Manuel de Landa

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Manuel de Landa
Manuel De Landa 2011.jpg
Manuel De Landa (2011)
Nacimiento 1952
Bandera de México México, D. F., México
Nacionalidad mexicano
Ocupación escritor, artista, filósofo
Lengua materna español
Movimientos Nuevo materialismo

Manuel de Landa (Ciudad de México, 1952) Escritor, artista y filósofo mexicano radicado en Nueva York quien cuenta con una muy variada y excepcional obra multidisciplinar. Ha escrito intensamente acerca de dinámicas no lineales, teorías de auto-organización, vida e inteligencia artificial (A.I), teoría del caos, arquitectura e historia de la ciencia. Actualmente, de Landa es profesor de la Escuela de Graduados de Columbia University en Nueva York en el área de arquitectura y es titular de la Cátedra Gilles Deleuze en la European Graduate School en Saas-Fee, Suiza. Se trasladó a New York en 1975 donde se hizo director de cine. En 1980 se interesó por la informática, fue programador pionero y realizó arte con el computador, cuando resalta como uno de los más destacados teóricos en el campo de la cibernética.

Biografía[editar]

En 1975, Manuel de Landa llega a la Ciudad de Nueva York para estudiar cine. Al tercer año de carrera logra que sus películas sean exhibidas en la Bienal del Museo Whitney y posteriormente, en 1979 uno de sus cortos es elegido para el Festival de cine de Nueva York. Sin embargo, decide dejar la carrera por las exigencias de tiempo.

Más tarde, De Landa decide reinventarse y adquirir una computadora Cromemco de 64k la cual debía ser previamente ensamblada para su uso. Al no haber software disponible para la máquina, De Landa comenzó a interesarse en la programación, iniciando en Basic para continuar en Pascal. [1]

Estas dos etapas de su vida, en adición a su interés por las matemáticas y la filosofía de Deleuze, Foucault y Guattari lo impulsaron finalmente a dedicarse a la filosofía. En 1981 Escribe un primer ensayo titulado Wittgenstein en el cine y entre 1986 y 1989 escribe su libro La guerra en la era de las máquinas inteligentes. Más tarde, en 1997, publica Mil años de historia no lineal, en donde hace un profundo análisis sobre la historia humana, la cultura y la relación que existe entre ambas desde las diferentes perspectivas geológica, biológica, ecológica, tecnológica y social.

Pensamiento[editar]

Deleuze y el nuevo materialismo[editar]

De Landa está fuertemente influenciado por el pensamiento de Gilles Deleuze y Felix Guattari. Es uno de los representantes del nuevo materialismo, reinterpretando y reelaborando la filosofía y los conceptos de Deleuze. De Landa afirma que la ciencia puede estar al servicio de la filosofía siempre que ésta sea materialista, pues la filosofía fenomenológica no lleva a nada más que a una especulación vacua de la realidad.

Para conocer la realidad, primero hay que estar conscientes de nuestra materialidad, haciéndola nuestra y comprendiéndola. La morfogénesis (del griego ‘morphê’, forma y ‘génesis’ creación, literalmente el “origen de la forma”) es, en su filosofía, la producción de estructuras estables surgidas de flujos materiales y representa una concepto fundamental para la comprensión de dicho materialismo.

Este nuevo tipo de materialismo se basa en los tres estados de la materia –que coexisten sin eliminarse mutuamente–, asegurando que el líquido es el más interesante, pues se reinventa, se autoorganiza, cambia y crea su propia forma. Esta idea también la aplica a una teoría sobre la ética, la historia, el caos, complejidad social y el arte.

Los tres tipos de razonamiento[editar]

Pronunciándose en contra del uso y sacralización de un solo método, el científico, De Landa habla de tres tipos de razonamiento o estrategias explicativas que en filosofía deberían usarse conjuntamente para una comprensión más clara y profunda de un sistema o fenómeno.

