Mercedes Fórmica

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Mercedes Formica
Formica1.PNG
Nacimiento 1913
Flag of Spain.svg España, Cádiz
Fallecimiento abril de 2002
Flag of Spain.svg España, Málaga
Nacionalidad española
Ocupación escritora, abogada, feminista
Cónyuge José María Careaga y Urquijo
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Mercedes Formica Corsi (Cádiz, 1913 - Málaga, 2002) fue una escritora y abogada española. Usó además el seudónimo de Elena Puerto para la novela rosa. Pese a que es habitual en sus obras y artículos encontrar con tilde su apellido, en realidad, según ella misma reconocía en una entrevista[1] , carece de ella.

Biografía[editar]

De familia acomodada, era la segunda de seis hermanos; vivió en Cádiz hasta los siete años, en que marchó a Sevilla; de eso trata el primer volumen de su trilogía autobiográfica, La infancia.

El empeño de su madre le hizo estudiar bachillerato y preparar el acceso a la Universidad en 1931; ingresó en la Facultad de Derecho de Sevilla, donde tuvo a profesores formados en la Institución Libre de Enseñanza; cómo única alumna debía ir acompañada a clase con una «doña» para subvenir prejuicios. Sus padres se divorciaron en 1933, y ello influyó en su posterior interés por la suerte de las mujeres separadas.

Ya licenciada, se trasladó a Madrid y decidió afiliarse a la Falange Española desde sus mismos orígenes; fue en su tiempo una de las tres únicas abogadas de Madrid. Admiradora de José Antonio Primo de Rivera desde su juventud, éste la nombró delegada nacional del SEU femenino en 1936 y miembro de la dirección de la Falange. Se casa con Eduardo Llosent y Marañón, editor de revistas en Sevilla, entre ellas Mediodía, de la Generación del 27, pasando a residir en Málaga y otra vez a Madrid tras la guerra, porque Llosent fue nombrado director del Museo de Arte Moderno de allí.

En 1945 edita en la revista Escorial su primera novela, Bodoque, cuya trama principal gira en torno a un caso de separación. Acabó su carrera interrumpida por la guerra doctorándose en Filosofía y Letras; el machismo le impidió ingresar en el cuerpo diplomático, reservado a los varones.

Hacia 1948 es internacionalmente reconocida y la fotógrafa Inge Morath viajó a España expresamente para conocerla y retratarla. Pilar Primo de Rivera le encarga una ponencia sobre «La mujer en las profesiones liberales» para presentarla en el I Congreso Femenino Hispanoamericano Filipino que debía celebrarse en 1951. Mercedes, junto a un grupo de universitarias, reivindica en este texto plenamente la incorporación de las mujeres al mundo laboral, pero los organizadores la retiran por «feminista». Colabora en la prensa y dirige la revista de la Sección Femenina Medina.

Fue de las pocas que usó esa proyección pública social y política en la primera posguerra para, desde dentro del sistema, intentar transformar leyes lesivas para la dignidad de la mujer: el 7 de noviembre de 1953 el director de ABC Luis Calvo dio luz verde a la publicación de un artículo de Formica que había sido retenido por la censura; se titulaba «El domicilio conyugal» y fue escrito al conocer las doce puñaladas que sufrió Antonia Pernia Obrador a manos de su esposo, suceso recogido en los periódicos como «Mujer apuñalada por su marido». No era la primera vez que había discusiones en ese matrimonio, pero ese día el marido fue más lejos; aunque ella había intentado separarse, el abogado le había advertido de que perdería su casa, sus hijos, sus bienes... Así que sólo le quedó el recurso de aguantar y resignarse hasta el límite de jugarse la vida en el verano de 1953. El artículo de Mercedes Formica provocó la drástica reforma de una legislación matrimonial que no daba opción a las mujeres y en donde optar por la separación significaba perderlo todo, hijos, hogar y bienes. Durante semanas el ABC recibió más de 100 cartas diarias.

Persiguiendo una reforma legal Formica pronunció conferencias y escribió artículos, fue recibida por Franco y hasta el presidente del Tribunal Supremo, José Castán Tobeñas, se hizo eco de sus reclamaciones en la apertura del año judicial de 1954. Cinco años después logró una modificación del Código Civil. Esta reforma de 1958 sustituyó el concepto «casa del marido», con el que se definía la vivienda común del matrimonio, para transformarlo en el «hogar conyugal», el término propuesto por Mercedes Formica. Desde entonces los jueces pudieron decretar que fuese la mujer la que disfrutase de la vivienda conyugal tras la separación. También eliminó la figura degradante del «depósito de la mujer», ese derecho-obligación del marido de «depositarla» en casa de los padres o en un convento. Además se limitaron los poderes casi absolutos que tenía el marido para administrar y vender los bienes del matrimonio, y permitió que las mujeres viudas que contrajesen nuevo matrimonio pudieran mantener la patria potestad sobre sus hijos. Mercedes Formica reclamó la eliminación de otros preceptos legales que atentaban contra la dignidad de la mujer, como el tratamiento discriminatorio de la mujer adúltera frente al hombre adúltero en el Código Penal. En este caso no tuvo tanta fortuna: sólo la democracia, en 1978, despenalizaría el adulterio. Poco antes se había eliminado la licencia marital y la obediencia al marido, que hasta 1975 no es que fueran vetustas costumbres sociales, sino que eran obligaciones legales. La activa participación de Formica en el impulso de esta reforma hizo que fuese bautizada, con ironía como «la reformica», aludiendo a su apellido y al limitado alcance de la misma, pese a que fue un importantísimo primer paso hasta que la ley reconociera ¡en 1981! la plena igualdad del marido y la mujer en el matrimonio.

