Luis Egidio Meléndez

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Luis Egidio Meléndez
Self-portrait Holding an Academic Study by Luis Meléndez (detail)-2.jpg
Autorretrato a los treinta años
Nombre completo Luis Egidio Meléndez de Rivera Durazo y Santo Padre
Nacimiento 1716
Nápoles
Fallecimiento 1780
Madrid
Nacionalidad Bandera de España Española

Luis Egidio Meléndez (Nápoles,1716 - Madrid,1780) fue un pintor español de origen italiano. Hizo casi toda su carrera en Madrid y se le considera uno de los mejores pintores de naturalezas muertas del siglo XVIII. En contraste con su actual reputación, durante su vida padeció una gran miseria.

Su padre Francisco Meléndez de Rivera Díaz (1682 - h. 1758) y Louis Michel van Loo (1707 - 1771) lo formaron como pintor; Meléndez fue asistente de éste último entre 1742 y 1748. El futuro rey Carlos IV de España, entonces aún príncipe de Asturias, le encargó una extensa serie de naturalezas muertas, de las que se conservan unas cuantas decenas en el Museo del Prado.

Su estilo en las naturalezas muertas estaba dotado de austeridad y perfección en la representación de los objetos; las texturas de los materiales mostraban una gran seguridad en el dibujo y minuciosidad en los detalles. La composición sencilla y la luz caracterizada por un contrastado claroscuro, se encuentra en la mejor tradición de los bodegones barrocos de Francisco de Zurbarán y de Juan Sánchez Cotán, cuyo fondo suele ser vacío o geométrico; aunque también cultivó bodegones con paisajes de fondos en la línea de la escuela napolitana.[1]

Contenido

[editar] Biografía

Naturaleza muerta de frutas (1771), conservada en el Palacio de los Borbones en San Lorenzo de El Escorial[2]

El padre de Meléndez, Francisco Meléndez, fue un pintor miniaturista nacido en Oviedo,[3] quien se había trasladado a Madrid con su hermano Miguel Jacinto Meléndez. Mientras Miguel Jacinto permaneció en Madrid y consiguió se nombrado en 1712 pintor de cámara del rey Felipe V,[4] Francisco, viajó a Italia en 1699 en busca de una mejor posición, estableciéndose en Nápoles, ciudad donde se alistó en la infantería española y se casó con María Josefa Durazo y Santo Padre.[5] Francisco Meléndez permaneció cerca de veinte años en Italia y volvió a Madrid en 1717 junto con su familia, entre ellos su hijo Luis Eginio, nacido en Nápoles el año 1716.[6]

Luis Egidio recibió formación artística por parte de su padre, asistió al taller de Louis Michel van Loo, un francés que llegó a ser pintor de cámara de Felipe V. Entre 1737 y 1748, Meléndez trabajó como ayudante de Van Loo, dedicándose a copiar los prototipos de ete pintor de los retratos reales para el mercado interno y extranjero.[7] Cuando la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando fue inaugurada provisionalmente como una «Junta Preparatoria de la Academia» en 1744, su padre, Francisco, fue nombrado director honorario de pintura junto con Louis Michel van Loo, y Meléndez fue uno de los primeros estudiantes en ser admitido.[3] [8] La Junta se mostró muy progresista, ya que no solo toleró sino que también promocionó los géneros de «carácter menor», entre ellos la naturaleza muerta. En este momento, Menéndez ya era un pintor sonsumado, tal como se demuestra en su Autorretrato del Museo del Louvre, firmado con fecha de 1746 y en el cual, según el historiador Sánchez Cantón, se nota la influencia de su maestro Louis Michel van Loo.[9] Su padre Francisco Meléndez tuvo una disputa con la Academia, ya que reclamaba para si mismo el honor de ser su fundador; fue relevado de su cargo de profesor. Luis Egidio, a causa de los incidentes relacionados con la expulsión de su padre de la Junta de Preparación de la Real Academia y un posible conflicto con su maestro Van Loo por el mismo motivo, le llevaron a alejarse de la institución académica en 1748, de donde fue expulsado.[10]

Carlos IV de España por Francisco de Goya. Cuando era príncipe de Asturias realizó el encargo más importante que tuvo Meléndez en su vida, las naturalezas muertas para su Gabinete de Historia Natural.  
María Luisa de Parma por Anton Raphael Mengs. Esposa de Carlos IV, encargó a Meléndez uno de los pocos cuadros religiosos que realizó en su vida pictórica, la Sagrada Familia, para su oratorio de Aranjuez.  

A diferencia de su padre, la situación profesional de Luis era precaria. Joven, arrogante, sin el apoyo de la Academia y con su reputación en entredicho, decidió irse a Italia para conseguir nuevas oportunidades, donde permaneció desde 1748 hasta 1752. Realizó algunas obras de pintura —actualmente perdidas— para Carlos IV de España, que entonces era rey de Nápoles.[11]

Su regreso a Madrid se produjo en 1753: Francisco Meléndez convenció a su hijo para su retorno a España, donde podría colaborar en la elaboración de las nuevas pinturas de miniaturas, ya que un incendio del año 1734 en el Alcázar de Madrid —actual Palacio Real de Madrid— había destruido decenas de libros de coro ilustrados pertenecientes a la capilla real, los cuales se estaban reconstruyendo.[3]

