Martin Scherber

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Martin Scherber en 1969.

Martin Scherber (Núremberg, 16 de enero de 1907 - Núremberg, 10 de enero de 1974, en el mismo sitio) fue un profesor de música y compositor alemán.

Infancia y juventud[editar]

Martin Scherber nació el 16 de enero de 1907 en Núremberg, Alemania. Fue el tercer y último hijo de Maria y Bernhard Scherber. Su padre tocaba primer bajo en la orquesta de la ópera de la ciudad. Scherber comenzó aproximadamente a los cinco años de edad a tocar el piano de oído. Poseía talento absoluto para escuchar. Más tarde su mayor potencial fue la improvisación. A través de la música parecía como si él estaría directo en casa. Él tuvo claro que la música nacía de lo más profundo del hombre y por tanto del mundo y así se puso a la búsqueda del manantial y origen de la música. Cuando tenía trece años, realizó sus primeras composiciones. Al mismo tiempo recibía clases de piano, junto al director de orquesta de ópera de Núremberg, Karl Winkler. Se presentó por primera vez públicamente como pianista en 1922 en Núremberg.

Estudios y compromiso[editar]

Scherber en Aussig (1930).

Desde septiembre de 1925 visitaba la Academia Estatal del Arte musical en Múnich. Para esto él recibió unas Becas. Al mismo tiempo estudiaba filosofía con la consideración especial de la teoría de conocimiento.

En septiembre de 1929 él comenzó a trabajar como maestro concertador en Aussig en la costa de la Elba. Dentro de un corto tiempo él logro ser director de orquesta y del coro. Al finalizarse su contrato en mayo de 1933, se retiró del público. Desde entonces vivía como compositor independiente y profesor de música de nuevo en su ciudad natal.

Sinfonías de Metamorfosis[editar]

Las Sinfonías de Metamorfosis[1] son válidas como sus obras principales. Él escribió la primera sinfonía en el modo re menor en 1938.[2] Sus experiencias como soldado (1940-46)durante la segunda guerra mundial lo conmovían mucho tiempo. La segunda sinfonía en el modo fa menor (1951-52)[3] y la 3 sinfonía en el modo si menor (1952-55)[4] pueden ser reconocidos como continuaciones más importantes de su primer intento. Conocedores de sus grandes obras de orquesta observaban como si en ellos vivíera algo intemporal e universal.

Creó también música instrumental, obras de coro, canciones y piezas de piano, como ABC, un ciclo de piano donde intenta capturar las cualidades de sonidos lingüísticos alemanes.

Cooperativa de tiempo[editar]

La vanguardia que componía en su tiempo experimentaba la mayoría de las veces con la base de Arnold Schönberg y Anton Webern, técnicas de composición creadas también con medios técnicos. Lo investigado en ello lo ligaba con ideas constructivas o opciones de azar que llevaba en serie, aliteraciones y composiciones distanciadas. Además se aspiraba a una música Mundial. Con esto nunca fueron inventados sonidos escuchados y efectos. Sin embargo se mostraba: que muchos oyentes se negaban a aceptar de esa forma los fenómenos de sonidos construidos como su naturaleza y futuro de la música.

Scherber amaba y vivía la música. En la búsqueda meditativa del manantial y origen de la música él observaba que había una relación entre el interior del hombre y el mundo exterior que suele permanecer normalmente escondido. Después de algún tiempo él se movía en los mundos de sonidos abiertos análogamente como un descubridor que explora un nuevo continente. La música, que como él solía a veces, estaría en cada hombre inscrita, aunque éste aún no caería hoy en día en la conciencia personal – la música mundial sería el resultado de la consonancia interior del hombre y mundo. Por lo tanto como pionero él estuvo en un camino que lo habilitaba poco a poco a desplazar las fronteras usuales interiores y exteriores de campos de la actividad humana. «No el alma ama la música. El alma es la música. Todo aquel que no es musical destruye el alma».[5] – esto correspondía a su vivir directo. Él se veía como principiante de una cultura musicalmente eficiente. Por eso, de ello viene también la consecuencia, disciplina e inteligencia de su lengua sinfónica y su parentesco especial con las intenciones de los grandes marcapasos del sonido sinfónico. Si se podía oír a pesar de todo una y otra vez de compositores, no sólo de Ludwig van Beethoven:

El ritmo del espíritu forma parte para concebir la música en su esencia: Ella da el presentimiento, inspiración de ciencias celestiales, y que el espíritu experimenta sensualmente de ella, es la encarnación del conocimiento espiritual.

Bettina Brentano Gespräche mit Beethoven[6]

Para Scherber la sinfonía en su universalidad musical fue madurando a través de los siglos no fue cualquier aparición, sino el camino histórico de la lucha humana alrededor de la participación consciente en el proceso de la creación del mundo.

Cualidades escondidas[editar]

En el arte de sinfonía orgánica concebida por Scherber viven contenidos propios. Los representantes musicales para las nuevas cualidades son el tema central, de él toda sinfonía de metamorfosis que entretejen finamente, el ritmo severo así como de ello el avance armónico de la disonancia y consonancia «En el mío II. Yo vivo, p. ej., siempre conscientemente en todo sonido pasado; yo vigilo con cuidado que el hilo intelectual no se rompa. Es decir lo que se queda es un ir de forma organizada. Imitando un poco a las naturalezas mundiales. A la pregunta: Armonía o no, nada me admito, porque capturo contenidos que aún no tenemos personas de hoy exactamente. Y para dejar vivir éste en el cuerpo de sonido, necesito exactamente todo. Cada excluir de cualquier cosa seria empobrecerlo. Quién excluye, p. ej., armonías, no puede dejar revivir cosas determinadas. El pintor estaría en la misma trampa si él no quisiera utilizar, p. ej., la recta o un color determinado.»[7] No tiene que asombrarse si sus sinfonías marcados por valores musicales interiores provocaban opiniones controvertibles no sólo sobre sus vidas.

