Manuel Jiménez Moreno "Chicuelo"

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Manuel Jiménez Moreno
Chicuelo.JPG
Nombre Manuel Jiménez Moreno
Alias «Chicuelo»
Nacimiento 15 de abril de 1902
Bandera de España España, Sevilla
Fallecimiento 31 de octubre de 1967
Bandera de España España, Sevilla
Nacionalidad Española
Carrera
Ocupación Torero
Debut novillero 24 de junio de 1917, Salamanca
Alternativa 28 de septiembre de 1919.
Padrino: Juan Belmonte.
Testigo: Manuel Belmonte.
Confirmación alternativa 18 de junio de 1920
Retiro definitivo 1 de noviembre de 1951
Invención Chicuelina
Familia
Cónyuge Dolores Castro Ruiz "Dora" (1902-1965)
Matrimonio: (1927-1965)
Hijos Rafael Jiménez Castro «Chicuelo-III/Chicuelo Hijo» (1937-), Manuel
Padres Manuel Jiménez Vera «Chicuelo-I» (1879-1907)
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Manuel Jiménez Moreno (Sevilla, España; 15 de abril de 1902 - íb.; 31 de octubre de 1967) conocido como «Chicuelo», fue un matador de toros español.

Biografía[editar]

Fue hijo del torero Manuel Jiménez Vera «Chicuelo-I», que murió a causa de una tuberculosis en 1907, quedando huérfano a los cinco años. Tras el fallecimiento de su padre, se mudó junto a su familia a la casa de su tía paterna, quien estaba casada con Eduardo Borrego «Zocato», un banderillero. Zocato fue quien le inició en el toreo, y a los diez años le inscribió en la Escuela Taurina de Sevilla. Su debut como novillero fue el 24 de junio de 1917, en la plaza de Salamanca, donde compartió cartel con Bernardo González y Juan Luis de la Rosa. Debutó con caballos en Zaragoza el 1 de septiembre de 1918.[2]

Alternativa y confirmación[editar]

Tomó la alternativa en Sevilla, el 28 de septiembre de 1919, siendo padrino Juan Belmonte y testigo Manuel Belmonte. El toro de la ceremonia se llamaba: «Vidriero» del Conde de Santa Coloma. La confirmación en Madrid fue el 18 de junio de 1920, por Rafael «El Gallo», J.Belmonte y Fortuna. El toro de la ceremonia se llamaba: "Volandero" del Duque de Veragua. Salió en hombros.[2]

Historia[editar]

Es el precursor de la escuela sevillana, un toreo ejecutado con naturalidad y gracia, no exento de profundidad. Su toreo era armonioso, con los pies juntos, bajando la mano en la muleta, y engarzando varios naturales —algo insólito en el toreo de la época—. Introdujo la llamada chicuelina —creada por el genial torero cómico, Rafael Dutrús, más conocido como Llapisera— el pase del costadillo y el delantal. Fue genial con el capote. Finura, ligazón, gracia, excelsa pureza. Como persona era cordial, modesto y prudente. Fue líder de los años 20.

Temporada 1924[editar]

Debuta en México, en la plaza El Toreo de la Condesa, el 7 de diciembre, alternando con Victoriano Roger Valencia I, con toros de Piedras Negras. Allí también toreó los días 14, 21 y 28 de diciembre.

Temporada 1925[editar]

Grandes éxitos en México, donde suele torear con Rodolfo Gaona "El Califa de León". El 25 de octubre, tras haber triunfado en las plazas españolas más importantes, reaparece en el Toreo de México, donde alternó con Juan Silveti (decano de la dinastía de toreros que lleva su apellido) y Manolo Martínez (No confundir con Manolo Martínez Ancira, torero mexicano de los años 60's, 70's y 80's.), con toros de San Mateo. El 15 de noviembre inmortalizó al ejemplar Testaforte, de Piedras Negras.

Temporada 1926[editar]

Actúo en solitario en el Toreo de México el 7 de marzo de 1926, con seis toros de San Mateo. El 7 de noviembre cuajó a Mezcalero, de Piedras Negras.

Temporada 1927[editar]

El 16 de enero realizó otra obra de arte con Duende, de San Mateo, alternando con Marcial Lalanda. El 23 de enero inmortaliza a Serrano, de la Punta, alternando con Marcial Lalanda y Emilio Méndez. El 6 de febrero elaboró otra faena imborrable, la de Pergamino de San Diego de los Padres.

Temporada 1928[editar]

El 24 de mayo triunfa en Madrid con el toro Corchaíto, de Graciliano Pérez Tabernero.

Temporada 1931[editar]

Torea en la plaza el Toreo de México el 15 de febrero; le cortó el rabo a Zacatecano, de San Mateo.