A partir de 1759 y hasta 1774, Meléndez creó cuarenta y cuatro bodegones para el Gabinete de Historia Natural, que pertenecía al Príncipe de Asturias, posterior rey Carlos IV de España. De estas pinturas, treinta y nueve se encuentran en la actualidad en el Museo del Prado. En ellas representó toda una serie de frutas y verduras producidas en España.[3] [12]

En 1760, Meléndez presentó una petición para conseguir el nombramiento de pintor de cámara del rey Carlos III, petición que, a pesar de la calidad de sus obras, fue rechazada. Unos doce años más tarde volvió a intentar conseguir la plaza, en esta solicitud, exponía en tercera persona, refiriéndose a las pinturas realizadas de naturalezas muertas para el Gabinete de Historia Natural:[13]

(...) no siendo menor obra la que emprendió al óleo; una representación que consiste en las cuatro estaciones y, más propiamente, los cuatro elementos, a fin de componer un divertido Gabinete con toda especie de comestibles que el clima español produce en dichos cuatro elementos, de la que sólo tiene concluido lo perteneciente a los «Frutos de la Tierra».
—Luis Egidio Meléndez, 1772

Meléndez había pintado algunas obras religiosas, entre ellas una Sagrada Familia para la entonces princesa de Asturias María Luisa de Borbón-Parma, pero se especializó en la naturaleza muerta, un género decorativo que podía realizarse sin previo contrato y, por tanto, era lucrativo para los artistas sin patrocinio real o sin el apoyo de la Academia. Aunque su deseo de alcanzar la plaza de pintor real hizo que no comercializara sus obras como lo hacían otros pintores de este género, la familia real y la aristocracia seguían sin valorar este tema, a excepción de los que los utilizaban como muestra científica para los gabinetes de coleccionismo de historia natural.[14]

A pesar de su talento, Luis Meléndez vivió en la pobreza durante la mayor parte de su vida, en una carta de 1772, dirigida al rey, declaró que sólo poseía sus pinceles y que no podía continuar con la serie de los «cuatro elementos» : por no tener medios para continuarla ni siquiera los precisos para alimentarse .... Ignorado, cuando murió en 1780, su situación económica era de indigencia.[14]

[editar] Contexto histórico

El contexto histórico, en cuanto a su relación con la pintura de Luis Meléndez en el siglo XVIII, tuvo lugar con la llegada a la monarquía española de la dinastía Borbónica con Felipe V como rey, confirmado al terminar la Guerra de Sucesión española con los Decretos de Nueva Planta. Desde el primer momento trató de hacer resurgir el panorama artístico hispánico, que en aquella época estaba un poco en declive tras el gran momento del Siglo de oro español. En historia del arte, el período se asimila entre finales del Renacimiento español y principios del barroco. Este esplendor artístico, especialmente la segunda parte (o estrictamente el siglo XVII), coincide con el comienzo del declive político del Imperio Español.[15]

Bajo su reinado fueron llamados a Madrid numerosos artistas, especialmente franceses: entre ellos destacan los que fueron nombrados pintores de cámara, Jean Ranc y Louis-Michel van Loo.[16] Durante los reinados de sus sucesores Fernando VI y Carlos III acudieron para este cargo pintores italianos como Jacopo Amigoni, Corrado Giaquinto, Giambattista Tiepolo y el italianizado Anton Raphael Mengs.[15]

El proyecto de la enseñanza artística que comenzó con Felipe V en el año 1744, tuvo lugar definitivamente bajo el patrocinio del rey Fernando VI con la fundación, el 12 de abril de 1752, de la Real Academia de las Tres Nobles Artes de San Fernando en Madrid.[17]

A pesar de la centralización tanto administrativa como cultural en la corte de Madrid, en Andalucía continuó la tradición de la pintura local, especialmente con la influencia dejada por Bartolomé Esteban Murillo, en tierras valencianas, José Vergara Gimeno fue el máximo representante del movimiento del academicismo, junto con su hermano Ignacio Vergara, intervino en la creación de la Academia de Bellas Artes de Santa Bárbara en 1752 que, bajo la protección de Carlos III, en el año 1768 se convirtió en el actual Real Academia de Bellas Artes de San Carlos;[18] y, finalmente en Cataluña destacaron, entre otros, Antoni Viladomat, con una obra muy extensa y digna, como las pinturas, en la actualidad conservadas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, del ciclo de la Vida de san Francisco o las Cuatro estaciones.[15]

Otros pintores que destacaron durante la última época del siglo XVIII fueron los zaragozanos hermanos Bayeu. Francisco Bayeu se desplazó a Madrid llamado por Mengs y consiguió ser nombrado pintor de la corte en 1767 bajo el reinado de Carlos III. Su hermano Manuel Bayeu, que profesó como monje cartujo en 1772, realizó obras pictóricas principalmente en Aragón, pero también para las cartujas de Escaladei en Cataluña y la de Valldemosa en Mallorca. Finalmente, Ramón Bayeu fue uno de los principales realizadores de los cartones para tapices de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara.[19]

[editar] Estilo

Frutero con ciruelas, uva y manzanas, pintura que presenta tres classes de fruta de les más representades por Meléndez.