Crítica[editar]

  • «[Sin] fuerza de creador musical...» (Bruno Walter, carta del 25/04/1957 al tercero a los compositores)
  • «¡Así no queremos una música!» (Alfons Dressel, GMD de Núremberg, en los 50)
  • La sinfonía de Scherber es „una absurda creación“... “La música está pegada tanto a Bruckner que la noción misma del epígono permanece curiosamente pálida.“ La obra es "... lo más pronto pesado en su Quimera intemporal..." (Reinhard Schulz, NMZ 2001/2002, a los terceros).
  • «... la música está demasiado fuera de nuestro tiempo. Y que ella no se sirve de ningún sonido lingüístico más conveniente, más adaptado, hoy como lengua seria y clara, me parece como su mayor falta y quizás su muerte. Ella es absolutamente anacrónico.» (Pedro Huber, carta del 05/05/2005)
  • «¡Esto es de nuevo la música! ¡Dejar representar!...» (Siegfried Horvath, en los primeros 1950).
  • «... lejos como el mar, en ninguna parte construido, siempre interesante, nunca intelectual – y siempre con vida...» (Karl Winkler, en los 70, a los terceros).
  • «El compositor ha renovado radicalmente la forma del género, y de un modo que no dificulta la percepción de ninguna manera...“... „Y más sorprendente me parecía la sinfonía de Scherber: ella es moderna y no obstante es moderno aunque, ella es intemporal. Sólo un gran espíritu supiera lo usual para la "modernización" de la lengua musical hacia caminos dirigidos que ignoran con superioridad y de las profundidades propias forman una manera de expresión que no tiene nada que ver con los experimentos tan musicales del siglo, y no obstante suena absolutamente original.» (Jorge Balan, carta a los terceros 2004).
  • «...se piensa no oír mas la música, sino participar en la creación y secretos del mundo...» (Lilo Hammann-Rauno, en los 50).

Publicación de las Sinfonías de Metamorfosis y el Accidente[editar]

Scherber quería dejar publicar las sinfonías sólo después de su muerte. Pero en la Pascua de 1970 le fue presentada la idea de sacar su obra musical antes. A continuación aparecieron las partituras de facsímil la tercera y la primera sinfonía en Núremberg como contribuciones a Albrecht Dürer en 1971. La colocación de presión de la sinfonía en fa menor seguía dos años más tarde.

A fines de mayo de 1970 Scherber en un paseo fue arrastrado por un borracho en el coche y su cuerpo fue destruido. Él estuvo muchos años como paralizado parcial y dependía de la silla de ruedas y finalmente, murió a causa de una diabetes aguda, medicinalmente no reconocida (fallo de riñones).

Visión General de Obra[editar]

Obras de piano
  • ABC-piezas para el piano, aprox. en 1938-1963; estreno: abiertamente.
Obras de Orquesta
  • 1. sinfonía en re menor, en 1938, estreno: 11 de marzo de 1952 en Luneburg; orquesta de sinfonía, director de orquesta: Fred Thürmer.
  • 2. sinfonía en fa menor, en 1951-52, estreno: el 24/01/1957 en Luneburg; orquesta de sinfonía de Baja Sajonia Hannóver, director de orquesta: Fred Thürmer.
  • 3. sinfonía en si menor, en 1952-55, estreno: abiertamente.
Obras de Vocal (Canciones con el Piano)
  • Goethelieder: Canciones de Goethe (1930);
  • Stör' nicht den Schlaf: No molestes el sueño en 1936 (Christian Morgenstern);
  • Wanderers Nachtlied: Canciones de noche del caminante, 1937 (Johann Wolfgang von Goethe);
  • Kinderlieder-Zyklen: Ciclos de canciones de niños en 1930/1937 (Scherber, Franz Brentano);
  • Hymne an die Nacht: Himno en la noche en 1937 (Novalis).

Textos[editar]

Martin Scherber: Las fuentes del arte moderno (1972).[8]

Notas[editar]

  1. Henning Kunze Die Metamorphose als Wesenselement der Musik (La metamorfosis es un elemento esencial de la música), 'Die Drei' 9/1990, Editorial Freies Geistesleben, Stuttgart (1990) P. 676-687; Notas sobre la Segunda Sinfonía.
  2. Partitura orquestal de la Primera Sinfonía en Re menor de Martin Scherber, Núremberg 1971
  3. Partitura orquestal de la Segunda Sinfonía en Fa menor de Martin Scherber, Núremberg 1973.
  4. Partitura orquestal de la 3. Sinfonía en Si menor de Martin Scherber, Núremberg 1971
  5. Booklet para Sinfonia No. 3 en Si menor por Martin Scherber, Peermusic classical, Hamburg/ col legno Bad Wiessee (2001) p. 7
  6. Bettina Brentano Gespräche mit Beethoven (Conversaciones con Beethoven) Josef Rufer Bekenntnisse und Erkenntnisse - Komponisten über ihr Werk, Goldmann Verlag/Schott's Söhne München 1981, 1988, TB 33055, P. 33, ISBN 3-442-33055-6
  7. Carta al director de orquesta Fred Thürmer de 10/11/1951.
  8. Martin Scherber Von Urquellen aller echten Kunst und der Allverbindung des vereinsamten Menschen, Partitura Sinfonia No. 2, Nürnberg (1973), P. 277

Discografía[editar]

  • Sinfonía No. 3 en Si menor; col legno el WWE el disco compacto 20078, en 2001.
  • Sinfonía No. 2 en Fa menor; cascade el disco compacto 05116 (Digipac), en 2010

Enlaces externos[editar]