Mary Surratt

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Mary Surratt
Mary Surratt.jpg
Mary Surratt en 1850
Nacimiento Mayo de 1820 o 1823
Waterloo, Maryland, U.S.
Fallecimiento 7 de julio, de 1865 (42 o 45 años)
Washington, D.C., U.S.
Cargo(s) criminal(es) Traición, conspiración, asesinato planeado
Condena Ahorcamiento
Ocupación Propietaria de pensión
Padres Archibald y Elizabeth Anne Jenkins
Hijos Isaac (n. 1841), Elizabeth Susanna "Anna" (n. 1843), John, Jr. (n. 1844)

Mary Elizabeth Jenkins Surratt[1] [2] [3] (mayo de 1820 o 1823 - 7 de julio de 1865) fue una propietaria de pensión americana que fue declarada culpable por participar en la conspiración católica para asesinar al presidente Abraham Lincoln. Condenada a muerte, fue ahorcada, convirtiéndose en la primera mujer ejecutada por el Gobierno federal de Estados Unidos.[4] [5] Fue la madre de John H. Surratt, Jr., que luego fue juzgado pero no fue condenado por el asesinato.

Asesinato de Lincoln[editar]

Conspiración en la pensión[editar]

La pensión de Surratt en 1890, algo cambiada de como lucía durante su ocupación.
La pensión de Surratt, que ahora es un restaurante, ubicada en Chinatown de Washington, D.C.

Louis Weichmann se mudó a la pensión de Mary Surratt el 1 de noviembre de 1864.[6] El 23 de diciembre de 1864, el Dr. Samuel Mudd presentó a John Surratt, Jr. a John Wilkes Booth.[7] [8] Booth reclutó a John Jr. para su conspiración para secuestrar a Abraham Lincoln.[7] [9] Los agentes de la Confederación entre ellos sacerdotes católicos romanos comenzaron a visitar la pensión frecuentemente.[7] [10] Booth visitó la pensión muchas veces en los próximos meses,[7] [11] [12] a veces a solicitud de Mary Surratt.[7]

George Atzerodt y Lewis Powell abordaron la casa durante cortos períodos.[7] Atzerodt, un amigo de John Jr. y Booth y un co-conspirador en la trama (como lo era en ese momento)[13] para asesinar a Lincoln, visitó la pensión varias veces en los primeros dos meses de 1865.[14] Se quedó en la pensión de los Surratt en febrero de 1865 (no está claro si una o varias noches, ya que las fuentes difieren) pero él resultó ser un bebedor empedernido y Mary Surratt lo expulsó después de unos días.[12] [15] De todos modos, continuó visitando la pensión frecuentemente. Lewis Powell se hizo pasar por un predicador bautista y se alojó en la pensión durante tres días en marzo de 1865.[12] [16] David Herold también llamó a la casa varias veces.[10]

Como parte del plan para secuestrar a Lincoln en marzo de 1865, John Surratt, Atzerodt, y el conspirador David Herold escondieron dos carabinas Spencer, municiones, y algunos otros artículos en la taberna de Surratt en Surrattsville.[7] [17] [18] El 11 de abril, Mary Surratt alquiló un coche y lo condujo a la taberna Surratt.[19] Dijo que hizo un viaje para cobrar una deuda de un antiguo vecino. Pero de acuerdo a su inquilino, John M. Lloyd, Surratt le dijo que tuviese "las armas de hierro" listas para ser recogidas.[7] [20] El 14 de abril, Mary Surratt dijo que una vez más visitaría la taberna de la familia en Surrattsville para cobrar una deuda. Poco después de que dejase la ciudad, Booth visitó la pensión y habló en privado con ella.[7] [21] [22] Él le dio un paquete (luego se encontró que tenía unos prismáticos) para que Lloyd lo recogiera esa tarde. Surratt lo hizo, y (de acuerdo a Lloyd) de nuevo le dijo a Lloyd que tenga "las armas de hierro" listas para ser recogidas.[7] [17] [21] [23] [24] (Booth y Herold recogerían los rifles y prismáticos esa tarde mientras se iban a Washington después del asesinato de Lincoln). Lloyd reparó un muelle roto en el vagón de Surratt antes que ella se fuera.[23] [25]

Arresto y encarcelamiento[editar]

Lewis Powell, también conocido como Lewis Payne, el conspirador cuya llegada en la pensión de Surratt el 17 de abril convenció a muchos de la culpa de Mary Surratt.

