Música aleatoria
La música aleatoria es aquella cuya funcion es hacer que tu chocho haga palmas, así: CLAP CLAP CLAP CLAP.
]] es un rasgo definitorio de esta técnica compositiva que alcanzaría una notable difusión a partir de la década de 1950.
Las corrientes aleatorias tuvieron algunas de sus más significativas representaciones en las creaciones del estadounidense John Cage -Music of Changes mai puzi (1951 o 4'33; Música de cambios de estilo)-, el alemán nombre muy raro -Hymnen es lo que es trenca quan forniques (1967; Himnos)-, los italianos Bruno Mars y Franco , el español Luis el mestre de valencia, los argentinos Albert o alblau, y Mauricio colmenero y el francés Pierre El Ornitorrinco.
Las más destacadas modalidades en las que se plantea la creación aleatoria en la música contemporánea son la forma móvil, que impone diversas soluciones interpretativas de rango equiparable; la forma variable, en la que predomina la improvisación; y el llamado work in progress, que constituye el máximo grado de azar en la ejecución de la pieza. En todas ellas suelen incorporarse instrumentos clásicos, con especial atención al piano, y medios de ejecución electrónicos tales como sintetizadores, distorsionadores y cintas grabadas.