María de Portugal (1313-1357)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
María de Portugal
Reina consorte de Castilla
PortugueseFlag1248.svg
Escudo del reino de Portugal.
Información personal
Otros títulos Señora de Talavera de la Reina
Nacimiento 1313
Fallecimiento 3 de febrero de 1357
Évora
Entierro Monasterio de San Clemente de Sevilla
Familia
Casa real Casa de Borgoña
Padre Alfonso IV de Portugal
Madre Beatriz de Castilla
Cónyuge Véase Nupcias
Descendencia Véase Descendencia
Coat of Arms of Constance and Mary of Portugal as Queens of Castile.svg
Escudo de María de Portugal

María de Portugal (¿?, 1313 - Évora, 3 de febrero de 1357). Infanta de Portugal, hija de Alfonso IV el Bravo y Beatriz de Castilla, fue reina consorte de Castilla por su matrimonio con Alfonso XI,[1] y señora de Guadalajara, Talavera de la Reina y Olmedo.

Orígenes familiares[editar]

Hija de Alfonso IV de Portugal y Beatriz de Castilla, sus abuelos paternos fueron Dionisio I de Portugal y su esposa, la reina Isabel de Aragón y Sicilia, y los maternos Sancho IV, rey de Castilla y León, y su esposa, la reina María de Molina. Tuvo varios hermanos, entre ellos el rey Pedro I de Portugal y Leonor de Portugal.

Biografía[editar]

María contrajo matrimonio con el rey Alfonso XI de Castilla en Alfayates en septiembre de 1328. Como parte de las arras, Alfonso XI le entregó a María las ciudades de Guadalajara, Talavera de la Reina y Olmedo.

No se trató de un matrimonio muy bien avenido, ya que Alfonso XI, en 1327, cuando se estaban estrechando los lazos con Portugal, conoció a Leonor de Guzmán, de la que quedó prendado, y al año siguiente, cuando ella enviudó, inició una relación amorosa con ella que desplazó a la reina legítima y que tuvo como fruto a diez hijos bastardos, aunque sólo cinco de ellos sobrevivieron, entre ellos el futuro rey Enrique II de Castilla. Apartada de la corte, es probable que la reina pasara largas temporadas en el monasterio de San Clemente de Sevilla, según el cronista Diego Ortiz de Zúñiga:[1]

...tenía lleno el palacio de discordias internas que obligaron a la Reyna este año (1334) a retirarse al Convento de San Clemente, al que tenía mucha devoción, por asilo de sus trabajos; su asistencia en él largas temporadas se verifica en sus papeles.

Su padre, Alfonso IV, desde 1335, ejerció presión sobre Alfonso XI a fin de conseguir la separación de Alfonso XI y Leonor de Guzmán, implicando al papado, negando la colaboración militar contra los musulmanes, apoyando a los rebeldes castellanos contra su rey, e incluso invadiendo Castilla y León. Finalmente, por el acuerdo de Sevilla, del 10 de julio de 1340, Alfonso XI se comprometió a encerrar a Leonor en un convento y así consiguió el apoyo del portugués en la batalla del Salado, a pesar de que, una vez finalizados los conflictos militares, regresó con su amante e incumplió lo acordado en Sevilla.

A la muerte del rey Alfonso XI, ocurrida el día 26 de marzo de 1350, es cuando, junto a Juan Alfonso de Alburquerque, amo y mayordomo mayor del infante heredero Pedro, inicia una gran influencia en el gobierno del reino de Castilla. María de Portugal ordenó el asesinato de Leonor de Guzmán en 1351 en Talavera de la Reina. Después de la boda de su hijo Pedro I de Castilla con Blanca de Borbón, María de Portugal tomó parte en la revuelta nobiliaria en 1354 en contra de Pedro I.