Las naturalezas muertas pintadas por Meléndez son normalmente de tamaño pequeño y presentan la austera tradición de la pintura de naturaleza muerta española del siglo XVII, iniciada por los maestros del Siglo de oro Juan Sánchez Cotán y Francisco de Zurbarán. Al igual que ellos, Meléndez estudió los efectos de luz, la textura y el color de frutas y verduras, así como de las vasijas de cerámica, vidrio y cobre. A diferencia de los maestros del siglo XVII, su tema es presentado físicamente más cerca del espectador, en un punto de vista bajo para objetos colocados sobre una mesa, lo que da a sus formas una monumentalidad en este género que pretende animar al espectador a estudiar los objetos por sí mismo. Los fondos los matizaba con un color neutro, dejando la iluminación fuerte para resaltar los contornos del volumen de los objetos representados, conseguía así los terciopelos de las frutas, la transparencia en los racimos de uva y los interiores brillantes de la sandía. Todo se unía con tonos tierras o ocres.[20]

Cada obra pictórica de Meléndez fue minuciosamente compuesta: los objetos eran colocados con una unidad buscada en un sentido reflexivo y realista. Los grandes temas nunca le atrajeron, pero sí las cosas ordinarias y comunes de la vida cotidiana, que observó de la naturaleza y estudió con gran interés. Se le ha comparado y llamado como el «Chardin español»,[6] [21] mientras que otros lo creen más cercano a Zurbarán, seguramente por la sensación del sentimiento popular que transmiten sus pinturas.[13] Este costumbrismo es precisamente lo que le aleja de la calificación con su parecido a Jean Siméon Chardin, sobre lo que Sterling opina:[20]

La comparación con Chardin se detiene en esta posición enfrente del modelo. El tratamiento plástico y, por lo tanto, el espíritu, difieren profundamente. Sin que introduzca la figura en sus composiciones, Chardin hace sentir que los objetos que pinta están vistos de acuerdo con el hombre. En Menéndez el objeto está visto por sí mismo. Inundado por una luz tórrida, reproducido con una intensidad inaudita; y una especie de cruel objetividad impone su presencia física y la riqueza de su materia.
Charles Sterling, La Nature morte de l'Antiquité à nos jours, París, Pierre Tisné, 1952.

[editar] Obras

Sagrada Familia, pintura realizada para María Luisa de Parma, conservada en el Museo del Prado.

En cuanto a las obras de Meléndez, se tienen localizados el dibujo Estudio de cabeza femenina, conservado en la Galleria degli Uffizi de Florencia, y un magnífico Autorretrato del año 1746 que pertenece al Museo del Louvre.[14] Se conocen dos obras suyas de tema religioso: ambas pertenecen al Museo del Prado, una Sagrada Familia y una Virgen con Niño, esta última se encuentra cedida en depósito a la Casa de Colón de Las Palmas de Gran Canaria. Sus bodegones fueron creados casi todos en torno a la década de 1770, especialmente para formar parte de la colección de Carlos IV de España, entonces príncipe de Asturias, que tenía una gran inclinación hacia la historia natural. Según dijo el mismo Meléndez, esta serie de pinturas fueron realizadas con el objetivo de servir como documentación sobre las diferentes frutas y verduras propias de España.[22] Estas obras, una vez realizadas, pasaron a decorar muy pronto diferentes salas de la Casita del Príncipe en El Escorial, más tarde, hacia 1785 se trasladaron al pabellón grande del embarcadero del Jardín del Príncipe en Aranjuez, cerca de 1795 al Palacio de Aranjuez y, finalmente, en 1819 llegaron al Museo del Prado.[23] El Museo Nacional de Arte de Cataluña es propietario de cuatro naturalezas muertas de este autor.[24] También hay obras representativas en colecciones particulares y en otros museos como el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo Cerralbo, el Museo Nacional Colegio de San Gregorio de Valladolid, la National Gallery de Londres, la Galería Nacional de Arte de Washington o el Museo de Arte Kimbell.

[editar] Colección en el Museo del Prado

El Museo del Prado expone la colección más grande de obras de Meléndez.

Muchas de las pinturas de este autor que habían pertenecido a la colección real pasaron a ser expuestas en el Museo del Prado desde su apertura en 1819, procedentes del Palacio Real de Aranjuez. Fueron repartidas en las tres salas seleccionadas para exponer pintura española e incluso, hubo colocadas dos naturalezas muertas de Meléndez a cada lado de Las Meninas de Velázquez, junto con dos obras de Pedro de Orrente y otras dos de Mariano Salvador Maella, seguramente para enmarcar verticalmente el gran cuadro de Las Meninas.[25]

Las pinturas de Meléndez, junto con otras, fueron trasladas y movidas de salas en diferentes años por cuestión de exposición museística, aunque a menudo fueron colocadas «según los intereses decorativos».[26] A los viajeros y especialistas en arte que describían el Museo del Prado no les acostumbraban a llamar mucho la atención los bodegones de Meléndez, y les hacían pocas o ninguna alusión; Louis Clément de Ris, en su obra Le Museé Royal de Madrid de 1859, describe que hay «un gran número de cuadros de frutas de Menéndez (1682 a 1744), que recuerdan el colorido vigoroso de Michelangelo Cerquozzi». André Lavice, en 1864, nombra algunos autores de naturalezas muertas del Prado, y de Meléndez opina y critica «la iluminación que realiza el pintor».[27] El catálogo de 1872 de Pedro de Madrazo valora las naturalezas muertas expuestas, y en la parte de la biografía dedicada a Meléndez afirma que «rivaliza con los holandeses y flamencos del mejor tiempo». El historiador Manuel Bartolomé Cossío, en su obra Aproximación a la pintura española de 1884, no menciona a Meléndez.[28] A principios del siglo XX hubo una gran redistribución de obras dentro del museo: se crearon salas especiales para varios pintores, entre ellas una sala para las naturalezas muertas de Meléndez. Como la sala era muy pequeña parecía que las paredes estuvieran tapizadas de pinturas.[29] El escritor Azorín, ante los numerosos cambios que se hacían casi constantemente en el Museo, escribió un artículo en tono satírico sobre su director, en el que comentaba:

