Masacre de Múnich
| Masacre de Múnich | |
|---|---|
| Lugar | |
| Coordenadas | 48°10′46.9″N 11°32′57.1″E |
| Blanco(s) | |
| Fecha | 5-6 de septiembre de 1972 4:30 AM – 12:04 AM (CET (UTC+1)) |
| Tipo de ataque | Asesinato masivo, toma de rehenes |
| Arma(s) | Rifles AK-47 y granadas |
| Muertos |
17 total
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| Perpetrador(es) |
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| Motivo | Conflicto árabe-israelí |
La masacre de Múnich es el nombre coloquial que recibe el ataque ocurrido durante los Juegos Olímpicos de 1972 en Múnich, Baviera, al sur de Alemania Occidental, cuando once miembros del equipo olímpico israelí fueron tomados rehenes y finalmente asesinados por los miembros del grupo de origen palestino autodenominado Septiembre Negro. Poco después del comienzo de la crisis, los miembros de Septiembre Negro demandaron la liberación de 234 prisioneros alojados en cárceles israelíes, como también la liberación de los fundadores de la Facción del Ejército Rojo, Andreas Baader y Ulrike Meinhof, quienes estaban presos en Alemania. Septiembre Negro bautizó la operación como Ikrit y Biram, en homenaje a dos aldeas palestinas cuyos habitantes fueron expulsados por la Haganá en 1948.
Los atacantes, quienes contaron con asistencia logística del grupo neonazi alemán Willi Pohl, asesinaron a once atletas y entrenadores israelíes y a un oficial de la policía de Alemania Occidental. Cinco de los ocho miembros de Septiembre Negro fueron resultaron muertos por disparos de la policía durante el fallido intento de rescate de los rehenes. Tres de los secuestradores sobrevivieron y fueron arrestados, pero fueron liberados tras el secuestro de un avión de línea de Lufthansa. Israel respondió a los asesinatos lanzando la “Operación Primavera de Juventud” y la “Operación Cólera de Dios”, durante las cuales todo palestino sospechoso de haber estado involucrado en la masacre fue sistemáticamente rastreado y asesinado por fuerzas especiales y de inteligencia israelí. Las operaciones israelíes mataron a un inocente en Lillehammer, Noruega, y a cuatro transeúntes en Líbano, además de a otros dieciocho heridos de diversa gravedad en el atentado fatal sufrido por Ali Hassan Salameh.
Índice |
Principio [editar]
En el momento de la toma de rehenes los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 transcurrían en su segunda semana. El Comité Olímpico Alemán, organizador del evento, tenía como objetivo que la atmósfera de la villa olímpica fuese abierta y amistosa. Se buscaba de esta manera dejar atrás la imagen de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, los que habían sido explotados como parte de la propaganda nazi del régimen de Adolf Hitler. El film documental Un día en septiembre proclamó que la seguridad de los atletas fue intencionalmente leve y que los mismos podían entrar y salir de la Villa Olímpica sin presentar ningún tipo de credenciales. Varios atletas eludieron los puntos de control en la villa y escalaban el cerco perimetral para acceder a la misma. La ausencia de personal armado de seguridad, fue motivo de preocupación al titular de la delegación israelí, Shmuel Lalkin, desde antes de la llegada del equipo a Alemania. En entrevistas posteriores dadas a los periodistas Serge Groussard y Aron Klein, Lalkin también declaró que había hablado con las autoridades alemanas sobre sus dudas. El equipo israelí se hospedaría en un sector relativamente aislado del resto de la villa olímpica, en un pequeño edificio cercano al portón, por lo que Lalkin entendía que los atletas se encontrarían en una situación vulnerable respecto de un asalto desde el exterior. Las autoridades alemanas aparentemente aseguraron a Lalkin que se proveería de seguridad adicional a la delegación israelí, pero Lalkin expresaría posteriormente que dudaba acerca que dichas medidas se hubieran aplicado verdaderamente.