Pensamiento poblacional[editar]

Surgió con Darwin y Mendel y sus descubrimientos sobre selección natural y herencia genética. Este tipo de razonamiento se basa en el factor evolutivo de organismos o sistemas. La regla general que De Landa utiliza para explicarlo es: “Cualquier población de replicadores variables emparentados con algún filtro conducen a la evolución”. [2]

Población: Se refiere a una comunidad reproductiva, es decir, con suficientes miembros para que la procreación sea aún viable.
Replicadores: Son los genes, los memes, y las normas, patrones de comportamiento transmitidos por obligación.
Variables: Fluctuaciones, cambios que permiten la evolución. Según landa, no es posible que un sistema evolucione sin heterogeneidad. Hablando de animales, cuando un grupo se deja de reproducir con especímenes diferentes, la evolución cesará.
Filtros: Cualquier tipo de presiones aplicadas a dichos grupos, como depredadores, parásitos y otros de origen artificial.

Esta parte del método es utilizado por Deleuze para hablar de los fenómenos, sistemas o cosas en sí, no de sus orígenes, de su funcionamiento, ni comportamiento.

Pensamiento intensivo[editar]

Proviene de la termodinámica, disciplina científica surgida en el siglo XVI que revolucionó la concepción de las máquinas, pues, a diferencia de los mecanismos de cuerda que hasta ese entonces habían existido, la moción y energía provenían de la máquina misma.

Este pensamiento parte del principio de que la energía es necesaria para el funcionamiento de todo. Ésta, si se añade a los factores propios del pensamiento poblacional, propiciará la morfogénesis, la creación de cuerpos biológicos y no biológicos en donde se dan intercambios de energía.

Para explicar lo anterior, De Landa retoma la distinción de las magnitudes en la termodinámica: las extensivas y las intensivas. Las primeras son divisibles (volumen, área, longitud, etc.), las segundas no (presión, temperatura, velocidad, densidad, concentración, etc.). Lo que las magnitudes intensivas aportan a este estudio, es que, cuando en éstas se producen diferencias, como lo sería el cambio de temperatura, se generan cambios y flujos en los procesos, movimiento. De esta forma, las diferencias intensivas funcionan como combustible no sólo en dichos procesos, sino también en otros de mayor escala, como en la historia, el clima, la economía y la evolución.

Las propiedades o magnitudes intensivas también presentan umbrales o puntos críticos. El agua por ejemplo, presenta dos, al calentarse hasta los 100º C y al enfriarse hasta los 0º C: evaporación y solidificación. Son puntos en los cuales las variaciones en cantidad son también variaciones de cualidad, mismas que se pueden desembocar en eventos morfogénicos. [3]

La parte intensiva del método es utilizada para explicar orígenes.

Pensamiento topológico[editar]

El pensamiento topológico es utilizado para calcular espacios de posibilidad, o sea, todo fin posible de una cosa en términos de cambios. Todo lo material posee capacidades y tendencias. Las capacidades pueden ser reales –que verdaderamente suceden– o virtuales, que no suceden pero tienen el potencial de suceder. Esta estructura del espacio de posibilidades puede ser representada gráficamente, por medio de los avances en la medición de espacios tridimensionales logrados por Friedrich Gauss y Bernhard Riemann. Por medio de una variedad, lograron deshacerse del plano cartesiano como referencia para la medición de dichos espacios, al utilizar como variable la curvatura inmediata y sus cambios. A este cambio de curvatura, De Landa le llama “velocidad de devenir”, ya que, si la variedad se utiliza como método de representación, mostrará cómo las los sistemas que con ella se calculan cambian y devienen en algo más.

Los espacios fásicos juegan un importante papel en este modelo, ya que representan los espacios de estados posibles. Para lograr la representación primero se necesita identificar las variables relevantes que repercuten en el sistema. Un péndulo, en este caso, podría variar en velocidad y posición. Posteriormente se debe crear una variedad con tantas dimensiones como grados de libertad (variables) tenga el sistema para después, con puntos distribuidos en este espacio denominados series de estados (trayectorias formadas por “estados del sistema”, que representan puntos en el espacio de posibilidades), trazar el espacio de posibilidad completo; un espacio que dará posible respuesta al comportamiento de sistemas más complejos al acercarse estas trayectorias a los atractores ubicados en un punto de la variedad. Los atractores representan estados estables, de equilibrio o el casi equilibrio del sistema. Sin embargo, si a un sistema se le estudia desde su punto de equilibrio absoluto, no se desplegará su repertorio completo de capacidades virtuales.

