Matanza del Seguro Obrero

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La Matanza del Seguro Obrero fue una masacre ocurrida en Chile el 5 de septiembre de 1938, cuando un grupo de jóvenes pertenecientes al Movimiento Nacional-Socialista de Chile (M.N.S), intentó provocar un golpe de estado contra el gobierno de Arturo Alessandri Palma, en busca de que Carlos Ibañez del Campo se hiciese con el poder. El golpe fracasó, y los nacistas ya rendidos fueron masacrados por la policía, conmoviendo a la opinión pública. Ibañez partió al exilio, y el desprestigio del gobierno por la masacre, provoco la unión de ibañistas y nazistas al candidato del Frente Popular y la posterior victoria de Pedro Aguirre Cerda.

Contenido

[editar] Antecedentes

El movimiento Nacional Socialista de Chile, fue una organización política fundada en Santiago, el 5 de abril de 1932, que logró un importante protagonismo público, obteniendo tres representantes en las elecciones parlamentarias de 1937.

Para las elecciones presidenciales de 1938 se presentaron tres candidatos: Pedro Aguirre Cerda, apoyado por el Frente Popular, Gustavo Ross Santa María, el candidato de la derecha ultraconservadora; y el General Carlos Ibáñez del Campo apoyado por los nacistas nacismo junto a otras fuerzas independientes (Radical Socialista, Organización Ibañista, Unión Socialista de Ricardo Latcham, etc.), formando la Alianza Popular Libertadora.

La campaña fue dura, y para evitar la posible la victoria del candidato derechista Gustavo Ross, los nacistas planearon un golpe de Estado que asegurara la realización de elecciones libres y limpias garantizando la derrota de Ross y la oligarquía que lo apoyaba. Comenzó, con este objeto, a entrenar en el mayor secreto a un grupo de jóvenes nazistas, rigurosamente seleccionados, y a tratar de tomar contacto con jefes militares, casi todos ibañistas, por intermedio de Caupolicán Clavel Dinator, coronel en retiro que serviría de enlace con los militares comprometidos en el golpe.

El domingo 4 de septiembre se realizó la Marcha de la Victoria, acto masivo en apoyo al general Ibañez que congregó un número superior a 100 mil personas, entre ellas treinta mil nazistas. Los principales jefes ibañistas, concurrieron a celebrar por anticipado el triunfo. El jefe nazista Jorge González von Marées no estaba convencido del triunfo, acelerando la acción golpista para el día siguiente. Según el plan, los nazistas debían apoderarse de dos edificios céntricos, una radioemisora y dejar Santiago sin luz. Caupolican Clavel daría el santo y seña a los jefes militares comprometidos, que tomarían el control de la situación.

[editar] 5 de septiembre

[editar] Seguro obrero

Placa que recuerda a los asesinados en la Matanza del Seguro Obrero.

El 5 de septiembre de 1938 cerca de las 12:30, treinta y dos jóvenes nazistas dirigido por Gerardo Gallmeyer Klotze se toman la Caja del Seguro Obrero. Los jóvenes comenzaron a cerrar la puerta del edificio, pero el mayordomo trató de impedirlo. La dueña de un puesto d diarios, aviso al cabo de carabineros José Luis Salazar. Este al ver la situación y pensando que se trataba de un asalto, sacó su arma de servicio dispuesto a disparar, pero un nazista al percatarse de la acción del carabinero, abrió fuego contra Salazar, asesinándolo.

Poco rato después al pie del edificio, había una multitud de carabineros apostados. Los amotinados fueron ocupando los pisos superiores, construyeron barricadas en las escaleras del séptimo piso y apresaron a medio centenar de funcionarios. Se generó una fuerte balacera en la que murió el nacista Gerardo Gallmeyer. Mientras los otros intentaban resistir, y continuaban con el fuego contra los carabineros, éstos fueron lentamente abriéndose paso a través de los primeros pisos, y obligando a retroceder a los nazistas.

[editar] Universidad de Chile

Simultáneamente con la toma de la Caja del Seguro Obrero, otros 30 jóvenes tomaban la casa central de la Universidad de Chile, lo que también concluyó con una fuerte balacera. Pasadas las 14:00, y al realizar un asalto que los nazistas no esperaban, Carabineros logró la rendición y captura de los nazistas, quienes fueron conducidos por la calle con las manos en alto, en dirección a la Caja del Seguro Obrero, que se encontraba a pocas cuadras del lugar. El objetivo de llevarlos a dicho lugar, era hacerles saber que el intento de Golpe de Estado ya había fracasado. Se envió, de forma individual, a jóvenes nazistas para que convencieran a sus camaradas a deponer las armas, con la promesa de respetar sus vidas. Los jóvenes aceptaron la promesa y depusieron sus armas.

[editar] La masacre

Ya desarmados y separados de los funcionarios policiales, los golpistas capturados fueron puestos contra la pared y acribillados, rompiendo así la promesa de respetar sus vidas; sólo 4 jóvenes lograron salvarse, haciéndose los muertos.

Los jóvenes presentaban atroces desfiguraciones en su cuerpo y cara por la bestial cantidad de balas y por los profundos y persistentes cortes con sables y bayonetas.

[editar] Responsables

A la fecha aún no está claro quién fue el responsable de la orden de matar a los elementos golpistas.

Existen algunas versiones que aseguran que escucharon fuera del despacho presidencial a un iracundo Arturo Alessandri Palma diciendo: Mátenlos a todos. Existen también versiones que sindican que el propio presidente Alessandri habría tratado de encubrir las muertes haciendo creer que los nazistas se habían matado entre sí, lo cual finalmente no era verdad.

Por otro lado, las acusaciones contra Alessandri están cimentadas en especulaciones y muy pocas pruebas palpables; lo cierto es que no existe una historia oficial en relación a este tema que es y seguirá siendo una fuerte pugna entre historiadores.

[editar] Testimonios

Muchos fueron los asesinados ese día: obreros, oficinistas, abogados, padres de familia, estudiantes. Entre ellos estaba Bruno Bruning Schwarzenberg, un joven de 27 años y estudiante de contabilidad de la Universidad Católica. Lo que sucedió con él fue relatado por un carabinero que estaba haciendo guardia: "Montaba guardia junto a los cadáveres. De pronto, vi que uno de los cuerpos se movía. Era un mozo rubio, muy blanco, de ojos azules muy claros. Yo le dije que no se moviera. Un oficial me reprendió: ¿Acaso tratas de salvar a ese?. Hizo fuego contra el herido, quien cayó sobre un costado y, mirando fijamente al oficial, con esos ojos tan claros, exclamó: ¡Muero contento por la Patria!'"

Pese al gran número de historias acontecidas ese día, sin duda alguna la más reconocida fue la de Pedro Molleda Ortega de 19 años, quien, mientras los carabineros remataban a los heridos, se levantó gritando "¡Viva Chile!", a lo que un oficial respondió disparándole a quemarropa. Pese a estar herido, desafiante, Molleda volvió a levantarse y gritó con fuerza: "¡No importa, camaradas. Nuestra sangre salvará a Chile!". A lo que el oficial hostigado lo atacó a sablazos hasta dejarlo hecho pedazos. Aun hoy, este dicho es la punta de lanza entre los seguidores del Nacional-Socialismo en Chile.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

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