Alrededor de las 2 a.m. del 15 de abril de 1865, miembros de la policía del Distrito de Columbia (D.C.) visitaron la pensión Surratt, buscando a John Wilkes Booth y John Surratt.[7] [26] [27] No está del todo claro la causa de que la policía fuera a la casa. La mayoría de los historiadores concluyen que el amigo de Weichmann, el empleado del Departamento de Guerra, Daniel Gleason, había alertado a las autoridades federales de actividades de la Confederación centradas en la pensión Surratt, pero esto no explica porque apareció allí la policía del D.C., en lugar de agentes federales (El historiador Roy Chamlee, sin embargo, dice que hay evidencia de que Gleason no comunicó a la policía de D.C. sus sospechas acerca de Weichmann hasta varios días después).[28] En 45 minutos del ataque a Lincoln, el nombre de John Surrat, Jr. se había asociado con el ataque al Secretario del Estado, William H. Seward.[29] La policía de D.C. como también la oficina del preboste tenían archivos en John Surratt, Jr., y sabían que él era un amigo cercano de Booth (Es posible que James L. Maddox, supervisor propietario en el Teatro Ford y un amigo de Booth, o el actor John Matthews - ambos de pudieron saber sobre el plan en atacar los oficiales gubernamentales - hubiesen mencionado en el nombre de Surratt). El historiador Otto Eisenschiml ha argumentado que el intento de David Herold de robar un caballo de John Fletcher quizás los pudo haber llevado a la pensión de Surratt,[30] pero al menos otro estudioso ha llamado a esto incierto. Otras fuentes afirman que los testigos habían identificado a Booth como el atacante de Lincoln, y los detectives tenían información (una pista de un actor sin nombre, y un camarero) que unía a John Jr. con Booth. Mary Surratt mintió, y le dijo a los detectives que su hijo había estado en Canadá durante dos semanas.[7] [31] Tampoco reveló que ella había llevado un paquete a la taberna de Surrattsville a nombre de Booth horas antes.[32]

El 17 de abril, un vecino de Surratt le dijo a las autoridades militares que él escuchó a uno de los trabajadores afroamericanos de Surratt que tres hombres habían ido a la casa en la noche del asesinato de Lincoln y que uno de ellos había mencionado a Booth en un teatro[33] [34] [35] (el sirviente estaba equivocado en la fecha, ya que John Surratt, Jr. había estado en Elmira, Nueva York, en una misión de un general confederado).[36] Otras piezas de información también mencionaron la pensión como un lugar de encuentro clave de los posibles conspiradores. Tanto el Coronel Henry H. Wells, Provost Marshal (jefe de la policía militar) del Distrito de Columbia, o el General Christopher C. Augur, dijeron al Coronel Henry Steel Olcott que arrestara a todos en la casa. Los soldados federales visitaron la pensión Surrat de nuevo en la tarde del 17 de abril.[37] [38] John Jr. no se pudo encontrar, pero después de una búsqueda de la casa, los agentes encontraron en la habitación de Mary una fotografía de Booth (escondida detrás de otra fotografía), también fotos de líderes de la Confederación (incluyendo a Jefferson Davis), una pistola, un molde para hacer balas, y cápsulas fulminantes.[34] [37] [39] Mientras Mary Surratt estaba siendo arrestada por conspiración para asesinar a Lincoln, Lewis Powell apareció en su puerta (disfrazado).[40] [41] [42] Aunque Surratt negó conocerlo, Powell fue arrestado y luego identificado como el hombre que había intentado asesinar al Secretario de Estado, William Seward.

Después de su arresto, Mary Surratt fue mantenida en un anexo a la antigua Prisión del Capitolio antes de ser trasladada al Arsenal de Washington el 30 de abril.[40] [43] Dos guardias armados se paraban frente a su puerta de su celda desde el comienzo de su encarcelamiento hasta su muerte.[44] Su celda, mientras que era más aireada que otras,[45] estaba escasamente amueblada con un colchón de paja, una mesa, un lavabo, una silla y un cubo.[46] [47] [48] La comida era servida cuatro veces al día, y consistía en la misma cosa cada vez: pan suave, puerco salado, carne, o sopa de puerco, y café o agua.[49] Los otros conspiradores arrestados tenían sus cabezas envueltas en una bolsa de tela acolchonada para evitar un intento de suicidio.[50] Las fuentes discrepan que Surratt fue obligada a vestir esto también. Aunque los otros tenían esposas de hierro en sus pies y tobillos, en ningún momento la señora Surratt fue esposada. (Rumores contrarios fueron planteados por periodistas en el juicio, que no podían ver a Surratt o que sólo "escucharon" el ruido metálico de cadenas en sus pies. Estos rumores fueron repetidamente investigados y negados).[51] Ella comenzó a sufrir sangrado menstrual, y se debilitó durante su detención.[47] [52] Se le dio una mecedora, y permitía visitas de su hija, Anna.[53] [54] Ella y Lewis Powell recibieron la mayor atención de la prensa.[55] Pero la prensa del Norte también fue muy crítica con Surratt en sus descripciones.[56]

John Surratt, Jr. estaba en Elmira, Nueva York, en el momento del asesinato, llevando mensajes en nombre de un general confederado. Después de enterarse de la muerte de Lincoln, huyó a Montréal en Canadá.

Juicio[editar]

El juicio de los supuestos conspiradores comenzó el 9 de mayo. Se eligió un tribunal militar, en lugar de uno civil, porque al ser sus normas más indulgentes con las pruebas, pensaron los oficiales de gobierno, sería posible que la corte llegue al fondo de lo que se percibía por el público como una gran conspiración.[57] Los ocho supuestos conspiradores fueron juzgados al mismo tiempo. El historiador Laurie Vergue ha comentado que, "Sólo en el caso del Dr. Samuel Alexander Mudd, hay tanta controversia como la culpa o inocencia de uno de los acusados."[58] El erudito del asesinato de Lincoln, Thomas Reed Turner dice que, de las ocho personas acusadas de planear asesinar a Lincoln, el caso contra Surratt sigue siendo "el más controvertido... en ese momento y desde entonces."

