Magnetófono de alambre

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Magnetofón de alambre.
1) Parlante
2) Indicador de tiempo transcurrido
4) Recorrido del alambre
6) Guía para que el alambre se enrolle adecuadamente
7) Guías para el alambre
8) Cabeza borradora
11) Cabezal de escritura/lectura
12) Si la grabación se está ejecutando correctamente la lámpara de neón debe parpadear de tiempo en tiempo.

El magnetofóno de alambre o grabador de alambre (en inglés: wire recorder), fue el primer aparato de grabación magnética de sonido comercializado para el uso civil. Fue sustituido muy pronto por el grabador de cinta abierta.

Durante la Segunda Guerra Mundial los aliados usaron magnetófonos de alambre o hacían grabaciones en pasta, Shellac o goma laca en discos de 78 a 80 RPM, también en discos de acetato, usados hasta principios de la década de 1960. La posibilidad de regrabar el alambre hacía que este tipo de máquina fuese un dispositivo importante a la hora de hacer mensajes. Inicialmente la grabadora se utilizó para registrar el alfabeto Morse, pues los equipos solo eran capaces de reproducir estados de "magnetismo" y "nomagnetismo" únicamente (como el código morse · y -) luego fue posible grabar sonido.[1] [2]

Aunque el alambre solía enredarse y romperse, la manera más inmediata de repararlo era anudándolo simplemente aunque de una forma particular, cosa imposible de hacer con las cintas de grabación modernas.[2]

Historia[editar]

En la época en que Thomas Edison patentó el fonógrafo en 1878, el sistema de grabación magnético se estaba apenas gestando gracias a que Oberlin Smith comenzó a grabar conversaciones de teléfono en una cuerda de piano. Este proyecto quedó estancado, puesto que la tecnología electrónica no estaba desarrollada lo suficiente como para amplificar las débiles corrientes que producían el campo magnético grabado.[2] [3] [1]

El telegráfono[editar]

El telegráfono, fue inventado por Oberlin Smith y perfeccionado por Valdemar Poulsen.

Sin embargo Smith siguió experimentando con un artefacto parecido al fonógrafo llamado telegráfono. Smith publicó en 1888 un artículo relacionado con esto en la revista El mundo electrónico, titulado: "Algunas posibles aplicaciones del fonógrafo. Proyecto para utilizar bandas de tela que contengan limaduras de hierro", con ello se estaba refiriendo a la investigación del magnetofón de alambre. En la revista publicó una idea similar a la de grabar sonido en alambre siendo su idea de grabar el sonido por un alambre enrollado en un cilindro con un electroimán, el cual estaba conectado a un micrófono de carbón con una batería, todo este conjunto estaba en un circuito en serie.[3]

Valdemar Poulsen perfeccionó este telegráfono en 1903 al introducirle la polarización por campo continuo (patente U.S.A. 873.083). Sin embargo esto pasó desapercibido ya que el público se había adaptado a los discos fonográficos. Como consecuencia el registro magnético cayó al olvido, siendo un claro exponente la quiebra de Telegraphone Company. A pesar de todo esto los laboratorios siguieron experimentando con el registro magnético, y en Estados Unidos los físicos Carlson y Carpenter proyectaban utilizar el procedimiento magnético a alta velocidad, y así descubrieron la polarización magnética por campo alterno de alta frecuencia, este invento fue patentado en agosto de 1927 (patente 1.640.881 Radio Telegraph System).[1] [3]

Más avances gracias al tubo de Audión[editar]

El modelo producido por Webster Chicago.

Sin embargo recién en 1911 con el tubo Audión (Triodo) (un invento de Lee DeForest) se pudo amplificar los débiles impulsos eléctricos que hicieron posible que la teoría del magnetofón de alambre se hiciera realidad. Pero recién en 1930 fue posible lograr un grabador de sonido en alambre con suficiente calidad como para fabricarlo comercialmente. En Alemania hubo varios fabricantes de magnetofones de alambre todos para uso profesional. Lorenz diseñó un nuevo modelo de equipo para ese fabricante de grabadores y rollos de alambre y lo llamó Stahltonbandmaschine. Este grabador fue adoptado por la autoridad de Radiodifusión RRG, dependiente del Ministerio de Propaganda. Pero poco después Begun abandonó Alemania para empezar una nueva vida en Estados Unidos. A falta de mejor equipo de grabación los alemanes y los aliados siguieron usando la grabadora de alambre durante la guerra, aunque los alemanes tenían oculto el grabador de cinta.[2] [4]

Magnetofón de alambre de mayor calidad[editar]

Aproximadamente por 1945 en Estados Unidos Marvin Camras de la Fundación para el Desarrollo de Armas, desarrolló un magnetofón de alambre con buena calidad y varios miles de unidades fueron vendidas a las Fuerzas armadas de los Estados Unidos. No existía un patrón de fabricación de carretes de alambre, por lo que se hicieron de diversas medidas según los requerimientos de los militares. Quienes más tiempo de grabación requerían eran las estaciones de escucha de las transmisiones enemigas en código Morse. Uno de los primeros modelos el modelo n.º 50 por Marvin Camras tenía unas ruedas que servían de guía, y ayuda al recorrido del alambre para que no se rompa con el esfuerzo de hacer girar el carrete almacenador. Este modelo como los posteriores no poseían una velocidad de arrastre constante, ya que no tenían capstan (conocido como "ruedita" o "rodillo de goma" en los grabadores de cinta abierta) para mantener una velocidad de arrastre constante. Para el borrado del alambre tenía una cabeza solenoidal por la cual el alambre de 0,004 pulgadas se enroscaba en él. El amplificador y el altavoz fueron puestos en el mismo aparato, el indicador de tiempo era nada más que un cuenta revoluciones.[2]

El magnetófono de bobina abierta desplazó muy rápidamente al grabador de alambre, ya que el magnetofón de cinta tenía mejor calidad, tanto en audio como en la calidad del soporte (sea alambre o cinta, en el magnetofón correspondiente).

