Mano de Dios (arte)

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Detalle de San Clemente de Tahull.

En arte, la representación de la mano de Dios es una forma, usada por las religiones fuertemente monoteístas como el judaísmo, para mostrar la intervención divina en un determinado contexto. Se ha de tener en cuenta que en el Antiguo Testamento hay una prohibición expresa de representar a Dios. Así una imagen de una mano que baja del cielo o aparece sola (sin cuerpo) sirve para mostrar una intervención divina. Existen también textos del Antiguo Testamento que parecen sostener este tema iconográfico (cf. Es 15, 6; Sal 19, 7; Sal 79, 16-18; Sal 117, 16). En las culturas orientales del período se asocia la mano al poder regio e incluso se le concede un poder taumatúrgico pues a través de la mano pasarían las fuerzas divinas que permiten, por ejemplo, la curación.

En ámbito cristiano la mano derecha de Dios (Dextera Domini en latín) tiene diversas significaciones: indica protección divina, también legitimación de un poder o bien un testimonio cualquiera. Hay representaciones tanto de la palma como del dorso. Frecuentemente en el cielo entre las nubes y dirigida hacia la tierra; con los dedos abiertos o bien juntos en forma de corno o bien bendiciendo.

Aún cuando la mayor parte de las veces es parte de una representación o cuadro más amplio, en ocasiones también se representa solo la mano sin contexto (véase por ejemplo, el Sacramentario de Enrique II o el fresco de San Clemente en Tahull -museo de Arte de Cataluña en Barcelona-). En temas del Antiguo Testamento se coloca la mano derecha de Dios que recibe el sacrificio de Abel o el de Melquisedec (véase la basílica de san Vital en Rávena), también para detener el sacrificio de Isaac. En representaciones del Nuevo Testamento aparece para la Anunciación (véase la capilla palatina de Palermo) o en el Bautismo de Cristo. Además se usa para representar temas de la tradición cristiana o de los evangelios apócrifos como por ejemplo, la dormición de la madre de Jesús. Al representar santos, se incluye en ocasiones la mano de Dios para mostrar la coronación del personaje o para bendecirlos. Algo semejante ocurre en muchos códices carolingios y otonianos donde la presencia de la mano de Dios indica la soberanidad reconocida por Dios (véase la Primera Biblia de Carlos el Calvo presente en la Bibliothèque Nationale de París).

El tema iconográfico irá desapareciendo a medida que las representaciones humanas de Dios Padre se harán más comunes.

Bibliografía[editar]

  • M. FASSERA, voz «Mano di Dio» en L. CASTELFRANCHI - M.A. CRIPPA (ed), Iconografia e arte cristiana, Edizioni San Paolo, Milán 2004, vol. II.