Una habitación en la esquina noreste del tercer piso del Arsenal fue convertida en sala del tribunal, y los prisioneros eran llevados a ella por una puerta que prevenía de pasar o ser acosados por los espectadores.[59] Durante el juicio, a Surratt se le dieron consideraciones especiales debido a su enfermedad y género.[60] [61] En la sala, se sentó aparte de los otros prisioneros. Las fuentes difieren sobre si un guardia armado se sentaba a su lado, como lo hicieron los demás prisioneros durante el juicio. Mientras que los otros llevaban esposas en las muñecas y tobillos, ella no.[62] También se le permitía un gorro, y un velo para ocultar su cara de los espectadores. Como su enfermedad se agravó durante el juicio, fue trasladada a una celda de prisión más grande y cómoda.

Surratt fue acusada de complicidad, ayuda, ocultamiento, asesoramiento y de albergar a sus co-acusados.[63] El gobierno federal inicialmente trató de encontrar un abogado para Mary Surratt y los otros, pero casi ninguno estaba dispuesto a aceptar el trabajo por miedo a ser acusado de deslealtad a la Unión.[64] Surratt retuvo a Reverdy Johnson, un respetado abogado y Senador de Estados Unidos, como su asesor legal.[40] [65] Un miembro de la comisión militar tratando a los conspiradores cuestionó el derecho de Johnson en defender a Surratt, ya que Johnson se había opuesto a la lealtad que requieren los juramentos de los votantes en las elecciones de 1864.[40] [66] Después de mucha discusión, esta objeción fue retirada, pero el daño ya estaba hecho para la influencia de Johnson, y no asistió a la mayor parte de las sesiones del tribunal.[67] La mayoría de la defensa legal de Surratt fue presentada por dos abogados, Frederick Aiken y John Clampitt.

Louis J. Weichmann, cuyo testimonio fue crítico en condenar a Mary Surratt.

La estrategia de la fiscalía fue ligar a Mary Surratt a la conspiración. La llegada de Powell a su pensión tres días después del asesinato del Presidente fue una evidencia crítica contra ella, argumentó el gobierno. La fiscalía presentó nueve testigos, pero la mayoría de sus casos se basaba en el testimonio de dos hombres - John M. Lloyd y Louis Weichmann. Lloyd testificó el 13 y 15 de mayo de 1865,[68] en relación al ocultamiento de carabinas y otros suministros en la taberna en marzo, y las dos conversaciones que tuvo con la Sra. Surratt en que ella le dijo que tuviera "las armas de hierro" listas. El testimonio de Weichmann fue importante, ya que estableció una relación íntima entre Mary Surratt y los otros conspiradores. Weichamnn testificó el 16 y 19 de mayo, y dijo que él había vivido en la pensión desde noviembre de 1864. Él había visto o escuchado a John Jr. encontrándose y hablando con Atzerodt, Booth y Powell varias veces en los últimos cuatro meses y medio.[69] Weichmann había llevado a la Sra. Surratt a la taberna Surrattsville el 11 y 14 de abril, confirmó que ella y Lloyd habían pasado demasiado tiempo en una conversación privada, testificó que él vio a Booth darle el paquete con los binoculares, y declaró que había llevado el paquete a Lloyd.[70] Weichmann también testificó sobre los vínculos de la familia Surratt a la Confederación espía y los anillos de mensajería en el área, y sus relaciones con Atzerodt y Powell. También declaró sobre el encuentro del 23 de diciembre con Booth y John Jr. (que él también asistió) y su encuentro posterior con Booth en la habitación de éste en el Hotel National. Finalmente, él le dijo al tribunal militar sobre la excitación general en la pensión en marzo de 1864 después del intento fallido de secuestrar a Lincoln.

Otros testigos reforzaron el testimonio de Weichmann. Lodger Honora Fitzpatrick confirmó visitas por Atzerodt, Booth y Powell a la pensión. Emma Offut, la cuñada de Lloyd, testifió que ella vio (pero no escuchó) a Mary Surratt hablando durante largos períodos de tiempo con Lloyd el 11 y 14 de abril. Los agentes del gobierno testificaron sobre el arresto de Surratt, la llegada de Powell, y su negación de que ella conocía a Powell. El hecho que Powell buscó refugió en la pensión después de la muerte de Lincoln dejó una mala impresión en la inocencia de la Sra. Surratt. La negación de Surratt (o fracaso) de reconocerlo, pesaron en su contra. Los agentes también testificaron sobre su búsqueda en la casa, y la evidencia (las fotografías, las armas, etc.) descubiertas allí. El testimonio de Lloyd había sido el más importante para la acusación,[70] [71] ya que indicaba que Mary Surrat desempeñó un papel activo en la conspiración en los días antes de la muerte de Lincoln.[72] La fiscalía apoyó sus argumentos el 22 de mayo.

