Manchukuo

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滿洲國
Mǎnzhōuguó / Manshū-koku
Estado de Manchuria (1932-1934)
大滿洲帝國
Dà Mǎnzhōu Dìguó / Dai Manshū Teikoku
Gran Imperio de Manchuria (1934-1945)

Estado títere del Imperio Japonés

Flag of the Republic of China.svg

1932-1945

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Flag of the Soviet Union.svg

Bandera Escudo
Bandera Escudo
Himno nacional: Himno nacional del Manchukuo
Ubicación de
Capital Hsinking
43°53′N 125°19′E / 43.883, 125.317
Idioma oficial Chino mandarín, Japonés
Gobierno Monarquía Constitucional
Emperador
 • 1932-1945 Kangde (Puyi)
Primer Ministro
 • 1932-1935 Zheng Xiaoxu
 • 1935-1945 Zhang Jinghui
Legislatura Cámara de los Diputados
Período histórico II Guerra Mundial
 • Invasión japonesa de Manchuria 22 de junio de 1932
 • Invasión soviética de manchuria 6 de agosto de 1945
Moneda Yuan manchú
Miembro de: Fuerzas del Eje
Manchukuo map.png

Manchugúo o Manchukúo (pinyin Mǎnzhōuguó, literalmente: «Nación de Manchuria») fue un gobierno títere -nominalmente Estado independiente- puesto en el poder por los japoneses al norte de China a manera de protectorado, en el territorio de Manchuria, que existió entre 1932 y 1945.

Historia[editar]

Manchuria fue originalmente una provincia del Imperio chino desde los días de la Dinastía Qing, creada por príncipes manchúes que invadieron China y la gobernaron totalmente desde 1644 hasta 1911. Desde fines del siglo XIX Manchuria estuvo bajo una fuerte influencia de la Rusia zarista a causa de la construcción del ferrocarril de Moscú a Vladivostok. Japón reemplazó dicha influencia rusa después de la guerra ruso-japonesa de 1904 e instaló la línea del «Ferrocarril del Sur de Manchuria» en 1906, desde la ciudad de Changchun hasta Port Arthur (en japonés Ryojun). Esto motivó que numerosos comerciantes japoneses migraran a las ciudades principales de Manchuria, estableciendo una sólida penetración mercantil, y aumentaran en esa región las inversiones de empresas japonesas en minería e industria. A ello se añade que el control japonés del principal ferrocarril permitió que el mercado manchuriano se abasteciera ante todo de productos nipones. Ante tal situación, el débil gobierno imperial chino aceptó que Japón (al igual que los países europeos que poseían concesiones en China) enviara sus propias tropas para custodiar todo el trayecto del Ferrocarril del Sur de Manchuria.

Entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, Manchuria se transforma en un campo de batalla política y militar. La influencia japonesa tanto en forma de expansión económica como de ocupación militar se extiende hacia el territorio ruso desde 1917, llegando a regir Vladivostok y su región circundante tras el caos de la Revolución rusa, pero la URSS retoma el control total del antiguo territorio zarista a partir de 1925. Mientras tanto Manchuria se convierte en otra provincia sujeta a la anarquía de los señores de la guerra chinos.

El 18 de septiembre de 1931 estallan explosivos en una sección del Ferrocarril del Sur de Manchuria,[1] y Japón acusa del ataque a las tropas de los «señores de la guerra» chinos en el llamado Incidente de Mukden. El gobierno japonés alega que sus inversiones y súbditos en Manchuria no tienen su seguridad garantizada por el débil gobierno de China (que no controlaba la totalidad del territorio chino) y envía tropas a ocupar militarmente toda Manchuria. La ocupación por tropas japonesas alcanza ahora a toda la región y no sólo a las recorridas por el ferrocarril, venciendo fácilmente la escasa y aislada resistencia armada china. China no tenía un gobierno central fuerte, ni fuerzas capaces de recuperar el control de Manchuria; las únicas tropas disponibles allá eran de algunos caudillos locales que dependían del apoyo japonés para sobrevivir y, por tanto, China tan sólo pudo protestar ante la comunidad internacional representada en la Sociedad de Naciones.