Aunque la calidad de las grabaciones era de muy baja calidad a comparación con el grabador de cinta, muchas licencias fueron vendidas para seguir fabricando esos grabadores después de la guerra, aunque pronto fue desplazado por el grabador de cinta inventado por los alemanes. Las fábricas Webster y Silvertone fabricaron las grabadoras con carretes de 3 3/4pulgadas que tenían un ancho de 1 1/4" para almacenar el alambre. Luego de la guerra y para uso civil apareció el carrete de 2 3/4" y 3/4" de ancho que se convirtió en la medida estándar. Lo más sorprendente fue que a diferencia de las versiones militares que fabricaban el alambre con material antioxidante -particularmente añadiendo cromo- las versiones civiles no, y por ello en poco tiempo el óxido se encargaba de destruirlas. Era un problema de costos y de competencia mientras que la grabadora de cinta ya estaba en el mercado para uso comercial.[2]

Funcionamiento del telegráfono[editar]

El funcionamiento era similar al del fonógrafo, pero este era eléctrico no acústico. Las oscilaciones eléctricas del micrófono que son provocadas por la diferencia potencial de la batería, hacen que el electroimán genere campos magnéticos que son grabados en el alambre enrollado en el cilindro. Este invento lo presentó en la Exposición Universal de París en 1900 despertando la curiosidad en los visitantes.[1]

Magnetofón de alambre alemán[editar]

En Alemania hubo varios fabricantes de magnetofones de alambre y eran todos para uso profesional obviamente. En 1938 Semi J. Begun ingeniero de la compañía C. Lorenz diseñó un nuevo modelo de equipo para ese importante fabricante de grabadores y rollos de alambre, fue bautizado con el nombre de Stahltonbandmaschine. Este grabador fue adoptado por la autoridad de Radiodifusión RRG, dependiente del Ministerio de Propaganda. Pero poco después, Begun abandonó Alemania para empezar una nueva vida en los Estados Unidos.[2]

Durante la Segunda Guerra Mundial los aliados usaron magnetófonos de alambre o hacían grabaciones en pasta, Shellac o goma laca en discos de 78 a 80 RPM, también en discos de acetato, usados hasta principios de la década de 1960. La posibilidad de regrabar el alambre hacía que este tipo de máquina fuese un dispositivo importante a la hora de hacer mensajes. Inicialmente la grabadora se utilizó para registrar el alfabeto Morse, pues los equipos solo eran capaces de reproducir estados de "magnetismo" y "nomagnetismo" únicamente (como el código morse · y -) luego fue posible grabar sonido.[1] [2] [3]

Magnetofón de alambre con tocadiscos[editar]

Un combinado de tocadiscos-grabador de alambre:
1) Combinación de platogiradiscos y carrete receptor de alambre
2) Cabeza magnética, se mueve arriba y abajo para guiar el alambre para un correcto bobinado
3) Carrete almacenador
4) Selector para reproducción, grabación o rebobinado
5) Registrador para saber cuando alambre ha pasado
6) Botón reset del contador
7) Brazofonocaptor del tocadiscos.

Los primeros combinados no aparecieron por primera vez en la década de 1950, ya por 1945 se había diseñado un tocadiscos junto a un magnetofón de alambre, aunque el término "combinado" no era usado en la época. El carrete almacenador o receptor era el mismo plato del disco de vinilo o gramófono y el carrete de suministro era el mismo que usaba el modelo Webster Chicago. Con este artefacto era posible grabar lo que se estaba escuchando en el disco. Además algunos modelos venían equipados con radio y se podía grabar lo que se estaba escuchando en la radio, como también grabar audio con un micrófono. El carrete de suministro de alambre tiene una duración de una hora. Aunque la velocidad de arrastre no es continua, es aproximadamente de 59,14 cm/segundo. Algunos de estos "combinados" eran artefactos de tamaño común como el de un fonógrafo o gramófono mientras que otros en un mueble más grande.[5]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Notas[editar]

  1. a b c d e Goñi, 1987a, p. 3–11
  2. a b c d e f g h «La grabadora de alambre» (en español). Exordio (mayo de 2006). Consultado el 2 de enero de 2010.
  3. a b c d Goñi, 1987b, p. 4
  4. Goñi, 1987c, p. 12
  5. «Magnetic Recording Equipment» (en inglés). History San Diego (30 de octubre de 2002). Archivado desde el original el 2011-03-24. Consultado el 3 de enero de 2010.

Bibliografía consultada[editar]

  • Goñi, Miguel (1987a). La cinta magnetica y magnetofonos. Nueva lente. ISBN 84-7534-259-0. 
  • Goñi, Miguel (1987c). Magnetofonos y giradiscos. Nueva lente. ISBN 84-7534-159-4. 

Enlaces externos[editar]