Manuel López-Villaseñor y López-Cano
Manuel López-Villaseñor y López-Cano, (*Ciudad Real, 28 de junio de 1924 - †Torrelodones (Madrid), 18 de abril de 1996), pintor español.
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Biografía [editar]
Su infancia no fue fácil debido a una parálisis que le postró en la cama sin poder disfrutar de los juegos infantiles de la época. En su soledad, poco a poco, el dibujo fue convirtiéndose en su vida, lo que le llevó a conseguir en el año 1935 a los 11 años el primer premio extraordinario de la Asociación de la Prensa, en la Exposición de "Arte Infantil Manchego".
Acabada la Guerra Civil realiza los estudios de Bachiller; fue alumno de los profesores Manuel Mendía y Jerónimo Luna en Dibujo Artístico y de Jerónimo López-Salazar Martínez en Modelado y Vaciado en la Escuela de Artes de Ciudad Real, y, pensionado por la Diputación de esta provincia, se traslada a Madrid en 1942, iniciando sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En esta época comenzó a recibir numerosos premios, como el primero de la Esposición de Valdepeñas en 1945 y los de Molina Higuera y el Carmen del Río de la Real Academia de Bellas Artes.
Seis años más tarde expone, por vez primera, en Ciudad Real y en la Sala "Macarrón", de Madrid; toma parte en los Concursos Nacionales de Pintura. En 1949 gana por oposición, la Pensión de Roma (hecho que le marcará profundamente), se traslada a Italia y toma su primer contacto con la pintura de los fresquistas del trecento italiano, esopecialmente Masaccio, en lo que atañe a los volúmenes limpios, y Piero de la Francesca en la proyección de la luz; también descubre las pinturas murales de Pompeya. En 1950 concurre a la Bienal de Venecia, a la "Mostra delle Accademie", en Roma, y a la Selectiva de artistas españoles en la Sala "Feria", de Roma y Nápoles. En 1951 es premiado en la I Bienal Hispano-Americana de Arte, y figura en la selección de ésta en Barcelona. Viaja por Inglaterra, Francia, Bélgica y Holanda. Por su cuadro "El Cuerpo del Mártir" obtiene Primera Medalla de Oro en la Exposición Nacional de Bellas Artes en 1952, y, en el mismo año, el primer premio de la Exposición Internacional de Agrigento (Italia). Expone en Messina (Italia) con un grupo internacional de artistas seleccionados por el E. N. I. T., y al año siguiente regresa a España, estableciendo su residencia en Madrid, desde donde viaja a otros puntos para pintar. En general, en las décadas de los cincuenta y los sesenta recibe el influjo de Vázquez Díaz, viaja mucho y se interesa por las Vanguardias.
En 1954 obtiene premio del Ministerio de Información y Turismo, en Sevilla, el "Molino de Oro" en la Exposición Regional de Valdepeñas, por el mural "Homenaje a Iberia" y expone en Zaragoza y Bilbao, pinta el mural de la Basílica de Atocha, en Madrid, e inicia las pinturas murales de la Diputación de Zaragoza, en que representa la historia de Aragón. En el año siguiente termina estos murales, obtiene el I Premio "Ibarra"; expone en los Salones de la Dirección General de Bellas Artes en Madrid, decora el trasatlántico "Cabo de San Roque" y es premiado en el Salón de Otoño, de Sevilla, por el cuadro "Multiplicación de los panes y los peces".
En 1956 recibe el premio Valdés Leal y es nombrado académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y en 1958, obtiene el premio "Fundación Rodríguez Acosta" y en Zaragoza la primera medalla de Arte Sacro con la obra "La duda de Santo Tomás". Entre los dos últimos años citados expone en la IV Bienal Internacional de Tokio; en el Pabellón Español de la Bienal de Venecia, y en la Exposición circulante "Ibarra"; realiza otra exposición de los murales para el trasatlántico "Cabo de Hornos", en la Sociedad de Amigos del Arte de Madrid, y participa en la Exposición de Artistas Manchegos, celebrada en el Museo de Arte Moderno; en la Exposición Antológica de Pintura Española del Fomento de las Artes, y en la "Biennale Internazionale del Bianco e Nero", de Lugano (Suiza).
En 1959 fue nombrado catedrático de Pintura Mural y Procedmientos Pictóricos en la Facultad de Bellas Artes de Madrid, cargo en el que estuvo hasta su jubilación. En 1965 recibe el Gran Premio de la V Bienal del Mediterráneo en Alejandría (Egipto) y en 1985 el Premio Pablo Iglesias, entre otros. En 1971 fue nombrado hijo predilecto de Ciudad Real y desde 1982 fue miembro del Instituto de Estudios Manchegos, dependiente del CSIC.
A partir del año 90 desarrolla gran actividad con las Antológicas en Castilla-La Mancha, Madrid, Sevilla y Barcelona, habiéndose escrito varios libros y monografías sobre su vida y obras.
Los tres herederos del pintor ciudadrealeño Manuel López-Villaseñor, donaron al Ayuntamiento de Ciudad Real un total de 162 obras, trabajos que se incorporaron al museo que lleva el nombre del artista en la capital de la provincia. Estas obras, estaban cedidas en depósito y fueron entregadas por la familia cuando se acabaron las obras de la segunda parte de la pinacoteca, a principios de 2001. Con esta aportación se logra que Ciudad Real albergue la mayor parte de la obra de López Villaseñor, con cerca de 400 de las más de 700 que realizó a lo largo de su vida. Asimismo, han pasado a ser propiedad municipal diversos enseres y objetos del pintor, como algunos trípodes y caballetes, para lo que se adaptará una nueva sala en el museo en la que también se podrá contemplar la obra póstuma inacabada del autor ciudadrealeño.[1]
Obra [editar]
La obra de caballete de López-Villaseñor osciló entre el surrealismo y el postcubismo de pocos planos, y se compone casi enteramente de interiores y retratos. A medida que fueron pasando los años fue abandonando esta estética para centrarse en una pintura próxima al realismo mágico, con figuras cotidianas extraídas de un entorno familiar, cercano y entrañable: ancianos de manos entrelazadas, pero no elude tampoco lo tétrico y sombrío (por ejemplo, en "¿Y qué?", donde muestra un cuerpo muerto sobre una mesa en una sala de autopsias; se sirve de una impecable técnica y gusta de los colores secos y terrosos, grises y ásperos. Le caracteriza la crueldad y cierto tono tétrico en el tratamiento de los motivos; su estética conjuga un Surrealismo de cuidada composición con una pincelada realista y el Expresionismo en los temas. Se han hecho justamente famosos sus cuadros sobre el metro y los hospitales, donde la luz juega un gran papel simbólico, así como sus implacables retratos, donde sobrenada a veces la ternura por encima de una crueldad cercana al tremendismo y la denuncia social.
Notas [editar]
- ↑ Cf. Carmen López-Salazar Pérez y Javier Herrero Gómez, Cien años de Escuela de Artes Ciudad Real, 1911-2011. Ciudad Real: Diputación Provincial, 2011, pp. 74-5.
Bibliografía [editar]
- Carmen López-Salazar Pérez y Javier Herrero Gómez, Cien años de Escuela de Artes Ciudad Real, 1911-2011. Ciudad Real: Diputación Provincial, 2011.