Mañana tenemos otro traslado. De los cuadros de Goya que habíamos bajado a la sala de la planta baja, subiremos unos cuantos aquí; los bodegones de Meléndez, que están aquí, en el salón largo, los pondremos todos en una sala pequeñita (...) ¿Será el último traslado? No lo sé, no lo sé; es posible que la semana entrante volvamos a llevar los cuadros de Goya a la sala de abajo y pongamos otra vez los bodegones de Meléndez donde estaban antes.
Azorín, Tiempo y cosas: En el Museo. Las fantasías del señor Villegas, 1970

Los cambios se fueron sucediendo, como los organizados por el nuevo director Aureliano de Beruete en 1918, cuando las pinturas de Meléndez fueron mezcladas nuevamente junto con las de otros autores y fue reducido su número expuesto a veinte y cinco. En 1935 se inauguró la exposición Floreros y bodegones en la pintura española, con Julio Cavestany como comisario y autor de un extenso catálogo editado en 1940, hecho de gran importancia para la pintura de este género, en ella también participaron algunas obras de Luis Meléndez.[30] El crítico catalán Josep Maria Junoy señaló la «indecorosa colocación de la serie de Meléndez en el Museo del Prado».[31] A principios del siglo XXI las pinturas de Luis Egidio Meléndez en el Prado forman parte de la colección denonimada «Goya y la pintura del siglo XVIII».[32] Casi todas las obras se encuentran expuestas en la sala 87.

[editar] Galería de obras

Museo del Prado
Luis Eugenio Meléndez 001.jpg Bodegon: un trozo de salmón, un limón y tres vasijas
1772 - 42 x 62 cm

Registro P902
Firmado. La simplicidad y poca cantidad de elementos utilizados, que han sido tratados con un gran virtuosismo, hacen que la mirada del espectador se dirija rápidamente al color más acentuado de la rodaja de salmón fresco colocado en la parte central contra un conjunto de vasijas, dos de cobre y una de barro, separado de este grupo, en primer término, se encuentra un limón.[33]
Luis Egidio Meléndez - Still-Life - WGA14755.jpg Bodegón con besugos, naranjas, ajo, condimentos y utensilios de cocina
1772 - 42 x 62,2 cm

Registro P903
Firmado y fechado: «Ls. Mz. Do. 1772 ». Los elementos principales de esta pintura son la pareja de besugos centrados y en primer plano, a la derecha se encuentran sobre un paño de cocina dos naranjas y colocados, y en el término posterior una serie de objetos utilitarios: una sartén con mango, un barreño de tierra cocida, un mortero metálico y una aceitera. La definición de los volúmenes lo consigue aparte del estudiado dibujo de sus contornos, con los toques acertados de la luz.[34]
Fruteroconuvasblancasytintas-Meléndez.jpg Frutero con uvas blancas y tintas
1771 - 42 x 62 cm

Registro P904
Firmado. En esta pintura Meléndez muestra una única clase de fruta, en su variedad de blanco y negra, las uvas aparecen mezcladas y puestas sobre una bandeja de plata. Algunos de los granos de la uva se encuentran sueltos por encima de la mesa. El único adorno que se permite es la inclusión de unos pámpanos, y su firma se aprecia al borde derecho de la mesa.[35]
Meléndez-Fruiter amb prunes en un plat, figues i una rosca de pa.jpg Frutero con ciruelas en un plato, higos y una rosca de pan
Tercer cuarto del siglo XVIII - 41 x 62 cm

Registro P905
Firmado. Junto a un plato lleno de ciruelas, posiblemente de diseño popular de Talavera de la Reina, se encuentra una rosca de pan sobre una servilleta blanca que es el punto de luz en esta pintura extremadamente oscura. Al otro lado del cuadro, para equilibrar la composición, se encuentran tres higos negros, y el fondo de la pintura se soluciona con unas ciruelas aún pegadas en las ramas. [36]
Melendez, Luis Egidio - Still-Life - 1770.jpg Bodegón con caja de dulce, rosca y otros objetos
1770 - 49 x 37 cm

Registro P906
Firmado y fechado. La caja de jalea del primer término refleja como un espejo la rosca de pan que está sobre una servilleta blanca, esta caja se encuentra colocada sobre una bandeja de plata que tiene la misma moldura que la bajo copa que sostiene un vaso de vidrio. La composición en diagonal se completa con el enfriador de corcho del que sobresale la botella de vidrio, que dispone de un tapón también de corcho con un cordel realizado con gran realismo.[37]
Bodegón con pescados, cebolletas, pan y objetos diversos-Meléndez.jpg Bodegon: pescados, cebolletas, pan y objetos diversos
1760/1770 - 50,3 x 36,7 cm