El 16 de enero de 1356, la reina María se encontraba en el Alcázar de Toro cuando el rey Pedro, acompañado por varios escuderos, entró al alcázar y mandó a matar a varios nobles que acompañaban a la reina, incluyendo a su mayordomo Martín Alfonso Téllez de Meneses. Pero López de Ayala en sus crónicas de los reinados de Pedro, Enrique II, Juan I y de Enrique III, describe así los hechos:[2]

E estonce luego envió decir el Rey á la Reyna Doña Maria su madre, que estaba dentro en el Alcázar que saliese de allí, é se viniese para él. E la Reyna enviole pedir merced por aquellos Caballeros que allí estaban con ella que los perdonase. E el Rey le envió decir que ella se viniese, que después él sabría que facer de los Caballeros que con ella estaban (… ) E la Reyna salió del Alcázar, é venia con ella la condesa doña Juana, mujer del conde Don Enrique, otrosi Don Pero Estevanez Carpentero Maestre que se llamaba de Calatrava, é Ruy González de Castañeda, e Alfonso Téllez Girón, e Martín Alfonso Tello (…) Otro Escudero llegó e mató a Martin Alfonso Tello (...) E la Reyna Doña María, madre del Rey, quando vió matar asi á estos Caballeros, cayó en tierra sin ningun sentido como muerta (…) é después levantarla, é vió los Caballeros muertes enderredor de sí, é desnudos, é comenzó á dar grandes voces maldiciendo al Rey su fijo, é diciendo que la deshonrára e lastimára para siempre, é que ya más quería morir que non vivir.

La reina María de Portugal falleció en Évora el 18 de enero de 1357, a los cuarenta y cuatro años de edad.[3]

Sepultura[editar]

Había otorgado testamento en Valladolid el día 8 de noviembre de 1351, y en él dispuso que su cadáver, revestido con el hábito de Santa Clara, fuese enterrado en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla donde estaba sepultado su esposo, Alfonso XI,[4] y que si a éste último lo trasladasen, hiciesen lo propio con sus restos mortales.[5]

Después de su defunción, recibió sepultura en Évora, hasta que en contra de sus deseos expresados en el testamento, sus restos fueron trasladados al monasterio de San Clemente de Sevilla. En 1371, el rey Enrique II dispuso que su padre recibiera sepultura definitiva en la Real Colegiata de San Hipólito en Córdoba y es probable que al mismo tiempo, decidiera que la reina María, que había sido responsable de la muerte de su madre Leonor, fuese enterrada en el Monasterio de San Clemente en Sevilla. «De esta manera se separaban definitivamente los que en vida estuvieron poco unidos».[6]

Sus restos mortales reposan en un sepulcro de madera sencillo, decorado con escudos heráldicos y cobijado por un arco en el lado del Evangelio de la iglesia del monasterio de San Clemente de Sevilla.[6]

El epitafio de la reina, en una lápida de azulejos sencillos, reza:[4]

DOÑA MARIA DE PORTUGAL
VIUDA DE EL SEÑOR REY DON ALONSO XIº
MADRE DE EL SEÑOR REY DON PEDRO.
CON DOS TIERNOS INFANTES
DE CASTILLA SUS HIJOS[a]

Nupcias y descendencia[editar]

Fruto de su matrimonio con el rey Alfonso XI nacieron:


Predecesor:
Constanza Manuel
Reina consorte de la Corona de Castilla
13281350
Sucesor:
Blanca de Borbón

Notas[editar]

  1. Sobre los «tiernos infantes», solamente se conocía la existencia del primogénito, Fernando, quien falleció a los pocos meses de nacer. La referencia a otro infante fallecido se conoce por la lápida sepulcrar y por unos pergaminos que se descubrieron dentro de la sepultura en 1813 cuando se exhumaron los cadáveres sepultados en la iglesia del monasterio. Estos pergaminos mencionan a dos niños que fueron enterrados con su madre. Cfr. Borrero Fernández (1991), p. 69

Referencias[editar]

  1. a b Borrero Fernández, 1991, p. 66.
  2. López de Ayala, 1780, p. 207-208, Año sexto, capítulo II.
  3. Borrero Fernández, 1987, p. 141.
  4. a b Borrero Fernández, 1991, p. 67.
  5. Arco y Garay, 1954, p. 283.
  6. a b Borrero Fernández, 1991, p. 69.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]