Estos tres tipos de razonamiento deben ser utilizados en conjunto para poder aprehender planamente un sistema y su funcionamiento al proporcionar una visión no linear de su desarrollo.

Obras[editar]

Mil años de historia no lineal (1997)[editar]

De Landa habla de los procesos históricos como cambios de estado. Al hablar del pensamiento intensivo, se refiere a umbrales críticos como el origen del cambio. La historia, pensada bajo esta lógica, obedecería también a transformaciones, específicamente de estado.

Según De Landa, han habido dos modelos historiográficos: el basado en la física (específicamente en la termodinámica) y el basado en el evolucionismo. Sin embargo afirma que ambos se han visto limitados, pues el primero responde siempre en términos de equilibrio, y el segundo en términos del “mejor diseño”, dejando así sólo una posible vía para los eventos históricos. De este modo, la propuesta sería alejarse del equilibrio y de la búsqueda del mejor diseño para tener más posibilidades históricas, tomando en cuenta las fluctuaciones menores y propiedades emergentes como determinantes de cambios o bifurcaciones en los sistemas.

De Landa estructura el libro en tres capítulos, cada uno con una distinta narrativa histórica que abarca el periodo de mil años del siglo XI al XX.

Capítulo 1: Lavas y magmas[editar]

De Landa habla de los procesos históricos como cambios de estado. Al hablar del pensamiento intensivo, se refiere a umbrales críticos como el origen del cambio. La historia, pensada bajo esta lógica, obedecería también a transformaciones, específicamente de estado.

Según De Landa, han habido dos modelos historiográficos: el basado en la física (específicamente en la termodinámica) y el basado en el evolucionismo. Sin embargo afirma que ambos se han visto limitados, pues el primero responde siempre en términos de equilibrio, y el segundo en términos del “mejor diseño”, dejando así sólo una posible vía para los eventos históricos. De este modo, la propuesta sería alejarse del equilibrio y de la búsqueda del mejor diseño para tener más posibilidades históricas, tomando en cuenta las fluctuaciones menores y propiedades emergentes como determinantes de cambios (bifurcaciones) en los sistemas.

Capítulo 2: Genes y biomasa[editar]

En éste, De Landa habla de las ciudades como ecosistemas simplificados. La narrativa se enfoca en los flujos de materia orgánica como gérmenes, plantas y animales. Se trata a las empresas coloniales como medios que “reorientan los flujos de alimentos hacia los territorio de las ciudades” y como “medios por el cual los genes de múltiples especies no humanas han invadido y conquistado ecosistemas extraños”.[4]

Capítulo 3: Memes y normas[editar]

Se habla del flujo de los materiales lingüísticos. Por qué algunas lenguas lograron predominar sobre otras por medio de la fluidez a diferencia del estado pétreo de, por ejemplo, el latín culto, que se solidificó al estandarizarse.

La guerra en la era de las máquinas inteligentes (1992)[editar]

En este libro, De Landa traza la historia de la guerra y la tecnología a través de la utilización de armas y bombas inteligentes y su relación con la deshumanización de la guerra, la mistificación de tecnologías, la obsesión de la vigilancia y la conversión de un conflicto en entrenimiento.

Una nueva filosofía de la sociedad. Teoría de ensamblajes y complejidad social (2006)[editar]

Es un intento de De Landa por desafiar el paradigma sociológico de realizar análisis fructíferos por medio de la reducción del estudio en pequeña y gran escala, o sea, desde las acciones particulares de los individuos hasta el comportamiento de las sociedades como un todo. Utiliza la teoría de ensamblajes de Deleuze para estudiar a las entidades sociales a todas las escalas.

Bibliografía[editar]

  • Guerra en la era de las máquinas inteligentes, 1992
  • Mil años de historia no lineal, 1997
  • Ciencia intensiva y Filosofía Virtual, 2002
  • Intensive Science & Virtual Philosophy (Continuum Impacts) 2005
  • A New Philosophy of Society: Assemblage Theory and Social Complexity, 2006
  • Real Virtuality: Meshworks and Hierarchies in the Digital Domain, 2006
  • Deleuze: History and Science, 2010
  • Philosophy and Simulation: The Emergence of Synthetic Reason, 2011

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]