Registro P907
Esta pintura tiene una composición en tres términos. El fondo resalta con una cesta de mimbre junto a una aceitera de metal, junto a la que se encuentran una palangana de arcilla y una garrafa. El segundo plano lo ocupa una jarra de barro tapada -algo habitual en este pintor- con un trozo de un plato de cerámica y a su lado un pan redondo. Finalmente, en primer término se pueden apreciar unos arenques ahumados y unas cebollas tiernas.[38]
Bodegón dos perdices, cebollas, ajos y vasijas-meléndez.jpg Bodegón: dos perdices, cebollas, ajos y vasijas
Último tercio del siglo XVIII- 41,6 x 62,3 cm

Registro P908
Firmado: «L.s M.z». El tema de la caza no fue muy habitual en Meléndez, en esta obra presenta dos perdices en primer término realizadas con un gran verismo y colorido y a su lado, los condimentos de los ajos y las cebollas, a modo de trampantojo hay dos pequeños paquetes de papel al borde de la mesa. La parte de atrás está solucionada con objetos de barro y unos platos de cerámica decorada.[39]
Meléndez, Luis Egidio - Still Life with Fruit and Cheese.jpg Bodegon: plato de acerolas, queso y recipientes
1771 - 41 x 62 cm

Registro P909
Firmado. Esta naturaleza muerta la presenta el autor dentro de una composición geométrica rectangular, con un orden de planos que se van sucediendo sin romper la unidad de todo el conjunto. El motivo principal es el plato de acerolas y el gran queso que se encuentra a su lado. Los objetos son los característicos y habituales que empleaba el pintor.[40]
Bodegnconnaranjassandia-Meléndez.jpg Bodegón con naranjas, sandías, melero y cajas de dulces
c. 1760 – 48,3 x 34,5 cm

Registro P910
Firmado: «L.M.». La pintura está realizada en formato vertical, y se representan siete naranjas y dos sandías con formas rotundas que consiguen un efecto plástico de una sensación de plenitud y armonía que complementan el bote central y las cajas de dulces colocadas en pareja a los dos lados. En la caja de la derecha de la pintura se observa la firma del autor.[41]
Natura morta amb cireres, prunes, formatge i gerra -melendez.jpg Bodegón: cerezas, ciruelas, queso y jarra
c. 1760 - 35 x 47 cm

Registro P911
Firmado. Quizás es una de las naturalezas muertas más coloridas y luminosas de Meléndez, aunque su composición consta de pocos elementos: un plato de cerámica que contiene las cerezas rojas con un grupo de ciruelas blancas a su lado derecho y, como fondo, un trozo de queso y una jarra de cerámica de asa trenzada y decorada con flores.
Bodegonconperitaspanjarrafrascoytartera-Meléndez.jpg Bodegón con peritas, pan, jarra, frasco y tartera
1760 – 47,8 x 34,6 cm

Registro P912
Firmado y fechado: «L. M. D. AÑO 1760» en la parte derecha de la mesa. Hecho en sentido vertical, presenta un grupo de peritas de San Juan, junto a las cuales hay un pan y una jarra de cerámica blanca de dos asas decorada con incisiones, de un tipo andaluz denominada de "cuatro picos" por la ondulación de su boca. Junto a ella y al fondo de la pintura se observa una botella de vidrio y una vasija de metal.[42]
Limasnaranjasacerolasysandia-meléndez.jpg Bodegón: limas, naranjas, acerolas y sandía
1760 - 47 x 33 cm

Registro P913
Firmado. Esta pintura presenta un formato vertical y una variedad de frutas de aspecto redondo que tiene un papel importante en la construcción geométrica de su composición: la gran sandía marca completamente el centro de la obra. El único objeto apreciable en el fondo es el refrescador de bebidas, utilizado en muchas otras naturalezas muertas de Meléndez.[43]
Natura morta amb ostres, alls, ous i gerraMeléndez.jpg Bodegón con ostras, ajos, huevos y jarra
1772 – 41 x 62 cm

Registro P918
Firmado. Corresponde a una etapa avanzada en la producción del pintor. Muestra en esta composición una gran maestría, las ostras que presenta en un primer plano se enlazan con el resto, colocadas en el último plano. Hacia el lado derecho destaca el blanco de un plato de cerámica y los huevos que contiene, mientras que en el lado contrario se puede observar un perol de cobre y en el fondo, casi confundido con el color oscuro, sale una jarra cubierta con un trozo de cerámica rota, objeto que el autor repitió en varias naturalezas muertas.
Bodegón peras, melón, platos y barril-meléndez.jpg Bodegón: peras, melón, platos y barril
1764 - 48 x 35 cm

Registro P919
Firmado. El punto de vista bajo da a esta pintura un realce extraordinario a los frutos: un grupo de peras en primer término apoyadas sobre un gran melón, atado con cordel para ser colgado en la despensa para su conservación, unos platos de cerámica y un barrilete de madera completan los objetos de esta obra.[44]
Natura morta amb prunes, figues i pa.jpg Bodegón: ciruelas, brevas y pan
Tercer cuarto del siglo XVIII – 35 x 48 cm

Registro P924
Firmado. Composición pictórica en la que destaca la jarra de cerámica blanca con el asa trenzada y los brillos características del material, el resto de las frutas, ciruelas y brevas negras, junto con el pan, están colocadas sobre la mesa de madera. Al fondo se aprecia una bandeja donde sobresale medio pescado.
Bodegón limas, caja de dulce y recipientes-meléndezr.jpg Bodegon: limas, caja de dulce y recipientes
Tercer cuarto del siglo XVIII - 35 x 48 cm