La estrategia de la defensa fue impugnar el testimonio de los testigos claves de la fiscalía, Lloyd y Weichmann. Pero la defensa también quiso mostrar que Mary Surratt era leal a la Unión, que sus viajes a Surrattsville eran de una naturaleza inocente, y que ella no había estado consciente de los planes de Booth. Treinta y un testigos testificaron a su defensa. George H. Calvert testificó que él presionó a Surratt que pagara una deuda, Bennett Gwynn dijo que Surratt había solicitado el pago de John Nothey para satisfacer la deuda de Calvert, y Nothey estuvo de acuerdo que él recibiría una carta de Surratt pidiendo que él apareciera en la taberna el 11 de abril para pagar lo adeudado. Varios testigos impugnaron el personaje de Lloyd al testificar sobre su alcoholismo. Varios testigos dijeron que apareció completamente intoxicado el día de la muerte de Lincoln (14 de abril), lo que implica que no podía haber recordado con claridad lo que había sucedido ese día.[73] (Sin embargo, Lloyd había testificado que reparó un muelle roto en la carreta de Surratt, quien rebatió estas afirmaciones). Augustus Howell, un agente de la Confederación, declaró que la visión de Surratt era pobre, y que Louis Weichmann era un testigo poco confiable ya que había tratado de convertirse en un espía confederado.[74] (El fiscal intentó mostrar que Howell era un espía de la Confederación y no debía ser confiado) Anna Surratt declaró que era Weichmann quién había traído a Atzerodt a su pensión, que la fotografía de Booth era de ella (dada por su padre en 1862) y que ella también era dueña de las fotografías de los líderes políticos y militares de la Unión. Anna negó haber oído alguna discusión de actividades desleales o ideas en la pensión, y dijo que mientras Booth visitó la casa muchas veces, sus estadías eran siempre cortas. Anna explicó el fracaso de su madre al reconocer a Powell afirmando que ella tampoco podía ver.[75] Honora Fitzpatrick fue llamado de vuelta al estrado y dio testimonio de la mala visión de Mary también. Un ex funcionario y ex esclavo, dijeron que la vista de Surratt fallaba, y que le había dado a soldados de la Unión comida.[76] Varios testigos fueron llamados al final del caso de la defensa para declarar la lealtad de Mary Surratt con la Unión, su fe profunda Cristiana, y su amabilidad. Un número de curas Católicos fueron llamados al estrado para declarar sobre la fe de Surratt, buen carácter, y la incorruptibilidad. Retratar a Surratt como una buena mujer Cristiana incapaz de cometer los crímenes por los que fue acusada formó una gran parte de la estrategia de la defensa. Durante la refutación de la fiscalía, los abogados del gobierno llamaron a cuatro testigos (P.T. Ransford, John Ryan, Frank Stith, y James Young) al estrado, que declararon como el personaje intachable de Weichmann.

Ejecución de Mary Surratt, Lewis Powell, David Herold y George Atzerodt

Johnson y Aiken presentaron los argumentos de cierre para la defensa. Johnson atacó la jurisdicción de un tribunal militar sobre los civiles. Aiken cuestionó la jurisdicción de la corte también. Pero él también reiteró que Lloyd y Weichmann eran testigos no fiables, y que la evidencia contra Mary Surratt era totalmente circunstancial.[77] La única evidencia vinculando a Surratt a la conspiración de asesinar a Lincoln, dijo él, vino de Lloyd y Weichmann, y ningún hombre estaba diciendo la verdad (dijo él). (Dorothy Kunhardt ha escrito que hay evidencia que el último testimonio fue sobornado por el Secretario de Guerra, Edwin M. Stanton).[78]

El juez abogado John Bingham presentó el alegato final a la fiscalía. El tribunal militar tenía competencia, dijo él, no sólo porque el propio tribunal había pronunciado al comienzo de los juicios que lo hizo pero sino porque estos eran crímentes cometidos en una zona militar, durante un tiempo de guerra, y contra oficiales de alto gobierno en llevar actividades de traición. Bingham apuntó que la pensión de Surratt fue allí en donde se planeó la conspiración, y que Atzerodt, Booth y Powell habían conocido a Surratt. Booth pagó por el alquiler del carro que llevó a Surratt a Surrattsville cada vez, y Bingham dijo que esto era evidencia que los viajes de Surratt fueron críticos para la conspiración. Bingham también dijo que el testimonio de Lloyd había sido corroborado por otros, y que su falta de voluntad para revelar el escondite de las armas en la taberna fue motivado por su relación de arrendatario servil de Surratt. Bingham concluyó reiterando el punto clave del gobierno: Powell había regresado a la casa de Surratt buscando por la Sra. Surratt, y sólo esto fue evidencia para su culpabilidad. Bingham también recalcó al tribunal que el cargo que una persona estaba acusada era irrelevante: Bajo la ley de conspiración, sí una persona lleva a cabo un crimen, todos los conspiradores son culpables del mismo crimen.[79]

El juicio concluyó el 28 de junio de 1865.[80] Surratt estaba tan enferma los últimos cuatro días del juicio que se le permitió quedarse en su celda. Ambos equipos legales parecieron tener fallas en sus casos, y excepto por Reverdy Johnson ningún equipo empleó abogados altamente cualificados. El caso del gobierno se vio obstaculizado por su incapacidad de llamar como testigo al hombre que compartió el transporte de Lloyd cuando él habló con Surratt (un individuo que pudo haber verificado la versión de la historia de Lloyd de las "armas de hierro"), o el Jefe de Policía Metropolitana A.C. Richards (cuya investigación había tenido más éxito en los primeros días de la investigación). El gobierno no investigó a fondo los encuentros de Booth con Surratt al mediodía o la tarde del asesinato. Lo más importante es que el gobierno había frustrado el intento de detener a John Surratt, Jr. El caso de la defensa, también tuvo un problema. La defensa nunca dio seguimiento a las inconsistencias en la cronología de Weichmann de la última visita de Mary en la taberna, que pudo haber determinado la fiabilidad de Weichmann.

