Melquiades (personaje)

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Melquiades es un personaje ficticio de la novela Cien Años de Soledad, del escritor colombiano Gabriel García Márquez, ganador del Premio Nobel de Literatura.

Personaje[editar]

Melquiades es uno de los gitanos que acostumbraban visitar Macondo cada año en el mes de marzo, trayendo inventos y descubrimientos realizados en el mundo exterior a la aldea. Desde sus primeras visitas, traba amistad con José Arcadio Buendía, cabeza de la familia Buendía, con cuyos integrantes desarrolla una fuerte relación. Sus conocimientos y sus ideas hacen que José Arcadio Buendía se envuelva en muchas disparatadas empresas que acaban con dejarlo en la locura. Esto le trae problemas con Úrsula Iguarán, esposa de José Arcadio, quien no aprueba las demencias de su marido.

Pero cierto día, Melquiades no se encuentra entre los gitanos que visitan la aldea. Al preguntarle a sus compañeros, José Arcadio recibe la noticia de que había muerto en Singapur debido una epidemia. Pero luego llega a Macondo, declarando haber regresado de la muerte. En esos momentos, la peste del insomnio atacaba al pueblo, por lo que hace una bebida y cura a todos.

Entonces, es invitado a quedarse a vivir con los Buendía. En esa casa es donde escribe unos pergaminos que no se podrán leer hasta que no pasen 100 años y que tienen que ver con el destino de la familia y el libro. En ese lugar muere, pero a través de la historia, aparece como un fantasma frente a integrantes de los Buendía que tratan de descifrar los pergaminos.

Pergaminos de Melquiades[editar]

Perteneciente a la sexta generación de la familia se encuentra Aureliano Babilonia. Aureliano es el hijo de Meme y Mauricio Babilonia. Es enviado a la casa y escondido del resto del mundo por su abuela, Fernanda, quien inventa la historia de que fue encontrado flotando en una canastilla y lo esconde en el taller de platería. Su personalidad es similar a la del coronel, es un verdadero Aureliano. Apenas alcanza a conocer a Úrsula, quien muere durante su infancia. Es el hombre más sabio de toda la estirpe, que conoce todo sin tener una razón para ello (como él decía: "todo se sabe"). Entabla una gran amistad con José Arcadio Segundo, quien le relata la verdadera historia de la masacre de las bananeras. Mientras que otros miembros de la familia se marchan y regresan (primero muere Úrsula, luego los gemelos, luego se va Santa Sofía de la Piedad, luego muere Fernanda, vuelve José Arcadio, lo asesinan, y finalmente vuelve Amaranta Úrsula), Aureliano permanece en la casa. Sólo se aventura en el pueblo vacío después de la muerte de Fernanda. Pasó toda su infancia y adolescencia encerrado leyendo los escritos de Melquíades y tratando de descifrar sus pergaminos. Muchas veces se la aparece Melquíades (de quien tenía recuerdos previos al momento de su nacimiento), el cual le da las pistas para poder descifrar los pergaminos. En la librería del sabio catalán conoce a sus cuatro amigos Álvaro, Alfonso, Gabriel y Germán. Comienza a visitar burdeles. Se enamora de Amaranta Úrsula, con la cual comienza a mantener una relación clandestina pero cuando se va Gastón pueden amarse en libertad. Es el gran ejemplo de amor en la obra. Durante mucho tiempo sospechan que son hermanos. Tienen un hijo, a quien llaman Aureliano (a pesar de que Amaranta Úrsula quería que fuera Rodrigo), que nace con cola de cerdo. Amaranta Úrsula muere, y Aureliano sale al pueblo. Cuando vuelve ve que su hijo Aureliano está siendo devorado por todas las hormigas del mundo y entonces recuerda el epígrafe de los manuscritos de Melquíades "El primero de la familia está atado a un árbol y al último se lo están comiendo las hormigas", y se da cuenta que en esos pergaminos está escrito todo el destino de la familia Buendía. Sin ninguna dificultad descifra los pergaminos en voz alta (y se da cuenta que Amaranta Úrsula era su tía), mientras Macondo comienza a ser destruida por el viento, porque estaba escrito que la ciudad de los espejos desaparecería de la faz de la tierra en el momento que Aureliano Babilonia descifrara la última página de los pergaminos.

Su hijo es el único miembro de la familia engendrado con amor durante un siglo, y como la familia estaba condenada a cien años de soledad, no podría sobrevivir, por lo que muere devorado por las hormigas coloradas que habían invadido la casa durante el diluvio, tal como lo predecía el epígrafe de los pergaminos de Melquíades.

Lo principal de estos pergamino está en esta frase: "Porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra". ef

Véase también[editar]