Registro P925
El grupo de limas destaca por el color y la cantidad que ocupa en la pintura; detrás hay una vasija de barro de tipo popular y una caja de dulces abierta junto con un frutero de metal en el que hay colocado sobre él un cuenco de cerámica decorada. Aparece en esta obra una mariposa volando, lo cual es un hecho insólito en las pinturas de este autor.[45]
Bodegón con servicio de chocolate - Museo del Prado.jpg Bodegón con servicio de chocolate
1770 – 50 x 37 cm

Registro P929
Firmado y fechado: «E. Ls. Mz. Dº ISº. P. 1770». El autor muestra, con su estilo habitual y sobre una mesa sencilla, en el fondo de la composición una chocolatera de cobre en el centro, ante ella, un plato que contiene una taza de porcelana, un pan, unos bizcochos y unas piezas de chocolate sobre una servilleta blanca que, junto con la taza también de este color, destaca sobre el resto del colorido de tonos ocres. Como siempre en sus pinturas llama la atención la calidad de las texturas conseguidas.[46]
Bodegón con pepinos y tomates-Meléndez.jpg Bodegon: pepinos, tomates y recipientes
1774 – 41,6 x 62,5 cm

Registro P930
Firmado. En esta naturaleza muerta Meléndez presenta una serie de verduras propias para formar una ensalada, como son los pepinos y los tomates con un gran contraste de colorido. Detrás de estas verduras se encuentran una palangana de barro medio tapada con un plato, seguramente de la misma clase de los que se encuentran apilados en el fondo y que sobresalen por un lado. Hay elementos como una aceitera, una vinagrera y un salero, relacionados todos ellos con la elaboración de la ensalada.[47]
Natura morta amb colomins, cistell de menjar i bols.Meléndez.jpg Bodegón: pichones, cesto y recipientes
Tercer cuarto del siglo XVIII – 50 x 36 cm

Registro P933
Firmado. Una de las dos naturalezas muertas con el tema de caza que posee el Museo del Prado de Meléndez, autor no pródigo en este género. Se muestran dos pichones y los elementos que son necesarios para su condimentación: limones, cebollas, hierbas y jamón junto con unos recipientes de barro y una cesta de mimbre; con todos ellos el autor consigue una perfecta composición.[48]
Bodegonconjamonhuevosyrecipientes-meléndez.jpg Bodegón: jamón, huevos y recipientes
Tercer cuarto del siglo XVIII – 49 x 37 cm

Registro P934
Esta composición de gran sobriedad el pintor la realizó sin emplear ninguna fruta. Presenta en perfecta armonía un trozo de jamón con dos huevos en primer plano y, a su lado, la sartén para freírlos. Dos recipientes de cerámica vidriada completan la obra, la mayor está tapada aprovechando una pieza rota de loza, hecho muy empleado por Meléndez. [49]
Calabazahigosbotadevino-Meléndez.jpg Bodegón: calabaza, higos, bota de vino y cesto
Tercer cuarto siglo XVIII – 63 x 84 cm

Registro P940
Una composición claramente dispuesta en diagonal y ubicada en un exterior. Sobre el suelo aparecen higos negros con la decoración de hojas de higuera junto con una calabaza abierta que muestra con gran realismo toda su estructura interior apoyada contra la bota de vino de cuero. Detrás de estos elementos hay una cesta en la que se muestra un mantel blanco y otra calabaza. El fondo está realizado con un cielo azul cubierto de nubes. [50]
Melendez-natura morta amb fruites del bosc.jpg Bodegón con frutos del bosque
Tercer cuarto del siglo XVIII – 37 x 49 cm

Registro P7931
Firmado: «L.M.D». Esta naturaleza muerta es una incorporación del año 2006 al Museo del Prado mediante la colección Naseiro. El tratamiento y composición de esta pintura tiene la singularidad de mostrarse como si estuviera realizada al aire libre, y las frutas están colocadas sobre unas piedras, a excepción de las moras, que se encuentran sobre un plato de cerámica . Otra particularidad es la presencia de avellanas verdes, fruto que no ha sido repetido en ninguna otra naturaleza muerta de Meléndez.[51]
Museo Nacional de Arte de Cataluña
Natura morta amb peres i raïmMeléndez.jpg Naturaleza muerta con peras y uva
c. 1771 – 41 x 36 cm

Registro 113238
Firmado: «Ls. Mz. ». En esta pintura Meléndez demuestra la maestría que posee en cuanto a la composición de los elementos representados, tanto en el cromatismo empleado que los unifica, como en el uso del claroscuro para conseguir los volúmenes apropiados. Repite en esta obra, además de las peras y uvas negras, los objetos utilizados anteriormente del plato de borde ondulado y al fondo de la pintura el barrilete de madera.[52]
Natura morta amb pa, pomes, raïm i una ampolla Meléndez.jpg Naturaleza muerta con pan, manzanas, uva y una botella
c. 1771 – 41 x 36,5 cm

