Menarquia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La menarquia (del griego μήν, μηνός, mes, y ἀρχή, principio) es el día en el cuál se produce el primer episodio de sangrado vaginal de origen menstrual, o primera hemorragia menstrual de la mujer.

Epidemiología[editar]

Desde las perspectivas sociales, psicológicas y ginecológicas es frecuentemente considerado el evento central de la pubertad femenina, como la señal de la posibilidad de fertilidad. La oportunidad de la menarquia está influida por factores genéticos y ambientales, especialmente lo nutricional y lo psicológico. El promedio de edad de la menarquia ha bajado en el último siglo, y su magnitud y los factores responsables siguen en discusión. En EE. UU. y en México ocurre a los 12 años y 6 meses. Menarquia y menopausia pueden estar directamente relacionadas, ya que si una mujer tiene una menarquía temprana puede que también tenga una menopausia temprana; esto es debido principalmente a que el periodo reproductivo de la mujer se encuentra determinado, además de por otros factores, por el número de óvulos que madurarán durante su periodo reproductivo. Para mantener el periodo regular menstrual, el contenido de lípidos (grasas) del cuerpo femenino debe ser de 22% o mayor.


En el caso de los hombres, similar proceso se denomina espermarquia y es el primer signo clínico externo de que se ha iniciado la función reproductiva.

La menarquia como parte de la pubertad[editar]

La menarquia es la culminación de una serie de procesos fisiológicos y anatómicos en la pubertad.

  • Presencia de suficiente masa corporal (típicamente 17 % de grasa corporal PMID 3117838).
  • Desinhibición de la GnRH (generador de pulsos en el núcleo arcuato del hipotálamo).
  • Secreción de estrógeno por el ovario en respuesta de hormonas pituitarias.
  • Sobre un intervalo de cerca de 2 a 3 años, los estrógenos estimulan el crecimiento del útero (tanto como la altura, desarrollo de mamas, expansión de la pelvis, e incremento regional de tejido adiposo).
  • Los estrógenos estimulan el crecimiento y vascularización del endometrio (interior del útero).
  • Las fluctuaciones de los niveles hormonales pueden resultar en cambios en la adecuación del suministro sanguíneo a partes del endometrio.
  • La necrosis de algún tejido endometrial por esas hormonas o por fluctuaciones de sangre lidera el desprendimiento de tejido del endometrio por hemorragias saliendo por la vagina.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]