Los organizadores del evento olímpico consultaron al especialista forense Georg Sieber para que creara veintiséis posibles escenarios de ataques terroristas y colaborase en su prevención. El escenario 21 previsto por Sieber incluía una situación de asalto a las habitaciones de la delegación israelí por parte de comandos palestinos, quienes a su vez requerirían la provisión de un avión para dejar Alemania. La organización se resistió a la aplicación del escenario 21, ya que iba contra la imagen de Juegos Libres y Seguros que buscaban, por lo que se negaron a aumentar las medidas de seguridad.
El asalto terrorista [editar]
El 4 de septiembre, los atletas israelíes habían estado disfrutando de una salida nocturna por la ciudad, antes de regresar a la villa olímpica. Hacia las 4:40 del día 5, mientras los deportistas dormían, ocho miembros del grupo terrorista palestino Septiembre Negro, vestidos con chándal y llevando pistolas y granadas en bolsas de deporte, escalaban la verja de dos metros que rodeaba el complejo. Fueron ayudados por deportistas del equipo estadounidense que desconocían su verdadera identidad y que creían que, como ellos, querían acceder furtivamente a sus apartamentos tras una noche de diversión.
El entrenador del equipo de lucha, Moshé Weinberg, de 33 años, oyó un ruido tras la puerta del primer apartamento, observando que alguien abría ligeramente la puerta, se abalanzó sobre ésta dando un grito de alerta, mientras intentaba cerrarla forcejeando con los terroristas. En la confusión, nueve atletas pudieron escapar, y otros ocho se ocultaron. El luchador Joseph Romano, que en ese momento volvía de comer en un restaurante, agarró el arma a uno de los terroristas, pero resultó muerto por un disparo. Asimismo, Moshé Weinberg fue asesinado cuando intentó atacar a uno de los asaltantes con un cuchillo de fruta. Tras la muerte de éste, los terroristas tomaron como rehenes a nueve integrantes del equipo: David Berger, Ze'ev Friedman, Joseph Gottfreund, Eliezer Halfin, Andre Spitzer, Amitzur Shapira, Kehat Shorr, Mark Slavin y Yakov Springer.
Posteriormente se divulgó que los secuestradores eran fedayines palestinos de los campos de refugiados del Líbano, Siria y Jordania. Eran Luttif Afif (el jefe del grupo; tres de sus hermanos eran también miembros de Septiembre Negro, dos de ellos en prisiones israelíes), Yasuf Nasal, Afif Abmed Hamid, Khalid Jawad, Ahmed Chic Thaa, Mohammed Safady, Adnan Al-Gashey y su sobrino Jamal Al-Gashey.
El grupo exigía la liberación de 234 palestinos presos en cárceles israelíes y dos más encarcelados en Alemania, así como su traslado seguro a Egipto. La respuesta de Israel fue inmediata y contundente: no habría negociación.
Las autoridades alemanas, bajo la dirección del canciller Willy Brandt y el ministro del Interior Hans-Dietrich Genscher rechazaron el ofrecimiento por parte de Israel de enviar un grupo de fuerzas especiales de su país.
El fallido rescate [editar]
El plazo para la ejecución de los deportistas pasó de tres a cinco horas tras las conversaciones llevadas a cabo por las autoridades germanas. El jefe de policía alemán Manfred Schreiber y Ahmed Touni, que encabezaba la delegación olímpica egipcia, negociaron directamente con los secuestradores ofreciéndoles una ilimitada cantidad de dinero. Los embajadores de Túnez y Libia en Alemania también ayudaron intentando ganar concesiones de los secuestradores, pero fue inútil.
Finalmente los terroristas exigieron un transporte para El Cairo. Las autoridades fingieron llegar a un acuerdo y, a las 22:10, dos helicópteros transportaron a los asaltantes y a sus rehenes a una base aérea en penumbra próxima a Fürstenfeldbruck, donde un avión Boeing 727 de Lufthansa les estaba esperando. Los secuestradores creyeron que estaban en Riem, el aeropuerto internacional cercano a Múnich. Las autoridades habían planeado un asalto sobre ellos en el aeródromo.