Registro 113239
Una diagonal cruza el cuadro desde el cuello de la botella de vino, donde magistralmente puso el pintor una rosca de pan que se inclina hasta tocar otro, el cual enlaza con las manzanas del mismo tono en la esquina de la parte derecha inferior. Esta línea se rompe intencionadamente con otra también en diagonal opuesta, realizada con hojas de vid, desde la primera, colocada en la parte inferior izquierda hasta la parte derecha superior. Frutas y utensilios son también los habituales de la trayectoria de Meléndez.[53]
Natura morta Meléndez MNAC.jpg Naturaleza muerta con manzanas, uva, melones, pan, garrafa y botella
c. 1771 – 52,5 x 75 cm

Registro 024246
Firmado: «Luis Meléndez de Ribera Dura [zo]». Es una tela de las que muestra más elementos utilizados en su estructura, sin embargo, su composición está calculada y puesta en perfecto orden. La iluminación que proviene de la parte izquierda consigue el efecto óptico de recorrer el cuadro desde la primera manzana hasta el punto de luz de la botella de vidrio donde se refleja una ventana. Todo en esta obra tiene un detallismo exquisito, las uvas negras y blancas translúcidas amontonadas tras las manzanas y los granos colocados sueltos, con toda intención, sobre el primer término, demuestran una cierta influencia de la pintura napolitana.[54]
Natura morta amb pomes, raïm i un pot de confitura Meléndez.jpg Naturaleza muerta con manzanas, uva y un pote de confitura
Segunda mitad del siglo XVIII – 23 x 51 cm

Registro 015945
Firmado: «Ls. Mz. ». A pesar de las pequeñas dimensiones de esta obra, la tela y el bastidor son originales, lo que descarta que pudiera ser un fragmento de otra pintura más grande. Es un buen estudio de composición de manzanas agrupadas sobre la mesa horizontal; un grupo apilado se encuentra en la parte derecha mientras que a la izquierda, justo al borde de la mesa, están colocadas un par recordando un antiguo motivo de la naturaleza muerta holandesa para conseguir la profundidad de la visión óptica.[55]
Otros museos
Luis Eugenio Meléndez 003.jpg Bodegón con frutas y un jarro
c. 1773 – 49 x 36,8 cm

Museo de Bellas Artes de Bilbao Registro 69/173
Firmado: «L. M.z D.zo » en el ángulo inferior derecho. Se aprecia en esta pintura tres melocotones puestos al borde de la mesa y un gran plato de cerámica lleno de cerezas del que salen, para hacer la composición, unas ramas de cerezo con las frutas colgando. Al fondo de la tela hay un magnífico jarro de cerámica decorado en azul y realizado con un verismo impecable.[56]
Bodegón pan, peras, queso y recipientes-meléndez.jpg Bodegón: pan, peras, queso y recipientes
Tercer cuarto del siglo XVIII – 49 x 37 cm

Museo de Bellas Artes de Asturias

Registro P928 (Museo del Prado)
Firmado. Esta pintura, aunque pertenece al Museo del Prado, se encuentra en depósito en el Museo de Bellas Artes de Asturias, en Oviedo. Un queso puesto en equilibrio al borde de la mesa es el que presenta el autor en primer plano; detrás, siete magníficas peras recorren la pintura de un lado al otro, y se observan en el plano posterior, el habitual pan redondo junto a una jarra de barro con un cuenco de cerámica haciendo de tapadera, así como el también característico barrilete de madera.[57]
Bodegón de frutas y utensilios-Melendez.jpg Bodegón de frutas y utensilios de cocina
c. 1760-1765 – 49 x 44 cm

Museo Cerralbo
Registro 905
Esta naturaleza muerta presenta las frutas y los objetos con la minuciosidad de sus formas y texturas propias de todas las obras del autor. Tiene un punto de vista bajo, característico de Meléndez, que hace ver las frutas con más monumentalidad que la que de hecho poseen. En esta pintura hay pintadas en primer término unas cerezas sueltas que parecen a punto de rodar y caer al suelo. A su lado se encuentra un limón y un conjunto de peras pequeñas de color brillante, y finalmente, en la parte posterior está el perol de cobre, un frutero de metal con un pan y, confundiéndose con el fondo, una jarra de barro.[58]
Luis Egidio Meléndez - Still-Life with Cantaloup Melon - WGA14761.jpg Bodegón de frutas y utensilios de cocina
c. 1765 – 50 x 37 cm

Museo Nacional Colegio de San Gregorio
Registro CE0784
Firmado: «L. M z. ». La composición de esta pintura se establece a partir de elementos con formas redondeadas. Es una de las naturalezas muertas que realizó Meléndez, en la que la totalidad de la tela se encuentra casi completamente cubierta con un cromatismo que no sale de los ocres o tierras, incluso el paño blanco tiene impregnados los colores que reflejan el resto de los objetos. La tipología del melón aquí representado fue una de las que más utilizó en sus obras el pintor. Sin que se tenga una historia documental de esta obra, se cree que perteneció a la serie que se mantiene casi en su totalidad en el Museo del Prado.[59]
Luis Melendez, Still Life with Figs, Musee du Louvre.jpg Naturaleza muerta con higos
c. 1760 – 37 x 49 cm