Después de invadir Manchuria en 1931, Japón declaró la zona independiente de China el 18 de febrero de 1932, bajo el nombre de Gran estado Manchú. La principal ciudad, Changchun, fue escogida como capital del joven Estado y rebautizada como Xinjing o «Nueva capital». Puyi, el último emperador de la dinastía Qing, fue colocado en 1932 por los japoneses como jefe del ejecutivo y en 1934 proclamado emperador de Manchukuo.

El país es nombrado Gran Imperio Manchukuo, pero el poder político real queda en manos de «consejeros» japoneses que ocupan puestos en toda la administración pública de Manchukuo junto al personal manchú. Incluso la proclamación de independencia no implicó la retirada de las tropas japonesas, sino por el contrario un gran aumento en el número de éstas para «proteger los intereses de Japón» en el nuevo Estado y usarlo como base militar para la invasión de China.

El territorio fue separado de China para todos los efectos prácticos y, gracias a las inversiones japonesas y a sus propios recursos naturales, se convierte en una potencia industrial. A su vez, la economía japonesa, ahogada por la crisis comercial mundial derivada de la Gran Depresión,[1] encuentra en el expansionismo la posibilidad de obtener, en condiciones ventajosas, un mercado para sus manufacturas y una fuente de recursos naturales; para tal finalidad Manchukuo es un territorio idóneo debido a la riqueza del país en materia primas, la presencia de antiguos intereses económicos japoneses bien asentados en la zona y al total control político y militar que Japón ejercía sobre el gobierno manchú.

Relaciones diplomáticas de Manchukuo

Una resolución de la Sociedad de Naciones declaró en 1934 que el territorio manchú seguía siendo parte de China y negó el reconocimiento diplomático a Manchukuo, siendo esta una de las razones que llevaron a Japón a abandonar la Sociedad de Naciones en 1934. No obstante, Manchukuo obtuvo el reconocimiento diplomático de gobiernos aliados de Japón, como la Alemania nazi, la Italia fascista, la Francia de Vichy (tras 1940). Antes de 1942 Tailandia, España, Vaticano, Rumania, Hungría, El Salvador, República Dominicana y la Unión Soviética también habían reconocido a Manchukuo como Estado independiente.

El 8 de agosto de 1945, luego del lanzamiento de la primera bomba atómica en Hiroshima, la Unión Soviética declaró la guerra al Imperio de Japón tal como había ofrecido a Gran Bretaña y Estados Unidos (entrar en guerra con Japón tres meses después del fin de la guerra en Europa), e invade Manchukuo. La estrategia soviética -basada en la aplastante superioridad numérica, el avance veloz y el aislamiento de las unidades enemigas- vence a las tropas japonesas mal equipadas y con escaso entrenamiento, pues los esfuerzos bélicos de Japón se concentraban en el Océano Pacífico. El 15 de agosto Japón capitula ante sus enemigos, el día 19 la noticia de la capitulación es confirmada a las escasas tropas niponas que resisten aún en Manchukuo, quienes se rinden por completo el día 20. El Emperador de Manchukuo, Puyi, fue arrestado el día 16, siendo desmanteladas las instituciones gubernamentales de Manchukuo.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la República de China recupera la soberanía sobre Manchuria, aunque fuerzas del Partido Comunista de China habían establecido puntos fuertes en el territorio después de la retirada del Ejército Rojo en 1947.

Políticos de Manchukuo:
Primera fila, por la izquierda:Yu Zhishan(于芷山), ministro de asuntos militares; Xie Jieshi(谢介石), embajador en Japón; Xi Qia(熙洽), jefe de la casa imperial; Zhang Jinghui(张景惠), primer ministro; Zang Shiyi(臧式毅), presidente del senado; Lü Ronghuan(吕荣寰), ministro de asuntos civiles; Ding Jianxiu(丁鉴修), ministro de industria.
Segunda fila, por la izquierda: Yuan Jinkai(袁金铠), ministro de asuntos palatinos; Li Shaogeng(李绍庚), ministro de comercio; Ruan Zhenduo(阮振铎), ministro de educación; Zhang Yanqing(张燕卿), ministro de asuntos exteriores.
Estación de ferrocarril de Hsinking, la capital de Manchukuo.