Chicuelo representa un eslabón especial en el toreo sevillano. Entronca con el genial Juan Belmonte. Y si el trianero acorta los terrenos, el de la Alameda aporta la ligazón. En Madrid asombró en la faena a Corchaíto, engarzando varios naturales; algo insólito en el toreo hasta entonces. Dentro de lo que se entiende por escuela sevillana, un toreo con naturalidad y gracia, no exento de profundidad. Chicuelo fue un precursor de la misma. Airoso con el capote, sus faenas de muleta estuvieron marcadas por la armonía. Y es uno de los toreros que marcan el nuevo rumbo de la tauromaquia, en el que se baja la mano en la muleta para conseguir un mayor dominio y estética. Rafael Chicuelo explica que su padre "ha sido el torero de más arte que he conocido. Además de la chicuelina, también introdujo el pase del costadillo y el delantal. Pero ante todo, con su toreo con los pies juntos, es el precursor de la escuela sevillana. En la Maestranza llegó a cortar hasta cinco rabos. Desde 1919 a 1931 toero varias corridas cada temporada en Sevilla. Debería tener un monumento. Su dimensión fue tan grande que se cantaba por sevillanas: El arte del toreo vino del cielo/y en la tierra su mejor intérprete lo es/Manuel Jiménez Chicuelo.

Una de las faenas más grandes de todos los tiempos la realizó al toro Corchaíto, de Graciliano Pérez Tabernero, en Madrid. En los aficionados quedó grabada como la faena de los naturales. Y, todos, absolutamente todos, los revisteros de la época coinciden en que fue una obra maestra. Rafael Chicuelo guarda con mimo la crónica que firmó Federico M. Alcázar, quién escribió: "La faena siempre soñada y nunca vista, la obra genial concebida y no lograda hasta esta tarde histórica del 24 de mayo de 1928. Tarde magnífica de toros. La plaza, rebosante. Y el ambiente, saturado de expectación, de interés. Sale el tercer todo. Se llama Corchaíto, es negro, calzón, coletero, marcado con el número 49. Brinda Chicuelo y se dirige al toro, que espera en los medios. Comienza con cuatro naturales estupendos, ligados con uno de pecho soberbio. Vuelve a ligar -siempre con la izquierda- otros tres naturales soberanos. La plaza es un clamor y el público, enardecido, loco, jalea la inmensa faena. Pero lo grandioso, lo indescriptible, lo que arrebata al público hasta el delirio, es cuando el torero, ¡el torero!, ejecuta cuatro veces el pase en redondo girando sobre los talones en un palmo de terreno... el toro va embebido, prendido, sugestionado, describiendo dos círculos en torno al artista, que permanece inmóvil en el centro. Ahora el público no aplaude: grita, gesticula, se abrazan unos espectadores con otros... señala un pinchazo y continúa su grandiosa, portentosa faena, creciéndose, con otros cuatro naturales de asombro y dos de pecho soberbios. Otro pinchazo y otros dos naturales enormes. La plaza parece un volcán. Vuelve a entrar a matar y coloca media estocada superior. Le conceden dos orejas y se interrumpe la corrida para que Chicuelo de dos vueltas al ruedo, entre las aclamaciones delirantes de una multitud ebria de entusiasmo."

Ese año toreó en España 81 corridas, siendo líder del escalafón. En México gozó del máximo cartel. Se retiró el 1 de noviembre de 1951, en Utrera (Sevilla).

Chicuelo, universalmente conocido, con numerosos partidiarios, fue siempre un torero al que jamás se le subieron los triunfos a la cabeza. con orgullo y vergüenza torera en la plaza, siempre se mantuvo de manera discreta en su vida personal. Su hijo Rafael define su personalidad coo la de "un hombre tímido, al que le gustaba el campo, los tentaderos, todo lo que tenía que ver con su profesión. Dejaba a un lado lo que son las relaciones públicas. Por eso se mantuvo en un segundo plano en este sentido. Nunca buscaba otra popularidad que la conseguida en el ruedo. Recuerdo que cuando fui a torear a México de matador de toros me acompañó mi padre, que tenía por entonces sesenta años. Al llegar el avión, en el que viajaban Gary Cooper y varios actores vimos un grupo de mariachis a la espera. Mi padre se quedó parado y me dijo: "Espera a que salgan estos señores". Eramos los dos últimos que quedábamos en el avión. Mientras varios periodistas entrevistaban a los actores, nosotros bajamos del aparato. Entonces el conjunto de mariachis se fue hacia mi padre y cantó en su honor. Mi padre, con una timidez tremenda, únicamente acertaba a decir: "¡Ozú, ozú, qué barbaridad, que barbaridad!"

Se casó con la cupletista Dolores Castro Ruiz, "Dora La Cordobesita" (Córdoba; 1902 - Sevilla; 1965) en el año 1927. Es el padre del torero Rafael Jiménez Castro «Chicuelo-III».

Homenaje[editar]

El día 21 de agosto de 2009 fue inaugurada una escultura en su honor en el sevillano barrio de La Alameda de Hércules por el alcalde de la ciudad Alfredo Sánchez Monteseirín.

Referencias[editar]

  1. portal taurino
  2. a b Santainés, Antonio (5 de marzo de 2006). «La gracia y el arte de Chicuelo». ABC.es. Consultado el 10 de marzo de 2010.

Enlaces externos[editar]