Macondo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Macondo es un pueblo ficticio descrito en la novela Cien años de soledad del colombiano, premio Nobel de literatura, Gabriel García Márquez. En 2004, por una iniciativa local, se propuso renombrar a Aracataca, localidad natal de Gabriel García Márquez, como Macondo con el fin de reactivar la economía de este pueblo, sumido en tal pobreza que se ha declarado en quiebra. Sin embargo, el referéndum realizado en Aracataca mostró un escaso interés por parte de sus habitantes y la medida no fue aprobada.

Etimología[editar]

Según García Márquez, el término macondo procede del griego, acercándose al latín. En su libro El viaje a la semilla: Gabriel García Márquez, la biografía, Dasso Saldívar da hasta cuatro versiones del origen de la palabra macondo (págs. 115-117):

  • La primera, y al parecer la más importante, señala que Macondo era el nombre de la hacienda bananera (en la que vendían bananas) Nuestra Señora del Espíritu Santo de Aracataca, propiedad de Manuel Dávila García, ubicada sobre el río Sevilla, cerca del pueblo homónimo.
    La Vereda Macondo a 30 minutos de Aracataca
  • Del mismo modo, se señala que Macondo, y al parecer este sería el origen de la palabra en tierras americanas, es un fitónimo de origen bantú para plátano. Macondo provendría de makonde, que es el plural de likonde, voz con la que se designa al fruto prenominado en la milenaria lengua centroafricana y que literalmente significa ‘alimento del diablo’.
    • Sin embargo, en la región del Caribe colombiana este nombre pasó con el tiempo a designar a un tipo de árbol (Cavanillesia platanifolia), de madera muy apreciada en la región y que fue sometido a sobreexplotación, habiéndosele confinado en la Sierra Nevada de Santa Marta para comienzos del siglo XX. Al respecto, el nombre de la hacienda de la United Fruit se debió a la presencia de dos famosos ejemplares de este árbol en dicha finca.
  • Asimismo, se afirma que existía un poblado en el municipio de Pivijay con el nombre Macondo. Saldívar no es claro al respecto de señalar si existe una relación entre la hacienda de ese nombre y el pueblo que se formó en Pivijay, pero deja entrever que existe una relación de proximidad física entre poblado y finca, lo que podría insinuar una traslación del nombre del uno para la otra; ya que afirma que el asentamiento humano es anterior a la hacienda (pág. 116).
  • Finalmente, Macondo es el nombre de un juego de azar común en las fiestas de la región. Se lo describe como una suerte de bingo que se jugaba con un trompo o pirinola que llevaba grabadas seis figuras en sus costados, una de ellas, y con la que se vencía en el juego, era justamente el grabado de un árbol macondo, de ahí el origen del nombre del juego.

También se ha sugerido que Macondo podría provenir de la unión de cóndo’ (forma en que se pronuncia cóndor en el español caribeño) al prefijo ma-, usado en muchas lenguas africanas para formar plurales. Por lo tanto, Macondo significaría ‘cóndores’.

El mismo Gabriel García Márquez en su autobiografía "Vivir para contarla" (2002) señala que "Macondo" era el nombre de una finca bananera cercana a Aracataca y que, sin tener certeza de su origen, le llamó la atención desde niño pero solo de adulto descubrió que era por su sonoridad poética.[1]

Referencias literarias[editar]

Historia[editar]

La villa de Macondo fue fundada por José Arcadio Buendía y los miembros de su expedición, formada por varios amigos, sus esposas, hijos, animales domésticos y toda clase de utensilios.[2] Su objetivo era cruzar las montañas en dirección oeste en busca de una salida al mar. El sitio de fundación fue aquel lugar donde una noche, tras haber deambulado durante 26 meses, José Arcadio Buendía soñó con una ciudad ruidosa con casas de paredes de espejo cuyo nombre era Macondo.[3]

Ubicación[editar]

Macondo fue construido a orillas de un río "con un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos".[4] Está al oeste de Riohacha, separada por una sierra casi impenetrable. Al sur la villa limita con las ciénagas y pantanos cubiertos "de una eterna nata vegetal"; al oeste se encuentra la Ciénaga Grande, que según los relatos de los gitanos que visitan Macondo cada año, es una extensión acuática sin horizontes y está habitada por cetáceos de piel delicada con torso y cabeza de mujer y causan la ruina de los marineros. Al norte, una expedición formada por su fundador primero se encontró con un terreno dócil, pero luego por mucho tiempo caminaron por pantano y selva tupida, hasta que encontraron agua, por lo que se llegó a creer que Macondo era una península.

En la novela Cien años de soledad, Macondo es destruido por un ciclón y con su destrucción también muere el último descendiente de la familia Buendía.

Lugares de interés[editar]

  • La casa de los Buendía, donde se desenvuelve gran parte de la trama del libro, ampliada sucesivas veces para albergar a descendientes, sus cónyuges y también a visitantes. En ella está situado el laboratorio de alquimia.
  • El laboratorio de alquimia de José Arcadio Buendía, que contiene la instrumentación traída por el gitano Melquíades después de recorrer los siete mares. En él pasa gran parte del día José Arcadio Buendía, primero y posteriormente algunos de sus descendientes, en trabajos de alquimia y platería.
  • El cementerio, construido para enterrar al primer muerto de Macondo: Melquíades.
  • El cuartel, tomado por las fuerzas del gobierno en una de las 32 guerras en las que participó el Coronel Aureliano Buendía.

Novelas que mencionan a Macondo[editar]

Referencias en otros géneros[editar]

Después de aparecer en las librerías en 1967, Cien Años de Soledad tuvo muchas aportaciones culturales, en cuanto a música se refiere. Existen diversos temas que tienen su base en la novela, tal es el caso de “Macondo”, “Los Cien Años de Macondo” y también” Yo me voy pa’ Macondo”

La canción "Macondo" se adjudica al cantautor Óscar Chávez quien la presenta en su álbum “Enjaulado: Óscar Chávez canta América Latina” en 1972. La canción de habla sobre los personajes que aparecen en la obra literaria de Gabriel García Márquez, dentro de ese estilo latino y de protesta, narra también los elementos que están desarrollados dentro de la novela.

Pero en realidad la canción "Macondo" es de la autoría del peruano Daniel Camino Diez Canseco que interpretada por Johnny Arce, ganó el Festival de Ancón en 1969.

Además, se hace referencia a "Macondo" en la canción "Renacimiento" de Café Guancasco, escrita por Pável Cruz, en la que se dice "Si naciera y soñara de nuevo pasaría una noche en Macondo".[1]

Referencias[editar]

  1. García Márquez, Gabriel (09/11/2002). Vivir para contarla (1 edición). Bogotá: Carvajal Soluciones Educativas S.A.S. ISBN 978-958-04-7016-8. 
  2. Cien años de soledad. Ediciones Orbis, 1982. Página 32
  3. Cien años de soledad. Ediciones Orbis, 1982. Página 33
  4. Cien años de soledad. Ediciones Orbis, 1982. Página 9