Museo del Louvre
Registro 3849
Se encuentra expuesto junto con la otra obra de Autorretrato del mismo autor que posee el Museo del Louvre en «Murillo (sala n º 26)».[60] La representación sobria de este cuadro consta de un primer término con un pan redondo sobresaliente del límite de la mesa en la parte derecha de la pintura, junto a este pan se encuentra un plato de cerámica que contiene un grupo de higos blancos y, en segundo término, una cesta con asa llena de objetos, entre los que se pueden ver un paño de lino, los cantos de dos platos de cerámica, un trozo de una caja de madera y el cuello de una botella. La pintura está perfectamente iluminada, como solía ser habitual en Meléndez, de izquierda a derecha.
Luis Melendez, Still Life with Melon and Pears, oil on canvas, Museum of Fine Arts, Boston.jpg Naturaleza muerta con melón y peras
1770 – 63,8 x 85,1 cm

Museo de Bellas Artes de Boston
Registro 39.41
Firmado: «EG L M D. S. P. »al borde derecho de la mesa. Esta pintura se cree que puede pertenecer a la serie realizada para el príncipe de Asturias. Meléndez pintaba los objetos y las frutas con un realismo sobrio, conseguía todas las texturas como el de la piel del melón o el brillo de las peras. Se encuentra en este cuadro el refrescador de botellas de corcho que también había empleado en otras pinturas. Todos los objetos fueron colocados para dar la sensación de gran equilibrio.[61]
Bodegónconpan,jamon,quesoyverduras-meléndez.jpg Bodegón con pan, jamón, queso y verduras
c. 1772 – 61,9 x 85,1 cm

Museo de Bellas Artes de Boston
Registro 39.40
Esta pieza pictórica, como la Naturaleza muerta con melón y peras, también propiedad del mismo museo, fueron realizadas para la serie de alimentos que se producían en España por encargo del futuro rey Carlos IV de España. Esta composición muestra casi todos los elementos representados con líneas curvas, tanto los alimentos como los objetos con el realismo sobrio que imponía siempre Meléndez.[62]
Melendez-Natura morta amb llimones i taronges.jpg Naturaleza muerta con limones y naranjas
c. 1760 – 48 x 35,5 cm

National Gallery de Londres
Registro NG6602
Los objetos fueron colocados para conseguir una composición de menor a mayor tamaño: así, se comienza por la exposición de los limones y las naranjas apiladas en un primer plano contra una jarra de barro y un melón que sobrepasa el la altura de la mencionada jarra. Una canasta más alta se encuentra en el fondo de la pintura y, para complementar este último espacio, el autor colocó una botella de vidrio junto con unas cajas de madera. Como era habitual en sus obras, la realizó con el punto de vista bajo, con lo que consiguió un mayor realismo, incluso parece que uno de los limones esté a punto de caer de la mesa.[63] Esta obra junto con la Naturaleza muerta con naranjas y nueces del mismo Meléndez se exponen juntas en la sala 39 de la National Gallery.[64]
Luis Egidio Meléndez - Still-Life with Oranges and Walnuts - WGA14760.jpg Naturaleza muerta con naranjas y nueces
1772 – 61 x 81,3 cm

National Gallery de Londres
Registro NG6505
Firmado y fechado. Muestra una composición, organizada como la otra pintura que posee el mismo museo de Londres, de menor a mayor tamaño desde el borde de la mesa, en la que presenta un gran número de elementos: nueve naranjas resaltan por su colorido sobre el resto tratado con colores tierras y para contrastar este cromatismo, coloca una nueva naranja en la parte derecha de la pintura. Además, la pintura expone un plato de cerámica con nueces, dos jarras de arcilla, un melón, un barril pequeño y cajas redondas y rectangulares. En una de estas últimas se encuentra la firma y fecha de la pintura.[65] Con motivo de la exposición Luis Meléndez, verdad y abstracción, celebrada en el Museo del Prado en 2004, se realizó un examen radiográfico de esta obra, gracias al cual se descubrió que en esta misma tela había realizado anteriormente un retrato del rey Carlos III de España.[66]
Natura morta amb figues i pa -meléndez.jpg Naturaleza muerta con higos y pan
c.1770 – 65,6 x 49,2 cm

Galería Nacional de Arte de Washington
Registro 111617
Pintura adquirida por el museo en el año 2000, cuando se realizaron radiografías y se pudo observar que la obra había sido retocada en el pan y en el refrescador de bebidas, y también existían unas bayas de color rojo que fueron sustituidas por los higos y por un cuchillo.[67] Aparecen en esta naturaleza muerta objetos propios de otras obras del pintor, como el plato con el borde ondulado que contiene la fruta, el refrescador de corcho y el pequeño barrilete. También los higos y el pan son comunes en muchas otras pinturas realizadas en la década de 1770.[68]
'Still Life with Oranges, Jars, and Boxes of Sweets', by Luis Meléndez.jpg Naturaleza muerta con naranjas, jarro y cajas de dulces
c. 1760/1765 – 48,3 x 35,2 cm

Museo de Arte Kimbell
Registro AP 1985.13
Firmado: «M». Como era habitual en Meléndez, en esta pintura presenta una reproducción completamente realista de las formas de las frutas y de las cajas de dulces, que resaltan nítidamente gracias a la luz intensa que proviene de la parte derecha de la pintura. El bote de cerámica de Manises provoca una sombra dura sobre las cajas que se encuentran en su parte posterior. Precisamente, en una de las cajas que recibe la luz directa se puede ver la inscripción del monograma "M" proveniente del apellido del autor.[69]

[editar] Referencias

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[editar] Bibliografía

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[editar] Enlaces externos

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