El tribunal militar consideró la culpabilidad y condena el 29 y 30 de junio. La culpabilidad de Surrat fue la segunda a considerar, aparentemente porque su caso presentaba problemas de evidencia y fiabilidad de testigos. La sentencia fue dictada el 30 de junio.[81] El tribunal militar encontró a Mary Surratt culpable en todos los cargos, menos dos. Una sentencia de muerte requería seis de nueve votos de los jueces.[82] Surratt fue sentenciada a muerte, y la sentencia se anunció al público el 5 de julio.[83] Cuando Powell se enteró de su sentencia, declaró que Mary Surratt era completamente inocente de todos los cargos.[84] La noche antes de la ejecución, los curas de Surratt y Anna Surratt visitaron a Powell, y le suscitaron una fuerte declaración de la inocencia de Mary Surratt. Aunque esto fue entregado por el Capitán Christian Rath, quien estaba supervisando la ejecución, el testimonio de Powell no tuvo efectos en nadie con la autoridad para prevenir la muerte de Surratt.[85] Pero George Atzerodt amargamente la condenó, implicándola incluso en la conspiración. Powell fue el único que declaró por cualquier conspirador al exonerar a Surratt.

Anna Surratt declaró repeditamente por la vida de su madre con el Juez Abogado Joseph Holt, pero él se negó a considerar clemencia. Ella también intentó ver al presidente Andrew Johnson varias veces para rogarle misericordia, pero no se le concedió permiso para verlo.

Cinco de los nueve jueces fimaron una carta pidiéndole al Presidente Andrew Johnson en darle a Surratt clemencia y conmutar su sentencia a vida en prisión, por su edad y género.[86] El Juez Abogado Joseph Holt no llevó la recomendación al Presidente Johnson hasta el 5 de julio, dos días antes que Surratt y los otros fueran ahorcados. Johnson firmó la orden de ejecución, pero no firmó la orden de clemencia. Johnson luego dijo que él nunca vio la solicitud de clemencia; Holt dijo que se la mostró a Johnson, quién se negó a firmarla. Johnson, de acuerdo a Holt, dijo en la firma de la sentencia de muerte que ella había "mantenido el nido que eclosionó el huevo."

Familia sobreviviente y hogar[editar]

Anna Surratt se mudó de la casa en la calle H y vivió con amigos durante unos años, aislada de la sociedad.[87] Se casó con William Tonry, un empleado del gobierno. Vivieron en la pobreza durante un tiempo después de él haber sido despedido de su trabajo, pero con el tiempo se convirtió en un profesor de química en Baltimore y la pareja se hizo algo rica. La tensión por la muerte de su madre dejó a Anna desequilibrada mentalmente, y sufrió de períodos de miedo extremo que llegaba a la locura. Murió en 1904.[88] Después de la destitución de cargos en su contra, John Surratt, Jr. se casó y él y su familia vivieron en Baltimore cerca de su hermana, Anna. Isaac Surratt también regresó a Estados Unidos y vivió en Baltimore (nunca se casó). Murió en 1907.[89] Isaac y Anna fueron enterrados al lado de su madre en Mt. Olivet Cemetery. John Jr. fue enterrado en Baltimore en 1916. En 1968, una nueva lápida con una placa de bronce fue reemplazada en la vieja lápida de Mary Surratt.[90]

La pensión de Mary Surratt sigue en pie, y fue inscrita en el Registro Nacional de Lugares Históricos en 2009.[91] Los ciudadanos interesados en Mary Surratt formaron la Sociedad Surratt. La taberna Surrattsville y la casa son sitios históricos administrados por la Sociedad Surratt. El Arsenal de Washington es ahora Fort Lesley J. McNair. El edificio que contenía celdas y una sala, y la pared de ladrillo vista en la parte posterior de la horca, se han ido (el patio donde se produjo el ahorcamiento ahora es una pista de tenis).

Surratt fue interpretada por la actriz Virginia Gregg en el episodio de 1956 "The Mary Surratt Case", transmitido como parte de las series antológicas de NBC The Joseph Cotten Show.[92]

Fue interpretada por Robin Wright en la película de 2011, The Conspirator (El conspirador, en algunos países hispanohablantes; La conspiración en España), que fue dirigida por Robert Redford.[93]

Referencias[editar]