Cinco francotiradores alemanes fueron seleccionados para disparar a los secuestradores. Ninguno tenía una preparación especial en este tipo de acciones y fueron elegidos porque practicaban el tiro de forma competitiva los fines de semana (posteriormente uno de ellos reconocería que no se consideraba un tirador de élite).[1] [2] En los 75 minutos que pasarían antes del fatal desenlace, las autoridades policiales germanas solicitaron tardíamente tanquetas, las cuales tardarían 30 minutos en llegar debido al denso tráfico.
Los helicópteros aterrizaron a las 22:30 en el aeropuerto. A las 23:03, dos terroristas bajaron de los aparatos, caminaron hacia el avión y se volvieron. Seguidamente, otros dos descendieron empujando a dos de los rehenes, quienes llevaban sus manos atadas a la espalda. Viendo que el avión estaba vacío y sabiéndose engañados, los terroristas regresaron precipitadamente hacia los helicópteros. En ese momento el aeropuerto fue súbitamente iluminado con bengalas y focos y las autoridades alemanas dieron la orden de abrir fuego.
Los cinco tiradores emboscados no disponían de radios para coordinar su fuego, y carecían de rifles de precisión y de teleobjetivos o dispositivos de visión nocturna. En el caos que sobrevino, dos secuestradores que estaban cerca de uno de los pilotos fueron eliminados. Otros tres terroristas se parapetaron detrás de los helicópteros, fuera del alcance de las luces, y comenzaron a disparar. Uno de los policías que estaba en la torre de control murió al alcanzarle una de las balas. Los pilotos del helicóptero lograron escapar, no así los rehenes, quienes permanecían atados brazos en alto al techo en el interior del aparato.
A media noche, se exigió a los secuestradores que se rindieran. Cuatro minutos más tarde, uno de los terroristas saltó del primer helicóptero lanzando una granada a su interior, que explotó con cuatro atletas israelíes y un piloto en su interior. Antes de que el fuego de la primera explosión alcanzase el depósito de gasolina del segundo helicóptero, Luttif Afif y otro secuestrador salieron del aparato y comenzaron a disparar a la policía. Estos respondieron a los disparos, abatiendo a ambos. Los rehenes del segundo helicóptero murieron durante el tiroteo (posteriormente se señalaría que fueron ametrallados por un tercer asaltante). Los tres terroristas restantes fueron capturados.
El impacto en los Juegos [editar]
Sorprendentemente, la competición olímpica solo se suspendió por un día, el 5 de septiembre, a pesar de que diferentes personalidades pidieron su cancelación. El presidente del Comité Olímpico Internacional, Avery Brundage, y otros miembros del COI decidieron que los terroristas no podían condicionar la celebración de los juegos con unas famosas y a la vez polémicas palabras pronunciadas por aquel durante la ceremonia de conmemoración de las víctimas celebrada al día siguiente: «Los juegos deben continuar». Al memorial por los muertos que se celebró en el estadio olímpico asistieron 80.000 espectadores y 3.000 atletas. Avery Brundage no hizo ninguna referencia a los deportistas asesinados durante su discurso, en que elogiaba la fuerza del movimiento olímpico. Este hecho enojó a los israelíes y a mucha de la gente allí presente.
Como muestra de duelo, durante el acto, la bandera olímpica se izó a media asta junto con la mayoría de las banderas nacionales de los países presentes en los juegos, a excepción de los países árabes, los cuales exigieron que sus enseñas ondeasen en lo alto del mástil. Las naciones árabes de donde eran los terroristas lo veían como una claudicación frente a Israel.
El 5 de septiembre el equipo olímpico israelí anunció que abandonaba Múnich, siendo especialmente protegidos por las fuerzas de seguridad. El equipo egipcio dejó los juegos el 7 de septiembre, temiendo posibles represalias.
Los familiares de las víctimas solicitaron al COI levantar un monumento permanente en memoria de los atletas fallecidos, pero éstos declinaron la petición, alegando que el hecho de hacer una referencia explícita a las víctimas podría enojar al resto de la comunidad olímpica.