Economía de Manchukuo[editar]

El territorio manchú no tenía grandes yacimientos de petróleo ni de gas natural, por lo cual la posesión de los escasos yacimientos existentes no ayudó a resolver el problema de Japón para afrontar su déficit de combustibles. No obstante, en Manchukuo sí existían otras materias primas de gran interés para Japón, como el carbón y el hierro, cuya gran abundancia permitió reducir las importaciones japonesas de estos productos; también había yacimientos más reducidos de aluminio, plomo, cobre y magnesio.

La principal actividad económica de Manchukuo era la agricultura, como lo había sido desde antes de la ocupación japonesa, sobre todo en las planicies más fértiles del sur, cercanas a la frontera con Corea; precisamente la existencia de gran cantidad de tierra fértil disponible en un territorio manchú con tan pocos habitantes, en comparación con el sobrepoblado Japón, estimuló la llegada a Manchukuo de colonos agrícolas japoneses desde 1938, quienes se vieron favorecidos al ordenar Japón la venta forzosa de tierras por parte de los campesinos manchúes. Las producciones principales eran soya, algodón, maíz, arroz, opio y legumbres varias. También tenía importancia la ganadería de cerdos, ovejas y vacunos, junto con la introducción desde Japón del cultivo de gusanos de seda para la exportación.

La mayor parte de la producción agrícola era exportada a Japón, aunque el opio se reservaba para ser vendido por agentes japoneses como narcótico en China y el resto de Asia. Puesto que Manchukuo no había sido reconocido diplomáticamente, nunca se había adherido a los tratados internacionales contra el comercio de opio (tratados existentes desde 1912 y firmados por Japón), con esto Japón utilizaba la «soberanía» de Manchukuo para encubrir el propio tráfico japonés de opio en toda Asia y, en caso de algún incidente internacional por tráfico de drogas, se podía culpar a Manchukuo; las grandes ganancias resultantes eran administradas directamente por las autoridades militares japonesas.

La industria en Manchuria estaba poco desarrollada antes de 1931, a excepción del arsenal de Mukden. Durante la ocupación japonesa se crearon numerosas industrias dirigidas por grupos económicos de Japón (zaibatsu) que podían ejecutar sus planes de expansión sin competencia alguna en su respectivo sector, y con la ventaja de tener también bajo control japonés tanto las materias primas necesarias como la numerosa mano de obra china sujeta a trabajos forzados. Se calcula que el sistema japonés de explotación en industrias, minas y agricultura movilizó sólo en Manchuria a cinco millones de obreros chinos en un régimen de efectiva esclavitud caracterizado por maltratos continuos, muy mala alimentación y frecuentes enfermedades laborales, acusándose a las empresas japonesas incluso de hacer fusilar a obreros chinos muy enfermos para ahorrar gastos de curación.

Se dio preferencia a la industria pesada, fabricando materiales para construcción, herramientas, aeroplanos, automóviles y camiones, así como armas ligeras y pesadas para las tropas japonesas. La industria de bienes de consumo recibió menor atención, pues la finalidad buscada por Japón era usar la industria recién instalada en Manchukuo (así como todas las demás actividades económicas) para atender prioritariamente las necesidades de sus propias fuerzas armadas, dejando de lado al mercado local manchú.

Moneda de un fen (céntimo) de 1943.

El sector financiero de Manchukuo estaba dirigido exclusivamente por bancos japoneses que formaban un oligopolio bajo protección estatal, destinado a financiar empresas japonesas establecidas en Manchukuo. El sistema financiero estaba dirigido por el Banco Central Manchú, bajo control japonés, que introdujo como moneda el yuan manchú, cuyo valor estaba fijado en una casi paridad con el yen japonés; tal entidad también practicaba operaciones bancarias con empresas de Japón, pero sobre todo regulaba la moneda manchú.