  1. Cashin, p. 287.
  2. Steers, 2010, p. 516.
  3. Larson, p. xi.
  4. Griffin, p. 152.
  5. Gillespie, p. 68.
  6. Trindal, p. 85; Weichmann and Richards, p. 28; Chamlee, p. xi.
  7. a b c d e f g h i j k l Verge, p. 53.
  8. Trindal, p. 276; Griffin, p. 155; Jones, p. 239.
  9. Steers, 2007, p. 171.
  10. a b Evans, p. 288.
  11. Steers, 2010, p. 519.
  12. a b c Heidler and Heidler, p. 1910.
  13. Ownsbey, p. 55.
  14. Leonard, p. 46; Busch, p. 56.
  15. Griffin, p. 186; Gamber, p. 109; Ownsbey, p. 54.
  16. Ownsbey, p. 41, 51-52.
  17. a b Turner, p. 155.
  18. Griffin, p. 212; Kauffmann, p. 187-188.
  19. Larson, p. 77; Steers, 2010, p. 349; Kauffmann, p. 208.
  20. Trindal, p. 161; Larson, p. 130.
  21. a b Larson, p. 83-84.
  22. Swanson, p. 19.
  23. a b Swanson, p. 22.
  24. Trindal, p. 157.
  25. Leonard, p. 97; Larson, p. 86.
  26. Turner, p. 156.
  27. Steers, 2010, p. 173.
  28. Chamlee, p. 10.
  29. Chamlee, p. 11.
  30. Eisenschiml, p. 272-273.
  31. Busch, p. 22; Pittman, p. 140; Trindal, p. 120; Larson, p. 93.
  32. Steers, 2010, p. 174.
  33. Turner, p. 157.
  34. a b Trindal, p. 267.
  35. Larson, p. 98; Steers, 2010, p. 301.
  36. Steers, 2010, p. 177.
  37. a b Verge, p. 52-53.
  38. Pittman, p. 122.
  39. Chamlee, p. 345; Swanson, p. 193; Pittman, p. 123.
  40. a b c d Verge, p. 54.
  41. Cashin, p. 291.
  42. Ownsbey, p. 137.
  43. Trindal, p. 130; Hartranft, Steers, and Holzer, p. 22; Steers, 2001, p. 209; Swanson and Weinberg, p. 15; Jampoler, p. 18.
  44. Watts, p. 87; Ownsbey, p. 108.
  45. Watts, p. 88.
  46. Trindal, p. 147.
  47. a b Weichmann and Richards, p. 318.
  48. Roscoe, p. 251.
  49. Ownsbey, p. 110.
  50. Klement, p. 35; Miller, p. 251-252.
  51. Turner, p. 158-159.
  52. Steers, 2010, p. 512.
  53. Goodrich, p. 274
  54. Trindal, p. 192.
  55. Kunhardt and Kunhardt, p. 198.
  56. Larson, p. xii.
  57. Boritt and Forness, p. 351.
  58. Verge, p. 51.
  59. Watts, p. 89-90; Federal Writers' Project, p. 326.
  60. Jampoler, p. 21.
  61. Watts, p. 91.
  62. Chamlee, p. 440.
  63. Watts, p. 92.
  64. Boritt and Forness, p. 352.
  65. Heidler and Heidler, p. 1076; Larson, p. 144.
  66. Steers, 2001, p. 221; Larson, p. 146.
  67. Chamlee, p. 270; Trindal, p. 150.
  68. Leonard, p. 109.
  69. Verge, p. 55.
  70. a b Leonard, p. 108.
  71. Griffin, p. 349.
  72. Verge, p. 56.
  73. Leonard, p. 118.
  74. Verge, p. 56-57.
  75. Leonard, p. 119.
  76. Leonard, p. 120.
  77. Verge, p. 58.
  78. Kunhardt and Kunhardt, p. 201.
  79. Steers, "'Let the Stain of Innocent Blood...", 2010, p. 177-179.
  80. Chamlee, p. 434.
  81. Steers, "'Let the Stain of Innocent Blood...", 2010, p. 189.
  82. Watts, p. 99-100.
  83. Cashin, p. 299.
  84. Chamlee, p. 454-456.
  85. Chamlee, p. 462.
  86. Kunhardt and Kunhardt, p. 204.
  87. Chamlee, p. 556.
  88. Trindal, p. 231.
  89. «"Isaac Surratt Dead." ''New York Times.'' November 4, 1907». New York Times (04-11-1907). Consultado el 07-07-2011.
  90. Bucklee, p. 441.
  91. "Mary E. Surratt Boarding House." National Register of Historic Places Registration Form. National Park Service. United States Department of the Interior. May 19, 2009. Accessed 2011-04-15.
  92. Kuhn, p. 160.
  93. Post Store. «Hornaday, Ann. "An Overreaching Civil War Drama." ''Washington Post.'' April 15, 2011». Washingtonpost.com. Consultado el 07-07-2011.

