Manifestaciones contra la invasión de Irak de 2003

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Las manifestaciones mundiales contra la invasión de Irak en 2003 fueron convocadas por una plataforma mundial simultáneamente en todo el mundo, siendo las primeras convocatorias de carácter realmente global de la historia. Su motivación declarada fue impedir la invasión de Irak. Las circunstancias locales permitieron su perduración en el tiempo, sobre todo en el Reino Unido, Estados Unidos, España e Italia.[1]

Antes de la invasión de Irak[editar]

"Paremos la guerra"[editar]

Protesta en Washington DC en contra de la política ocupacionista de George W. Bush en Irak.

En los primeros meses de 2003 diferentes foros sociales y otras organizaciones no gubernamentales, como Greenpeace, pertenecientes en su mayoría a la izquierda política, movilizaron a ciudadanos de todo el mundo, que salieron a la calle para intentar evitar la guerra contra Iraq liderada por Estados Unidos, realizada con una amplísima mayoría de la opinión pública en contra (cerca del 90% en España).

Las manifestaciones fueron especialmente relevantes en los países comprometidos con la invasión (Australia, Estados Unidos, España, Reino Unido, Portugal, Polonia, Italia, Dinamarca). Éstas fueron las primera manifestaciones convocadas por internet y SMS, y se mostró la efectividad de los nuevos medios, ya que la protesta mundial (o marcha por la paz) se comenzó a organizar sólo un mes antes de su realización.

El lema universalmente adoptado fue No a la guerra. Otros de los lemas más coreados por los manifestantes (al menos, en España) fueron:

  • "No más sangre por petróleo", basándose en las acusaciones hacia el gobierno norteamericano de invadir Iraq con el fin de que empresas afines controlaran los ricos yacimientos iraquíes, como hicieron con los kuwaitíes.
  • "Blair, Bush, Aznar: asesinos", en el que se consideraba al llamado "trío de las Azores" como responsables de las muertes de civiles iraquíes que se produjeron como consecuencia de la invasión.
Una anciana descansa en Madrid durante el transcurso de la manifestación del 22 de marzo.

El 15 de febrero de 2003 tuvo lugar la mayor de las manifestaciones, consiguiéndose la mayor movilización mundial en la Historia. Millones de personas salieron a las calles en muchas ciudades, encabezadas por Roma con 2 millones de manifestantes (ver tabla). Cabe destacar el baile de cifras, en cuanto al número de manifestantes en las principales ciudades de los países cuyos gobiernos apoyaron la invasión. Fue muy grande la diferencia entre los datos oficiales dados por las administraciones y las dadas por los convocantes; cada uno defendiendo sus intereses. Un claro ejemplo es Madrid, donde el número de manifestantes fue muy superior a los 660.000 oficiales, aunque es muy posible que no llegaran a los 2 millones de personas según los convocantes. La tabla adjunta muestra los datos oficiales.

Hubo muchas manifestaciones y concentraciones posteriores ante las embajadas de Estados Unidos, con un gran número de manifestantes, aunque no se llegó a la convocatoria del 15 de febrero.

De la invasión a la caída de Bagdad[editar]

Tras el ultimátum del presidente Bush y la inminencia del ataque, las plataformas en contra de la guerra convocaron una manifestación en todas las grandes ciudades para la tarde del día en que comenzara la invasión, sea cual fuere, consiguiendo también una gran respuesta. Las manifestaciones continuaron durante la guerra, disminuyendo progresivamente el número de manifestantes, a la vista de la poca respuesta obtenida por parte de los gobiernos de los países atacantes, pero sirvieron para seguir mostrando la oposición general de la opinión pública.

Después de la caída de Bagdad[editar]

Tras los combates de marzo y abril de 2003, se celebró en el mes de octubre siguiente en Madrid una Conferencia de Donantes para recaudar fondos para la reconstrucción de Iraq. Las plataformas que se movilizaron en contra de la guerra también se opusieron a la conferencia alegando que se recaudaba dinero para continuar la ocupación en beneficio de Estados Unidos. Se realizó otra manifestación en Madrid pero esta vez la respuesta fue mucho menor que en los meses previos a la guerra, ya que el tema había dejado de estar constantemente en boca de la opinión pública.

El 20 de marzo de 2004, en el primer aniversario del comienzo de la invasión de Iraq, tuvo lugar otra jornada global de protesta contra la subsiguiente ocupación militar. En Londres, dos activistas de Greenpeace evadieron las medidas de seguridad, escalaron el reloj de la torre de las casas del parlamento y desplegaron una pancarta instando al gobierno del Reino Unido a "contar la verdad" a la ciudadanía. Algunas de las manifestaciones más multitudinarias tuvieron lugar en Roma (al menos 250.000 manifestantes) y en Barcelona y Nueva York (más de 100.000 manifestantes en cada una).

La peculiaridad española[editar]

Pintada de "No a la guerra" en una chimenea industrial en Málaga.

Es España el país donde estas manifestaciones lograron mayor trascendencia. Se daba la circunstancia que España formaba parte por turno del Consejo de Seguridad de la ONU y que el gobierno de Estados Unidos le concedió especial protagonismo. Por una parte, se refirió a España como puntal de la nueva Europa y, por otra, le encomendó sumar el apoyo de los países de América Latina. El gobierno español apoyó la invasión de Iraq en 2003 a pesar de tener a todos los demás partidos políticos y a más del 90% de los ciudadanos en su contra. De hecho durante ese periodo el entonces presidente José María Aznar tuvo el índice de popularidad más bajo de toda la legislatura, y las encuestas le dieron momentáneamente una ventaja de cuatro puntos al PSOE.

Se estima que en España se manifestaron entre once millones[2] y ocho millones de personas.[cita requerida] Sólo entre Madrid y Barcelona se cifró entre un millón y tres millones de manifestantes.[3]

Las protestas por parte de artistas y gente del espectáculo también se dejaron ver hasta el punto de que durante la XVII edición de los Premios Goya, los actores y directores llevaron chapas diciendo "No a la guerra" y convirtieron el acto en un alegato contra la misma. Posteriormente, algunos de ellos participaron en el conocido ¡Hay motivo!.

Estas movilizaciones, junto con las motivadas por el desastre del Prestige, marcaron el malestar de la ciudadanía antes de las elecciones generales de España de 2004, donde al final el PP perdió las elecciones con los atentados del 11 de marzo en Madrid como marco de fondo.

Referencias[editar]

  1. Clamor mundial contra la guerra por José Comas y publicado por El País el 16 de febrero de 2003. Comprobado el 18 de abril de 2013.
  2. Las manifestaciones más multitudinarias en España publicado por El Mundo el 13 de marzo de 2004. Comprobado el 18 de marzo de 2013.
  3. Los organizadores cifran en más de tres millones los manifestantes en Madrid y Barcelona publicado por El País el 15 de febrero de 2003. Comprobado el 18 de abril de 2013.

Enlaces externos[editar]