Contrae segundas nupcias en 1962 con el industrial José María Careaga y Urquijo. En los últimos años del franquismo cultiva la biografía; escribe la de María Ana y María de Mendoza, hija y amante, respectivamente, de Juan de Austria. Fallece su marido tras larga enfermedad a mediados de los ochenta y decide escribir sus memorias: La infancia, Visto y Vivido (1931-1937) y Escucho el silencio; queda el último tomo que llevaría el título de Espejos rotos y espejuelos; en 1989 sale a la luz su novela Collar de ámbar. Murió de Alzheimer en abril de 2002.

La obra de Mercedes Formica ha sufrido un doble ninguneo debido a su vinculación falangista. Pero por méritos intrínsecos es innovadora e importante. En su novela A instancia de parte ensaya la perspectiva múltiple para ofrecer una visión más compleja y enriquecedora sobre la controvertida cuestión del adulterio presentando el tema desde seis diferentes puntos de vista: el del esposo adúltero (Julián), el marido engañado y que no denuncia a la esposa (Chano), la esposa falsamente acusada de adulterio (Aurelia), la esposa adúltera que no ha sido denunciada por su esposo (Esperanza), la que sí fue denunciada y por lo tanto cumple condena (Fuensanta), la manceba o amante del esposo adultero (Bárbara).

Obras[editar]

  • Bodoque, 1945.
  • A instancia de parte. Edición de María Elena Bravo. Madrid, Castalia / Instituto de la Mujer, 1991 (Biblioteca de escritoras, 22)
  • Monte Sancha (1950).
  • A instancia de parte. Madrid, Cid, [1954], premio Cid de la Cadena SER.
  • La ciudad perdida. Barcelona, Luis de Caralt, 1951
  • Collar de ámbar. Madrid, Caro Raggio, 1989
  • Escucho el silencio. Barcelona, Planeta, 1984 (Pequeña historia de ayer, 2) [Biografía]
  • Espejo roto, y espejuelos. Madrid, Huerga & Fierro, 1988 [Biografía]
  • Falsas y verdaderas formas del feminismo: conferencia... homenaje a Beatriz Galindo. Madrid, [Instituto Beatriz Galindo], 1975
  • La hija de Juan de Austria. Madrid, Revista de Occidente, 1975
  • La infancia. Jerez, Cátedra Adolfo de Castro/Fundación Municipal de Cultura, 1987 [Biografía]
  • La infanta Catalina Micaela en la corte alegre de Turín. Madrid, Fundación Universitaria Española, 1976 [Biografía]
  • María de Mendoza. Madrid, Caro Raggio, 1979
  • Mi mujer eres tú. Madrid, [la autora], 1946, como Elena Puerto
  • Monte de Sancha. Barcelona, Luis de Caralt, 1950
  • Monte de Sancha. Ed. rev. y corr. por la autora. Málaga, El Aguacero Libros, 1999
  • El secreto. Madrid, Tecnos, 1953
  • Visto y vivido, 1931-1937. Barcelona, Planeta, 1982 (Pequeña historia de ayer, 1) [Biografía]
  • Vuelve a mí. Madrid, Afrodisio Aguado, 1944, como Elena Puerto.

Fuente[editar]

  • RUIZ FRANCO, R., Mercedes Formica (1916-), Madrid, Ediciones del Orto, Biblioteca de Mujeres, 1997.
  • SOLER GALLO, M., «Una trayectoria disidente en la Sección Femenina de Falange: Mercedes Formica y la reforma del Código Civil de 1958», en Teresa Fernández Ulloa (ed.): Changes, Conflicts and Ideologies in Contemporary Hispanic Culture, Newcastle upon Tyne, United Kingdom, Cambridge Scholars Publishing, 2014, pp. 219-247. I.S.B.N.: (10): 1-4438-5654-1, I.S.B.N.: (13): 978-1-4438-5654-6.
  • SOLER GALLO, M., «Tributo al centenario del nacimiento de Mercedes Formica (1913-2002): 'La mano de la niña'», en Letras Femeninas, Vol. XXXIX, nº 1, verano de 203, pp. 141-158. I.S.S.N.: 0277-4356.
  • SOLER GALLO, M., «Mercedes Formica: La posteridad no ignorará tu nombre» (dedicado al centenario de su nacimiento), en Diario de Cádiz, 10-09-2013.
  • SOLER GALLO, M., «Diez años sin Mercedes Formica» (dedicado a los diez años de su fallecimiento), en Diario de Cádiz, 30-04-2012.
    • ALBORG, C., Cinco figuras en torno a la novela de posguerra: Galvarriato, Soriano, Formica, Boixados y Aldecoa, Madrid, Libertarias, 1993.