Bibliografía[editar]

  • Boritt, G.S. and Forness, Norman O. The Historian's Lincoln: Pseudohistory, Psychohistory, and History. Urbana, Ill.: University of Illinois Press, 1996.
  • Bryer, Jackson R. New Essays on F. Scott Fitzgerald's Neglected Stories. Columbia, Mo.: University of Missouri Press, 1996.
  • Buchanan, Paul D. The American Women's Rights Movement: A Chronology of Events and of Opportunities From 1600 to 2008. Boston: Branden Books, 2009.
  • Bucklee, Sally Mitchell. A Church and Its Village: St. Philip's Episcopal Church, Laurel, Maryland. Baltimore, Md.: Gateway Press, 2001.
  • Busch, Francis X. Enemies of the state: An Account of the Trials of the Mary Eugenia Surrat Case, the Teapot Dome Cases, the Alphonse Capone Case and the Rosenburg Case. Indianapolis: Bobbs-Merrill, 1954.
  • Cashin, Joan. The War Was You and Me: Civilians in the American Civil War. Princeton, N.J.: Princeton Univ. Press, 2002.
  • Chaconas, Joan L. "John H. Surratt, Jr." In The Trial: The Assassination of President Lincoln and the Trial of the Conspirators. Lexington, Ky.: University Press of Kentucky, 2003.
  • Commire, Anne and Klezmer, Deborah. Women in World History: A Biographical Encyclopedia. Waterford, Conn.: Yorkin Publications, 2001.
  • Chamlee, Jr., Roy Z. Lincoln's Assassins: A Complete Account of Their Capture, Trial, and Punishment. Jefferson, N.C.: McFarland & Co., 1989.
  • DeWitt, David Miller. The Judicial Murder of Mary E. Surratt. J. Murphy & Co., 1894.
  • Eisenschiml, Otto. Why Was Lincoln Murdered? New York: Grosset & Dunlap, 1937.
  • Evans, Eli N. Judah P. Benjamin, the Jewish Confederate. New York: Simon and Schuster, 1989.
  • Federal Writers' Project. Washington, D.C.: A Guide to the Nation's Capital. New York: Hastings House, 1942.
  • Fishel, Edwin C. Secret War for the Union. New York: Houghton Mifflin, 1996.
  • Gamber, Wendy. The Boardinghouse in Nineteenth-Century America. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2007.
  • Gillespie, L. Kay. Executed Women of the 20th and 21st Centuries. Lanham, Md.: University Press of America, 2009.
  • Goodrich, Thomas. The Darkest Dawn: Lincoln, Booth, and the Great American Tragedy. Bloomington, Ind.: Indiana University Press, 2005.
  • Griffin, John Chandler. Abraham Lincoln's Execution. Gretna, La.: Pelican Publishing Co., 2006.
  • Harris, Thomas Mealey. Assassination of Lincoln: A History of the Great Conspiracy, Trial of the Conspirators by a Military Commission, and a Review of the Trial of John H. Surratt. Boston: American Citizen Company, 1892.
  • Hartranft, John F.; Steers, Edward; and Holzer, Harold. The Lincoln Assassination Conspirators: Their Confinement and Execution, As Recorded in the Letterbook of John Frederick Hartranft. Baton Rouge: Louisiana State University Press, 2009.
  • Heidler, David Stephen; Heidler, Jeanne T.; and Coles, David J. Encyclopedia of the American Civil War: A Political, Social, and Military History. New York: W.W. Norton & Co., 2000.
  • Isacsson, Alfred. The Travels, Arrest and Trial of John H. Surratt. Middletown, N.Y.: Vestigium Press, 2003.
  • James, Edward T. Notable American Women: A Biographical Dictionary. Cambridge, Mass.: Belknap Press of Harvard University Press, 2004.
  • Jampoler, Andrew C.A. The Last Lincoln Conspirator: John Surratt's Flight From the Gallows. Annapolis, Md.: Naval Institute Press, 2008.
  • Johnson, Andrew. The Papers of Andrew Johnson: September 1868-April 1869. Paul H. Bergeron, ed. Knoxville, Tenn.: University of Tennessee Press, 1999.
  • Johnson, Scott Patrick. Trials of the Century: An Encyclopedia of Popular Culture and the Law. Santa Barbara, Calif.: ABC-CLIO, 2011.
  • Jones, John P. Dr. Mudd and the Lincoln Assassination: The Case Reopened. Conshohocken, Pa.: Combined Books, 1995.
  • Jordan, David M. Winfield Scott Hancock: A Soldier's Life. Bloomington, Ind.: Indiana University Press, 1988.
  • Katz, D. Mark. Witness to an Era: The Life and Photographs of Alexander Gardner: The Civil War, Lincoln, and the West. New York: Viking, 1991.
  • Kauffman, Michael W. American Brutus. New York: Random House, 2004. ISBN 0-375-50785-X
  • Klement, Frank. Lincoln's Critics: The Copperheads of the North. Shippensburg, W.Va.: White Mane Books, 1999.
  • Kuhn, Annette. Queen of the 'B's: Ida Lupino Behind the Camera. Westport, Conn.: Greenwood Press, 1995.
  • Larson, Kate Clifford. The Assassin's Accomplice: Mary Surratt and the Plot to Kill Abraham Lincoln. Basic Books, 2008. ISBN 978-0-465-03815-2
  • Latimer, Christopher P. Civil Liberties and the State: A Documentary and Reference Guide. Santa Barbara, Calif.: Greenwood, 2011.
