Marie-Anne Pierrette Paulze

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Marie Pierrette Paulze
David - Portrait of Monsieur Lavoisier and His Wife.jpg
Retrato de M. y Mme Lavoisier, por Jacques-Louis David, 1788 (Museo Metropolitano de Nueva York)
Nombre Marie Anne Pierrette Paulze
Nacimiento 20 de enero de 1758
Montbrison, Francia
Fallecimiento 10 de febrero de 1836, 78 años
Francia
Nacionalidad francésa
Ocupación química, traductora, pintora
Cónyuge Antoine Lavoisier
Padres Claudine Thoynet
Jacques Villee
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Marie Anne Pierrette Paulze (Montbrison, Francia, 20 de enero de 1758 - 10 de febrero de 1836), conocida como Marie Lavoisier está considera como "la madre de la química moderna". Marie Lavoisier ha sido frecuentemente mencionada en su papel de esposa del científico Antoine Lavoisier, aunque son menos difundidos sus logros científicos en la química.

Biografía[editar]

Su padre, Jacques Villee, era un abogado parlamentario y financiero, que trabajaba principalmente para Ferme Générale, una compañía contratada por la monarquía francesa para cobrar impuestos, de pésima reputación entre la población. Su madre, Claudine Thoynet Paulze, murió en 1761, cuando ella tenía tres años, dejando a tres niños. La niña fue entonces enviada a un convento donde recibió su educación.

Con casi catorce años fue pedida en matrimonio por el Conde de Amerval, que la triplicaba en edad. Su padre intentó oponerse, pero fue amenazado con perder su empleo si rehusaba, debido a lo cual consultó con uno de sus colegas, si no estaría dispuesto a casarse con su hija. Antoine Lavoisier, tenía 28 años, y era noble, abogado, geólogo y químico. Ambos se casaron el 16 de diciembre de 1771.

Dibujo de Madame Lavoisier. El dibujo muestra a su esposo y a ella misma, en el laboratorio, realizando experimentos sobre respiración humana.

Lavoisier siguió trabajando para Ferme-Générale pero en 1775 fue designado como administrador de la pólvora, debido a lo cual la pareja se mudó al Arsenal en París. Allí floreció el interés de Lavoisier por la química, y con la seguridad económica que había alcanzado estuvo en condiciones de construir un laboratorio. Pronto Marie comenzó a interesarse en las investigaciones científicas de su esposo y a participar activamente en el trabajo del laboratorio.

A medida que su interés avanzaba, recibió instrucción formal en el campo de parte de Jean-Baptiste Bucquet y Philippe Gingembre, ambos colegas de Lavoisier. Los Lavoisiers pasaban la mayor parte de su tiempo juntos en el laboratorio, trabajando en equipo, en varias direcciones.

En mayo de 1793, durante la Revolución francesa, ya en la etapa del Reinado del Terror, Lavoisier fue acusado de traición, debido a su posición prominente en la Ferme Générale. Con la misma acusación, fue arrestado primero el padre de Marie-Anne y luego, el 28 de noviembre, el propio Lavoisier, siendo recluido en Port-Libre. Durante la prisión de su esposo, Marie-Anne lo visitaba regularmente y luchó por obtener su libertad. Ella misma lo defendió ante Antoine Dupin, quien lo había denunciado, y quien tenía también el poder de salvarlo. Marie-Anne apeló a las investigaciones científicas que realizaban y la importancia que ellas tenían para Francia. Sus apelaciones fueron inútiles y Lavoisier fue finalmente enjuiciado y ejecutado el 8 de mayo de 1794 en París, cuando tenía 50 años. El mismo día fue ejecutado también su padre.

Después de esto, Marie-Anne se volvió retraída. Todos sus bienes fueron confiscados por el gobierno revolucionario, incluyendo los cuadernos de notas y el laboratorio. A pesar de ello, logró reunir mucha documentación que organizó y publicó como las Memorias de Química de Lavoisier, sentando las bases de la química moderna.

El primer volumen contiene los trabajos sobre el calor y la formación de los líquidos, mientras que el segundo está dedicado a las ideas sobre combustión, aire, calcinación de metales, acción de los ácidos, y la composición del agua. En la copia original Marie-Anne escribió el prefacio y atacó a los revolucionarios y contemporáneos de Lavoisier, a quienes les atribuía la responsabilidad por su muerte. Este prefacio no fue finalmente incluido en la publicación, pero el libro permitió preservar las contribuciones de su marido en el campo de la química.

Algunos años después, Marie-Anne vovió a casarse, esta vez con Benjamin Thompson, Conde de Rumford. Rumford era uno de los médicos más conocidos de su tiempo, pero la pareja no logró asentarse y terminaron separándose. Marie-Anne mantuvo a lo largo de toda su vida el apellido de su primer esposo, Lavoisier, demostrando la devoción que le guardó. Murió el 10 de febrero de 1836 en su casa en París, a los 78 años de edad.

Sus contribuciones a la química[editar]

Marie-Anne asistía a Lavoisier en el laboratorio durante el día, anotando observaciones en el libro de notas y dibujando diagramas de sus diseños experimentales. Los estudios que realizó con el pintor Jacques-Louis David le permitieron dibujar con precisión los aparatos del laboratorio, algo que finalmente resultó de gran utilidad cuando se buscó entender los métodos y resultados de Lavoisier. Madame Lavoisier fue también la organizadora y editora de los informes.

Juntos, los esposos Lavoisier rehicieron el campo de la química que, habiendo tenido sus raíces en la alquimia se había convertido en un saber dominado por la noción de flogisto difundida por Georg Stahl. En el siglo XVIII la idea del flogisto (un elemento similar al fuego que se libera durante la combustión) fue usada para describir las propiedades aparentes de los cambios que la materia experimentaba cuando se quemaba. Debido a su dominio del inglés, latín y francés, Marie-Anne, realizó traducciones de varios trabajos sobre flogisto para que su esposo los leyera. Probablemente su traducción más importante haya sido el Ensayo sobre Flogisto de Richard Kirwan, traducido y a la vez criticado por Madame Lavoisier, con notas al pie en la que puntualizaba los errores químicos del trabajo. También tradujo obras de Joseph Priestley, Henry Cavendish y otros investigadores, que resultaron un aporte invalorable para Lavoisier. En el caso del flogisto, fue la traducción de Marie-Anne la que lo llevó a la convicción de que la hipótesis era incorrecta, lo que a su vez lo orientó en sus estudios sobre la combustión y su descubrimiento del gas oxígeno.

Estudios[editar]

Rosana Sanchis (2002), Género y ciencia: Anne Marie Paulze, Madame Lavoisier (1758-1836), una mujer en la revolución química, Alambique, IX (31), pp. 112-118.

Enlaces externos[editar]