Las consecuencias [editar]
El 5 de septiembre, la entonces primera ministra de Israel, Golda Meir instaba al resto de naciones a reprobar el bárbaro acto criminal. El ataque fue ampliamente condenado por todo el mundo, incluidos significativos personajes árabes como el rey Hussein I de Jordania.
Las autoridades alemanas encarcelaron a los tres terroristas supervivientes y crearon la unidad antiterrorista GSG9 para dar una respuesta contundente en futuras acciones de rescates de rehenes.
El 9 de septiembre, la fuerza aérea israelí bombardeó como respuesta las bases de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Siria y Líbano, ataque que fue reprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU. Asimismo, una resolución de la ONU de condena de los hechos de Múnich, amparada por los Estados Unidos, fue rechazada.
El 29 de octubre, un avión de Lufthansa fue secuestrado, exigiendo los terroristas la liberación de los tres integrantes de Septiembre Negro presos en cárceles alemanas. Sus reivindicaciones fueron atendidas por las autoridades germanas.
Los hechos acaecidos en Múnich traerían consigo una espiral de violencia por parte de Israel, con el fin de dar caza a los supuestos responsables del acto terrorista. Tras el ataque a la villa olímpica y la posterior liberación de estos tres terroristas, Golda Meir y el Comité de Defensa Israelí dieron órdenes secretas al Mossad de matar, dondequiera que se encontrasen, a los once hombres de Septiembre Negro y del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) que planificaron y organizaron la matanza de los atletas israelíes. Para ello, el servicio secreto israelí creó una unidad encubierta que sería ayudada por las células de información israelíes instaladas en Europa. Esta misión se conocería más tarde como Operación Cólera de Dios (o de Mivtzah Za'am Hael en hebreo).
Gracias a la información capturada a la OLP, y a la facilitada por los servicios de inteligencia europeos aliados, el Mossad elaboró una lista de objetivos encabezada por Wael 'Aadel Zwaiter, un miembro sospechoso de pertenecer a Septiembre Negro y que representaba oficialmente a la OLP en Italia, quien sería asesinado el 16 de octubre. La muerte de Zwaiter fue seguida de atentados mediante cartas bomba, que no causaron víctimas mortales, contra representantes de la OLP en Argelia y Libia, contra palestinos en Bonn (Alemania) y Copenhague (Dinamarca), y contra un representante de la Cruz Roja en Estocolmo (Suecia).
El 8 de diciembre, el representante de la OLP en París (Francia), Mohammad Hamshiri fue asesinado mediante una bomba activada por control remoto, la cual estaba instalada debajo de su escritorio. En los tres meses siguientes, cuatro integrantes de la OLP y la FPLP fueron asimismo asesinados en Chipre, Grecia y París.
El 9 de abril de 1973, Israel lanza la operación Primavera de Juventud en Beirut, (Líbano). Los objetivos eran Mohammad Yusuf al-Najjar (Abu Yusuf), Kamal Adwan y Kamal Nasser, todos ellos importantes dirigentes de la OLP. Un grupo de comandos israelíes desembarcó en una desierta playa del Líbano, dirigiéndose posteriormente a Beirut, donde acabaron con la vida de los tres palestinos, cuatro civiles libaneses, tres turistas sirios, un italiano y dejando 29 personas más heridas. A continuación, explotaron el cuartel general del FPLP en la ciudad y una fábrica de explosivos de Al Fatah.
El 28 de junio de 1973, el argelino Mohammad Boudia, encargado de las operaciones de Septiembre Negro en Europa, fue asesinado mediante un coche bomba en París.
El 21 de julio de 1973, tuvo lugar el conocido como asunto de Lillehammer. Un equipo de agentes del Mossad mató en Lillehammer (Noruega) a Ahmed Bouchiki, un marroquí sin relación alguna con los hechos acaecidos en Múnich, después de que un informador del Mossad le confundiera con Ali Hasan Salameh, integrante de Septiembre Negro. Cinco agentes del servicio secreto israelí, incluyendo dos mujeres, fueron capturados por las autoridades noruegas, siendo juzgados y encarcelados. Posteriormente serían liberados y expulsados a Israel.