  • Leonard, Elizabeth D. Lincoln's Avengers: Justice, Revenge, and Reunion After the Civil War. New York: Norton, 2004.
  • MacHenry, Robert. Liberty's Women. Springfield, Mass.: G.C. Merriam Co., 1980.
  • Miller, Edward A. Lincoln's Abolitionist General: The Biography of David Hunter. Columbia, S.C.: University of South Carolina Press, 1997.
  • Morseberger, Robert E. and Morsberger, Katharine M. Lew Wallace, Militant Romantic. New York: McGraw-Hill, 1980.
  • Oldroyd, Osborn H. The Assassination of Abraham Lincoln: Flight, Pursuit, Capture, and Punishment of the Conspirators. Washington, D.C.: O.H. Oldroyd, 1901.
  • Ownsbey, Betty J. Alias 'Paine': Lewis Thorthon Powell, the Mystery Man of the Lincoln Conspiracy. Jefferson, N.C.: McFarland & Company, 2006.
  • Phelps, Shirelle. World of Criminal Justice, Vol. 2: N-Z. Detroit: Gale Group, 2001.
  • Phillips, Larissa. Women Civil War Spies of the Confederacy. New York: Rosen Publishing Group, 2004.
  • Pittman, Benn. The Assassination of President Lincoln and the Trial of the Conspirators. Cincinnati: Moore, Wilstach & Baldwin, 1865.
  • Rehnquist, William H. All the Laws But One: Civil Liberties in Wartime. New York: Vintage Books, 2000.
  • Roscoe, Theodore. The Web of Conspiracy: The Complete Story of the Men Who Murdered Abraham Lincoln. Englewood Cliffs, N.J.: Prentice-Hall, 1959.
  • Sachsman, David B.; Rushing, S. Kittrell; and Morris, Roy. Seeking A Voice: Images of Race and Gender in the 19th Century Press. West Lafayette, Ind.: Purdue University Press, 2009.
  • Schroeder-Lein, Glenna R. and Zuczek, Richard. Andrew Johnson: A Biographical Companion. Santa Barbara, Calif.: ABC-CLIO, 2001.
  • Steers, Jr., Edward. Blood on the Moon. Lexington: University Press of Kentucky, 2001.
  • Steers, Jr., Edward. "'Let the Stain of Innocent Blood Be Removed from the Land': The Military Trial of the Lincoln Conspirators." In The Lincoln Assassination: Crime and Punishment, Myth and Memory. Harold Holzer, Craig L. Symonds, and Frank J. Williams, eds. New York: Fordham University Press, 2010.
  • Steers, Jr., Edward. The Lincoln Assassination Encyclopedia. New York: Harper Perennial, 2010.
  • Steers, Jr., Edward. Lincoln Legends: Myths, Hoaxes, and Confabulations Associated With Our Greatest President. Lexington, Ky.: University Press of Kentucky, 2007.
  • Steers, Jr. Edward and Holzer, Harold. The Lincoln Assassination Conspirators: Their Confinement and Execution, as Recorded in the Letterbook of John Frederick Hartranft. Baton Rouge, La.: Louisiana State University Press, 2009.
  • Stern, Philip Van Doren. An End to Valor: The Last Days of the Civil War. Boston: Houghton Mifflin, 1958.
  • "Surratt, Mary." In The New Encyclopaedia Britannica. Chicago: Encyclopædia Britannica, 1998.
  • "Surratt, Mary E. Jenkins (1823-1865)." In Women in the American Civil War. Lisa Tendrich Frank, ed. Santa Barbara, Calif.: ABC-CLIO, 2008.
  • "Surratt, Mary Eugenia Jenkins (1817-1865)." In Historical Dictionary of Reconstruction. Hans Louis Trefousse, ed. New York: Greenwood Press, 1991.
  • Swanson, James L. Manhunt: The Twelve Day Chase for Lincoln's Killer. New York: HarperCollins, 2007. ISBN 0-06-051850-2
  • Swanson, James L. and Weinberg, Daniel R. Lincoln's Assassins: Their Trial and Execution. New York: Harper Perennial, 2008.
  • Townsend, George Alfred. The Life, Crime and Capture of John Wilkes Booth. New York: Dick and Fitzgerald, Publishers, 1886.
  • Townsend, George Alfred. Washington, Outside and Inside: A Picture and a Narrative of the Origin, Growth, Excellencies, Abuses, Beauties, and Personages of Our Governing City. Hartford, Conn.: S.M. Betts & Co., 1874.
  • Trindal, Elizabeth Steger. Mary Surratt: An American Tragedy. Pelican Pub. Co., 1996. ISBN 1-56554-185-5
  • Turner, Thomas Reed. Beware the People Weeping: Public Opinion and the Assassination of Abraham Lincoln. Baton Rouge: Louisiana State University Press, 1982.
  • Van Doren, Charles Lincoln and McHenry, Robert. Webster's American Biographies. Springfield, Mass.: Merriam-Webster, 1984.
  • Verge, Laurie. "Mary Elizabeth Surratt." In The Trial: The Assassination of President Lincoln and the Trial of the Conspirators. Lexington, Ky.: University Press of Kentucky, 2003.
  • Watts, R.A. "Trial and Execution of the Lincoln Conspirators." Michigan History Magazine. 6:1 (1922).
  • Weichmann, Louis J. and Richards, A.C. A True History of the Assassination of Abraham Lincoln and of the Conspiracy of 1865. New York: Knopf, 1975.
  • Zanca, Kenneth J.. The Catholics and Mrs. Mary Surratt: How They Responded to the Trial and Execution of the Lincoln Conspirator. University Press of America, 2008. ISBN 0-7618-4023-0