Población[editar]

Aunque el nombre del Estado sugiera lo contrario, la mayor parte de la población de Manchukuo en 1934 no estaba formada por manchúes étnicos, sino por chinos (más del 85% de la población total), mientras que la población de etnia manchú propiamente dicha era una minoría. Otras minorías presentes eran japoneses, coreanos, mongoles y rusos, siendo que la mayoría de estos últimos colaboraron activamente con las autoridades japonesas. La población total a inicios de 1934 es estimada en 30.880.000 personas, subiendo a 38 millones en 1938. Las cifras oficiales del gobierno de Manchukuo citaban en 1941 una población de 50 millones de habitantes en un territorio de aproximadamente 800.000 km². No se modificó el hecho que la población seguía viviendo mayormente en el campo, siendo 80% rural y 20% en centros urbanos.

Póster propagandístico en referencia a la armonía entre los pueblos manchú, japonés y chino.

Japón había planeado una migración masiva de cinco millones de campesinos japoneses, en un programa de «un millón de familias en 20 años» para colonizar vastas áreas agrícolas de Manchukuo, en tanto la minoría japonesa allí residente se concentraba sobre todo en las grandes ciudades (japoneses eran casi el 25% de la población de Changchun, la capital). Las principales ciudades eran Mukden, el centro industrial de Harbin, el puerto de Dalian, Dandong y Qiqihar. Cuando el Ejército Rojo invadió Manchukuo en agosto de 1945, unos 850.000 colonos japoneses ya estaban establecidos allí y fueron capturados por las tropas soviéticas. Con la excepción de funcionarios y soldados, los demás japoneses residentes en Manchukuo terminaron de ser repatriados en 1947.

El idioma oficial era el chino, en su variante regional de Manchuria, pero pronto se implantó el japonés como segundo idioma oficial y se hizo forzosa su enseñanza en las escuelas. El sistema educativo fue aumentado rápidamente, llegando a abarcar a 600.000 alumnos, pero por presión japonesa la instrucción sólo privilegiaba el entrenamiento juvenil para ejecutar trabajos manuales, a la vez que mediante festividades y ceremonias se insistía en la lealtad de la población al Emperador.

Gobierno y política[editar]

El gobierno de Manchukuo estaba dirigido formalmente por el gabinete de ministros manchúes convocados por el Emperador Kangde (Puyi), pero en paralelo existía el «Consejo de Estado para Asuntos Generales», integrado sólo por funcionarios japoneses, quienes aprobaban o rechazaban las decisiones del gobierno manchú. Los miembros de este consejo sólo rendían cuentas de sus actos ante el propio gobierno de Japón y ante la máxima autoridad militar japonesa acantonada en Manchuria. Dicho ente tenía además la facultad legal de designar y cesar funcionarios manchúes de todo nivel, así como controlar el presupuesto del Estado, lo cual causó que desde el inicio Manchukuo fuese considerado a nivel internacional como «gobierno títere».

A ello se agrega que en la misma administración manchú existían a todo nivel numerosos «consejeros» japoneses con facultades para aprobar las políticas impuestas por las autoridades locales manchúes, garantizando la total colaboración de éstas con Japón, a la vez que reprimían severamente toda posible oposición al gobierno. La seguridad externa e interna de Manchukuo estaba en manos de tropas totalmente japonesas acantonadas en el territorio, casi como «fuerzas nacionales», como el Ejército de Kwantung. También se instalaron en Manchukuo unidades niponas de fuerzas aéreas, navales e inclusive de armas biológicas. Se creó en 1934 un «Ejército de Manchukuo» que no resultó totalmente confiable para las autoridades japonesas, por lo que el tal ejército tuvo siempre escasa potencia como unidad militar, reservando la mayor fuerza a las tropas de Japón e impidiendo una mayor autonomía manchú también en este aspecto.

Referencias[editar]

  1. a b Haslam (1983), p. 71

Bibliografía[editar]

  • Haslam, Jonathan (1983). Soviet Foreign Policy, 1930-33 (en inglés). Palgrave Macmillan. ISBN 9780333300497. 
  • Edward Behr, «The Last Emperor», publicado por «Recorded Picture Co (Productions) Ltd» y «Screenframe Ltd», 1987.
  • David P. Barrett y Larry N. Shyu, eds.; Chinese Collaboration with Japan, 1932-1945: The Limits of Accommodation. Stanford University Press, 2001.

Enlaces externos[editar]