El 22 de enero de 1979, el servicio secreto israelí daría finalmente con el paradero de Salameh, asesinándole con un coche bomba.
Mohammed Daoud Oudeh alias Abu Daoud (de quien se dice que fue el que concibió la acción) murió en el Hospital Al-Andalus de Damasco (Siria), el 3 de julio de 2010 por Insuficiencia renal.[3]
Las víctimas mortales de la masacre de Múnich [editar]
- Moshe Weinberg (entrenador de lucha libre)
- Yossef Romano (halterofilista)
- Ze'ev Friedman (halterofilista)
- David Berger (halterofilista)
- Yakov Springer (juez de pesas)
- Eliezer Halfin (luchador)
- Yossef Gutfreund (árbitro de lucha libre)
- Kehat Shorr (entrenador de tiro)
- Mark Slavin (luchador)
- Andre Spitzer (entrenador de esgrima)
- Amitzur Shapira (entrenador de atletismo)
- Anton Fliegerbauer (oficial alemán de la policía de lucha contra el terrorismo)
La Masacre de Múnich en la cinematografía [editar]
- "21 Horas en Múnich" con William Holden, Franco Nero y Shirley Knight.
- El 23 de diciembre del año 2005, se estrenó en los Estados Unidos "Múnich", la película dirigida por el director de origen judío Steven Spielberg. La cinta sigue las acciones de un grupo de espías del Mossad enviados por el gobierno israelí a Europa, con el objetivo de matar a los terroristas tras el ataque a la Villa Olímpica. Eric Bana y Daniel Craig protagonizan la película.
- En 1999, se presentó el documental "Un día en septiembre", dirigido por Kevin Macdonald, en el que por medio de entrevistas y material periodístico se reconstruyen las 21 horas que duró el evento. En la cinta se escucha por primera vez la voz del único fedayín superviviente, Jamal Al-Gashey. El documental ganó el premio Oscar al mejor largometraje documental en la edición del año 2000.
Referencias [editar]
Bibliografía [editar]
- Calahan, A. B. (1995 Thesis) "The Israeli Response to the 1972 Munich Olympic Massacre and the Development of Independent Covert Action Teams"
- Cooley, John K. (London 1973), Green March Black September: The Story of the Palestinian Arabs ISBN 0-7146-2987-1
- Dahlke, Matthias (Múnich 2006), Der Anschlag auf Olympia '72. Die politischen Reaktionen auf den internationalen in Deutschland Martin Meidenbauer ISBN 3-89975-583-9 (German text)
- Daoud, M. (Abu Daoud) (New York, 2002) ISBN 1-55970-429-2
- Groussard, S. (New York, 1975), The Blood of Israel: the massacre of the Israeli athletes, the Olympics, 1972 ISBN 0-688-02910-8
- Jonas, George. (New York, 2005), Vengeance: The True Story of an Israeli Team.", Simon & Schuster
- Khalaf, Salah (Abu Iyad) (Tel Aviv, 1983) Without a Homeland: Conversations with Eric Rouleau
- Klein, A. J. (New York, 2005), Striking Back: The 1972 Munich Olympics Massacre and Israel's Deadly Response, Random House ISBN 1-920769-80-3
- Morris, Benny. (New York, 1999 and 2001), Righteous Victims: A History of the Zionist–Arab conflict, 1881–2000, Vintage Books edition ISBN 0-679-74475-4
- Reeve, Simon. (New York, 2001), One Day in September: the full story of the 1972 Munich Olympic massacre and Israeli revenge operation "Wrath of God" ISBN 1-55970-547-7
- Tinnin, David B. & Dag Christensen. (1976), The Hit Team ISBN 0-440-13644-X
- Yossi Melman (February 17th 2006), Interview with Head of Mossad, "Preventive measures" By Yossi Melman "Haaretz.com"
Enlaces externos [editar]
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