohibió el paso de los gitanos al continente, [4] [5] pero el número de ilegales o “llovidos”, moros, judíos y gitanos, que ingresaban a través de las colonias de Portugal, Inglaterra, Francia u Holanda fue considerable.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. La mitad de los territorios novohispanos que pasaron a ser parte de México en 1822 fueron adquiridos por Estados Unidos mediante el Tratado de Guadalupe Hidalgo, en 1848.
  2. Los territorios centroamericanos se unieron a México en 1823, pero al año siguiente se separaron.
  3. Real Pragmática de 1499, fechada en Medina del Campo, Novísima Recopilación, Libro XII, título XVI. En: Hernández E., Rodríguez F. J, Quintana P. Marginación e Intervención Social: Actuaciones y Necesidades de Colectivos en Riesgo de Exclusión Social. (2000) España: Universidad de Oviedo. 299 (pág. 6).
  4. Péter Torbágyi: Gitanos húngaros en América Latina. En: Acta Universitatis Szegediensis, Tom VIII, 2003. Universidad de Szeged. p. 139-144.
  5. Manuel Martínez Martínez: Los gitanos y las Indias antes de la Pragmática de Carlos III (1492-1783). N.º 48, 2004, pags. 16-23.

Enlaces externos[editar]